<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717</id><updated>2012-02-09T17:27:41.988-08:00</updated><title type='text'>Mundo Apartado</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>41</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-6264811831915799769</id><published>2011-10-17T04:47:00.000-07:00</published><updated>2011-10-17T04:56:40.223-07:00</updated><title type='text'>Blog abandonado, disculpas a todos</title><content type='html'>&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:worddocument&gt;   &lt;w:view&gt;Normal&lt;/w:View&gt;   &lt;w:zoom&gt;0&lt;/w:Zoom&gt;   &lt;w:hyphenationzone&gt;21&lt;/w:HyphenationZone&gt;   &lt;w:punctuationkerning/&gt;   &lt;w:validateagainstschemas/&gt;   &lt;w:saveifxmlinvalid&gt;false&lt;/w:SaveIfXMLInvalid&gt;   &lt;w:ignoremixedcontent&gt;false&lt;/w:IgnoreMixedContent&gt;   &lt;w:alwaysshowplaceholdertext&gt;false&lt;/w:AlwaysShowPlaceholderText&gt;   &lt;w:compatibility&gt;    &lt;w:breakwrappedtables/&gt;    &lt;w:snaptogridincell/&gt;    &lt;w:wraptextwithpunct/&gt;    &lt;w:useasianbreakrules/&gt;    &lt;w:dontgrowautofit/&gt;   &lt;/w:Compatibility&gt;   &lt;w:browserlevel&gt;MicrosoftInternetExplorer4&lt;/w:BrowserLevel&gt;  &lt;/w:WordDocument&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 9]&gt;&lt;xml&gt;  &lt;w:latentstyles deflockedstate="false" latentstylecount="156"&gt;  &lt;/w:LatentStyles&gt; &lt;/xml&gt;&lt;![endif]--&gt;&lt;!--[if gte mso 10]&gt; &lt;style&gt;  /* Style Definitions */  table.MsoNormalTable  {mso-style-name:"Tabla normal";  mso-tstyle-rowband-size:0;  mso-tstyle-colband-size:0;  mso-style-noshow:yes;  mso-style-parent:"";  mso-padding-alt:0cm 5.4pt 0cm 5.4pt;  mso-para-margin:0cm;  mso-para-margin-bottom:.0001pt;  mso-pagination:widow-orphan;  font-size:10.0pt;  font-family:"Times New Roman";  mso-ansi-language:#0400;  mso-fareast-language:#0400;  mso-bidi-language:#0400;} &lt;/style&gt; &lt;![endif]--&gt;  &lt;p class="MsoNormal"&gt;Hola amigos,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se que llevo muchísimo tiempo sin poner una nueva entrada del relato y es así debido a que estoy moviendo la historia para ver si consigo publicarla. Me recomendaron que dejara de actualizarla porque eso podía hacer desaparecer el posible interés que las editoriales pudieran tener en él. Actualmente el relato esta terminado, desde hace casi un año...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siento mucho no haberos dicho nada y haber desaparecido del panorama sin mas (en otro foro dijeron que había muerto XD).&lt;br /&gt;Mis más sinceras disculpas y si no os importa, estaré más atento al blog. Si tengo alguna noticia os avisare para que estéis al tanto y si al final me canso y veo que no consigo publicarlo, pondré el resto del relato para que lo podáis terminar de una vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un fuerte abrazo gente.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-6264811831915799769?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/6264811831915799769/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=6264811831915799769' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/6264811831915799769'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/6264811831915799769'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2011/10/blog-abandonado-disculpas-todos.html' title='Blog abandonado, disculpas a todos'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-6930098581939292904</id><published>2010-12-01T00:29:00.000-08:00</published><updated>2010-12-01T00:43:59.907-08:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 40)</title><content type='html'>Un helicóptero de combate AH-64 Apache sobrevoló la calle por la que circulaban a la altura de las cornisas de los edificios.&lt;br /&gt;- Buena señal. – Afirmó Torres. - Acelera, ya casi estamos.&lt;br /&gt;- Roger.&lt;br /&gt;- Smelly Cat-2. ¿Como van las cosas ahí atrás?&lt;br /&gt;La radio sonó al instante, la voz de Sarver asomó por el canal de escucha.&lt;br /&gt;- Smelly Cat-1, aquí Smelly Cat-2. Os seguimos a vuestras seis.&lt;br /&gt;En ese instante, uno de los muertos vivientes impacto contra el frontal del humvee. El golpe hizo que el atropellado irakie se elevara para estamparse contra el parabrisas del vehículo. Pero este se aferró a él, en vez de salir volando por los aires.&lt;br /&gt;- ¡No veo un carajo! – Exclamó Bush contravolanteando.&lt;br /&gt;- ¡Mantenlo recto!&lt;br /&gt;El difunto, consciente de la presencia de los norteamericanos,  intentaba llegar hasta ellos como buenamente podía, pero la barrera que formaba el parabrisas de seguridad le impedía alcanzarles.&lt;br /&gt;- ¡James! – Gritó Torres dirigiéndose al artillero. - ¡Limpia el frente!&lt;br /&gt;El Sargento Mayor James Hewitt giró la ametralladora pesada M2 y disparó a bocajarro contra el polizonte. La munición del calibre 50 desintegro literalmente su cabeza, regando el cristal  de una masa viscosa con trozos de cerebro y cráneo. El cuerpo sin vida resbalo del coche  sin oposición.&lt;br /&gt;Bush se apresuró en activar  los limpiaparabrisas que arrastraron con dificultad aquella sustancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El AH-64 volvió a pasar por la calle, pero esta vez para descargar sobre un edificio varios cohetes.&lt;br /&gt;Los cristales y pequeños escombros saltaron por los aires para llover sobre los Humvees. La espectacular explosión dejó sin aliento a los norteamericanos, que atónitos, intentaban concentrarse en sus labores defensivas.&lt;br /&gt;- Ufff, ¡cerca!&lt;br /&gt;- ¡Muy cerca! – Afirmó el líder de los S.F. - Me parece que no tienen ni idea de que pasábamos por aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el Humvee de cola, Timm luchaba por identificar objetivos. De día y a pleno sol, le habría sido realmente difícil distinguir desde donde le disparaban. Su falta de oído no le daba muchas pistas para ello. Sin embargo, en aquella espesa noche, alumbrado por la visión de las gafas nocturnas, resultaba bastante fácil. Los fogonazos de las armas de fuego se mostraban claros y definidos con ellas.&lt;br /&gt;El Marine se dio la vuelta mientras apartaba el cargador vacío de su M4A1, justo cuando fue a echar mano de un nuevo cargador de la bolsa de munición que había dejado Sarver, vio como Colvin se incorporaba de cintura para arriba.&lt;br /&gt;Sintió estremecérsele el cuerpo. Como tantas otras veces al ver a uno de esos seres de ultratumba.&lt;br /&gt;Costaba distinguirlo físicamente, pero Timm había desarrollado a esas alturas una capacidad especial.&lt;br /&gt;Agarró rápidamente un cargador y apuntó la carabina contra el reanimado.&lt;br /&gt;Pero no disparó, recordó al Sargento Mayor Parson, levantándose de su lecho de muerte, esparciendo sus tripas arrancadas por el suelo. Carente de expresión alguna.&lt;br /&gt;Entonces, Dave Sarver, el medico del equipo de operaciones especiales vio la escena. Acababa de descargar su M4A1 y como Timm, se disponía a recargar su arma, cuando vio al Marine apuntando a Colvin, y este levantarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“Doc”, como siempre solían llamarle, soltó la carabina para echar mano de su arma de cinto. La pistola se deslizo ágil de la cartuchera que llevaba en el muslo.&lt;br /&gt;Entendía la situación y sabia que debía hacer. Timm no se percataría del leve suspiro que inevitablemente soltó. Era duro disparar a un compañero, a un amigo. Aunque estuviera así, muerto.&lt;br /&gt;Sin mostrar signos de flaqueza o tristeza, apretó el gatillo una sola vez.&lt;br /&gt;Suficiente.&lt;br /&gt;La bala penetró en el entrecejo del desmejorado Colvin. Su cuerpo se desplomó, volviendo a caer sobre la camilla.&lt;br /&gt;Sarver miró de reojo a Timm mientras guardaba rápidamente la beretta. Agarró el M4A1 descargado y sin mediar palabras, inútiles en cualquier caso, la recargo para a continuación volver a asomarse por su ventanilla.&lt;br /&gt;El Marine sintió un profundo respeto y a la vez, tranquilidad. Estaba en manos de aquellos experimentados y capaces hombres. No es que la situación estuviese controlada, pero tener a su lado a la “elite” cubriéndole las espaldas, era cuanto menos, esperanzador.&lt;br /&gt;Sin embargo, la situación no ofrecía tregua. El deseado momento llegó y el perímetro exterior de la base se abrió ante sus maltratados ojos. Habían llegado, lo habían conseguido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- “Op.Center Mama1”, aquí Elemento disuasorio “Smelly Cat”. ¡Estamos en el perímetro de la Base! Repito, ¡Estamos en el perímetro de la base! – Gritó por radio el líder de los SF, esperando una respuesta que no llegaba desde hacía horas y que a esas alturas, no esperaba encontrar.&lt;br /&gt;- ¿Que hacemos? – Preguntó resignado el conductor.&lt;br /&gt;Torres respiró hondo, nervioso e impaciente por saber que demonios pasaba.&lt;br /&gt;- Sigue hasta la puerta principal, seguimos en estado “rojo”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las ráfagas de disparos y las luces estroboscópicas de los helicópteros lucían incesantemente bajo la oscuridad. Adornaban el camino hasta la base, parecía una idílica bienvenida de fuegos artificiales.&lt;br /&gt;Pero no lo era y poco después, una de aquellas ráfagas impactó letalmente contra el artillero del primer humvee. El cuerpo de James Hewitt se desplomó de la torreta.&lt;br /&gt;- ¡Mierda, mierda! – Espetó Bush, acelerando instintivamente el vehículo. – Dispararon desde la base, ¿no?&lt;br /&gt;- Tú sigue adelante. – Torres se giró para comprobar como estaba el soldado abatido. - ¿Cómo está? – Preguntó a la capitán Fox, que comprobaba junto a sus pies, el cuerpo ensangrentado del soldado recién abatido.&lt;br /&gt;- No… no le encuentro el pulso.&lt;br /&gt;- Me cago en la puta, ¡mirad eso! - Interrumpió Bush, señalando hacía la base. -  Va a…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;…Estrellarse.&lt;br /&gt;Todos miraron alarmados la escena que se desarrolló a continuación. Donde una furgoneta blanca, se cruzaba delante de ellos en dirección a la puerta principal de las instalaciones, a toda velocidad.&lt;br /&gt;El vehiculo suicida se empotró contra la puerta a escasos trescientos metros de los humvees norteamericanos. Y una colosal explosión estremeció el firmamento.&lt;br /&gt;Los ocupantes de los humvees quedaron temporalmente conmocionados. Sus ojos, sensibles en sobremanera a la luz, debido a sus visores nocturnos, sufrieron una descarga de luminiscencia que los cegó.&lt;br /&gt;Bush frenó en seco, sacudido por la desorientación, lo que hizo que el segundo humvee les embistiera por detrás, sin poder evitarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al abrir los ojos, Timm comprobó con sorpresa que se encontraba tumbado en los asientos delanteros del vehiculo. Lo ultimo que recordaba, era disparar su rifle por una de las ventanillas traseras del Humvee. Al incorporarse, un fuerte dolor en su cadera le obligó a desistir en su empeño. Comenzó a sentirse mareado y unas poderosas ganas de vomitar le dominaron.&lt;br /&gt;La bilis y la sangre, manaron mezcladas por su entumecida boca. Ignorante, no parecía darse cuenta de que vomitaba sobre el mismo.&lt;br /&gt;Al terminar, algo mas despejado, comprobó que los dos ocupantes que le acompañaban delante, estaban debajo de él.&lt;br /&gt;Estaban muertos. Al empotrarse contra el otro vehículo, sus cuerpos se habían estampado literalmente contra el parabrisas blindado.&lt;br /&gt;No sabia como, pero él había sobrevivido, aunque no parecía estar en muy buen estado, su cadera se encargaba de recordárselo con estridentes pinchazos.&lt;br /&gt;Entonces, la puerta del conductor se abrió, una sombra oscura empezó a toquetearle. Algo en esa escena le recordó que había perdido las gafas de visión nocturna.&lt;br /&gt;Timm forzaba la vista intentando reconocer a alguien mientras era ayudado a salir del vehículo siniestrado. Pensó que debía estar realmente mal para no ser capaz de identificar a la persona que le asistía. Su cabeza le daba vueltas y el dolor que sufría era agudo y penetrante.&lt;br /&gt;Una vez tumbado, pudo distinguir las estrellas del cielo. Parecía que su maltratada visión volvía a funcionar, aunque su rendimiento cada vez era peor. Sintió el deseo de cerrar los ojos y el alivio al hacerlo, le reconfortó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Dios Santo!&lt;br /&gt;La mirada desorientada del Teniente Torres era un poema. Observaba casi hipnotizado la gran columna de fuego y humo que se extendía majestuosa delante de él, absorbiendo implacable toda la entrada principal del recinto.&lt;br /&gt;Aquella potente deflagración producida por decenas y decenas de kilos de explosivo rompía tenazmente toda esperanza que pudiera albergar en los corazones de aquellos hombres. La base no solo estaba siendo atacada. ¡Estaba siendo sometida!&lt;br /&gt;Bagdad se había convertido en el infierno y ellos, estaban en medio, solos.&lt;br /&gt;Las proporciones de aquello eran absolutamente apocalípticas, ni en sus peores sueños podría haber imaginado algo tan dramático.&lt;br /&gt;Sin embargo, era un hombre muy bien preparado psicológicamente. Sabía mantener la cabeza fría en situaciones difíciles, por eso estaba donde estaba, era imperativo recomponerse. Aun había hombres a su cargo. Tenían heridos que atender y debía buscar la manera de sacarles vivos de aquello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Torres se sentía casi listo para comenzar a dar órdenes, cuando distinguió como de las inmensas lenguas de fuego, brotaban las figuras de decenas de personas.&lt;br /&gt;Salían de la Base de Operaciones, por el inmenso hueco que había dejado la explosión.&lt;br /&gt;No corrían aterrados por el fuego que les envolvía. No gritaban ni maldecían. Simplemente caminaban lentamente, sin preocuparse por aquel fuego que consumía sus cuerpos.&lt;br /&gt;Pronto las decenas fueron cientos y el perímetro exterior de la base se iluminó más aun, con la luz de multitud de velas caminantes que trasladaban un mensaje claro con su presencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No existía un lugar seguro, no cabía la esperanza.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-6930098581939292904?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/6930098581939292904/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=6930098581939292904' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/6930098581939292904'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/6930098581939292904'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2010/12/una-nueva-invasion-irak-entrada-40.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 40)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-220033711535606556</id><published>2010-11-17T10:17:00.000-08:00</published><updated>2010-12-01T00:29:12.291-08:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 39)</title><content type='html'>- Doc, ¿como está Colvin?&lt;br /&gt;- Mal. – Resonó por la radio del Teniente. Sarver hacia lo que podía intentando cortar la hemorragia, pero la herida era demasiado exagerada.&lt;br /&gt;Torres maldijo en voz baja, golpeando el salpicadero del Hummvee. Uno de sus hombres estaba inoperativo y lo peor de todo, era posible que no saliera de esa.&lt;br /&gt;La rabia se apoderó del Teniente de las Fuerzas Especiales y deseó haber disparado más veces sobre el abatido secuestrador reanimado.&lt;br /&gt;- ¡Todo listo! – Indicó el Sargento Christian Bush que rápidamente, se abrochó el cinturón del asiento de conductor.&lt;br /&gt;- Pon rumbo a la Base de Operaciones, “Señor Presidente”. En ruta variable Alfa 5.&lt;br /&gt;- ¡Oscar Mike! – Respondió usando aquella jerga militar que venia a significar “On the Move” “En movimiento”. Arrancó el vehiculo haciendo derrapar las ruedas, sin ningún tipo de dilación. Un segundo Hummvee se puso en marcha, por detrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos vehículos comenzaron a tomar las calles de Bagdad, su manejo era aparentemente temerario, pero escondía una fabulosa capacidad de conducción, digna de cualquier profesional de la velocidad.  La noche había caído sobre la ciudad y los conductores  provistos de visión nocturna enganchados sobre sus cascos, pilotaban los vehículos sin luces, para ser lo menos visibles posibles. En muchos barrios de la ciudad, la luz de las farolas parecía haber desaparecido y aquello, lejos de ser un inconveniente, les ayudó a moverse con más soltura hacia la asediada base de operaciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Teniente! – Soltó Fox desde el asiento de atrás.&lt;br /&gt;- Dígame, señora… - Respondió sin mirarla.&lt;br /&gt;- Capitán… - Señaló resuelta. - Soy la Capitán Fox. Asignada a una unidad de reacción rápida del Centro Medico del ejército, para emergencias víricas y bacteriológicas.&lt;br /&gt;- Dígame Capitán. – Repitió sin despegar un segundo su mirada de la calle.&lt;br /&gt;La mujer forzó una tos intentando hacerse de notar, carraspeo y dijo:&lt;br /&gt;- Cómo… ¿Cómo sabían que estábamos atrapados Teniente?&lt;br /&gt;- Verá, operábamos por la zona donde fueron asaltados, defendiendo los alrededores de la Base. Llevábamos toda la maldita tarde intercambiando disparos con esos tipos. La aparición del Hummvee que conducían atrajo su atención, nosotros solo tuvimos que seguirles. Siento que llegáramos tarde, pero esto no es Arizona, aquí hay que andarse con ojo.&lt;br /&gt;- ¿Saben como esta la situación actual?&lt;br /&gt;- Muy jodida, Capitán.&lt;br /&gt;- ¿Exactamente, cómo de jodida? – Intentó así imponerse.&lt;br /&gt;Torres dejó de mirar por la ventana y clavó sus ojos verdosos sobre la Oficial. Su mirada severa no amedrentó a Fox lo más mínimo.&lt;br /&gt;- Tan jodida como para que llevemos más de tres horas sin poder contactar con el Centro de Operaciones y Coordinaciones Logísticas. Tenemos a un montón de hombres dispersos por los alrededores de la ciudad sin unión con los “cabeza pensantes”. Seguro que más de algún pelotón ésta disparando contra compañeros. ¡Es un puto desastre! Y además… ¡están esas jodidas cosas!&lt;br /&gt;- ¿Y que hay de la Base de operaciones?&lt;br /&gt;- Vamos para allá en este momento. No tengo ni idea de lo que esta pasando allí, pero estoy decidido a enterarme de una puta vez.&lt;br /&gt;- Pero… - Se sentía tan desconcertada que las palabras se resistían a salir de su boca. En su mente, no cabía imaginar que una organización tan poderosa como el Conjunto de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos de America, se desmoronaran de esa manera, ¡Era imposible!&lt;br /&gt;- ¡Errantes a las doce! – Interrumpió Bush.&lt;br /&gt;- ¡No disparéis! – Ordenó Torres, de manera tajante. - Comprometeríamos nuestra posición. Pásalos por encima.&lt;br /&gt;- Roger.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los muertos vivientes vagabundeaban sin aparente orden por la sombría calle. Sus siluetas, prácticamente difuminadas por la oscuridad, ocultaban un horror que muy pocos eran capaces de no apreciar a esas alturas.&lt;br /&gt;Los dos vehículos los barrieron de en medio, en una espectacular embestida que lanzó a varios de ellos por los aires. Otros pocos quedaron atrapados entre el suelo y las enormes ruedas de los todoterreno blindados, sus cuerpos se retorcieron brutalmente al ser aplastados. Para luego, quedar tendidos en el suelo, como unos sucios bolos sin vida, pero que aún intentaban moverse, aunque sus cuerpos fueran incapaces de responder.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Timmotie Moses, el joven huérfano de Arkansas, enrolado en el Cuerpo de Marines por un afán existencial, despertó.&lt;br /&gt;Unas fuertes taquicardias martilleaban su pecho. Su corazón, vital y lleno de energía palpitante, hacia un llamamiento a su conciencia para recordarle que debían de luchar por mantener vivo y cuerdo a Timm.&lt;br /&gt;Este abrió los ojos rápidamente, como al despertar de un angustioso sueño.&lt;br /&gt;Estaba sobre una camilla plegable, en el interior de un humvee. Las vibraciones indicaban que el vehiculo estaba en movimiento. A su alrededor encontró al enfermero Irakie que había escapado de aquel Hospital que arrastraba sin quererlo, terribles recuerdos. Estaba consciente, pero su cuerpo semidesnudo era una amalgama de heridas, Tapaba asustado parte de su rostro, con unas gasas manchadas de sangre.&lt;br /&gt;A su lado, uno de sus rescatadores atendía concentrado a otro hombre. Los dos vestían con uniforme ACU, un sucio chaleco táctico de color “Tan” cubría sus torsos del que sobresalía por la parte superior, sendas palestinas de colores grises y marrones.&lt;br /&gt;Les recordó haciéndose cargo de él, justo en el momento en que perdía el conocimiento. Su aspecto desaliñado y poco ortodoxo era inconfundible. Había sido rescatado por miembros de fuerzas especiales.&lt;br /&gt;Los Marines siempre habían sentido envidia sana por los integrantes de aquellas pequeñas y especializadas unidades. Eran pocos, capaces y letales y aquello fascinaba a las jóvenes mentes calenturientas de los Marines, que siempre soñaban con demostrar que eran los mejores y más valientes.&lt;br /&gt;La actitud de las fuerzas especiales era muy diferente a la de los Marines, estos eran hombres de edades comprendidas entre treinta y cuarenta años, templados y serenos. Oficiales y suboficiales veteranos con un gran bagaje de experiencia en combate. No solo formados para las artes militares de elite. También eran hombres elegidos especialmente por sus capacidades psicológicas, técnicas y culturales. Sus aptitudes siempre por encima de la media del resto, eran probadas continuamente para poder estar a la altura de las misiones que se les asignaban.&lt;br /&gt;Lo cierto era, que entre los Marines y las S.F. había pocas similitudes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Cómo se encuentra? – Preguntó Sarver al verle incorporarse, sin dejar de atender a Colvin, al cual, suministraba morfina para calmar su dolor.&lt;br /&gt;Timm se encogió de hombros frustrado por ser incapaz de escucharle, mientras señalaba con un dedo su oreja.&lt;br /&gt;El Medico asintió, como agradecido de no tener que expresarse oralmente. Dejó a su compañero y se colocó junto a Moses.&lt;br /&gt;Sin decir una palabra, comenzó a chequear sus pupilas con una pequeña linterna que portaba en el Chaleco. Después inspeccionó los oídos. La sangre reseca que había en el pabellón auricular de su oreja, demostraba la seriedad de su discapacidad auditiva.&lt;br /&gt;El pitido de canal abierto de su radio  interrumpió el examen.&lt;br /&gt;- Diez minutos para destino, entramos en estado rojo. – Resonó.&lt;br /&gt;- Roger. – Se limitó a responder.  &lt;br /&gt;Seguidamente, agarro la carabina modificada M4A1 SD de Colvin y se la tendió al Marine mientras le preguntaba gestualmente si podía hacerse cargo de ella.&lt;br /&gt;Timm no dudó, agarró con firmeza aquella carabina que incorporaba un supresor de sonido y un láser IR acoplado en el guardamanos. Un novedoso sistema de ayuda de disparo diseñado para asistir en combates con visión nocturna.&lt;br /&gt;Al ver el valor del Marine, Sarver desenfundó  unas gafas de visión nocturna que colgaban del interior del vehiculo y se las entregó. Seguidamente colocó una mochila abierta en el suelo y sacó de dentro un par de cargadores de munición 5,56 mm. Lanzó sobre Moses una mirada seria que expresaba a viva voz un sentimiento lleno de moral y coraje. Un efecto que revitalizó al de Arkansas y lo llenó del arrojo necesario para luchar hasta la muerte. Luego, abrió una de las ventanas y se colocó en posición de tiro.&lt;br /&gt;Timm hizo lo propio desde el otro lado del Humvee, sabía que seria incapaz de moverse con soltura, pero defendería aquel vehículo con uñas y dientes. La determinación de querer salir con vida de aquello le guiaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acopló el visor y lo encendió. De pronto, todo se ilumino en verde y negro. Las ráfagas trazadoras, identificadas perfectamente por su color blanco, se elevaban hacia el cielo creando un efecto espectacular. Llegaban a los alrededores de la Base y los disparos y explosiones se recrudecían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera ráfaga que recibieron impactó en el techo del segundo vehículo, lo que produjo una respuesta inmediata por parte del artillero, que comenzó a disparar el lanzagranadas automático Mk19 que llevaba acoplado el Humvee.&lt;br /&gt;Las explosiones guiaron al resto de los norteamericanos que comenzaron a disparar sobre el edificio, sin parar la marcha.&lt;br /&gt;Los cadáveres andantes comenzaban a predominar en el paisaje urbano, como atraídos por el ruido de las detonaciones. Lo que complicaba el transito por las calles. Al tener que aminorar la marcha, muchos de ellos se aferraban a los vehículos. Por si fuera poco, los disparos eran cada vez más recurrentes.&lt;br /&gt;- ¿Pero que mierdas? – Gruñó Torres mientras golpeaba con la culata de su M4 el rostro de una anciana vestida con un velo negro. Su mandíbula se quebró con el primer golpe, colgando flácida del rostro arrugado de la mujer,  pero su mirada seguía fija en el Teniente. Aferrada al vehículo con desesperada ansia apática. Un segundo golpe arrancó aquella imagen de espanto de delante del norteamericano. El cuerpo de la señora quedo atrás rodando por el suelo.&lt;br /&gt;- ¿Seguimos? – Preguntó el conductor, luchando con el volante.&lt;br /&gt;- Seguimos “Señor Presidente”. ¿Tiene usted algo mejor que hacer esta noche?&lt;br /&gt;- ¡Atropellar tarados y esquivar balas! ¿Como podría resistirme?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-220033711535606556?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/220033711535606556/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=220033711535606556' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/220033711535606556'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/220033711535606556'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2010/11/una-nueva-invasion-irak-entrada-39.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 39)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-3345880691308377093</id><published>2010-10-26T01:45:00.000-07:00</published><updated>2010-10-26T01:46:32.031-07:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 38)</title><content type='html'>El cercenador de cabezas agarró con confianza la de Wake.&lt;br /&gt;La levantó como el que lleva un candil entre la oscuridad y la acercó a Timm, a escasos centímetros de su rostro.&lt;br /&gt;Esta, mordía desesperadamente el aire con sus dentadas. Incapaz por sus propios medios de alcanzar al de Arkansas. Sus dientes empapados en sangre rechinaban cada vez que cerraba sus mandíbulas.&lt;br /&gt;Moses sintió morirse del espanto. Gritaba aterrado intentando separarse de la silla que le inmovilizaba. No podía escapar, ni siquiera era capaz de pensar absolutamente nada.&lt;br /&gt;El torturador comenzó a preguntar nuevamente a la capitán. Sabían que era la de más alta graduación y la que realmente tenía valor. El resto de los secuestrados, eran un burdo entretenimiento a contar por las abundantes carcajadas que desprendían con cínica insensibilidad.&lt;br /&gt;Fox había luchado por mantenerse fuerte. No habían abusado de ella, ni siquiera la golpearon, simplemente arrancaron su uniforme en singular demostración de supremacía. Hasta ese momento se veía capaz de aguantar, de luchar por no contar nada. Pero ahora estaba destruida moralmente. En ese horrible instante de decapitación, se había descubierto incapaz de soportar aquella situación, ni un segundo más. Era todo, demasiado horroroso…&lt;br /&gt;Tanto fue así, que sin remedio, cayó  conmocionada. Cediendo a la tensión.&lt;br /&gt;El rostro del secuestrador se agrió al verla desfallecer. Lanzó con desden la cabeza cercenada de Wake contra el suelo y acallando las rezagadas carcajadas de sus compinches con una simple mirada, agarró un cubo metálico.&lt;br /&gt;El agua del interior golpeo fría e hiriente contra el despojado cuerpo de la Oficial. Su efecto fue inmediato, como un prominente bofetón bien dirigido. Un gemido de impresión escapo de sus labios cortados, como un saludo inconsciente a aquella tortuosa realidad.&lt;br /&gt;Lo miró, nerviosa, el pánico escribía telegramas que se podían leer fácilmente desde sus vidriosos ojos.&lt;br /&gt;Él, desde su trono de poder y control absoluto, volvió a formular las anteriores preguntas. Su expresión hastiada no ofrecía más concesiones.&lt;br /&gt;Sin embargo, Fox no estaba en condiciones de poder comprender con exactitud las cuestiones que la exponían. Se sentía desorientada y de alguna manera, no era capaz de llegar a comprender el peligroso alcance que suponía no responder.&lt;br /&gt;Enervado, lanzó el cubo con total impunidad contra la cara  de la maniatada, dando por terminado aquel interrogatorio. Agarró con decisión la reanimada parte de Wake, para lanzarla maliciosamente sobre el regazo de Timm. Inmediatamente después, desenvainó el oxidado machete, dispuesto a utilizarlo contra la catatónica mujer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moses chilló de la impresión. Sintió un profundo repelús recorrer su cuerpo al sentir sobre sus piernas, aquella cabeza decapitada viviente.&lt;br /&gt;Luchó por apartarla de encima suyo, pero estaba inmovilizado. El pánico atormentaba su dolorida mente y se multiplicaba al ver mordisquear a Wake el pliegue de su pantalón. Era una imagen, tan imposible…&lt;br /&gt;En un alarde de esfuerzo sobrehumano, Timm tomo el impulso suficiente como para levantar las dos patas delanteras de la silla y con la punta de sus pies, se impulso para caer al suelo. Esperaba, que aquel movimiento apartara la cabeza de encima de él. Pero solo consiguió golpearse en el hombro y llenarse otra vez de polvo, los enrojecidos ojos.&lt;br /&gt;Para colmo, Wake parecía haber aprovechado de alguna manera aquella sacudida y ahora, engullía la tela del pantalón ávidamente.&lt;br /&gt;En aquel momento de pavorosa catatonía, una mano se posó en su hombro. Timm miró por el rabillo del ojo, más pendiente de lo que acontecía cerca de sus partes nobles que a cualquier otra cosa. Sin embargo, la imagen hizo olvidar durante el segundo que duro, los restos revividos del Marine.&lt;br /&gt;Coronado sobre Timm, se ensalzaba el torturador. Levantando con ímpetu el gran machete. Sus músculos firmes y dispuestos, deletreaban el movimiento que iban a hacer a continuación. En un alarde visionario, pudo verse atravesado por aquel acero, mientras era devorado por la cabeza de ultratumba que yacía junto a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel agónico segundo se fundió en un avasallador destello de luz que conmociono su cerebro. Sintió como se freían sus neuronas debido al resplandor que se había filtrado por sus ojos.&lt;br /&gt;¿Acaso era aquello el fin? ¿Se disponía a cruzar el llamado túnel de luz que todo muerto recorría en el momento de su fallecimiento?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inmediatamente después, el dolor y la consciencia volvieron a reinar en su interior para anunciarle que no estaba muerto, aún no…&lt;br /&gt;Algo cayó sobre él. Un gran peso muerto que acrecentaba más si cabía su incapacidad para moverse.&lt;br /&gt;Luego regreso el profundo miedo, al recordar a Wake. Debía estar junto a él, pero no podía ver absolutamente nada. Temía ser devorado vivo, sin ni siquiera darse cuenta. Estaba tan aturdido por aquel cúmulo de penurias, que ya hasta desconfiaba de las sensaciones que padecía. A veces sentía que todo era un sueño…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El velo que cubría su visión se fue difuminando. Clareando así el entorno. Forzaba la vista intentando intuir algo.&lt;br /&gt;Pronto discernió un gran bulto enfrente de él, que le impedía ver más allá. Al poco, descubrió que era el cuerpo de un hombre, estaba sobre él, tumbado. El volumen de su cuerpo le recordó al secuestrador. El resplandor metálico de lo que parecía un machete, corroboro aquella intuición.&lt;br /&gt;Desde su posición a ras de suelo, vislumbraba un intenso trasiego de piernas a su alrededor. Estaba rodeado de gente que no paraba de moverse de un lado para otro.&lt;br /&gt;Su visión se recuperaba por momentos y los bultos disfrutaban paulatinamente de más definición. Así descubrió a la cabeza de Wake rebañando como buenamente podía, el bíceps del secuestrador. Sintió un profundo alivio al saberse fuera del alcance de aquella cosa.&lt;br /&gt;Pero poco pudo aprovechar el cercenado marine, pues un inusitado puntapié lo apartó del lugar, como si fuera un balón de futbol chutado desde el punto de penalti.&lt;br /&gt;Alguien apartó el cuerpo del secuestrador, para a continuación incorporar a Timm.&lt;br /&gt;Después, desataron sus ataduras de pies y manos. Varias de aquellas personas se arremolinaban junto a él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sufrido Marine se echó las manos por fin libres a sus doloridas muñecas. Su cabeza le mataba de dolor y sin poderlo evitar acaricio sus sienes intentado apartarlo. El tacto con sus manos levantaba más malestar en su cabeza, su rostro irregular y destrozado, era un foco continuo de sufrimiento.&lt;br /&gt;Como iba siendo habitual, seguía sin escuchar nada. Un fuerte mareo colonizaba su cuerpo y sus extremidades hormigueaban insensibles. Aún así, se sabía libre e intentó incorporarse gracias a su indomable espíritu luchador. Pero irremediablemente sus piernas fallaron y fue a caer de bruces contra el suelo. &lt;br /&gt;Así habría sido, de no ser porque los hombres que tenia alrededor se lo impidieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Identifico sus uniformes, aquellas tonalidades grises azuladas dibujadas en forma de pixeles, eran inconfundibles. Esos patrones de tela tan característicos y familiares para él, forzaron una leve pero irreconocible sonrisa  en su rostro.&lt;br /&gt;- Amigos… - Susurró sin poder mover sus labios de lo hinchados que estaban. - …llevadme a casa, amigos…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sintió desvanecerse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Teniente de las Fuerzas Especiales Mike Torres, miró imperturbable a Timm, mientras le acomodaba en el suelo. Formar parte de una Unidad tan distinguida como los boinas verdes, acarreaba aquel aire tan “distante y profesional”. Sin embargo, era imposible no profesar amargura al ver el mal estado del Marine. Se rascó su descuidada barba y preguntó:&lt;br /&gt;- ¿Como esta Doc?&lt;br /&gt;- Mal.&lt;br /&gt;El Sargento Mayor Dave “Doc” Sarver, era hombre de pocas palabras, costumbre que se acentuó significativamente desde que formó parte de las Fuerzas Especiales, donde acostumbraban a ser escuetos y directos.&lt;br /&gt;El medico especialista reconocía a toda velocidad el cuerpo del Marine de Primera Clase, aplicando las curas pertinentes y asegurándose de estabilizar su estado.&lt;br /&gt;- ¡Perímetro asegurado! Estado en verde. – Gritó un tercer operador que se asomaba por la puerta.&lt;br /&gt;- Smelly Cat-1 a todos los operadores. Nos marchamos en dos minutos. – Ordenó Torres por el canal de radio a todos los S.F. – Doc, ¿Podemos mover al Marine?&lt;br /&gt;- Afirmativo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los S.F. (acrónimo de Special Forces, fuerzas especiales), ayudaron a vestir a la capitán Fox con la ropa de recambio de uno de ellos. Sus movimientos eran precisos pero tranquilos, no hablaban entre ellos, sabían perfectamente que hacer.&lt;br /&gt;- Gracias… - Dijo ella, ruborizada de ver como dos hombres la cubrían sin prestarla aparente atención. Más sosegadamente, comenzó a tapar como podía con una gruesa gasa, la sangre que caía de sus fosas nasales, debido al impacto del cubo.&lt;br /&gt;- No se separe de nosotros Señora, la sacaremos de aquí.&lt;br /&gt;Dirigiéndose al líder, levantaron el dedo pulgar en señal de estar preparados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El cuerpo del secuestrador abatido se retorció.&lt;br /&gt;Levantó los brazos, después, su torso se alzó.&lt;br /&gt;- ¡A TUS PIES COLVIN!&lt;br /&gt;Pero la advertencia llego tarde, milésimas de segundo tarde. Un imperdonable despiste no achacable a su entrenamiento o formación. Era difícil hacerse a la idea de que los muertos en esos momentos, en aquel lugar, no tenían porque estarse quietos.&lt;br /&gt;El reanimado hinco con furia sus dientes en el gemelo derecho del Operador. Su boca se abrió más de lo imaginadamente posible, la mandíbula se desencajo, las comisuras de los labios se rajaron. Pero nada de esto evito que arrancara gran parte de la masa muscular de su presa. Doscientos cincuenta gramos de carne fueron separadas con extrema sencillez.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-3345880691308377093?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/3345880691308377093/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=3345880691308377093' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/3345880691308377093'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/3345880691308377093'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2010/10/una-nueva-invasion-irak-entrada-38.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 38)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-1593063536048823973</id><published>2010-10-07T06:30:00.000-07:00</published><updated>2010-10-07T06:31:17.242-07:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 37)</title><content type='html'>Allí estaban, victoriosos. Encarando sus rifles AK-47 despreocupadamente. Disparando a placer contra los muertos vivientes, que a esas distancias, eran poco más que patos de feria.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Eran Muyahidines provenientes de otros pueblos árabes o insurgentes sunníes o quizás, terroristas de Al-Qaeda. Era prácticamente imposible identificarles. Lo único cierto es que, no eran amigos y estaban sobre ellos.&lt;br /&gt;Después de despachar  jovialmente a los reanimados soldados. Centraron su atención sobre los aturdidos ocupantes del sufrido Hummvee.&lt;br /&gt;Timm intentó encarar su rifle pero la Oficial Científica le puso una mano sobre el arma en señal de advertencia. Su mirada estaba llena de miedo, se descubría sucumbida a un especial temor por ser capturada.  Aún así, era consciente de que sí iniciaban un tiroteo contra ellos desde esa posición, estaba segura de que serian los más perjudicados.&lt;br /&gt;No hicieron falta palabras para que Moses comprendiera que hacer. Soltó el rifle con rencor y puso sus manos sobre la cabeza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rápidamente rodearon el vehiculo. Sus rifles dispuestos contra Moses y los suyos, eran la llave maestra para hacerles salir.&lt;br /&gt;Al cruzar las miradas con los asaltantes, los norteamericanos pudieron saborear la impotencia, el miedo, he incluso de alguna manera, la sensación de sentirse profanados. Estaban a su merced y en tiempos de guerra, esa situación podía ser fatal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Salieron del vehículo, lentamente, con los brazos en la cabeza y la mirada puesta en los cañones que les señalaban. Podían capturarlos, pero también podían fusilarles allí mismo. Para luego exhibir sus cuerpos inertes, apaleados y desnudos por las calles de la ciudad, en acto de victoria. Una imagen escabrosa que Timm había presencia por la televisión y le ponía los pelos de punta. O podían filmarles mientras les decapitaban para luego colgar el video en alguna página de Internet. Estar en manos de aquellas personas ponía los pelos de punta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un poderoso culatazo en el estomago dejó a Moses de rodillas, sin respiración. Antes de poder tomar aire, varios imprecisos golpes en la cabeza terminaron por tumbarle en el polvoriento suelo.&lt;br /&gt;Pero para sorpresa del agresor, el fornido norteamericano, todavía mantenía la consciencia, echándose las manos a las abiertas contusiones de las que manaban copiosas lenguas de caliente sangre.&lt;br /&gt;Ofendido por la resistencia de su cautivo, reanudo su ultraje físico, propinando más golpazos frenéticos sobre la cabeza de Timm. Este, intentaba evitar los impactos exitosamente interponiendo sus manos, hasta que al fin, uno de ellos consiguió dar de lleno en su tabique nasal. El impacto fue tan seco y duro que dejó al resistente muchacho de Arkansas inconsciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Despertó o eso creyó entender. Su cabeza le daba vueltas y no era capaz de ver absolutamente nada. De igual manera, seguía sin poder escuchar y el intenso dolor en todo su cuerpo le hacía sentir que estaba en un limbo atormentador. Una especie de “nada” donde el padecimiento y el sufrimiento le mantenían vivo, flotando de manera anónima sin conocimiento ni orientación. Solo una ligera presión en sus muñecas le arrastraba sutilmente hacía la realidad y el raciocinio de ser consciente de su propia existencia.&lt;br /&gt;De pronto, la oscuridad cedió ante un cegador resplandor. Entrecerró los ojos para poder apreciar la más minima figura o contorno que le ayudara a orientarse. Sin embargo, la luz era tan intensa, que sus esfuerzos eran completamente inútiles.&lt;br /&gt;Resuelto a descubrir donde estaba, intentó forcejear sus ataduras. Pero sus esfuerzos no cosechaban ningún éxito. Toda respuesta a su tenacidad y resistencia fue un sorprendente golpe en su mejilla que lo catapulto contra el suelo, acompañado por lo que parecía una silla atada a él.&lt;br /&gt;Superada la conmoción del golpe, Timm pudo percibir el lugar en donde se encontraba. Era una especie de sótano polvoriento sin decoración, ni nada que delatara su posición. Unas ruinosas escaleras estaban custodiadas por un encapuchado que portaba con firmeza un Kalashnikov. La deslumbrante luz provenía de un gran foco, parecido a los que usan los médicos en intervenciones quirúrgicas. El cual, dirigía su halo con toda exclusividad contra su anterior posición.&lt;br /&gt;Desde el suelo, parpadeó aparatosamente intentando retirar el polvo que se acumulaba en sus retinas. Así, pudo distinguir al hombre que le había golpeado. Era un tipo realmente alto, con una corpulencia propia de una vida dura, más real y amenazadora, que la exagerada musculatura norteamericana de gimnasio. Su tez morena y sus rasgos no daban lugar a la duda respecto a su origen Árabe. Este, después de juguetear con sus nudillos, se agachó para ponerle nuevamente en la posición desde donde apuntaba con gran fuerza, aquel potente reflector.&lt;br /&gt;Le hubiera gustado distinguir a alguno de sus compañeros, antes de volver a ser cegado por aquella luz, pero para regocijo de su desanimo, constató que estaba solo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de varios minutos bajo el potente fulgor de luminosidad, este pareció remitir en intensidad. Sus ojos lagrimeaban incesantemente luchando por evitar que sus corneas se quemaran. Entonces, el corpulento secuestrador apareció en escena nuevamente.&lt;br /&gt;Parecía gritarle con violencia, sus facciones se arrugaban en profundo desprecio, dejando entrever sus dientes cubiertos de sarro amarillento. Pero era incapaz de escucharle. Podía imaginar las preguntas y las consiguientes amenazas si no cooperaba. Pero le daba igual, aun pudiendo escucharle, procuraría no decir nada.&lt;br /&gt;El secuestrador pareció darse cuenta de su actitud y dejó de chillarle. Su rostro se torno sereno y distante. Reflejaba perfectamente la tranquilidad propiciada por la costumbre. Era evidente que aquel hombre sabia lo que se hacia.&lt;br /&gt;Se dio la vuelta y agarro lo que parecía ser una especie de puño americano, del cual, sobresalían ligeros salientes puntiagudos. Sonriente, introdujo sus dedos dentro de aquel frío acero. Musito algo ininteligible poco antes de comenzar a golpear la cara de Timm. Eran golpes pausados, pero estratégicamente dirigidos para producir más dolor.&lt;br /&gt;Llegado el momento, el vapuleado norteamericano era incapaz de distinguir de donde le venían los golpes. Sus ojos y cejas se hinchaban por momentos. Su nariz estaba destrozada debido a los golpes y era incapaz de respirar por ella, taponada por coágulos de sangre. En cada pausa, aprovechaba para escupir la sangre que colmaba su boca y poder así, tragar bocanadas de aire y evitar ahogarse. Temía quedarse inconsciente.&lt;br /&gt;Pero no era ese el objetivo del captor. Cuando veía que Timm era incapaz de aguantar las embestidas. Dejaba de sacudirle, calculando exactamente, el momento para continuar. Ya no había preguntas, ya no había amenazas.&lt;br /&gt;En uno de esos momentos de respiro, donde el dolor apenas dejaba circular las ideas, Moses consiguió ver por el rabillo del ojo como entraban en el reducido sótano varias personas.&lt;br /&gt;La primera de ellas era la Capitán Fox, que maniatada y totalmente desnuda, era dirigida por uno de los captores. Su expresión era amarga, aunque no parecía haber sido lastimada físicamente. Seguida de ella, un segundo insurgente arrastraba literalmente el maltratado cuerpo del enfermero irakie. Su destrozado uniforme blanco, era ahora un colash  de pegotes de sangre y suciedad. Su aspecto era terrible, sucumbido a la inconsciencia. No parecía que hubieran tenido ningún miramiento con él, pues era más que evidente, que no le consideraban valioso.&lt;br /&gt;Por duro que pudiera parecer, nada de aquello se asemejaba a lo que a continuación cruzó la puerta del pequeño lugar.&lt;br /&gt;Un  cuerpo desnudo cayó rondando por las escaleras.&lt;br /&gt;Era Wake, o eso pudo intuir Timm intentando recomponer sus facciones de entre las heridas y las laceraciones. La sangre y el polvo arenoso envolvían gran parte de su piel, formando una textura difícil de olvidar. La mayoría de sus extremidades se doblaban por sitios imposibles. Profundos orificios sanguinolentos asomaban en distintas partes de su cuerpo. Sin duda alguna, debía estar muerto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El desalmado torturador arrastró a Timm para colocarle al lado de Fox, que en ese momento estaba siendo atada a una silla de pies y manos. Timm forzó el único ojo que parecía funcionarle correctamente. La miró a la cara, intentando reconfortarla con su presencia, pero ella se mantenía abstraída de su alrededor, con la mirada clavada en el suelo, sin parpadear.&lt;br /&gt;Apesadumbrado apartó la vista de la Oficial y observó a sus captores. Estos, se arremolinaban junto al cuerpo de Wake. Al fijarse con mayor detenimiento, pudo constatar que su cuerpo temblaba, parecía moverse.&lt;br /&gt;Los captores se divertían pateándole. Parecía querer levantarse, pero sus destrozadas extremidades le dificultaban la tarea. Cuando parecía capaz de poder colocarse en una posición rígida, era golpeado nuevamente, haciendo inútiles todos sus esfuerzos.&lt;br /&gt;Timm entendió que Wake había dejado de ser, el que una vez fue. No sabía como había llegado a ese estado, pero aquel Marine formaba parte de aquel ejército caníbal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces cuando el corpulento árabe se colocó junto a la mujer norteamericana, portando un inmenso machete oxidado.&lt;br /&gt;De cuclillas comenzó a acariciar las mejillas de la Oficial con la hoja del arma.&lt;br /&gt;Preguntó pacientemente, durante minutos, pero Marie Jeniffer Fox o MJ, como la llamaban sus amigas de instituto, no respondió. No hizo gesto alguno por colaborar.&lt;br /&gt;Timm miraba la escena sobrecogido, temía que la paciencia del torturador acabara de un momento a otro.&lt;br /&gt;Sin embargo, se limito a sonreír nuevamente. Sin dilación, se incorporó y gesticuló algo al resto de sus compinches. Estos, seguidamente, agarraron a Wake, inmovilizándolo de inmediato. Entre los cuatro, colocaron al desnudo Marine de rodillas con la cabeza hacia abajo. El Marine intentaba zafarse centrando todas sus fuerzas en su cabeza, que giraba alocadamente intentando morder a alguien. Pero uno de los captores le impedía levantar la cabeza, al agarrarle por la base superior de su cráneo.&lt;br /&gt;Empezaron a murmurar rezos.&lt;br /&gt;El machete oxidado se levantó, agarrado por las dos rudas manos del fornido secuestrador. Le iban a degollar, era la típica imagen que aparecía en los noticiarios cuando hablaban de secuestros y ejecuciones en países islámicos. Pero esta vez, sin la poderosa censura que dominaba las televisiones del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El tajo fue veloz y seco, Timm se sorprendió por la poca espectacularidad del golpe. La cabeza se separó sin resistencia rodando por el suelo y entonces fue cuando se percató de que todo estaba lleno de sangre. No habían chorros escarlata manando en todas direcciones, simplemente estaba todo empapado.&lt;br /&gt;Todo sangre…&lt;br /&gt;Y una cabeza que seguía lanzando dentelladas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-1593063536048823973?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/1593063536048823973/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=1593063536048823973' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/1593063536048823973'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/1593063536048823973'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2010/10/una-nueva-invasion-irak-entrada-37.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 37)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-3215152424489723221</id><published>2010-09-20T10:44:00.000-07:00</published><updated>2010-09-20T10:45:15.695-07:00</updated><title type='text'>Una nueva Invasión. Irak (Entrada 36)</title><content type='html'>No llegaba a ver con claridad, su vista se nublaba entre desvaríos y pérdidas de consciencia. Eran como pequeños flashes que le traían a la realidad para luego desaparecer al cerrarse sus pesados parpados.&lt;br /&gt;Cuando conseguía mantenerse en el umbral de la lucidez, podía distinguir a sus cuatro salvadores, sentía las vibraciones del vehiculo, cruzando las calles a toda velocidad. Era una carrera desesperada que atravesaba la ciudad, aquella caótica urbe se perdía por momentos.  Los disturbios acechaban en cualquier rincón. Caras de espanto y otras engañosamente inexpresivas, se descubrían  aleatorias, pero sin mezclarse. La población intentaba reaccionar ante tamaña locura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las primeras reacciones de las asustadas personas fueron, como en otras ocasiones no muy dilatadas en el tiempo, las motivadas por el egoísmo y la necesidad. El pillaje volvió a sacudir las calles de Bagdad. El desorden social ya de por sí, bastante elevado debido al carácter anárquico que controlaba la ciudad desde la caída de poder del antiguo Régimen de Saddam Hussein, se veía acrecentado por aquel inaudito fenómeno que nacía de entre las calles o desde los mismísimos hogares.&lt;br /&gt;Los desamparados habitantes, acostumbrados ya al terrorismo, los crímenes y la represión, tomaron aquella nueva escalada de violencia como otro escollo más. Pero desgraciadamente para ellos, aquello era algo que se escapaba a cualquier entendimiento.&lt;br /&gt;El alzamiento Muyahidin ayudó a acrecentar el descontrol y la inseguridad, aún más si cabía. El peligro en las calles no era ya monopolio de los sanguinarios cadáveres ambulantes. Desde cualquier punto, descontrolados tiroteos se sucedían entre terroristas e invasores extranjeros.&lt;br /&gt;Cualquiera que se atreviera a salir a la calle podía ser presa de algún impacto de bala perdida o quizá no tan desviada. Sin embargo, los tiroteos no era algo que amedrentara de sobremanera a los Bagdadíes, la mayoría de ellos disponían de armas de fuego y eso les creaba una ilusoria sensación de seguridad.&lt;br /&gt;Otro cantar era el fenómeno de los muertos. Para la gran mayoría de la población, fácilmente influenciable por los Imanes de sus congregaciones religiosas, aquel hecho se tomó como un milagro, más que una maldición. Muchas de dichas Comunidades, describieron aquella situación como un alzamiento contra el hereje invasor norteamericano. Los mártires que habían caído por los designios divinos de Alá, volvían del paraíso para expulsar de una vez por todas al mal que atormentaba a sus familias, a su gente.&lt;br /&gt;De hecho, la gran mayoría evitaba el enfrentamiento con los muertos y los creía defensores celestiales. Atroces situaciones nacieron de aquella ignorante devoción, familias enteras eran devoradas sin oposición ante los cuerpos descompuestos de caídos conocidos.  Dando sus vidas al pensar que su carne y su sangre daban fuerzas a sus mártires devoradores, para la lucha final.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo aquello era una dramática pesadilla, que desde hacia poco, se había convertido en la cruda realidad de Timm.&lt;br /&gt;Para él, todo se había perdido ya. Su natural carácter idealista, formaba parte de su pasado.  Lo único que le importaba era sobrevivir y salir de allí con vida, conseguir llegar a la Base de Operaciones era su austero fin. No sabía exactamente porque luchaba cuando todo se planteaba perdido. Quizá la idea de convertirse en uno de esos seres, era más repulsiva de lo que cabía imaginar. Desde luego, se negaba a acabar así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Varios impactos de bala atravesaron el grueso cristal de seguridad de su ventanilla. Creyó sentir el calor de los proyectiles pasando junto a él, a poca velocidad. Había escuchado muchas veces decir a los más veteranos, que aquellas protecciones poco podían hacer contra impactos directos de las 7.62.  Solo las balas que golpeaban lateralmente o de rebote, tenían posibilidades de ser repelidas.&lt;br /&gt;Aunque no fuera muy relevante, acababa de corroborarlo y eso le hacía comprender que ni mucho menos estaba a salvo dentro de aquel Hummer.&lt;br /&gt;El dolor de su ojo izquierdo se extendía a lo largo de su cabeza y acentuaba su desorientación. Pero advertía la necesidad de estar alerta y se antepuso al sufrimiento. Echo mano de uno de los M16A4 que yacía junto a los asustados Irakies y comprobó su estado.&lt;br /&gt;Movió el selector de disparo al modo tiro a tiro y sacó el cargador con su mano izquierda para comprobar la munición. Volvió a introducirlo con un golpe seco y seguidamente amartilló la recamara para probar que no habían balas encasquilladas ni porquería obstruyéndola. Una bala que había en la recamara saltó por la ventana de expulsión al hacerlo.&lt;br /&gt;Bajó la ventanilla, ante la mirada atónita de los dos irakies que confiaban todavía en la ineficaz protección. Y asomó el cañón del rifle por ella, listo para cualquier cosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medida que se aproximaban a la Base de Operaciones Norteamericana, la frecuencia de disparos que escuchaban, era cada vez mayor. No parecía que el atardecer fuera a dar tregua a aquella ofensiva. Incluso varios RPGs impactaron cerca de ellos entre espectaculares explosiones.&lt;br /&gt;Sin embargo, gracias a la pericia de Wake al volante, consiguieron llegar cerca de la base de operaciones sin excesivas complicaciones. Pero una vez allí…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Varias descargas de proyectiles atravesaron el capó. Ante aquel abrumador ataque, el nervioso conductor, consciente de la peligrosidad de continuar por aquella calle, contravolanteo. Vertiginosamente tomaron dirección a una pequeña callejuela colindante. Varios cubos de basura saltaron por los aires al ser embestidos por el semiblindado. La angosta bifurcación terminó por morir en unos pequeños soportarles sin salida.&lt;br /&gt;Wake frenó, clavando las pesadas ruedas sobre el maltrecho asfalto. Una vez quietos, del capó motor comenzó a brotar una bruma de humo, pero el vehiculó no parecía desfallecer. Seguía ronroneando al ralentí.&lt;br /&gt;- No podemos acercarnos más. – Indicó cabizbajo mientras soltaba el volante. – Seria una locura continuar hacía la base con el Hummvee, debe haber una liada de cojones…&lt;br /&gt;Timm observó como la capitán intentaba comunicarse por la radio del coche. No les podía escuchar, sabía que seria una torpeza intentar preguntarles de que hablaban. Se dio cuenta de que era un bulto, un estorbo. Debía resignarse y confiar en que sus decisiones fueran las correctas.&lt;br /&gt;Varios impactos de bala en la parte trasera del vehiculo avivaron la sensación de inseguridad de los ocupantes. Procedían de la calle principal, desde donde habían accedido hasta ese callejón sin salida. Desde la única escapatoria.&lt;br /&gt;Los dos médicos irakies, no sabían donde esconderse. Se agachaban aterrados, como intentando encontrar un túnel que les sacara de allí. Timm desorientado, intentaba conseguir distinguir desde donde llegaban los disparos, pero era muy difícil situarlos en su estado actual. Pensó en salir del Hummvee, pero era demasiado peligroso, seria un blanco fácil.&lt;br /&gt;- ¡Sácanos de aquí! – Gritó Fox agachando su cabeza cada vez que recibían un impacto.&lt;br /&gt;- ¿Y a donde coño quieres que vayamos? – Respondió el conductor echándose las manos a la cabeza. - ¡No podemos salir de aquí!&lt;br /&gt;De pronto, de entre las sombras de los soportales nacieron las figuras de varias personas. Rápidamente distinguieron los uniformes norteamericanos. ¡Eran soldados!&lt;br /&gt;- ¿Qué demonios? – Dejó escapar Wake. Se dio cuenta de que algo no iba bien, caminaban despacio, renqueantes, no parecían percatarse de los disparos. No levantaban sus armas, que colgaban de sus torsos como pesados adornos, alguno ni siquiera iba armado. Fue fácil descubrir que ocurría. – Ohhh, ¡mierda!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medida que los cuerpos de los soldados se acercaban al vehiculo. El fuego que recibían se hacía más intenso y certero. Sus atacantes estaban tomando posiciones mas propicias desde donde disparar.&lt;br /&gt;Timm vio como varias balas impactaban en el chaleco de uno de los soldados, cayendo sin remisión por la fuerza del impacto, pero se levantó, firme y decidido hacia su posición. Desdeñaba totalmente aquella lluvia de tiros. Pronto, el vehículo fue rodeado por los interfectos norteamericanos. Aporrearon las ventanas blindadas, ignorando los disparos que recibían, solo les importaba lo que había en el interior.&lt;br /&gt;Estaban sitiados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los amenazadores asaltantes eran quizá, el menor de sus problemas. El vehículo era una barrera inexpugnable para aquellos camaradas caníbales. Por lo menos en lo que se refería de puertas para adentro. Pero su presencia evitaba la posibilidad de salir del vehiculo.&lt;br /&gt;El gran problema radicaba en el incesante fuego, el Hummvee parecía un inmenso imán que atraía todos los proyectiles. Al estar de espaldas, toda la parte trasera absorbía los proyectiles, pero era cuestión de tiempo que una de esas balas alcanzara a uno de los ocupantes.&lt;br /&gt;Uno de los Irakies, sobrepasado por la situación, abrió la puerta y salio despavorido. Sorprendentemente, ni las balas, ni las garras de uno de los muertos más cercanos, fueron capaces de alcanzarle. Escapando de aquel peligro, para lograr no mucho más allá, una muerte no muy diferente.&lt;br /&gt;La puerta abierta fue suficiente para que un par de los asaltantes procuraran introducirse dentro del agujereado habitáculo.&lt;br /&gt;Estaban rozando el tembloroso cuerpo del otro irakie, un joven enfermero que yacía acurrucado en el suelo en estado catatónico, cuando Timm reaccionó.&lt;br /&gt;Con una ruda patada, Moses apartó a los dos caníbales del muchacho y seguidamente, descargó varias ráfagas sobre ellos. Los casquillos rebotaron contra la parte de atrás del asiento de delante, golpeando abrasadores contra su mejilla. Sin embargo, aquellas pequeñas quemaduras eran casi imperceptibles, el malestar general que sufría las eclipsaba.&lt;br /&gt;- ¡ARRANCA JODER! ¡VAMONOS DE AQUÍ!! – Gritó Timm descompuesto, mientras empujaba con su bota los cadáveres despanzurrados y sin vida del asiento. Para seguidamente cerrar la puerta.&lt;br /&gt;Wake plantó la marcha atrás y sin mirar hacía la zaga, aceleró. Las ruedas del vehículo chirriaron, lanzándolo salvajemente hacía la calle principal de donde provenían los disparos.&lt;br /&gt;En ese momento, una granada autopropulsada disparada por un RPG impactó en el portón trasero, haciendo pedazos la parte trasera del hummvee. La explosión hizo vibrar la transmisión y el conductor no pudo evitar dejar el vehículo cruzado en la calle, empotrándose hacía atrás contra un endeble muro que se venció sobre el semiblindado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Timm abrió los ojos, el interior del vehículo estaba enturbiado por mareas flotantes de polvo. El joven irakie, estaba tumbado en el asiento trasero junto a él, una brecha en su frente desprendía un reguero de sangre, pero se mecía inconsciente, estaba vivo. En los asientos de delante, la capitán Fox zarandeaba desesperadamente a Wake, que parecía estar conmocionado. La boca de la Oficial se abría para dejar escapar unos gritos agónicos que no llegaban a oídos de Moses.&lt;br /&gt;Todavía aturdido, miró por su ventana derecha. Reconoció perfectamente las figuras que se aproximaban torpemente hacía ellos. Daban la sensación de ser capaces de perseguirles hasta el fin del mundo.&lt;br /&gt;El más adelantado, sin embargo, se desplomó como un pelele al recibir un impacto directo en su cráneo. Su rostro se tornó un puzzle desmontado en cientos de piezas rosáceas.&lt;br /&gt;Otro cayó segundos después. Eran disparos muy precisos. Timm se asomó rápidamente por la ventana izquierda, según la trayectoria de los impactos, las balas venían de ese lado.&lt;br /&gt;En ese momento, no fue capaz de distinguir cual de las dos imágenes que se presentaban a cada lado del vehículo le estremecía más.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-3215152424489723221?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/3215152424489723221/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=3215152424489723221' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/3215152424489723221'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/3215152424489723221'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2010/09/una-nueva-invasion-irak-entrada-36.html' title='Una nueva Invasión. Irak (Entrada 36)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-3179584032308769116</id><published>2010-09-06T11:33:00.001-07:00</published><updated>2010-09-06T11:33:51.938-07:00</updated><title type='text'>Una nueva Invasión. Irak (Entrada 35)</title><content type='html'>No podía hacer nada por ellos…&lt;br /&gt;¡Ni siquiera tenia un arma! Estaban condenados y él se uniría a ellos si no hacia algo rápido.&lt;br /&gt;Los muertos caníbales no parecían prestarle atención, centrados en los indefensos heridos. Por cruel que pudiera parecer, aquello era positivo. Quizá pudiera deslizarse en silencio por el lateral de la recepción, evitando llamar la atención y salir de aquel hospital del infierno.&lt;br /&gt;Despreciaba aquellos pensamientos, ¡No eran dignos de él! No hace mucho se las habría apañado para urdir algún plan para ayudar a esas pobres almas. Pero en ese momento, era otra persona.&lt;br /&gt;Sentimientos encontrados de moralidad y deber se entrechocaban con los de apatía e insensibilidad. ¡Ya no sabía ni quien era!&lt;br /&gt;Un triste hombre sacudido por el miedo y la desesperación, al cual, se le habían escapado sus cimientos de integridad y principios.&lt;br /&gt;El Timmotie Moses que siempre había creído conocer, se había perdido en la oscuridad de aquel mundo de dolor y desconsuelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se negó a pensar más en ello, ¡Si no esta en tu mente, nunca ha ocurrido! Se dijo. Aunque buena parte de él, sabía que toda esta experiencia jamás se separaría de su atormentada mente.&lt;br /&gt;Si sobrevivía a aquello…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tomó los ventanales, y junto a ellos bordeo el vestíbulo. Pasó junto a la recepción y en pocos segundos estaba junto a la puerta automática del Hospital. Indemne, a punto de salir de allí. Sin embargo, la puerta no se abrió al llegar.&lt;br /&gt;Los nervios florecieron instantáneamente. ¿Por qué demonios aquella maldita puerta no se movía?&lt;br /&gt;Intentó empujarla, esperando que la fuerza que imponía, hiciera que el mecanismo que la hacia funcionar despertara. Pero desgraciadamente, la puerta no se movió más que unos míseros centímetros.&lt;br /&gt;Volvió a empujarla con más energía, pero no cedía. Los cristales eran ostensiblemente gruesos y seria complicado romperlos. ¡Estaba encerrado!&lt;br /&gt;Encerrado con…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dio la vuelta aterrado, recordando lo que había en aquel vestíbulo. Había olvidado que su sentido del oído no le funcionaba y aquellos seres podían estar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Justo detrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ni más ni menos, tres de ellos se abalanzaban sobre él. Con aquella fuerza incontrolada que solían desprender. Torpes pero enérgicos.&lt;br /&gt;Pudo esquivar al primero, que estampó brutalmente su cara contra la puerta. El cristal se desquebrajo, pero soporto el impacto. Cosa que no pudo decir el cuello del asaltante.&lt;br /&gt;El segundo empotró a Timm contra la puerta y su casco se desprendió de su cabeza. El ultimo de ellos más lento debido a una gran herida en la pierna de la que se podía ver parte del fémur fuera del rasgado pantalón, intentó alcanzar al Marine, pero el cuerpo de su compañero que intentaba arrancar el chaleco de Timm, se lo impedía.&lt;br /&gt;El joven Norteamericano se sentía vencido. ¿Qué más podía hacer? Estaba al límite de sus fuerzas, era prácticamente imposible quitarse de encima a aquellos violentos seres.&lt;br /&gt;Sin embargo, no podía acabar así, no quería terminar de esa manera.&lt;br /&gt;Su mano derecha rozó su casco. Un flash de luz se cruzo por su cabeza. Aún podía luchar.&lt;br /&gt;Aferró con fuerza las correas del casco y de un violento movimiento, estrelló la dura protección de kevlar contra la cabeza del paciente que tenia encima.&lt;br /&gt;Su cuerpo se desplomó a un lado, dirigido por la inercia del golpe. Sin embargo, aquel golpe no pareció ser suficiente. Pero por lo menos, había conseguido la ventaja de apartarlo de encima suyo.&lt;br /&gt;Aunque desgraciadamente, no tuvo tiempo de ponerse en pie, porque el tercer agresor, el de la pierna destrozada, aguardaba su turno para actuar. Timm solo pudo interponer el casco entre los dos.&lt;br /&gt;La fuerza con la que atacó el lisiado, le sirvió a Moses para proyectarle a un lateral. Era una técnica de combate cuerpo a cuerpo que había aprendido a dominar a base de entrenamiento. Usar la fuerza de tu rival contra el mismo. Aquella frase siempre le recordaba a Steven Seagal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intentó levantarse, pero su machacado cuerpo no le ofreció la respuesta que hubiese querido. Exigía más de lo que sus fuerzas podían darle.&lt;br /&gt;Demasiado torpe, pensó. Sus agresores se aferraban a sus piernas, ansiosos.&lt;br /&gt;Levantó la mirada, buscando una escapatoria. Pero sus esperanzas se desvanecieron al ver a más de aquellas cosas acercarse. Supuso que el escándalo de la lucha les había llamado la atención.&lt;br /&gt;Estaba perdido.&lt;br /&gt;Los dientes se abalanzaron con obscena ferocidad contra sus piernas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un par de impactos evitaron lo que en ojos de Timm, estaba a punto de ocurrir.&lt;br /&gt;Pestañeó y en vez de ver como aquellos seres arrancaban la carne de sus piernas, comprobó que sus cabezas habían sido reventadas por varios impactos de bala.&lt;br /&gt;El suelo estaba lleno de cristales.&lt;br /&gt;Todavía en shock, se dio la vuelta, de cara a la puerta automática. Justo al otro lado de ella, en frente suya. La Capitán Fox y un Marine de la Sección November le hacían exagerados aspavientos, sus bocas gesticulaban como gritando, pero de ellas no salía ningún ruido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué coño te pasa, tío? – Gritó el Marine Wake encarando su rifle. - ¡Sal de ahí joder!&lt;br /&gt;- ¡Moses! Agarre mi brazo. – Indicó Fox, ofreciendo su mano desarmada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Timm los miró incrédulo. No escuchaba absolutamente nada, no tenía ni la menor idea de lo que le decían, pero sabía que tenia que salir de allí.&lt;br /&gt;Apoyó sus manos sobre el cristal roto, ignorando, o más bien desconociendo, el ofrecimiento de la capitán de ayudarle. De un brinco se lanzó sin ningún reparo por el hueco.&lt;br /&gt;Cayó de espaldas contra el suelo, sus manos sangraban profusamente, pero estaba fuera, fuera de aquel Hospital, el único de los Marines que salía con vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ayudado por Wake y Fox, corrieron hacia los Humvees.&lt;br /&gt;Alcanzar los vehículos… Salir de allí… Palabras celestiales para su torturada mente. Únicos pensamientos que cabían en su cabeza. &lt;br /&gt;No podía ni imaginarse lo que encontró al doblar la esquina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Humvees estaban allí, pero todos sus tripulantes estaban dispersos por el suelo. Inanimados, exánimes, muertos…&lt;br /&gt;Debían de haber sufrido una emboscada o algo parecido. Aquel ataque insurgente a gran escala, había dejado fuera de juego al ejército Estadounidense. No podía creer que aquel enemigo tan reducido tuviera una capacidad y una organización tan efectiva. Habían aprovechado a la perfección la situación de caos actual para mover ficha. Le aterraba pensar que todo aquello, lo de los caníbales, fuera responsabilidad suya. ¿Pero quien era capaz de adivinar quien era el responsable? Además, daba igual, aunque no lo fueran, eran capaces de ignorar el sufrimiento de millones de personas, simplemente por sus intereses.&lt;br /&gt;Exactamente igual que sus superiores.&lt;br /&gt;En la guerra, como solían decir, todo vale.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo dos hombres permanecían en pie, portando torpemente sendos rifles M16A4. No era difícil darse cuenta por su modo de agarrar las armas, de que no eran militares. Parecían más bien, sanitarios, probablemente doctores o enfermeros del hospital que habían salido de allí a tiempo.&lt;br /&gt;Les esperaban nerviosos, deseosos de salir de aquella matanza. Cuando les vieron aparecer, se montaron rápidamente en uno de los vehículos, sin cubrir las espaldas de los tres norteamericanos. Otra evidencia más de que no  estaban duchos en el arte de la guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Wake ayudó a Timm a sentarse en el asiento de atrás, junto a los dos irakies. Después, observó concentrado una herida vendada en su brazo izquierdo. Gotas de sudor caían por su frente al apartar las vendas. Luego se acomodó resignado en el asiento de conductor. Fox hacía lo propio en el asiento de copiloto. Unos segundos después, el humvee salía de allí a toda prisa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moses, no era capaz de pensar con claridad. Sentía desfallecerse y el dolor comenzaba a dominarle, expulsada ya la adrenalina de su cuerpo.&lt;br /&gt;El malestar se focalizó intensamente en su ojo izquierdo, era profundo y agudo. Sentía ganas de arrancárselo para evitar más padecimiento.&lt;br /&gt;Los dos irakies empezaron a vendarle las manos. Luego revisaron su brazo, para terminar atendiendo su dolorido globo ocular.&lt;br /&gt;Con las gasas que habían en el botiquín del vehiculo limpiaron su rostro, lleno de sangre.&lt;br /&gt;Su cara era un poema, parte de la metralla de la explosión rozo la parte izquierda de su rostro. Su moflete hinchado exageradamente era una mezcla de jirones de carne rasgada y sangre coagulada.&lt;br /&gt;El ojo, por ende, tenia también esquirlas incrustadas. Un derrame interno había dejado el globo ocular completamente rojo y amoratado, el aspecto era muy desagradable y desalentador, era probable que lo perdiera si no recibía asistencia médica inmediata.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aún en esa precaria situación, Timm se sintió aliviado. Quizás fuera la fiebre que le subía por momentos. Era posible que estuviera empezando a delirar. Pero sentía que todo podía volver a la normalidad si seguía acompañado. Reconoció el miedo a la soledad, todas las personas que estaban a su alrededor morían. Deseaba estar acompañado, no sería capaz de dar un paso más sin ayuda.&lt;br /&gt;- Vol…volvamos a casa… - balbuceo mientras le prestaban asistencia medica. – Vámonos a casa…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-3179584032308769116?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/3179584032308769116/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=3179584032308769116' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/3179584032308769116'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/3179584032308769116'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2010/09/una-nueva-invasion-irak-entrada-35.html' title='Una nueva Invasión. Irak (Entrada 35)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-5544678664125435422</id><published>2010-08-18T08:03:00.001-07:00</published><updated>2010-08-18T08:03:35.504-07:00</updated><title type='text'>Una nueva Invasión. Irak (Entrada 34)</title><content type='html'>¿Qué le hizo despertar de aquella locura asesina?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se encontró de rodillas, sobre su compañero. Su mano derecha se posaba sobre la cabeza prácticamente seccionada de Stockton. Su izquierda, sostenía violentamente la bayoneta. La sangre lo impregnaba todo.&lt;br /&gt;Del cuello de su victima, solo conectado por  desgarrados músculos y tendones, todavía salían chorros de sangre caliente, al ritmo moribundo de su corazón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se reclinó hacia atrás, separándose del cadáver. Sus fuerzas se desvanecieron al percatarse de lo ocurrido. Notó como sus brazos se vencían sin vida hacia abajo.&lt;br /&gt;Mantuvo la mirada en su obra, incapaz de regir que sentimientos debía procesar.&lt;br /&gt;Pronto, llego la sorpresa. Jamás hubiese sido capaz de imaginar tamaña barbaridad, creada con sus propias manos.&lt;br /&gt;Luego apareció la razón. Intentando crear un sentimiento de culpabilidad que no llegaba.&lt;br /&gt;Ni llegó. Pues no sintió pena, asco, arrepentimiento, ni culpa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se quebró. Su alma se había roto. Su esperanza, su amor, se marchaban imparables, junto  con sus ganas de vivir.&lt;br /&gt;Podía verlas marcharse, atravesando el cuerpo destrozado de Billy. ¿Si por lo menos la pena embargara su corazón al verlas irse? Pero esas sensaciones humanas lucían por su ausencia. Dejándole en una patética situación. La vergüenza hubiera sido un síntoma positivo, un atisbo de  humanidad.... pero allí no estaba.&lt;br /&gt;Solo apatía…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, un fuerte impacto llegado desde su espalda atrajo su atención.&lt;br /&gt;Sin fuerzas que dieran oposición al golpe, Timm se desplomó junto a Stockton.&lt;br /&gt;Los dos pacientes caníbales, cansados de masticar el cuerpo de Parson, se abalanzaron desproporcionadamente sobre Moses. Regalándole toda su atención.&lt;br /&gt;En aquellos momentos de flaqueza, solo era un espectador más. Uno que observaba en primera persona, como aquellas aberraciones con forma humana, iban a darse un festín con su propio cuerpo. Ni siquiera levantó sus brazos para forcejear.&lt;br /&gt;Sus dentaduras, que se exhibían exageradamente, masticando todavía los bocados calientes del organismo del Sargento Mayor. Se lanzaron sobre Moses.&lt;br /&gt;Cerró los ojos… Vencido. Ofreciendo lo poco que le quedaba, su desvalido cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero por paradójico que pareciese, los dos pacientes no le eligieron como segundo plato.&lt;br /&gt;Clavando sus rodillas y torsos encima de él, comenzaron a desmembrar el cuerpo de Stockton. Quizá fuese la sangre, la que los atrajo. Tampoco pensó en ello. Simplemente se quedó quieto debajo de ellos, viendo como se comían a Billy. Notando como los restos de las mascadas que caían de sus ansiosas bocas, se desparramaban sobre él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Observó sus caras, aquellas despreciables facciones envueltas en sangre. La ausencia de expresiones era lo más aterrador que jamás había contemplado. Desde pequeño, siempre había imaginado que los monstruos tenían que tener deformes cabezas con expresiones violentas. Talantes coléricos y llenos de odio. Pero no, existía algo más espeluznante que aquellos fantásticos seres.&lt;br /&gt;Aquellos impasibles rostros que una vez fueron parte de una vida formada por alegrías y tristezas, y que ahora, solo eran carcasas vacías, tan antinaturales que eran capaces de helar el alma. Constituían el mayor de los terrores que Timm podía conocer. Pero aun así, no se movió. Simplemente, era incapaz de reaccionar…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un tercero se quiso incorporar a aquella macabra fiesta.&lt;br /&gt;Parson, que había vuelto a la vida de aquella mágica forma, se incorporó silencioso. Sin el más mínimo ápice de dolor, sin sentir ningún tipo de rencor por lo que le habían hecho, sin echar de menos sus tripas, que medio masticadas, colgaban de su torso.&lt;br /&gt;- Sargento… - Musitó al verle caminar hacia ellos.&lt;br /&gt;El susurro de Timm, llamó la atención de uno de los caníbales. Sus ojos sin vida se abrieron de sobremanera. Su boca se mostró amenazadoramente.&lt;br /&gt;Sintió el frío acero de su bayoneta. Aún seguía en su mano izquierda.&lt;br /&gt;Con un simple gesto, guiado por algo más profundo que la subconciencia y que algunos llamarían instinto de supervivencia. Clavó el cuchillo en el cráneo del advertido paciente, atravesando con pasmosa facilidad su cabeza de lado a lado. Este, pareció como desconectarse y un segundo después, se desplomó como un triste pelele.&lt;br /&gt;El otro, no pareció percatarse de aquello. Y continuaba revolviendo en lo profundo de Stockton. Sin embargo, Parson si que parecía haber tomado a Moses como centro de atención. Y con sus brazos en alto se dirigió hacia el Marine, entonando gemidos ahogados.&lt;br /&gt;Inmóvil, contempló como el Sargento Mayor se aproximaba hacía él. Su mente palpitante comenzó a cuestionarse cosas. ¿Por qué Parson se había levantado después de estar muerto, y por ejemplo Johnson no? ¿Qué era lo que propiciaba que unos se convirtieran en caníbales provenientes de las puertas del infierno y otros simplemente, acataran las leyes de la naturaleza y se quedaran inertes?&lt;br /&gt;Una chispa de miedo salto en su cabeza, al imaginarse errando por las calles después de muerto, buscando a alguien a quien echarse a la boca.&lt;br /&gt;No sabía si una vez llegado su momento, compartiría aquel funesto destino. Pero se negó a comprobarlo.&lt;br /&gt;No serviría para saciar el apetito de aquellas maldecidas criaturas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se incorporó lo más rápidamente que pudo, apartándose de un salto del sanguinario cadáver. El cual, fascinado por aquel alarde de vitalidad, desestimo el cuerpo de Stockton. Para desear con pura ansia desenfrenada a aquel nuevo capricho viviente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había perdido su rifle en la explosión y su bayoneta yacía clavada en la cabeza del primer agresor. Sin embargo, aquella azotea estaba llena de cadáveres armados.&lt;br /&gt;Sin ir más lejos, en el regazo del cuerpo sin vida de Johnson, encontró un M16A4 reglamentario.&lt;br /&gt;Rápidamente se dispuso a tomarlo, pero la correa de tres puntos asida al cuerpo de su camarada se lo impidió.&lt;br /&gt;Mientras luchaba por soltar los correajes, los vueltos a la vida se aproximaban a él.&lt;br /&gt;Los nervios y el entumecimiento de sus músculos, negaron a Timm la oportunidad de hacerse con el rifle.&lt;br /&gt;Estaban prácticamente encima suyo, cuando desistió. La garra del paciente caníbal pasó a centímetros de su rostro. Moses, soltó las correas del rifle. Eran demasiado lentos, pensó. Si los rodeaba, entre las salidas de aire de los ventiladores, podría llegar hasta las escaleras y salir de aquella azotea, por lo menos en teoría.&lt;br /&gt;Parecía una mala broma, un chiste fácil. Pero manteniendo la sangre fría, les atrajo alejándolos lo más que pudo del camino directo a la salida.&lt;br /&gt;Fue como atraer a los malos de algún videojuego de los ochenta, directos hacia el personaje protagonista, sin ningún tipo de desarrollada inteligencia artificial.&lt;br /&gt;Y funcionó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Alcanzó sin problemas la puerta que daba a las escaleras. Dudó por un momento, pero se dio la vuelta para observar la ventaja que había conseguido sobre sus torpes perseguidores. Eran tan estúpidos…&lt;br /&gt;Sacó una granada de fragmentación de su chaleco y midiendo la distancia, la lanzó para terminar cayendo justo a los pies de los dos muertos caminantes. No podía dejar a su Sargento Mayor en aquel estado, por lo menos, pensó, merecía descansar en paz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El estruendo llenó el interior de las escaleras de polvo mientras Timm bajaba rápidamente por ellas. Aún se sentía torpe y dolorido, además, continuaba sin oír absolutamente nada. Ni siquiera se había planteado que hacer, todo estaba pasando muy rápido y su mente todavía no era capaz de asimilarlo.&lt;br /&gt;Pero aún con aquella discapacidad, sentía la imperante necesidad de salir de aquel recinto.  &lt;br /&gt;Sin armas de fuego que ceñirse para su protección. El extintor que encontró en uno de los descansillos, se le antojó casi ideal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al doblar la esquina de la cuarta planta se topó con otra de aquellas cosas. La bata blanca hacía adivinar su antigua profesión, cuando era uno más de lo vivos. Hace unos segundos, aquel difunto intentaba bajar las escaleras, incapaz de dar un paso sin tropezarse. Ahora, se abalanzaba de rodillas contra Timm, intentando trepar por los escalones. Su rostro desfigurado, era una amalgama de tejidos separados.&lt;br /&gt;Moses no dudó, después de todo aquello, no cabía el lujo para vacilar.&lt;br /&gt;Lanzó el extintor, con todas las fuerzas que pudo reunir. El aparato impactó de manera frutal contra la cabeza del medico, enviándolo hacía atrás violentamente. Sin remedio, cayó rodando. Mientras el extintor se despeñaba junto a él, escaleras abajo, desprendiendo su contenido al rebotar contra la esquina de uno de los peldaños.&lt;br /&gt;Ni el más mínimo signo de movimiento pareció habitar en el cuerpo sin vida del doctor cuando Timm lo rodeo, una planta más abajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar abajo, se encontró con la puerta de acceso al vestíbulo abierta. Quizá el Doctor Bimouhdy se olvidara de cerrarla al salir de las escaleras aterrado. La cruzó, esperaba encontrar al resto del personal medico atendiendo a los pocos heridos que pudieron rescatar, pero en su lugar encontró muerte y dolor.&lt;br /&gt;La puerta abierta había dejado el camino libre a los pacientes infectados de las plantas superiores y estos, daban rienda suelta a su insaciable apetito sobre los otros pacientes. Muchos de estos pobres infelices eran incapaces de moverse por su propio pie y esperaban su turno tumbados en su cama, observando como los caníbales devoraban a sus vecinos de camastro. Algunos habían saltado de su lecho y se arrastraban por el suelo dejando un reguero de sangre proveniente de sus heridas mal curadas. No había rastro de ningún medico o enfermero. Todo el que había podido escapar de allí, ya lo había hecho. Solo los tullidos, sedados o incapaces, seguían en aquel lugar de espanto.&lt;br /&gt;La sala era un autoservicio gratuito de comida, dispuesto en orden para aquellos seres de ultratumba. Aquella agonía no llegaba a sus oídos, pero las caras de pavor y horror eran suficientes.&lt;br /&gt;Gritaban… gritaban con todas sus energías intentando espantar así aquel peligro. Lloraban de impotencia, mecidos por la locura. Revolvía el estomago pensar en lo que estaban pasando esas personas.&lt;br /&gt;Esperar su turno…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-5544678664125435422?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/5544678664125435422/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=5544678664125435422' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/5544678664125435422'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/5544678664125435422'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2010/08/una-nueva-invasion-irak-entrada-34.html' title='Una nueva Invasión. Irak (Entrada 34)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-7719768733722724592</id><published>2010-07-27T02:50:00.000-07:00</published><updated>2010-07-30T01:59:14.661-07:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 33)</title><content type='html'>Lo fácil, habría sido morir.&lt;br /&gt;Sin embargo, el destino caprichoso jugó con Timm, engañando con astuta apuesta a la muerte.&lt;br /&gt;Jamás llegaría a conocer la razón por la que en ese preciso instante, su vida continuó adelante, en vez de dar paso a que su alma formara parte de la absoluta nada. Nunca llegaría a saber, que los desafortunados cuerpos  de Denman y Milles, ayudarían a evitar inconscientemente, que los fragmentos de la explosión se llevaran su vida. A cambio de la de ellos.&lt;br /&gt;Una valiosa barrera involuntaria, que jamás podría agradecer. Y que tampoco llegaría conocer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como un ordenador que acaba de ser encendido, Moses comenzó a sentir. Poco a poco, activando cada uno de sus sistemas. Dejando atrás la inconsciencia.&lt;br /&gt;Como poderoso presagio, lo primero que le abordó, fue el dolor. Un estridente activador que recorrió su cuerpo, dando vida una vez más, a su sistema nervioso.&lt;br /&gt;Todo le temblaba en un incontrolable pulso. Su cerebro palpitaba agonizante, como queriendo salir de la celda con forma de cráneo que le mantenía cautivo.&lt;br /&gt;No quería abrir los ojos, pues su recién llegada consciencia, le mandaba imágenes que le aterraban. Temía encontrarse con sus tripas destrozadas, fuera de su interior. O ver que había perdido alguna extremidad, hecha jirones de carne sanguinolenta debido a la explosión. Quizá incluso, ya no tenia ojos y todo aquello era un reflejo importunado de su desorientación.&lt;br /&gt;Tampoco escuchaba nada, intentaba afinar su oído entre los latentes palpitos del dolor. Pero no llegaba ningún sonido a sus tímpanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin, reunió las fuerzas suficientes para enfrentarse con la realidad. Sus pestañas se despegaron y la luz brotó en su interior, colándose por las membranas ópticas de sus ojos. Su cerebro comenzó a procesar lo que recibía, identificando el color rojo, como único tono dominante en la imagen.&lt;br /&gt;Su brazo derecho, única extremidad que parecía hacerle caso, acarició su rostro y el tacto pegajoso y calido de la sangre empapó las terminaciones de sus dedos.&lt;br /&gt;Debía tener la cara llena de sangre. Alguna brecha en la cara, quizá incluso algún derrame ocular. Se animó al pensar que si podía razonar sobre ello, es que no era una herida crítica.&lt;br /&gt;Entre agónicos gemidos, intentó incorporar su torso, pero se sentía demasiado débil como para conseguirlo. Así que, tumbado en el suelo giro su cuerpo para ver su alrededor.&lt;br /&gt;Todo parecía volver a ser parte de la realidad cuando identificó la azotea.&lt;br /&gt;Seguía sin escuchar nada, pero poco a poco, recuperaba el control de su cuerpo, su brazo derecho parecía estar bien. Pero no podía decir lo mismo del izquierdo. Le dolía especialmente, era incapaz de moverlo y ni siquiera era capaz de saber si aun estaba con él, o había volado por los aires.&lt;br /&gt;Lleno de rabia, apretó los dientes y se sentó sobre el suelo, ayudándose de su brazo funcional. Cada vez acogía más dolor…&lt;br /&gt;Sintió un alivio profundo al ver que mantenía en su sitio su brazo izquierdo. Ahí estaba, parecía no tener vida, pero permanecía unido a él, de una pieza. La manga de la camisa estaba hecha un harapo y especialmente oscura, todo visto desde aquel filtro carmesí que lo inundaba todo.&lt;br /&gt;Definitivamente, estaba de una pieza. Sus piernas comenzaban a despertarse, un hormigueo doloroso las alcanzaba, como millones de agujas pinchando a la vez. ¡Genial! Pensó, su columna estaba bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de comprobar que mantenía todas las partes de su cuerpo, su interés se centró en sus compañeros. Nadie le había socorrido, así que eso le hacia pensar que, o era el primero en recuperar la consciencia, o era el único que había sobrevivido.&lt;br /&gt;La imagen dantesca que le rodeaba, comenzó a mostrársele. Como el telón de un oscuro teatro que se abría lentamente, descubriendo el deseado e iluminado escenario.&lt;br /&gt;A unos seis metros, estaba el centro de la explosión, un basto  boquete de un metro de diámetro lo marcaba perfectamente. A cuatro metros de diámetro del centro, todo parecía barrido de cascotes, solo el polvo levantado se atrevía a pasar por esa zona. Los cuerpos de varias personas yacían oscuros como el carbón, hechos un guiñapo, difícilmente identificables en ese estado.&lt;br /&gt;Detrás de aquel espanto de imagen, estaba él. Sentado de mala manera, inútil como un desprotegido minusválido que acababa de caerse de su silla de ruedas. Sus pensamientos todavía no seguían una lógica y recuerdos y sentimientos, aparecían espontáneamente en su mente. Rellenando con sus formas y colores, la realidad de su situación. Uno de ellos, puso nombre e imagen a los cuerpos sin vida que tenia enfrente. La amargura de ver amigos muertos atravesó su consciencia.&lt;br /&gt;A su derecha estaba Johnson, hecho un ovillo sobre si mismo. Su cuerpo tendido en el suelo estaba literalmente destrozado, pero seguía vivo. Temblaba y sus piernas sufrían ligeros espasmos cada cierto tiempo.&lt;br /&gt;Se arrastró precariamente junto a él, empujó su cuerpo con toda la delicadeza que podía ofrecer, tendiendo a Johnson boca arriba.&lt;br /&gt;Este tenía los ojos abiertos exageradamente y de su boca manaban prominentes chorros de sangre oscura. Sus mofletes temblaban por la respiración violenta que sufría. Su piel de color chocolate brillante, estaba bañada en una mezcla de sudor, suciedad y sangre.&lt;br /&gt;Angustiado por la imagen, Timm le procuro palabras de calma y tranquilidad, pero antes de acabar la frase, se dio cuenta de que no era capaz de escuchar sus propias palabras.&lt;br /&gt;Johnson dirigió la mirada a Moses, pero esta parecía atravesarle. Daba la sensación de que observaba el infinito.&lt;br /&gt;Entre toses y mareas de sangre, el moribundo Marine pronuncio unas palabras que no llegaron a ser comprendidas por su sordo amigo.&lt;br /&gt;Eran sus últimos momentos, la vida se le escapaba y Timm era incapaz de escucharle. Consciente de que había perdido el oído en la explosión, mantuvo la entereza y acompaño a Johnson hasta que este dejo el mundo de los vivos.&lt;br /&gt;Sus ojos sin embargo, quedaron abiertos, fijos en el inescrutable universo. Quizá, observando a un Dios que Timm no llegaba a entender.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, bajo el silencio absoluto que dominaba su alrededor y su interior, se apartó del cuerpo sin vida de Sean y miró detrás de él. No poder escuchar nada, le hacia sentir un profundo vértigo. Se sentía muy desprotegido.&lt;br /&gt;Entonces fue cuando algo inaudito, le dejo totalmente petrificado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mediante sus dañados ojos, Timm contemplo una infernal imagen que congeló su alma al instante.&lt;br /&gt;Parpadeaba repetidamente, como intentando borrar aquella escena, pero era real, estaba ocurriendo. Entenderla habría sido una labor casi inhumana, propia de algún ente superior. Fuera del alcance de los seres humanos. Aunque esos mismos seres humanos, fueran sus artífices.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En frente suyo, estaba el Sargento Mayor Parson, forcejeando desde el suelo, con dos pacientes del centro medico.&lt;br /&gt;Estos habían superado las defensas del Marine y campaban a sus anchas entre las entrañas de su victima. Era grotesco ver como aquellos hombres arrancaban impunemente las vísceras y se las echaban a la boca con ansia y desenfreno. No masticaban, casi ni engullían, solo deseaban introducir más y más en sus ensangrentadas bocas. Rápidos y tenaces, los dos pacientes vaciaban literalmente el torso del Sargento.&lt;br /&gt;La pelea estaba llegando a su fin, ya que el objetivo de los dos agresores parecía alcanzado. Sin embargo, Parson, seguía luchando estoicamente. Timm jamás habría sido capaz de definir que era lo que mantenía a su apreciado mando con vida. Su cuerpo abierto en canal mediante puños y dientes y posteriormente desmembrado, seguía vivo. Sus brazos cada vez menos enérgicos, todavía luchaban contra las garras de sus devoradores, intentando evitar que hundieran más profundamente dentro de él.&lt;br /&gt;Pero lógicamente, la batalla había terminado ya, aquello solo era un festín de los victoriosos. Era algo anecdótico que el vencido todavía luchara, todo había terminado ya. Poco a poco, la energía se le fue escapando hasta que sus brazos se clavaron inertes contra el suelo, lenta, pero inevitablemente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, aquello no fue lo que más perturbó a Timm.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una cuarta persona estaba allí, en ese escenario sacado del inframundo.&lt;br /&gt;Y no era otro que Stockton.&lt;br /&gt;Este, observaba a una distancia prudencial la escabrosa situación. Se mantenía en pie, quieto, sin la más minima intención de ayudar. Su rifle reposaba relajado, pero apuntando sobre los caníbales. No había intención de ayudar. No había ninguna expresión de dolor, asco, odio o revancha en su rostro. Solo una ligera sonrisa boba, como de sorpresa e interés. Como la que tiene una persona que ve algo extraño y prohibido, pero que a la vez resulta atractivo y morboso. Sus ojos desprendían largas lenguas de sucias lágrimas.&lt;br /&gt;Un autentico jeroglífico facial, imposible de interpretar. Imposible de escrutar. Imposible de entender…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo que encendió dentro de Timm la más absoluta desaprobación. El profundo deseo de execrar a su compañero. Por primera vez en su vida deseó matar, como jamás había deseado algo. Se sentía con el deber moral de aplacar la justicia divina contra él. Jamás se había sentido tan ofendido. Jamás había encontrado un motivo más justificado que ese para acabar con una vida.&lt;br /&gt;No era odio lo que sentía, no lo interpretaba de esa manera. Era más parecido a una obligación. Muy probablemente, él mismo estaba perdiendo los papeles. Era casi seguro que estaba perdiendo la cabeza tan febrilmente como la había perdido su compañero.&lt;br /&gt;Pero no le importó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin darse cuenta, la hoja larga y puntiaguda de su bayoneta yacía férreamente agarrada en su mano izquierda. Aquella mano que no sabía si podía mover o no.&lt;br /&gt;Se incorporó, gracias a una fuerza extraña, casi mágica. Que le recorría el cuerpo borrando cualquier atisbo de herida o dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se lanzó sin vacilar lo más mínimo, dispuesto y capaz. Con la férrea determinación de matarle.  Stockton, ensimismado en aquella orgásmica experiencia que le producía esa carnicería, no fue consciente de su presencia hasta que se le echo encima.&lt;br /&gt;La mole de Moses derribo al menos corpulento Billy. El golpe contra el suelo, vacío sus pulmones y de nuevo volvió a la realidad.&lt;br /&gt;Sin embargo, Timm, que parecía estar poseído, no dudo, no titubeo.&lt;br /&gt;Milésimas de segundo después, la bayoneta se clavaba en la yugular de su compañero.&lt;br /&gt;Una vez…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra más… profunda hasta la empuñadura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos descargas más en el mismo preciso lugar, habían abierto un exagerado boquete en su cuello.&lt;br /&gt;Timm no era consciente de la cantidad de sangre que manaba, exagerados chorros se disparaban como una manguera, cada vez que sacaba la bayoneta. Empapando su cara y todo lo que había a su alrededor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra cuchillada más… El mango y por ende, sus dedos, se introducían dentro de su cuello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rojo absoluto…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Silencio absoluto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-7719768733722724592?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/7719768733722724592/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=7719768733722724592' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/7719768733722724592'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/7719768733722724592'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2010/07/una-nueva-invasion-irak-entrada-33.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 33)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-621197683408221833</id><published>2010-07-14T11:38:00.001-07:00</published><updated>2010-07-14T11:38:38.780-07:00</updated><title type='text'>Una nueva Invasión. Irak (Entrada 32)</title><content type='html'>- ¡Milles! Ponte en contacto con la Sección November y diles que manden a un par de Marines al Hospital. – El Sargento Mayor se encaró ante el Director del Centro de Salud, ya más tranquilo. – ¡Escúcheme Doctor Mohamed!&lt;br /&gt;- Bimouhdy. – Rectificó, sin dar mucha importancia al desinterés que tenia el Marine por aprender su nombre.&lt;br /&gt;- Como sea. Necesito a algún doctor de su centro y varios enfermeros para que atiendan a nuestros heridos. ¿Comprendido?&lt;br /&gt;- No hay problema. – Respondió cabizbajo. – Pero por favor, no hagan daño a nadie.&lt;br /&gt;- Nadie resultara herido si colaboran. En especial usted. Ahora, quiero que consiga un juego de llaves del Centro y nos acompañe. ¿Comprendido?&lt;br /&gt;- ¿No pretenderá que suba allí? – Su talante se volvió a alterar. -¡Esa gente es muy peligrosa y pueden propagar lo que les hace comportarse así!&lt;br /&gt;- ¡Esa mierda esta más que propagada! – Gruñó el norteamericano, su bravuconería parecía sacada de la película más insulsa de Hollywood.&lt;br /&gt;Este asintió resignado, desde luego no le había convencido su argumento, pero tenía claro que no tenía opciones. Luego gritó algo en árabe a un hombre con barba que parecía formar parte del personal de mantenimiento del Hospital.&lt;br /&gt;Parson chascó los dedos y todos los Marines de la Sección Zulú se acercaron junto a él, sin perder de vista sus flancos.&lt;br /&gt;- A ver, Señores. Nos vamos a las plantas superiores, dirigidos por el Doc Mohamed. Toda, y recalco, ¡Toda persona con la que nos crucemos una vez subamos es objetivo a abatir! Ya tengan turbantes Yihadistas o pijamas de pacientes. Todo el que se cruce con nosotros es potencial enemigo. Disparen a las primeras de cambio si la situación lo requiere, sin miramientos. No quiero perder a ningún Marine en esta misión. ¿Comprendido?&lt;br /&gt;- ¡HURRAAA! – Respondieron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Doctor Bimouhdy comenzó a toquetear nerviosamente las llaves mientras orientaba a los Marines.&lt;br /&gt;- Cuando intentamos sellar las entradas, esta fue la última puerta que fortificamos. Da a las escaleras de emergencia… Desde ellas podemos llegar hasta la azotea.&lt;br /&gt;- No me gusta Sargento. – Interrumpió Denman. – Podrían estar parapetados en posiciones superiores, caeríamos como moscas.&lt;br /&gt;- ¿Y nadie ha pensado que esos putos Hayis estén infectados? Como los pacientes, digo…&lt;br /&gt;- Podrían estar pasando muchas cosas ahí arriba, Johnson. Pero tenemos información de que están disparando Morteros desde esa posición y tenemos una misión que hacer. Doctor, abra la puerta.&lt;br /&gt;Clack, clack…&lt;br /&gt;Bimouhdy hizo un ademán de afirmación y los Marines entraron de un portazo. Destilando aquel enérgico compás nacido de la práctica.&lt;br /&gt;El descansillo de las escaleras de emergencia estaba tenuemente iluminado por unos pequeños respiraderos de los que escapaban pequeños chorros de luz solar. Timm asomó su cabeza por un segundo y observó rápidamente el pequeño hueco interior de las escalinatas. Arriba no parecía asomarse nada, pero había muchas plantas y era difícil identificar nada por aquel angosto hueco.&lt;br /&gt;Los seis Marines tomaron las escaleras de tres en tres, mientras el primer grupo subía sin dejar de encarar su armamento. Los otros tres mantenían posiciones vigilando el descansillo de la planta siguiente. Era un baile medido y acompasado, en el que se iban turnando. Cuando el grupo que avanzaba llegada al siguiente nivel, mantenían posiciones vigilando la siguiente planta, mientras el grupo anterior que les había cubierto, les imitaba en exacta combinación.&lt;br /&gt;Las puertas de acceso a las plantas estaban cerradas y los norteamericanos no se preocuparon en abrirlas, su objetivo no era acabar con los desdichados pacientes.&lt;br /&gt;El ruido múltiple de los pasos pronto fue acompañado por un jadeo cansado. Los Marines estaban todos en muy buena forma, pero agotaba subir aquellas escaleras en máxima tensión, manteniendo sus rifles en ristre y pertrechados con aquella pesada equipación. El Doctor, más fatigado que ellos mismos, les seguía por detrás ayudándose de la barandilla, su boca abierta se secaba por momentos debido a su respiración descompensada que realizaba por la boca.&lt;br /&gt;De pronto, todo el grupo se paró en secó ante el signo en forma de puño cerrado que mostró, el que en ese momento encabezaba la columna.&lt;br /&gt;Milles continúo el signo anterior, transformando su puño en una especie de pistola simulada con los dedos, al estirar su pulgar e índice.&lt;br /&gt;Todos apuntaron en la dirección en la que miraba el Marine que encabezaba el avance.&lt;br /&gt;La puerta de la sexta planta estaba abierta y dejaba entrar la luz parpadeante de lo que parecía un pasillo. A unos tres metros de ellos, en medio de aquel corredor, permanecía de espaldas a ellos la figura erguida de una mujer vestida con un batín de paciente, color verde azulado. Aquella escueta vestimenta estaba desatada por detrás y mostraba una sugerente figura femenina totalmente desnuda. No camina, simplemente se mantenía de pie entre ligeros bamboleos. Sin percatarse, presuntamente, de la presencia de los Marines.&lt;br /&gt;Stockton  sonrió, su mira reddot que llevaba montada en su rifle M16A4, señalaba directamente a la cabeza de la incauta. Desde aquella distancia seria imposible fallar. Se preparó para el placer de ver brotar la famosa nube rosa.&lt;br /&gt;El gatillo fue accionado, dando vía libre al percutor para impactar sobre la parte posterior del proyectil. La chispa del impacto prendió la pólvora y la bala salió disparada. Un ligero retroceso en el rifle y una fugaz llamarada en el cañón, siguieron a la estridente detonación.&lt;br /&gt;El cuerpo se desplomó, los pelos alborotados de la paciente se mezclaron con el fugaz carmesí que desprendía su cabeza.&lt;br /&gt;El ruido del disparo se propago por los silenciosos recovecos del hospital.&lt;br /&gt;- ¡Mierda! ¡Joder! – Gruñó Parson, desaprobando aquella acción. – Acabamos de perder nuestra iniciativa. ¡Por cojones saben que estamos aquí!&lt;br /&gt;Stockton bajó su rifle mientras miraba silencioso a su Sargento Mayor. Una amplia sonrisa se reflejaba en su rostro. Había goce y satisfacción en su semblante.&lt;br /&gt;Bimouhdy observó la escena sobrecogido, despreciaba  aquella impunidad, repudiaba aquella facilidad para acabar con una vida. Pero escondió en su interior aquel odio, temía compartir el destino de aquella desafortunada paciente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, amenazadoramente, comenzaron a brotar figuras humanas por el pasillo. Se apoyaban torpemente con las paredes, tropezaban contra utensilios y camillas, levantaban los brazos, arrastrando sus aparentemente cansados pies. Sus gemidos respondieron a la detonación del rifle.&lt;br /&gt;Stockton volvió a levantar su rifle, dispuesto a descargar toda su euforia en él. Deseaba ver caer a todas aquellas siniestras figuras.&lt;br /&gt;-¡No! – Gritó Parson golpeando el cañón de Billy. – ¡Ahora no tenemos tiempo para esto! Los Hayis saben que estamos aquí, tenemos que encontrarles antes de que escapen. ¡Cerrad esa puerta y continuemos por las escaleras! El único sitio desde donde pueden estar disparando los morteros, es la azotea.&lt;br /&gt;Milles cerró la puerta de un portazo y Denman sacó unas bridas de plástico para arrestar a sospechosos. Con un par de vueltas, ataron los tiradores de emergencia  y rápidamente volvieron a encarar sus rifles hacia las escaleras superiores.&lt;br /&gt;Cuando estaban tomando la planta superior, las puertas recién afianzadas, comenzaron a ser golpeadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Doctor Âkil? – Gritó Bimouhdy al verle descender las escaleras.&lt;br /&gt;Este bajaba torpemente las escaleras, un desagradable muñón a la altura de su codo izquierdo le servia para apoyarse en la pared. El reguero de sangre que desprendía su amputación por el muro, se asemejaba al efecto de una gran brocha empapada en pintura escarlata. Dos enfermeras le acompañaban con exageradas manchas de sangre en sus nauseabundos uniformes.&lt;br /&gt;Los disparos comenzaron a sonar en las escaleras de emergencia, produciendo un eco que debió de propagarse por todo el Hospital y en sus alrededores.&lt;br /&gt;- Doctor Âkil… - Volvió a soltar Bimouhdy, muy impresionado. El cuerpo de su colega se desplomaba sin vida por las escaleras, hasta llegar rodando hasta sus propios pies. – No, no… no…&lt;br /&gt;El Director del Centro de Salud “Ibn Al Bitar” sintió que sus piernas le temblaban. El pánico golpeaba su cabeza. Su cerebro palpitaba fuertemente y era incapaz de pensar ni centrar su vista. Solo podía distinguir el cuerpo retorcido y sin vida de Âkil.&lt;br /&gt;Inconscientemente, dio un paso atrás y su cuerpo se desequilibro al no calcular la altura del peldaño anterior.&lt;br /&gt;Rodó irremediablemente hasta el descansillo de más abajo.&lt;br /&gt;El dolor le despertó de su ensimismamiento. Arriba, los Marines le miraban, dándole indicaciones de que se incorporara.&lt;br /&gt;- Ase… son… – Susurro desorientado. -… Son unos ¡Asesinos!&lt;br /&gt;Recuperó el equilibrio y entre gritos de espanto, bajó las escaleras alocadamente. El escándalo que generaba, era si cabía, más espeluznante que el de las armas de destrucción de los Marines.&lt;br /&gt;- ¡No! – Ordenó Parson al ver a Moses decidido a buscar al atormentado Doctor. – No tenemos tiempo para eso. ¡Tenemos una misión!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos plantas más arriba, alcanzaron la última altura del edificio. La puerta a la azotea parecía estar cerrada.&lt;br /&gt;Los seis Marines se colocaron unos detrás de los otros, pegados a la pared.&lt;br /&gt;Denman se acercó sigiloso a la puerta y la comprobó con mucho cuidado.&lt;br /&gt;- Cerrado. – Indicó, dando un paso para atrás sin dejar de apuntar con su rifle a la puerta.&lt;br /&gt;- Abrimos, dos frags y entramos después del Boom. – Indicó Parson, reproduciendo con los gestos de su mano una explosión.&lt;br /&gt;Johnson y Moses sacaron cada uno, una granada de fragmentación, arrancaron las anillas de seguridad, sin soltar la pestaña y mantuvieron la posición.&lt;br /&gt;Denman colocó la bocacha de su rifle a la altura de la cerradura, disparó un par de ráfagas sobre ella y rápidamente, golpeo una ruda patada. La puerta cedió dejando pasar el resplandor de la luz solar.&lt;br /&gt;Un fuego intenso proveniente de la azotea, respondió sobre el hueco de la escalera donde se escondían los Marines.&lt;br /&gt;Las dos granadas salieron volando unas milésimas de segundo después. Momento que aprovecharon los seis norteamericanos para tumbarse.&lt;br /&gt;Las dos explosiones resonaron casi al mismo instante, acallando el tableteo de los rifles enemigos.&lt;br /&gt;- ¡Vamos, vamos, vamos! – Incitó el líder de grupo.&lt;br /&gt;La azotea era un campo de salidas de aire acondicionado dispuestas de manera lineal. El suelo de grava contrastaba con las sólidas escaleras.&lt;br /&gt;El fuego de varios AK-47 volvió a resonar, esta vez con menos potencia.&lt;br /&gt;Timm, que de un salto se  cubrió junto a uno de los ventiladores, distinguió el cuerpo sin vida de dos hombres abatidos por las granadas. Dos morteros apoyados en amplios trípodes, yacían junto a ellos.&lt;br /&gt;Las ráfagas descontroladas de los AK impactaban en las improvisadas coberturas metálicas. Se podían escuchar gritos descontrolados en árabe. Maldiciones y rezos, imagino Moses.&lt;br /&gt;- ¡Timm, Denman! Quiero fuego de contención ¡Ya!- El Sargento Mayor recargo su M16A4 con la cabeza agachada. - El restó conmigo, vamos a flanquear a esos cabronazos.&lt;br /&gt;Moses comenzó a disparar indiscriminadamente sobre las posiciones enemigas, su fuego era continuo pero controlado. Mantenía la disciplina pero no dejaba de hostigar al enemigo. Su objetivo, que no levantaran la cabeza, había que dejar vía libre al resto de los Marines.&lt;br /&gt;- ¡Rojo! – Gritó al quedarse sin munición. Denman asomó rápidamente su rifle y comenzó a crear fuego de cobertura, mientras Timm, recargaba su rifle.&lt;br /&gt;Más disparos en la posición enemiga, anunciaron que todo había terminado.&lt;br /&gt;- ¡Limpio! – Gritó la avanzadilla de Parson.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Buen trabajo Marines. – Reconoció el Sargento Mayor mientras se apartaba el sudor de su frente. – Revisad los cadáveres, no quiero sorpresas.&lt;br /&gt;Stockton se acercó a uno de ellos y lejos de comprobar si estaba muerto o no, descerrajo un par de tiros en el corazón del cuerpo inerte.&lt;br /&gt;Timm no pudo evitar mirarle con recelo. Odiaba ver a aquel sádico disfrutar de aquello.&lt;br /&gt;Entonces se dio la vuelta, Milles se agachaba para comprobar el estado de otro de los insurgentes. Cuando un tercero aparentemente abatido, se arrastró rápidamente, agarró a duras penas una mochila que reposaba junto a él y entre gritos de “Alá Akbar” “Alá es grande”, presionó los botones de un cable que se asomaba de la bolsa.&lt;br /&gt;Todos se quedaron paralizados durante ese segundo. Conscientes de lo que conllevaba aquella imagen, luchando por el control de sus extremidades, ordenándolas moverse a la velocidad de la luz. Pero eran humanos, no entes con capacidades cósmicas para malear el tiempo.&lt;br /&gt;La consiguiente explosión, sacudió con extrema potencia la azotea del Hospital.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-621197683408221833?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/621197683408221833/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=621197683408221833' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/621197683408221833'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/621197683408221833'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2010/07/una-nueva-invasion-irak-entrada-32.html' title='Una nueva Invasión. Irak (Entrada 32)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-1242184311243304033</id><published>2010-06-14T11:45:00.001-07:00</published><updated>2010-06-14T11:45:57.678-07:00</updated><title type='text'>Una nueva Invasión. Irak (Entrada 31)</title><content type='html'>- ¡Heridos cargados Sargento Mayor! Debemos de darnos prisa, algunos están muy graves.&lt;br /&gt;- Soy consciente, Milles. ¿Dónde están los científicos?&lt;br /&gt;- Hemos tenido que hacinarlos en uno de los humvees. Dos de los vehículos de transporte han quedado inservibles debido a la explosión y no tenemos espacio suficiente.&lt;br /&gt;- Bien, pues todo el mundo dentro de los humvees. ¡Nos marchamos en cinto minutos!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Timm, que sufría una apesadumbrada congoja, ante tamaña injusticia, acató la orden de su superior y se dirigió inmediatamente hacia su transporte asignado. Aquello era un autentico caos, los desorientados refugiados pedían ayuda a los Norteamericanos, pero estos, totalmente volcados en sus labores, parecían ignorarles completamente. Solo algunos les prestaban algo de atención, mostrándoles los ofensivos cañones de sus rifles en acto de amenazadora advertencia. Otros irakies, lloraban los cuerpos de los heridos y muertos en la explosión, rezando a Alá por sus almas. El perímetro se había roto completamente. Pero dentro de aquel desorden, los Marines recogían sus trastos de la manera más rápida posible, preparados para el combate que les esperaba.&lt;br /&gt;Entró en el vehiculo dando un portazo, con la falsa esperanza de que desapareciera todo lo que había en el exterior.&lt;br /&gt;- Por fin dan la cara esos malditos bastardos. – Vociferó Stockton refiriéndose a los insurgentes. - ¡Por fin nos enfrentaremos a ellos como dios manda!&lt;br /&gt;Ese entusiasmo ayudaba a romper aquel ambiente desconcertante que se adueñaba de los Marines. Gracias al egocentrismo masculino que imperaba entre ellos, dicho sentimiento comenzó a aflorar en el espíritu combativo del resto. Así funcionaba el ánimo de los Marines Norteamericanos y de esa manera se propagaba. Lo que no sabían y que se constataba en la mente de Timm, era que realmente, Stockton se alegraba de  ir al combate. Podía intuir perfectamente el regocijo, la emoción y la excitación que motivaba a su compañero. Cada vez era más grande la aversión que sentía hacia él. El asco y la repulsión que le provocaba se hacían  más fuertes. Y deseó que desapareciera, junto con aquel terrible caos.&lt;br /&gt;En la parte trasera del humvee, se agolpaban expectantes los científicos del Ejército. Nerviosos y perdidos en sus pensamientos, centraban sus miradas perdidas en los recuerdos de los increíbles hallazgos que habían descubierto en las últimas horas. Timm se fijó en la capitán Fox y esta, le respondió con el mismo ademán.&lt;br /&gt;- ¿Que estaban haciendo allí? – Preguntó seriamente. - ¿Qué necesidad había de hacer aquello?&lt;br /&gt;Ella apartó la mirada, la culpabilidad seguía aplastando su conciencia.&lt;br /&gt;- Debíamos saber a que nos enfrentábamos. Lo que esta ocurriendo es algo inaudito, ¡Inexplicable! – Paró un instante para colocarse varios mechones de su pelo, ajustándose su desordenada coleta. – Usted no tiene ni idea de lo que esta pasando…&lt;br /&gt;- Me hago una idea. – Respondió represivamente. Después de lo vivido se sentía con el derecho de reprenderla. &lt;br /&gt;- No, no tiene ni idea. – Cortó con aire autoritario. Resaltando la jerarquía que ostentaba. – Este fenómeno esta ocurriendo a escala mundial. ¿No se da cuenta? ¡En Estados Unidos también se están levantando los muertos! Es imperativo que encontremos una solución a este problema. La seguridad de los ciudadanos norteamericanos, que nosotros tenemos el deber de defender, es primordial. El resto de las consideraciones son secundarias.&lt;br /&gt;- En… ¿En Estados Unidos ocurre lo mismo?&lt;br /&gt;- Exactamente lo mismo. Parece estar más controlado que aquí, es lo que tienen los países civilizados. Pero aún así, el país entero esta en alerta. Debe entender que todo lo que hagamos y que ayude a nuestra nación es bienvenido, por mucho que nos pese. &lt;br /&gt;Fox bajó la mirada con gesto afligido. Y Timm no quiso molestarla con más preguntas. Había entendido como se encontraba y la verdadera escala de aquellos sucesos. Saber que aquello ocurría en el mundo entero le hacia sentirse menos bicho raro. Pero también, creaba una huella apocalíptica que le turbaba de sobremanera.&lt;br /&gt;Momentos después, la columna de vehículos puso rumbo a la Base de Operaciones entre miradas de incomprensión, rabia y profundo dolor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La radio del humvee comenzó a crepitar.&lt;br /&gt;- “…Fiizizzzzhh …ahhhhzzzz aquí el Mando Conjunto de Operaciones. ¿Me reciben?”&lt;br /&gt;-¡Sube el volumen Denman! – Ordenó Parson. – El resto, ¡Atentos a vuestros flancos, no quiero mas chalados agarrandose a mi humvee!&lt;br /&gt;La emisora continúo.&lt;br /&gt;- “¡Rrrrgghzzzz …aquí el Teniente Schoenner, líder de las secciones November y Zulú! Les recibimos alto y claro, Mando de Operaciones.”&lt;br /&gt;- “¡Recibido! Escuchen, un numero indeterminado de insurgentes están atacando la base desde varios puntos. Un intenso fuego de morteros nos esta haciendo especial daño. Nuestros apaches son incapaces de anular dicho ataque debido a que el enemigo esta provisto de lanzamisiles por los alrededores… Fizzzziiggghhh… ¡Necesitamos el apoyo de sus fuerzas operativas para detener el ataque de morteros!”&lt;br /&gt;- “Recibido Mando de Operaciones. Envíenos las coordenadas y nos ponemos en ruta, cambio”.&lt;br /&gt;- ¡Mierda Sargento! – Gritó indignado Milles. - ¿Y que pasa con los heridos? ¡Algunos necesitan atención médica inmediata!&lt;br /&gt;Parson gruñó, aquello era inaudito. No tenían capacidad operativa suficiente. Arrastrar a aquellos heridos comprometería una misión de ese tipo y se arriesgaban a perderles por el camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al rato, el Teniente Schoenner se puso en contacto con Parson desde un canal individual.&lt;br /&gt;- Sargento Mayor, tengo una misión de vital importancia para usted y sus hombres. Deben rastrear la posición de un emplazamiento de morteros. Esos bastardos están dando duro a los nuestros.&lt;br /&gt;- Recibido Señor. Pero… ¿Qué hacemos con los heridos? Algunos están en un estado crítico.&lt;br /&gt;- Tendrán que aguantar. Escúcheme Parson, no tenemos respuesta sobre este ataque, nos han pillado replegándonos y nuestra capacidad esta mermada. Es un ataque a gran escala, nadie esperaba una agresión insurgente así a estas alturas. Nosotros somos los únicos capaces de cortar esto por lo sano. Sino, se producirán muchas mas muertes. Debemos golpearles por detrás y darles un segundo de respiro a los muchachos de la base para contraatacar.&lt;br /&gt;- Entendido Señor. – Respondió resignado, para Parson no había objeción.&lt;br /&gt;- Apunte las coordenadas Sargento Mayor, …&lt;br /&gt;El Teniente Schoenner comenzó a soltar extensos números de coordenadas, que copiaba Parson y que tecleaba Denman en el GPS del vehículo. Unos segundos después, tenían la posición detallada en la pantalla.&lt;br /&gt;- Un hospital… ¡Que hijos de puta!&lt;br /&gt;- Será más difícil así… – Dijo el Sargento. – Apostaría lo que fuese a que ese centro de salud esta atestado de heridos y gente inocente.&lt;br /&gt;- ¡Que irónico! – Espetó Johnson. – Justo lo que necesitan nuestros heridos.&lt;br /&gt;- Yo no llevaría ni muerto a uno de los nuestros allí, vete tú a saber con que curan los putos Hayis.&lt;br /&gt;- ¡No digas gilipolleces Stockton! – Estalló Timm, hastiado de escuchar a su xenófobo compañero.&lt;br /&gt;- ¿Algún problema imbecil?&lt;br /&gt;- ¡Se acabo la cháchara! – Acalló Parson. – Tenemos trabajo que hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La Columna paró en una pequeña plaza a varias manzanas del Hospital. La Sección November tomó posiciones defensivas sobre los vehículos, custodiando a los científicos y heridos. Mientras, la Sección Zulú del Sargento Mayor Parson se preparaba para el asalto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos minutos después, Timm asomaba su cabeza por la esquina de un edificio.&lt;br /&gt;- A la vista el Objetivo. – Dijo entre susurros, al ver la puerta principal del Hospital Ibn Al Bitar. – Hay varios enfermeros en la puerta intentando controlar a la muchedumbre, parece estar desbordado.&lt;br /&gt;- Los tipos malos deben estar en la azotea, es probable que tengan varias plantas controladas.&lt;br /&gt;- Toda esa gente será un problema. – Dijo Timm.&lt;br /&gt;- Es imposible que juguemos con la iniciativa de nuestra parte Moses. – Explicó el Sargento Mayor. – Demasiada gente para pasar desapercibidos, además, apostaría a que esperan nuestra compañía. Es posible incluso que tengan  espías en las plantas inferiores vestidos de enfermeros. Va a  ser como meternos en la boca del lobo.&lt;br /&gt;- Estamos listos Sargento. – Dijo Stockton eufórico. Esperaba emocionado la orden de su mando para atacar.&lt;br /&gt;- Calma. – Respondió este. – Denman, dispara una granada lacrimógena sobre la gente. Cuando comiencen a dispersarse entramos.&lt;br /&gt;El Marine acató la orden de inmediato, agarro firmemente su M-230 y disparó el proyectil. Pronto, toda la entrada del edificio estaba inundada por aquella sustancia irritante, y la gente no tardo en salir despavorida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; A la carrera, los seis Marines tomaron la calle, atravesaron  la nube de humo urticante sin ningún tipo de protección y entraron en el Hall del Hospital. Habían sido entrenados para aguantar moderadas dosis de esas sustancias. Mientras cruzaba la zona afectada por el gas, Timm recordaba los combates cuerpo a cuerpo que practicaba en su instrucción, sobre un suelo que previamente había sido bañado en spray de pimienta. Otra sustancia muy irritante. No solo debían ser más fuertes y listos que su oponente, también tenían que aguantar mejor los efectos del éter picante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dentro del Hall, improvisadas camas se hacinaban de mala manera, todas llenas de personas heridas. Todo el personal sanitario parecía estar allí, en aquella planta principal.&lt;br /&gt;- Deben estar hasta los topes. – Bromeó Johnson.&lt;br /&gt;Entonces un hombre en bata blanca, que se tapaba con su mano derecha la boca y la nariz, les asaltó con enérgicas palabras en un ingles poco trabajado.&lt;br /&gt;- ¡Alto! ¡No pueden estar aquí!! ¡Salgan del Hospital, por favor!!&lt;br /&gt;- ¡Manos arriba! – Gritó Parson. – ¿Donde esta el responsable del Centro?&lt;br /&gt;Este levantó su mano izquierda y respondió.&lt;br /&gt;- Yo soy el Responsable, el Doctor Bimouhdy. Por favor, desalojen el lugar, aquí solo hay heridos.&lt;br /&gt;Parson agarró por la pechera al asustado Doctor y lo arrastró literalmente hacia él. El cañón de su rifle apuntaba al estomago del Bagdadí.&lt;br /&gt;- ¿A quien quiere engañar, Doctor? – Dijo intimidatoriamente. – Sabemos que en este edificio ahí Muyahidines. Si no coopera, le pegaremos un tiro aquí mismo por colaborar con terroristas.&lt;br /&gt;Las lágrimas salían de los ojos del bamboleado Director del Centro, debido a una mezcla de miedo e irritación.&lt;br /&gt;- ¡Esta bien! ¡Esta bien! – Respondió arrodillado. – Colaborare, es cierto que los Muyahidines están en el Centro, pero no pueden subir hasta ellos. ¡Esta prohibido!&lt;br /&gt;- Pero. ¿De que cojones habla este tío? – Espetó Johnson sin dejar de apuntar a un grupo de enfermeros que se cubrían detrás del amplio mostrador de recepción.&lt;br /&gt;- Vendrá con nosotros y nos indicara como llegar hasta ellos, ¿Ha entendido?&lt;br /&gt;- ¡No es posible! ¡No es posible! – Gritaba desconsolado. – Las Plantas superiores están selladas, ¡Las mantenemos en cuarentena!&lt;br /&gt;- ¿Cuarentena? ¿Cuarentena de qué?&lt;br /&gt;- La infección… Esta prohibido subir. ¿Entiende? ¡La infección! ¡El despertar de los mártires! ¿Me comprende? – Luchaba por hacerse entender mediante su burdo ingles.&lt;br /&gt;Parson, que agarraba todavía el cuello de la bata del Doctor. Miró a Timm contrariado. Y este dijo entre sudores fríos:&lt;br /&gt;- Se refiere a los caníbales, a los muertos infectados, ¡O lo que demonios sean!&lt;br /&gt;- ¡Explíquese! – Ordenó Parson&lt;br /&gt;El Doctor se incorporó torpemente con las manos entrelazadas en gesto de misericordia.&lt;br /&gt;- Al principio pensábamos que era la rabia, o algo parecido… Y hospitalizamos a todos los afectados. Pero según iban muriendo comenzaron a levantarse de las camas y atacaban a todo el personal del centro. Algunos fueron reducidos, pero otros muchos comenzaron a deambular por los pasillos, agrediendo al resto de pacientes que no podían escapar por sus propios medios. Las autoridades no hicieron caso a nuestro auxilio y no tuvimos más remedio que sellar todos los accesos a las plantas superiores.&lt;br /&gt;- ¿Y los terroristas?&lt;br /&gt;- Subieron antes de que todo se descontrolase… ¡Amenazaron con volar el Centro si delatábamos su presencia! Este Hospital es demasiado necesario como para abandonarlo…&lt;br /&gt;- ¡Esto es maravilloso! – Proclamó Parson indignado. - ¡Más jodidos problemas!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-1242184311243304033?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/1242184311243304033/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=1242184311243304033' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/1242184311243304033'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/1242184311243304033'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2010/06/una-nueva-invasion-irak-entrada-31.html' title='Una nueva Invasión. Irak (Entrada 31)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-8445105677585656021</id><published>2010-06-01T11:34:00.001-07:00</published><updated>2010-06-01T11:34:37.639-07:00</updated><title type='text'>Una nueva Invasión. Irak (Entrada 30)</title><content type='html'>Después de un riguroso chequeo por parte del equipo Científico, los Marines comenzaron a controlar el lento transcurso de los civiles, al interior del Campo de Refugiados.&lt;br /&gt;Provistos de guantes de latex, cacheaban uno por uno a todas las personas. Pendientes de cualquier indicio de herida supurante o síntomas febriles.&lt;br /&gt;La capitán Fox, había dado mucha importancia a la cuestión del contacto de fluidos con los infectados, como fuente de contagio de algún tipo de virus que parecía ser la causa  de muchos de los problemas que acontecían. Poniendo como ejemplo mas significativo el de los mordiscos Ello, creaba cierto desasosiego entre los militares norteamericanos, que tenían que estar cara a cara con la gente con riesgo de estar contagiada. Algunos Marines, especialmente nerviosos por la situación, esgrimían sus rifles amenazadoramente sobre los desalentados irakies. Se podía sentir perfectamente la tensión en el ambiente. Era cuestión de tiempo que alguno de aquellos jóvenes cometiera alguna imprudencia debido a aquel estado de tensión continuo.&lt;br /&gt;- Ehi, Timm. – Dijo Johnson mientras cacheaba a una mujer de mediana edad, incapaz de comprender el gesto que le ordenaban, de levantar los brazos. – ¿Que piensas de la historia esa que ha contado la capitán? La de los mordiscos.&lt;br /&gt;- “Si le muerden, informe inmediatamente a su Responsable competente”. Son instrucciones dadas por un superior, Sean. – Respondió taciturno, acompañando con indicaciones de su mano izquierda a un joven rezagado, para que se adelantara y fuera registrado. – ¿A que te refieres?&lt;br /&gt;- No se hermano. ¿Crees que los mordiscos serán los causantes de que los Hayis se hayan vuelto locos?&lt;br /&gt;- ¿Y porque no? Te lo esta diciendo un Mando especializado en guerra bacteriológica.&lt;br /&gt;- Ya, pero… - Dudó en continuar, después de dejar pasar a la desorientada mujer. – Es que es como una película de terror, todo esto… Como una de esas en la que los protagonistas, están sentenciados a encerrarse en algún lugar, asediados por muertos vivientes.&lt;br /&gt;- ¡Joder Johnson! – Sonrió Denman. - ¿Hablas de zombies?&lt;br /&gt;- ¡Zombies sí! Esos monstruos que se comen a la gente. ¿No me digas que no es parecida la situación?&lt;br /&gt;- Si, la verdad, es que si… Pero eso son películas y esto es la realidad.&lt;br /&gt;La realidad, pensó Timm, dispersándose de la conversación de sus compañeros. En aquellos momentos seria capaz de creerse la historia más rocambolesca que le pudieran contar. ¿Hombres disfrazados de araña afirmando que son amigos y vecinos tuyos? ¿Extraterrestres con forma de mujeres voluptuosas intentando abducirte? ¿Perros verdes parlanchines que te indican como llegar a tu casa de la manera más rápida? Todas las fantasías infantiles que pudo recordar, le parecieron por un momento irónicamente posibles y cercanas a la realidad. Luego, un halito de madurez las desestimo todas, imponiendo un sentido común que evitaba que la locura comenzara a rondar en su mente. Todas, menos la que proponía Johnson y que se reafirmaba en su hecho, cada vez menos fantástica y más real, la idea de que los muertos se levantaban para comerse a los vivos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Usted! – Exclamó la voz femenina pero autoritaria de la capitán Fox. – Acompáñeme, necesito su ayuda.&lt;br /&gt;Timm se giró en la dirección de la mujer e hizo un gesto al resto de la escuadra para que fueran conscientes de que dejaba su puesto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La acompañó silencioso hasta un centro de contención que había cerca. Desde fuera, parecía el típico recinto de reclusión, donde retener a la gente apresada, que seria llevada posteriormente a alguna cárcel. Pero una vez en el interior, aquel perímetro  adoptaba una imagen mucho más intrigante y compleja. La Unidad de científicos se recluía en blancas tiendas de campaña selladas donde trabajaban en su confidencial labor, fuera del alcance de miradas indiscretas. Era una especie de instalación de quita y pon aséptica. Timm comenzó a comprender porque llevaban a los irakies con síntomas febriles a ese lugar, en vez de, simplemente, denegarles el acceso al Campo de refugiados.&lt;br /&gt;La imagen que se estaba creando en su mente de una especie de hospital de campaña dispuesto para ayudar a la gente infectada, se truncó al ver, lo que parecía ser una celda fuertemente reforzada. En su interior varias personas aporreaban alocadamente su estructura. Sin sentimiento ni coordinación lógica, golpeaban una y otra vez. Con aquella falta total de expresión en sus caras. Aquel síntoma que había visto ya tantas veces, pero que jamás llegaría a acostumbrarse a ver. Aquella ausencia de vida.&lt;br /&gt;Fox le apremió a seguirla, al ver al rezagado Marine pendiente de aquella jaula. Cuyo interior evocaba sus grotescas y horribles experiencias vividas.&lt;br /&gt;Al fin, le llevó hasta un apartado rincón de la instalación, donde aparentemente había poco que hacer.&lt;br /&gt;- ¿Qué necesita Capitán? – Preguntó contrariado. Buscando alguna labor que pudiera hacer en aquel lugar.&lt;br /&gt;Ella tosió sin ganas, aclarándose la garganta, como intentando deshacer un nudo en sus cuerdas vocales. Esta le miro fijamente, desprendiendo amargura en sus humedecidos ojos. Intentaba controlar su talante y mantenerse inaccesible sentimentalmente hablando, pero su mirada delataba frustración, cansancio y tristeza.&lt;br /&gt;- ¿Ve estos arcones Marine?&lt;br /&gt;Timm observó varios cajones de madera sellados, con la insignia del U.S. Army pintado en verde oliva.&lt;br /&gt;Este afirmó con la cabeza.&lt;br /&gt;- Deshágase de ellos… Entiérrelos, incinérelos. Lo que se le ocurra, pero que desaparezcan. ¿Entendido?&lt;br /&gt;- Señora. Con el debido respeto. Somos poco personal asignado a las labores de seguridad. ¿Cree conveniente…?&lt;br /&gt;- Maldita sea… - Gimió mientras se masajeaba las sienes intentando mantener el control.  – No soporto sus presencias… - Continuó refiriéndose al interior de las cajas. Había sentimiento de culpa en sus balbuceantes palabras. Regadas con pizcas de cercana locura. – Simplemente le pido… Le ordeno que los haga desaparecer. – Terminó hastiada, como una adolescente rebelde que acababa de discutir con su progenitor.&lt;br /&gt;Timm la observó marchar, con la cabeza agachada. Aquella mujer que en un primer momento parecía estar en sus cabales, había perdido en pocos minutos los papeles. Y todo gracias a la presencia de aquellos baúles de creciente interés.&lt;br /&gt;Se cruzó de brazos y los observó, cuatro grandes cajones de metro y medio de largo.&lt;br /&gt;- Quemar unos cajones… - Pensó malhumorado. Tenía cosas más importantes que hacer, que acatar los designios de una oficial que mostraba síntomas evidentes de incompetencia.&lt;br /&gt;Fue entonces cuando escuchó los ruidos. Sonidos procedentes del interior de los arcones, casi imperceptibles, pero reales. Se acercó a ellos cauteloso y pudo constatar que efectivamente, del interior se escapaban ligeros ecos en forma de sutiles crujidos. Parecidos a los que se producen al arrugar una bolsa de plástico.&lt;br /&gt;Se quedó quieto por un instante, al comenzar a atar cabos en su mente. Un respingo de horror alteró su cuerpo al imaginar su interior. Sin necesidad de preguntar ni de mirar, había descubierto lo que se alojaba allí dentro.&lt;br /&gt;- No puede ser… - Se le escapó para si.&lt;br /&gt;Se arrodilló junto a ellos y sacó la bayoneta que colgaba firmemente en su chaleco. La introdujo entre la fisura de la tapa e hizo palanca.&lt;br /&gt;Se puso tensó al imaginar que algo salía de su interior al abrir, atacándole  vorazmente. Era precisamente lo que esperaba que ocurriera cuando por fin se deshizo de la tapa. Pero nada le atacó…&lt;br /&gt;En cambio, lo que encontró, fue una amalgama de bolsas de plástico. Unas sobre otras, sin ningún orden. Teñidas de manchas rojas de sangre reseca, que contenían trozos descuartizados de cuerpos humanos. Brazos, pies… Timm pudo contar varios torsos en su interior, por lo que constató que allí yacían los restos de varias personas.&lt;br /&gt;Era una imagen dantesca y absolutamente nauseabunda que tardo en asimilar. ¿Por qué destrozar de esa manera a aquellas personas? ¿Qué propósito contenía esa macabra actuación?&lt;br /&gt;Indignado se incorporó, dispuesto a alcanzar a la capitán Fox y pedirla explicaciones de aquella aberrante obra. Poco le importaban ya, que sus acciones estuvieran fuera de lugar y le costaran un arresto. Pero justo cuando sus músculos se tensaron para salir de allí, pudo comprobar el origen de aquel ruido que ya había olvidado por culpa de la indignación. Uno de los trozos, parecía tener vida, algo en el interior de una de las enrojecidas bolsas se movía, o temblaba. Apartó varios pedazos embolsados y se topó con aquello.&lt;br /&gt;Una cabeza masculina, cercenada a la altura de la nuez, vibraba entre crujidos de plástico. Sus ojos abiertos y fijos en el horizonte, rompían  con aquella expresión, todas las leyes de la naturaleza. Su boca se ayudaba de la lengua para agarrar con los dientes el envase que la mantenía cautiva. Así, mordisqueaba insistentemente, dejando salir de entre los agujeros producidos, una especie de saliva viscosa.&lt;br /&gt;Sintió ganas de llorar, pero sabía que no seria capaz. ¿Que más tendría que ver en aquel infierno en la tierra? ¿Cuánto horror seria capaz de contemplar antes de que su alma se pudriera? Sintió frío, soledad y el desamparo de perder toda esperanza le paralizó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuera de allí, la mañana pasaba sin muchos altercados, algún que otro disparo a lo lejos, pero el orden parecía imponerse ante el improvisado acceso hacia “la salvación”.&lt;br /&gt;Fue, en esos momentos de ficticia tranquilidad rutinaria, cuando el cuerpo se relajaba bajo el cansancio de los días. Cuando la mente se dispersaba intentado dejar descansar sus neuronas. Y los pequeños detalles tenían la posibilidad de pasarse por alto, colándose como pequeños duendes expectantes y dispuestos a actuar en el momento más inoportuno.&lt;br /&gt;Y actuaron, camuflados en un descuido de manual, ocultos bajo la ropa de un nervioso y asustado individuo, que no hace mucho fue un alegre hombre de negocios. En forma de una ligera, pero contundente carga explosiva. Una bomba que traía la frustración de haberlo perdido todo, la rabia de saberse incapaz de hacer nada al respecto y el miedo a las continuas amenazas.&lt;br /&gt;La explosión se detonó casi a la altura de la entrada principal del campo de futbol, junto a los humvees aparcados. Después ya de haber pasado los controles de acceso. Rodeado de norteamericanos e irakies aliviados de verse, paradójicamente, en lugar seguro.&lt;br /&gt;Docenas de personas salieron por los aires, dejando su vida atrás. Mezclando los trozos de sus cuerpos reventados entre si.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de aquel estallido de muerte y dolor, llegó un silencio ahogado. Que segundos después, dejo paso a los quejidos de heridos que no eran conscientes de la suerte que habían corrido al no morir en ese instante. Los mas alejados de la explosión, se incorporaron aturdidos entre el humo. Y pronto se pudieron escuchar los gritos de los Mandos militares intentando organizar a sus hombres.&lt;br /&gt;La gente asustada, comenzó a correr hacia el interior del Campo de refugiados, más aterrados si cabía. Como esperando encontrar en su interior el paraíso y la salvación. Las fuerzas de Seguridad, todavía incapaces de reaccionar y que se afanaban en atender a sus heridos, no eran capaces de contener el alubión de personas. Y pronto toda la zona fue un absoluto caos.&lt;br /&gt;Los Marines más aterrados, comenzaron a disparar sobre la muchedumbre. Las órdenes de alto el fuego se sucedían por toda la zona, pero parecían no llegar nunca  a sus desequilibrados destinatarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Timm llegó al lugar de la explosión, justo a tiempo de ver como el Sargento Mayor Parson, entre grito y orden, tragaba lo que demonios contuviera su recipiente más preciado.&lt;br /&gt;Los Marines se chillaban y ayudaban entre si, intentando organizarse. Ignoraban a la turba desalentada, totalmente pendientes de ayudar a sus heridos.&lt;br /&gt;- ¡Ayude con las bajas, Marine! – Gritó Parson al desorientado Timm.&lt;br /&gt;Este comenzó a ayudar a un herido que se tapaba su rostro entre gritos de espanto. Su mano totalmente ensangrentada, hacia de tapón para la espeluznante herida que cubría.&lt;br /&gt;- ¡Aquí hay montones de heridos y muertos, Sargento! ¡Necesitamos pedir ayuda urgentemente!&lt;br /&gt;- Pues no llegara Moses… - Respondió amargamente. – Recogemos a nuestros heridos y nos marchamos.&lt;br /&gt;- ¿Cómo? – Preguntó sin poder creer aquellas palabras. Sus manos se afanaban en vendar la cara de su compañero.&lt;br /&gt;- Joder… ¡Es que es increíble! – Espetó el Sargento todavía sufriendo los efectos del Shock. – Justo antes de la puta explosión, recibía la orden de replegarnos hacia la base, ¡Otra jodida vez!. ¡Están sufriendo un ataque por parte de  los insurgentes! Fuego intenso de mortero y un asedio continúo de disparos desde los alrededores. Necesitan a todas las unidades operativas en la zona para repeler el ataque.&lt;br /&gt;- Pero… ¿Y el Centro de refugiados? ¿Y toda esta gente?&lt;br /&gt;Parson negó con la cabeza mientras le miraba a los ojos. Su expresión endurecida, no dejaba la menor duda. Hablaba totalmente en serio. Se marchaban de allí, abandonando a toda aquella indefensa y asustada gente.&lt;br /&gt;No había salvación para ellos…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-8445105677585656021?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/8445105677585656021/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=8445105677585656021' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/8445105677585656021'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/8445105677585656021'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2010/06/una-nueva-invasion-irak-entrada-30.html' title='Una nueva Invasión. Irak (Entrada 30)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-5479590699966570177</id><published>2010-05-18T10:59:00.000-07:00</published><updated>2010-05-19T02:52:20.290-07:00</updated><title type='text'>Una nueva Invasión. Irak (Entrada 29)</title><content type='html'>La columna de vehículos puso rumbo al campo de refugiados, un par de horas después del briefing del Sargento Mayor Parson. Una interminable procesión de camiones de transporte del U.S. Army, ocupó la salida de la Base y hasta que no salieron todos de allí, no pudieron emprender el trayecto.&lt;br /&gt;Dentro de uno de los humvees, Timm observaba por la ventana la exagerada fila de transporte, que se alejaba por otra dirección diferente a la que tomaban ellos.&lt;br /&gt;- ¿Qué mierda significa esto? – Gritó Stockton que permanecía en la torreta del artillero esgrimiendo la calibre 12.7mm.&lt;br /&gt;- ¡Atento a la calle, Marine! limítese a vigilar los alrededores. – Reprendió el Sargento Mayor desde el asiento de copiloto.&lt;br /&gt;- Corre un rumor entre la gente… - Respondió el Marine Milles mientras giraba el volante del Humvee. – Dicen que el U.S. Army se repliega. Nadie dice nada al respecto, pero columnas como estas llevan saliendo de la base desde ayer.&lt;br /&gt;- ¿Y a donde coño van? – Volvió a preguntar el artillero, sin prestar mucha atención al sermón de su mando.&lt;br /&gt;- Por lo visto, todas toman la misma dirección. – Dijo Denman incorporándose a la conversación.&lt;br /&gt;- El aeropuerto internacional de Bagdad. – Se adelantó Johnson.&lt;br /&gt;- ¿Estas diciendo que nos marchamos de Irak? ¿Qué se acabó la guerra? – Interrumpió sorprendido Timm.&lt;br /&gt;- Bueno… No se, imagino que si fuera así, los mandos habrían dicho algo al respecto, ¿no?&lt;br /&gt;Milles, que parecía saber algo más que el resto, señaló:&lt;br /&gt;- Massey, de la Sección de Mantenimiento. Me dijo ayer mismo que las cosas no marchan bien por casa. Es de los pocos que tienen acceso al “mundo real” debido a su puesto. Me dijo que en la CNN hablaban de disturbios masivos en E.E.U.U, como aquí. Quizá la Guardia Nacional no sea capaz de controlar la situación…&lt;br /&gt;- ¿Estas loco? – Increpó Denman sorprendido. - ¿Tu sabes la cantidad de Regimientos de que dispone la Guardia Nacional por todo el país? Tendría que ser una catástrofe nacional, para que no fueran capaces de hacer frente a la situación.&lt;br /&gt;- Pues ya me dirás… ¿Como no sea que nos marchamos a otra guerra?&lt;br /&gt;- ¿Se habrán puesto las cosas mas turbias en Afghanistan? – Preguntó con sorna Stockton.&lt;br /&gt;- ¡Basta ya de elucubraciones, Marines! – Gritó Parson ostensiblemente molesto. – Os quiero centrados al cien por cien en vuestro trabajo, ¡cojones! Dejad de parlotear y que cada uno vigile sus sectores.&lt;br /&gt;Todos enmudecieron, mientras dejaban que sus mentes compusieran las más excéntricas conspiraciones. Solo Johnson, fue incapaz de cerrar la boca, aunque sus palabras llenas de esperanza, tuvieran forma de susurros.&lt;br /&gt;- Estaría bien volver a casa…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El trayecto hasta el Campo de refugiados había sido escrupulosamente elegido para evitar cualquier posible ataque o emboscada. Sin embargo, la columna avanzaba a duras penas por amplias avenidas, adornadas con polvorientas palmeras. Por paradójico que pareciese, la ciudad estaba como siempre. Atestada de vehículos y atascos. En ese sentido, nada parecía cambiar. El mismo trajín y caos de siempre, pero este nuevo desorden tenía un carácter más claustrofóbico, más desesperanzado. La gente no vagaba tranquilamente con aquel talante ociado que caracterizaba a los habitantes de aquella inmensa capital. La asustada población corría de un lado para el otro, cargados de bolsas de plástico de inmensas proporciones, o con pequeños electrodomésticos con los cables colgando. Por no hablar de los atestados vehículos que se hacinaban en las carreteras. Generalmente, los convoys militares norteamericanos, eran recibidos siempre entre miradas aviesas y saludos interesados. Pero en esa ocasión, eran totalmente ignorados. Incluso cuando debido a dicho atasco, tomaron las aceras como trayecto para atajar aquel dilatado obstáculo. Era evidente que aquellas personas tenían problemas más importantes que los que arrastraban los invasores Norteamericanos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Timm observaba con su rifle asomando por la ventanilla. Aunque no fueran el centro de atención, estaba nervioso. Escrutaba minuciosamente cada gesto de las personas que se cruzaban por su flanco controlado. Como intentando atisbar, alguna seña que delatara su presunta no vida. Y allí estaban, ¡vaya si estaban!&lt;br /&gt;Se mostraban camufladas entre el alboroto anárquico y los sonidos estridentes que este generaba. Solo había que prestar un poco de atención y saber exactamente qué buscar, para encontrar macabras escenas entre callejones oscuros, donde “personas”, desmembraban a otras en alardes dignos de las mas oscuras mentes psicópatas. Ventanas manchadas de sangre de donde asomaban lentas sombras. Vehículos mal aparcados que guardaban en su interior horrores con miradas extrañas e hipnóticas de apariencia inofensiva, dispuestos a masticar la carne de tu cuerpo en el preciso instante de abrir la puerta. Estaban allí, a lo lejos, caminando erráticamente hacia las personas que ajenas a ese peligro, corrían sin dirección aparente. Camuflados entre la ignorancia y el descontrol, empezaban a apoderarse de cada calle, de cada casa, de la ciudad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡EHHH! ¿Habéis visto eso? – Gritó Stockton eufórico al ver como un hombre chocaba brutalmente contra uno de los humvees de más adelante y salía proyectado a un lateral. - ¡Es que no tienes ojos estupido!&lt;br /&gt;Las carcajadas burlonas de Billy captaron la mirada de Timm que observó al golpeado individuo. Este se levantaba torpemente con los brazos levantados. Evidentemente, era uno de ellos. Solo mirarle, le ponía los pelos de punta. Pero a su despreciado compañero de vivencias, no parecía procesarle esos sentimientos. Más bien, le divertía ver como sus piernas se trastabillaban al intentar levantarse. Solo una mente oscura o totalmente carente de sentido común, podía generar que esa imagen pudiera ser jocosa. Posiblemente, pensó Timm, en este caso, eran un poco las dos cosas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En un estadio de futbol, con unas modestas gradas rodeando el césped, se hallaba el improvisado campo de refugiados. La entrada principal totalmente atrincherada por grandes bloques de hormigón y vallas de retención que creaban un hormiguero de filas enroscadas, ya estaba atestada de gente. La apariencia de aquella multitud era en su mayoría, más pobre de lo habitual y eso daba a entender que las personas que decidían ir hacia allí, eran ciudadanos sin la capacidad de salir por sus propios medios de la Capital. Populacho incapaz de poder buscar su destino con sus propios recursos.&lt;br /&gt;En sus caras se reflejaba el miedo, el desamparo y la frustración de sentirse indefensos. Eran valientes madres que arrastraban a sus hijos, mientras estos, incapaces de entender la situación, gracias al perecedero don de la inocencia, mordisqueaban sus dedos sucios, con miradas de fascinación.&lt;br /&gt;Ancianos desvalidos, que escrutaban la situación, silenciosamente. Con aquella mirada profunda, de venerable seriedad.&lt;br /&gt;Hombres vencidos por la responsabilidad, que miraban frenéticamente hacia todos los lados, conscientes de la claustrofóbica situación que les dominaba. Sabedores de que dejaban sus vidas a personas que no les procesaban ningún tipo de confianza. La difícil decisión de tomar el camino menos malo.&lt;br /&gt;Cientos de historias que se amontonaban en un precario embudo de inhumanidad y que dentro de él, dejaban de tener la importancia que les correspondía por derecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La columna de vehículos paró en el lateral derecho del estadio. Allí, les recibió un Teniente del U.S. Army bastante desaliñado. No llevaba su guerrera reglamentaria y sobre su torso desnudo, solo tenia el chaleco táctico.&lt;br /&gt;- ¡Bienvenidos a Auswitch, Marines! – Vociferó burlonamente, dejando entender su oscuro humor.&lt;br /&gt;El Sargento Mayor Parson se cuadro ante él, sin mostrar la más minima expresión de desprecio, que en su interior se cocinaba a fuego lento.&lt;br /&gt;- Bien, bien, bien. Ya era hora de que viniese el reemplazo. – Continuó el socarrón Oficial, que levantaba su M4A1 en ilustre posición hollywoodense. – Va a ser un placer cederos la autoridad de este estercolero.&lt;br /&gt;- ¿Cedernos, Señor?&lt;br /&gt;- Si, aunque sinceramente, esperaba que viniesen mas “tipos duros”. – Refiriéndose irónicamente hacia el Cuerpo de Marines. – Nos marchamos de esta mierda de sitio. ¡Para mis chicos y yo se acabo la guerra! Nos volvemos a casa ¡de donde no teníamos que haber salido joder!&lt;br /&gt;La escuadra de Marines se miró con complicidad. Los rumores parecían ser ciertos. Una especie de espasmo de alivio recorrió sus cuerpos al pensar en la posibilidad de volver a ver a sus familias, novias o sus hogares. Todos tenían algún motivo por el que querer volver. Para Timm, sin familia ni un hogar acogedor que le esperase, era más el simple deseo de volver a la realidad. No sabia que haría, pues no había planes en su futuro inmediato. Recordaba el motivo por el cual se enroló. Un simple intento de evadirse de un entorno que le había dado de lado y que no podía ofrecerle nada. Ahora era consciente de que haberse incorporado al Cuerpo y haber sido destinado en Bagdad, tampoco había ayudado a labrarse su futuro. No se sentía mal por haber tomado esa decisión equivocada, había sido estudiada.&lt;br /&gt;Lo que no era consciente en ese momento, era que vivir aquella dolorosa experiencia le había proporcionado las ganas de mirar hacia delante, de desear un futuro en paz y poder ser feliz. No era consciente de ello, pero sentía el deseo, en forma de esperanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Señor! – Dijo Johnson a la carrera detrás de su Sargento Mayor. - ¿Entonces es cierto? ¿Volvemos a casa?&lt;br /&gt;Este se paró bruscamente, dejando que el Teniente se alejara.&lt;br /&gt;- ¿A usted le ha dicho algún mando suyo que recoja y se marche de aquí?&lt;br /&gt;- No Señor. – Respondió contrariado.&lt;br /&gt;- No quiero volver a escucharles sacar el tema. ¿Estamos? – Dijo para todos. - Por lo que a mi respecta, y a ustedes en consecuencia. Tenemos un trabajo que hacer aquí. – Bramó sulfurado. Y seguidamente, trotó en dirección al Oficial del U.S. Army dejándolos allí parados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los diez minutos, volvió con una ostensible expresión de preocupación, acompañado de una mujer de pelo rubio recogido en una coleta. Era esbelta y tan alta como Parson. Vestía con el uniforme del ejército Estadounidense, con los galones de Capitán. Su expresión era dura y austera, pero eso no evitaba mostrar cierto atractivo en sus facciones.&lt;br /&gt;- Nos encargaremos de la seguridad del recinto hasta nueva orden. Nuestra sección en particular, se encargara de la vigilancia y cacheo de los civiles que vayan a entrar en el campo de refugiados. Ya sabéis como proceder. – Dio un sorbo al casi extinto contenido de su petaca e hizo un ademán de señalar a la Oficial, que se colocaba marcialmente su gorra. - Una ultima cosa, hay un pequeño grupo de científicos militares que colaboraran con nosotros. Por lo visto, reconocerán a todos los civiles. Deberéis prestarles apoyo y seguridad en sus labores. Esta es la capitán Fox, a cargo del destacamento científico.&lt;br /&gt;Esta, dio un paso hacia delante y preguntó:&lt;br /&gt;- ¿Alguno de ustedes ha sido mordido en las ultimas cuarenta y ocho horas?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-5479590699966570177?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/5479590699966570177/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=5479590699966570177' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/5479590699966570177'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/5479590699966570177'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2010/05/una-nueva-invasion-irak-entrada-29.html' title='Una nueva Invasión. Irak (Entrada 29)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-9050069382259410671</id><published>2010-05-03T12:48:00.000-07:00</published><updated>2010-05-03T12:50:13.664-07:00</updated><title type='text'>Una nueva Invasión. Irak (Entrada 28)</title><content type='html'>Al llegar a la Base de Operaciones, el ensimismado Timm comprobó algo que, a primera vista, parecía un espectacular despliegue. Los puestos de vigilancia estaban reforzados con más personal y armas de mayor calibre. El cielo era un ir y venir de helicópteros de transporte en ruta continua. Todos los accesos estaban cortados. Había un trajín tremendo en todas partes, el personal iba y venia a la carrera. El orden entre Soldados y Marines se había roto. Los dos Cuerpos se mezclaban bajo un aire de preocupación cómplice.&lt;br /&gt;- Parece que ya ha llegado aquí…&lt;br /&gt;- Esto se va a la mierda. – Respondió irónico Stockton, como intentando darle más importancia de la que el mismo le daba. Agarró cansadamente un cigarro partido de su bolsillo y se lo echó a la boca sin intención de encenderlo.&lt;br /&gt;Timm lo miró silenciosamente mientras intentaba ignorar el cansancio profundo que golpeaba su ánimo y su cuerpo. Apenas había hablado con él de todo lo que estaba pasando. A veces pensaba, por su actitud, que estaban viviendo diferentes experiencias. Nada parecía tener especial relevancia para Billy. Aparentaba compañerismo, pero siempre desprendía ese aire sádico que le desconcertaba. Desconfiaba de él, casi involuntariamente. Sentía que era el peor compañero que podía tener un hombre en el frente. Pero no tenía más remedio que confiarle su vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de esquivar a varias secciones enteras  que formaban rápidamente para desplegarse. Los dos Marines llegaron ante el despacho del Teniente Schoenner.&lt;br /&gt;Golpearon formalmente la puerta del Jefe de Sección y esperaron la orden desde el interior para entrar.&lt;br /&gt;- Increíble. – Dijo el Teniente aparentemente sin mucho asombro, al verlos entrar, aunque no podía evitar soltar una sonrisa de satisfacción y orgullo. – Hace un rato me avisan por radio de que dos hombres a mi cargo que se habían dado por K.I.A., estaban dirigiéndose hasta aquí. ¿Cómo demonios salisteis de allí muchachos? ¡El Sargento Mayor Parson me informó de que aquello fue un autentico infierno!&lt;br /&gt;- Lo fue, Señor. Varios de nuestros compañeros cayeron allí… - Respondió Timm indignado, tragándose toda la rabia en su interior.&lt;br /&gt;- Lo se, lo se. – Interrumpió el impoluto Teniente que mantenía su uniforme impecable, como siempre. – Contaba con que vosotros estabais entre ellos. Pero no me malinterpretéis, estoy realmente asombrado. Sin duda hablare con el Coronel para que les propongan para alguna medalla al merito, desde luego. – Se levantó marcialmente de su asiento y miró por su ventana. – Sin embargo, como ustedes mismos han comprobado, la situación actual ha cambiado de manera alarmante en menos de cuarenta y ocho horas.&lt;br /&gt;- ¿A que se debe, Señor?&lt;br /&gt;- Aun es pronto para saberlo Marine, pero el CENTCOM ha pasado una serie de órdenes de actuación que se irán actualizando según se vaya teniendo más información. Los protocolos de seguridad e higiene se han elevado al estado más alto. No se descarta un ataque bacteriológico y una posible epidemia. Incluso las  Reglas de enfrentamiento se han visto alteradas. Pero su superior directo, el Sargento Mayor Parson ya les dará toda la información que necesiten, no precisan saber nada mas al respecto.&lt;br /&gt;- Pero… - Arrancó con palabras, la necesidad de saber más de Timm.&lt;br /&gt;- Ya le he dicho Marine que su superior directo les dará todas las ordenes de campo pertinentes. Ahora, lo mejor que pueden hacer es comer algo y dormir todo lo que puedan. Es seguro que pronto se necesitara a la Sección Zulú para alguna labor, así que, mejor que estén descansados. Pueden retirarse.&lt;br /&gt;Con un saludo acorde a su estado de ánimo, los dos Marines se retiraron del despacho, dirección a los Barracones de la Sección Zulú.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Pero que cojones? – Profirió Parson al ver aquellas dos almas en pena entrar al Barracón. - ¡Una buena noticia al fin! ¿Dónde están Noriega y Pavalsky?&lt;br /&gt;Timm negó con la cabeza mientras Stockton se dejaba caer literalmente sobre un catre que no era el suyo, sin ni siquiera guardar el rifle.&lt;br /&gt;Parson tornó la expresión de su cara a una más sombría, con un talante de culpabilidad dijo:&lt;br /&gt;- Lo siento muchachos. Eran órdenes directas de los altos mandos. Sentí verdadera impotencia… Pero había otros hombres que dependían de mí, tuve que hacerlo. Lo único que pude hacer fue llamaros por radio para avisaros de lo que se pretendía hacer.&lt;br /&gt;Timm asintió, incapaz de sentir rencor hacia él. Y cambiando de tema, preguntó por tercera vez en ese mismo día:&lt;br /&gt;- ¿Qué se sabe de la situación?&lt;br /&gt;- El CENTCOM ha suministrado una serie de labores de actuación ante esta nueva amenaza. En definitiva, cualquier irakie, ya sea mujer o niño, tiene el mismo nivel de peligrosidad que el peor Muyahidin. Las R.O.E, han cambiado al nivel más alto, tenemos permiso para disparar a cualquier irakie sin la necesidad de esperar a que nos ataque él primero. Desde luego no me extraña nada, después de lo que vimos allí en Yussifiyá. Sin duda, me espero cualquier cosa. No nos volverá a pasar aquello.&lt;br /&gt;- ¿No cree que los mandos ocultan información?&lt;br /&gt;- ¡Por supuesto que lo hacen! Pero un Marine solo necesita saber en que dirección debe disparar, ¡No necesitamos más! Usted céntrese en su labor, que los oficiales se encargaran del suyo.&lt;br /&gt;- Señor, si señor. ¿Me permite un último apunte?&lt;br /&gt;- Hable con total franqueza. – Respondió el Sargento Mayor, posando su mano sobre el hombro de Timm. Ofreciendo así su total confianza, nacida en parte, por el sentimiento de culpabilidad que rondaba su mente, debida a la muerte de aquellos Marines en Yussifiyá.&lt;br /&gt;Timm lo miró a los ojos por un segundo. Sus intenciones eran las de decirle lo que había descubierto. Mostrarle con sus ejemplos vividos, que los muertos se habían alzado en aquella incomprensible rebelión. Pero solo escucharse mentalmente diciéndoselo, le hacía avergonzarse.&lt;br /&gt;Parson notó su duda y rompió su silencio.&lt;br /&gt;- No se que será exactamente lo que pasa, Moses. Pero yo también lo he visto. Solo te diré lo mismo que les he dicho a todos los Marines que están a mi cargo. ¡Dispárales en la cabeza! Así se acaba el problema.&lt;br /&gt;El joven de Arkansas abrió los ojos por la sorpresa que sintió al recibir aquella muestra de comprensión. De repente, un gran peso fue aliviado de su interior y el respeto a hacia su mando se acrecentó. Aquello era lo que necesitaba para continuar adelante, para afrontar aquella pesadilla. La confianza de saberse entendido por sus prójimos.&lt;br /&gt;- Descanse un poco Marine. Mañana tendremos una larga jornada ayudando en las labores de seguridad, para un campo de refugiados al éste de aquí. Miles de irakies  están pidiéndonos ayuda. Principalmente, asilo y seguridad. Los altos Mandos han decidido auxiliarles de cara a la opinión pública. Pero no te confundas, no son la prioridad. Recuerda que las Reglas de enfrentamiento han cambiado, nada es ni remotamente seguro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de acostarse, Timm pasó por la ducha. No terminó de secarse completamente cuando llegó a su cama, perfectamente dispuesta para pasar revista. Se sentó trabajosamente por culpa de ciertas agujetas que comenzaban a aflorar y comió algo de las raciones MRE que le sobraban, perezoso de acercarse hasta el Salón Comedor. Observó el barracón, casi vacío. Cuatro Marines jugaban a las cartas sentados sobre unos arcones. Milles, un Marine de la 2-Charlie leía relajadamente sobre su  catre. Stockton, que no se había movido de aquella cama desde que llegaron, continuaba durmiendo boca abajo, con todo el equipo encima. Aquel lugar era su hogar, ya prácticamente era incapaz de recordar su pasado, antes de formar parte del Cuerpo de Marines. Era difícil atraer a su mente el recuerdo de sus padres y de aquella granja en Arkansas, quizás, debido al penetrante cansancio que dominaba su cuerpo. Quizás, porque lo vivido hasta entonces hacia olvidar cualquier cosa.&lt;br /&gt;Pronto, comenzó a relajarse, consecuencia de la calida tranquilidad que dominaba el lugar  y sin haber podido terminar de comer, cayó en un profundo sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Para arriba Marine! – Escuchó acompañado de un fuerte golpe en la cama, donde permanecía tumbado.&lt;br /&gt;Desorientado, se levantó de un golpe, intentando abrir los hinchados parpados de sus ojos. Cristalizadas legañas caían de sus cuencas al hacerlo.&lt;br /&gt;- ¡Joder Moses! – Gruñó juguetón su compañero y amigo, el Marine Johnson. - Llevas más de dieciséis horas durmiendo. Si te dejó nos marchamos sin ti.&lt;br /&gt;- ¡Ehy, Johnson! Me alegra oírte. – Respondió todavía somnoliento.&lt;br /&gt;- ¡Claro que te alegras cabronazo! – Continuó retozón. - ¿Quién no se alegra de ver al “Puto MC” mas famoso de Irak?&lt;br /&gt;Timm sonrió, el buen humor de su amigo afroamericano, era un grato aliciente para despertar.&lt;br /&gt;- Que… ¿Qué hora es?&lt;br /&gt;- ¡La puta hora de ir a ganarse el pan, blanquito! ¡Y ponte algo encima, ¡No querrás asustar a las pobres y recatadas Hayis!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al salir del barracón, con todo el equipo encima nuevamente, comprobó que eran las primeras horas de la mañana, con el sol comenzando a salir del firmamento. Una columna de Humvees artillados les esperaba con los motores encendidos.&lt;br /&gt;El Sargento Mayor Parson aguardaba, apurando su idolatrada petaca. Carraspeo fuertemente y vociferó con voz rasgada:&lt;br /&gt;- Bueno, como ya saben, debido a las desafortunadas bajas, agruparemos en un solo Grupo a todo el Núcleo Dos de la Sección Zulú. Yo dirigiré directamente las acciones de la escuadra. Y el Marine de Primera Clase Moses, tendrá la suerte de ser mi asistente…&lt;br /&gt;En mitad de la explicación, se incorporó Stockton, con la misma apariencia desorientada que tenia Timm, excepto que este, no se había duchado, ni cambiado de ropa, pues ni siquiera se la había quitado de encima. Un fuerte tufo a sudor y suciedad rancia se desprendía a su alrededor.&lt;br /&gt;- Ufff… - Expresó entumecido por el sueño, mientras se estiraba con un ademán de bostezo. - ¿Otra vez al RockandRoll? – Continuó con una amplia sonrisa, que descubría la falta de uno de sus dientes, el colmillo izquierdo.&lt;br /&gt;- ¡Joder Billy! – Dijo John B. Denman, un Marine perteneciente a la extinta 2-Charlie – Te falta un…&lt;br /&gt;- ¡Mierda, si! Me he despertado sin él esta mañana. – Afirmó sin mucha preocupación.&lt;br /&gt;Sobre ellos, continuaba la voz de su superior:&lt;br /&gt;-… las labores de control de personal serán férreas. Cualquier civil con síntomas de fiebre o de malestar general, será apartado a la zona de cuarentena. Prohibido que pase ningún arma, ¿Esta claro? Cacheen a todo el mundo sin ningún tipo de restricción. Quiero que quede claro que según “los nuevos y oficiales” parámetros a seguir: ¡Los famosos Derechos Humanos se han ido a la puta mierda! Vosotros seréis jueces y verdugos. Pero que quede claro que esto no va a ser un festival de tiros. ¿Comprendido Marines? ¡Quiero seriedad y profesionalidad!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-9050069382259410671?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/9050069382259410671/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=9050069382259410671' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/9050069382259410671'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/9050069382259410671'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2010/05/una-nueva-invasion-irak-entrada-28.html' title='Una nueva Invasión. Irak (Entrada 28)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-2239258504484090149</id><published>2010-04-17T14:02:00.000-07:00</published><updated>2010-04-17T14:09:09.630-07:00</updated><title type='text'>Una nueva Invasión. Irak (Entrada 27)</title><content type='html'>El UH-60 comenzó a zumbar sobre sus cabezas entre oleadas de polvo y arena. Habían pasado veinte minutos desde la espantosa agresión sobre Matheson, que ahora inconsciente sobre una camilla, parecía estar estabilizado gracias a una rápida y eficiente atención médica. Su rostro estaba totalmente vendado por gasas teñidas de color carmesí. Solo un pequeño orificio a la altura de su nariz permitía ver algo de su cara.&lt;br /&gt;Timm lo observaba con una triste quietud, mientras Stockton levantaba su mirada al helicóptero que comenzaba a posarse sobre el polvoriento suelo.&lt;br /&gt;- ¡Cargad con el bulto! – Les gritó Maretti intentado imponer su voz sobre los ruidosos rotores del Black Hawk.&lt;br /&gt;Los dos Marines agarraron las asas de la camilla y subieron al herido dentro del vehiculo.&lt;br /&gt;- ¡Escuchad! – Continuó una vez que los dos jóvenes subieron dentro. - ¡Llevad a este hombre a casa sano y salvo! No se que demonios tienen los hayis en la cabeza para hacer este tipo de cosas. ¡Pero tened presente que las reglas han cambiado!&lt;br /&gt;Seguidamente se aparto del aparato y levantó el dedo pulgar hacia el piloto. El vehiculo despegó del suelo inmediatamente, lenta pero progresivamente. Unos segundos después, estaban sobrevolando Bagdad.&lt;br /&gt;Timm no dejó de mirar el paisaje que se mostraba debajo de él. Sabía a lo que se refería el Sargento de 1ª Clase, tenían que amoldarse a aquella nueva situación y quien mejor que un Marine para hacerlo. Estaban entrenados para afrontar retos inesperados, lo habían dejado claro a lo largo de la historia. El problema era, si sus mandos con sus tácticas y estrategias convencionales, serian capaces de adaptarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los tripulantes, un Teniente del ejercito con pintas de despacho, con el nombre de Thomas escrito en su uniforme, les ofreció unos auriculares para poderse comunicar en el interior del ruidoso helicóptero.&lt;br /&gt;- ¿Qué le ha pasado? – Les preguntó.&lt;br /&gt;- Con su permiso Teniente. No querría saberlo. – Respondió tajante Stockton.&lt;br /&gt;- ¿Qué esta ocurriendo en la ciudad, Teniente? – Dijo Timm.&lt;br /&gt;- Bueno… Las cosas han cambiado radicalmente desde las últimas veinticuatro horas. Es algo inexplicable, han comenzado a haber altercados y pillajes. Oficialmente se habla de una revuelta contra la situación actual, parece que muchos ciudadanos se han levantado en armas. Los mandos han adoptado una posición defensiva. Ya no existe la “zona verde” y adentrarse en la ciudad esta más restringido que nunca.&lt;br /&gt;- ¿Y cual es la versión no oficial?&lt;br /&gt;El Teniente echo una mirada instintiva a un portátil que reposaba sobre sus piernas, tocó con nerviosismo una cámara fotográfica con un exagerado objetivo que colgaba sobre su chaleco y respondió:&lt;br /&gt;- La televisión irakie habla de una especie de fin del mundo,  la ira de Alá o algo así, un sensacionalismo barato que no creo que ayude a la gente de por aquí. Uno de nuestros contactos en un barrio bastante pobre de la ciudad, nos habló de una truculenta historia de muertos que se levantan, pero claro… - Sonrió incrédulo. - De todas formas, corre el rumor de que no solo la televisión iraki esta soltando esa mierda. Además están pasando cosas realmente extrañas en la ciudad, es una violencia indiscriminada sin sentido que no se explicar. Una cosa esta clara, la gente tiene miedo de veras, nada que ver con lo que paso cuando llegamos aquí.&lt;br /&gt;Timm no estaba sorprendido, no es que se esperara aquella noticia, pero había experimentado cosas tan raras y difíciles de digerir que parecía totalmente insensibilizado.  Se agachó para tomarle el pulso a Matheson incapaz de decir nada, pero su corazón había dejado de latir.&lt;br /&gt;- Muerto… - Dijo Stockton al cruzar la mirada con su compañero.&lt;br /&gt;- ¡Oh, joder! – Exclamó el otro tripulante, un hasta entonces, silencioso Capitán, mientras se desajustaba el cinturón para acercarse al cuerpo tendido.&lt;br /&gt;- Nada que hacer. – Respondió Timm con la vista al techo y respiración profunda, apoyando su espalda contra la pared.&lt;br /&gt;El Capitan Simon, se separó ágilmente del cadáver al comprobar el mismo su estado, y  acto seguido se acercó hacia la cabina de los pilotos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Algo parecido a un reflejo sutil en el subconsciente de Timm, le hizo volver a mirar a Matheson. Su cuerpo inmóvil permanecía  sobre la camilla, temblando por las vibraciones del helicóptero.  Jamás sabría explicar que fue lo que le llamó la atención, pero un segundo después, el tronco tendido del soldado se incorporó de manera rígida y antinatural. Su cabeza vendada giro en dirección a los dos Marines y un segundo después estaba encima de ellos.&lt;br /&gt;Incapaces de esquivarle por culpa de sus cinturones abrochados. Tensaron sus brazos para retener la prominente fuerza del soldado. Este, se asió ferozmente de la pechera de Timm y el hombro de Stockton y comenzó a golpearles con su oculto rostro, como intentando morderles. El relieve de su boca abierta se marcaba sutilmente entre las gasas rojizas.&lt;br /&gt;Moses intentaba separarse, pero la fuerza sobrehumana  de Matheson y su superior posición le tenían completamente bloqueado. Podía sentir los pellizcos de los mordiscos incapaces de arrancar la carne por las capas de vendas y la ropa del Marine, pero las gasas comenzaban a desaflojarse, dando un aspecto de momia ensangrentada, realmente desagradable.&lt;br /&gt;Stockton consiguió soltarse, debido en parte a que el soldado Matheson que desgarraba la ropa como un perro rabioso, se había centrado en Timm. Intentó apuntar con su M16-A4 pero la culata de su rifle golpeaba con todas las paredes, haciendo imposible el maniobrar su arma reglamentaria.&lt;br /&gt;El artillero del UH-60 y el Teniente Thomas se soltaron de sus sujeciones y se abalanzaron sobre el agresor. Primero de una manera suave y delicada. Pero al darse cuenta de la gran fuerza que avasallaba al indefenso Marine, comenzaron a estirar con más nervio.&lt;br /&gt;Pero sus intentos se vieron frustrados debido a un ligero pero perceptible balanceo del helicóptero, que les desequilibró. El cuerpo de Matheson se venció hacia la izquierda, sobre el artillero que incapaz de agarrarse a algo salio despedido por la puerta abierta. Timm pudo ver la cara de sorpresa y pánico dibujada una milésima de segundo antes de desaparecer al vacío. Matheson seguía aferrado a Timm, pero había perdido el equilibrio y Timm lo aprovecho para quitarse el cinturón e incorporarse.&lt;br /&gt;- ¡Dispárele a la cabeza! – Gritó a Thomas.&lt;br /&gt;Este le miró desencajado mientras intentaba incorporarse, aferrándose a su asiento.&lt;br /&gt;- ¡Coja su maldita pistola y dispare, joder! – Volvió a chillar con su mirada fija en las grotescas fauces de su atacante, que se asomaban voraces entre los jirones colgantes de tela.&lt;br /&gt;Este desenfundo torpemente su pistola M9 reglamentaria, mientras miraba impresionado a Timm.&lt;br /&gt;Matheson comenzaba a incorporarse nuevamente sobre el Marine, el cual, por medio de patadas y rodillazos, se defendía burdamente.&lt;br /&gt;- ¡DISPARE MALDITO BASTARDO! – Gruñó Stockton luchando por liberarse de su atadura.&lt;br /&gt;Simon, que había estado en un segundo plano hasta ese momento encaró su pistola 9mm y disparó un par de veces sobre Matheson. Pero sus disparos se desviaron, impactando en la estructura interior del helicóptero, lo que hizo rebotar los proyectiles.&lt;br /&gt;El silbido de una de las balas pasó a centímetros de la cara de Timmotie, que se desequilibro impresionado, cediendo sobre los agarrones de Matheson. Cuando quiso darse cuenta, caía sin poder evitarlo del Black Hawk, arrastrado hacia el vacío por su agresor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sintió la necesidad de escupir y el sabor a polvo y sangre embriago su paladar. Al abrir los ojos pudo intuir que seguía vivo. Se encontraba tumbado boca abajo. El sol y el polvo casi no le dejaban ver nada, pero parecía estar en una gran plaza. Sombras y figuras surgían como apariciones.&lt;br /&gt;Poco a poco comenzaba a tener contacto con sus sentidos, su cuerpo le mostraba con notas estridentes el severo dolor que apreciaba, pero podía moverse, aquello era un gran alivio.&lt;br /&gt;Luego vino el sentido del oído. Los rotores de un helicóptero resonaban distorsionados en su cabeza. Recordaba que era lo que había pasado, así que no debía de haber sido un gran golpe. Quizá, pensó, cayera desde poca altura.&lt;br /&gt;Aún desorientado se incorporó, colocando la palma de su mano sobre sus ojos y miró al cielo. El Black Hawk descendía a una distancia de él de no más de tres metros. Forzó la vista y distinguió a Stockton en su interior. Movía los brazos exageradamente mientras gritaba cosas ininteligibles.&lt;br /&gt;Un empujón lo distrajo del aparato. Mas sombras, esta vez más definidas le rodeaban. Tenia gente a su alrededor.&lt;br /&gt;Volvió a mirar al Helicóptero, Stockton le agarró del chaleco fuertemente y Timm subió con un gran esfuerzo al UH-60. No había terminado de entrar en el interior y vio como ascendían rápidamente.&lt;br /&gt;Mientras se sentaba observó fuera. Había gente allá abajo, irakies, por sus vestimentas. Pero también estaba Matheson, fácilmente reconocible, gracias a su uniforme ACU.&lt;br /&gt;Entonces distinguió la escena, el Soldado que había caído junto a Timm, el cual parecía haber olvidado ya. Se centraba en los irakies que tenia a su alrededor. De tal manera que un jovencito de no más de quince años sucumbía a la furia voraz del desmejorado norteamericano. La gente tiraba piedras y palos, pero Matheson, centrado en el joven, parecía ignorarlo todo.&lt;br /&gt;Moses encaró su rifle, su cabeza aun le daba vueltas, pero no podía permitir que Matheson hiciera mas daño. Sabía que era tarde para el joven irakie, pero debía hacerlo.&lt;br /&gt;Apretó el gatillo y una columna de polvo se levantó a escasos centímetros de su objetivo. Un nuevo intento impactó en él, pero no evitó que Matheson continuara con su sangriento festín. Cada segundo que pasaba, el helicóptero estaba más lejos y las posibilidades de impactar en la cabeza se disipaban. Bajó el arma un segundo y tomó aire, pero cuando se dispuso a disparar se dio cuenta de que seria imposible acertar. Solo pudo ver como la escena se alejaba hasta desaparecer de su visión.&lt;br /&gt;- ¿Estas bien tío? – Preguntó Stockton levantando polvo al darle una palmada en la espalda.&lt;br /&gt;- Tuviste suerte de caer en ese momento, di la orden al piloto de que descendiera cuando vi el forcejeo. – Dijo el Capitán Simon.&lt;br /&gt;Pero Timm no respondió, continuaba junto a la puerta abierta del Black Hawk con el M16-A4 apoyado en su hombro.&lt;br /&gt;- ¿Cómo pudo…? – Espetó Thomas, incapaz de terminar la pregunta.&lt;br /&gt;- Estaba muerto, yo lo comprobé, ¡no tenia pulso! – Afirmó Simon con incredulidad.&lt;br /&gt;- y… ¿y que pasa con el Cabo Vincent? -  Preguntó el Teniente, refiriéndose al artillero que había  caído anteriormente.&lt;br /&gt;- Imposible que sobreviviera. – Respondió el Capitán. - Debemos recogerle, pero estamos casi sin combustible. Volveremos a por el después de repostar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Solo unas palabras salieron de la boca de Timm en el resto del viaje hasta la base. Unas palabras que evocaban el descubrimiento de algo increíble e inconcebible. Por fin, había comprendido aquel fenómeno que se cernía sobre ellos y lejos de calmarle, le provocó pavor. Revelar aquello rompía con todas las normas dictadas por la naturaleza. El orden de la realidad cedía ante aquel caos sacado de la ficción más macabra. Aquellas palabras, fruto del cúmulo de experiencias vividas, eran el descubrimiento de un mundo de terribles proporciones, pero también, mostraban la capacidad de poder reaccionar. Solo los que descubrieran estas palabras a tiempo, podrían sobrevivir a lo que se les avecinaba.&lt;br /&gt;Entre un susurro roto, Timm profirió:&lt;br /&gt;- Los muertos nos atacan…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-2239258504484090149?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/2239258504484090149/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=2239258504484090149' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/2239258504484090149'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/2239258504484090149'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2010/04/una-nueva-invasion-irak-entrada-27.html' title='Una nueva Invasión. Irak (Entrada 27)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-3896338813715560065</id><published>2010-01-08T11:15:00.000-08:00</published><updated>2010-01-08T11:16:08.691-08:00</updated><title type='text'>Una nueva Invasión. Irak (Entrada 26)</title><content type='html'>Acababa de amanecer cuando los dos Marines se toparon con la carretera que llevaba a Bagdad. Era una calzada ancha, bien asfaltada, que sobresalía ligeramente del nivel del llano para evitar ser comida por las tormentas de arena. Era recta y recordaba a las viejas autopistas que cruzan los Estados Unidos.&lt;br /&gt;Comenzaron a caminar paralelamente a ella, manteniendo una distancia, aunque sus pies prefiriesen avanzar por un suelo duro y lineal como el de aquel asfalto. Pero era mejor pasar desapercibidos, uno nunca sabía con quien se iba a cruzar.&lt;br /&gt;Después de un par de horas de sol,  vieron pasar el primer vehiculo, que circulaba en dirección contraria a Bagdad. Los dos norteamericanos se echaron al suelo, ocultándose de la mejor manera posible. Observaron silenciosos el vehiculo, un viejo sedan cargado hasta los topes. Maletas y bolsas enormes se hacinaban de mala manera en lo alto del vehiculo, sujetas descuidadamente por cuerdas. En el interior, una familia entera que no parecía percatarse de la presencia de sus observadores. El vehiculo desapareció en el horizonte a los pocos segundos.&lt;br /&gt;Se incorporaron una vez perdido de vista y continuaron su camino hacia la capital de Irak. Pero al poco de reemprender la marcha, un nuevo vehiculo en la misma dirección que el anterior cruzo la carretera. De las mismas características, un automóvil familiar lleno de equipaje que salía de Bagdad. Los dos hombres se echaron al suelo nuevamente.&lt;br /&gt;Esta imagen empezó a repetirse a intervalos de cinco minutos aproximadamente. Cada poco, aparecía un vehiculo civil dejando atrás Bagdad. Viejas camionetas, sucios todoterreno… Era una estampida, proveniente de la capital, ni un solo vehiculo circuló en la misma dirección que los Marines. Y estos, hartos de intentar ocultarse cada poco, comenzaron a ignorarlos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Por fin hemos llegado! – Afirmó Stockton, que sorbía agua despreocupadamente del tubo de su camelback, a sabiendas de que no tenia que racionar ya el líquido elemento.&lt;br /&gt;Timm forzó la vista al frente, divisó las primeras casas y lo que parecía ser un checkpoint en la carretera. Fue a echar mano de sus prismáticos cuando un par de disparos de un arma de gran calibre resonaron en la dirección del puesto de vigilancia.&lt;br /&gt;Los dos Marines se echaron al suelo intentando identificar la posición.&lt;br /&gt;- Es un Checkpoint del U.S. Army. Quizá nos hayan confundido con insurgentes. ¿Crees que nos disparaban a nosotros?&lt;br /&gt;Timm observó con sus primatitos clavando sus codos en el suelo.&lt;br /&gt;- Debe de haber sido un disparo de aviso o algo así. En cualquier caso, saben que estamos aquí, espero que no disparen antes de preguntar.&lt;br /&gt;Por el visor de sus prismáticos, Timm pudo ver como un Hummvee del US. Army tomaba dirección hacia ellos fuera de la carretera, con un artillero apuntando a su dirección.&lt;br /&gt;- Vienen para acá. – Espetó bajando los binoculares.&lt;br /&gt;-¿Que hacemos?&lt;br /&gt;El joven de Arkansas, se levantó lentamente con sus brazos en alto y exageradamente, comenzó a soltar el rifle de asalto y su escopeta de combate.&lt;br /&gt;-¿Estas loco? ¿Y si disparan?&lt;br /&gt;- Solo espero que no sean como tu, Billy. Porque si no, estoy jodido.&lt;br /&gt;Stockton refunfuño, pero imitando a su compañero, se incorporó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A una distancia de no mas de treinta metros, el vehiculo artillado se detuvo.&lt;br /&gt;- ¿Marines? – Resonó desde el Hummer por un altavoz.&lt;br /&gt;- ¡HURRA! – Vociferaron casi al unísono, pronunciando el grito de guerra de los Marines.&lt;br /&gt;El todoterreno blindado avanzó hasta ellos a más velocidad, con su artillero que continuaba apuntándoles.&lt;br /&gt;A dos metros de ellos, el vehiculo paró, y  de la puerta del copiloto salio un Soldado vestido con toda la indumentaria de combate reglamentaria del US. Army. Su cuerpo, ya de por si corpulento, parecía inmenso gracias al blindaje extra que llevaba incorporado en su chaleco. Protecciones en el cuello y hombros. Era la equipación de seguridad que solían ponerse los soldados norteamericanos en misiones estacionarias, como Checkpoints o vigilancias de perímetros de seguridad.&lt;br /&gt;- ¡Menudo susto me habéis dado! ¿Qué coño hacen dos Marines vagabundeando por aquí? ¿Dónde esta vuestra unidad?&lt;br /&gt;- Es largo de contar… – Respondió Stockton mientras se agachaba a recoger su rifle.&lt;br /&gt;- Bueno… - Afirmó el Soldado de piel oscura que les ofreció entrar en los asientos de atrás. – Pues ya estáis cantando, tendremos que informar de esto. Os llevare con el Sargento de 1º Clase.&lt;br /&gt;Los Marines subieron aliviados al vehiculo mientras respondían al saludo del conductor.&lt;br /&gt;Cuando el vehiculo tomó rumbo al Checkpoint, el Soldado de tez negra se presentó:&lt;br /&gt;- Me llamó Matheson. Perdonad los disparos de antes muchachos. Se reconocer a un Marine desde muy lejos, pero tenia que estar seguro, están pasando cosas muy raras por aquí.&lt;br /&gt;Los dos Marines respondieron con una mirada de complicidad.&lt;br /&gt;- Ya me imaginaba que sabrías de que hablo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Checkpoint era el típico que desplegaba el Ejército norteamericano. Baliza de señalización en la carretera, señales de stop en ingles y árabe, barreras de hormigón para distribuir el trafico y evitar fugas.&lt;br /&gt;Un vehiculo blindado Striker en medio de la carretera, dominaba la situación. Los soldados, colocados a los lados de la carretera y junto a la baliza, controlaban el acceso a la carretera, dando señales a los conductores. Mediante un interprete, solicitaban a los ocupantes del vehiculo que salieran de él, para ser cacheados y un perro entrenado olfateaba mientras tanto el interior del vehiculo. Podía parecer algo denigrante y fuera de lugar. Pero los norteamericanos habían aprendido a base de bajas, que no se podía dejar nada sin revisar, pues los insurgentes solían escoger esos puntos, como lugares para inmolarse.&lt;br /&gt;Al salir del Humvee, Timm observó una larga cola de vehículos que se extendía hacia el interior de la ciudad. Al parecer, todo el mundo quería salir de Bagdad. Aquello le daba muy mala espina, no se había visto nada parecido por allí desde que los Marines invadieron Bagdad al comienzo de la guerra, allá por el 2.003.&lt;br /&gt;Matheson les acompaño junto a un Sargento de 1º Clase que supervisaba las labores de tres soldados, solicitando la documentación a un par de irakies.&lt;br /&gt;- ¡Sargento Maretti! – Saludo marcialmente. – Mire lo que nos hemos encontrado.&lt;br /&gt;Maretti se giró hacia los dos Marines y los escrutó con una mirada seria. Su rostro, que conservaba los rasgos italianos de sus antecesores, se endureció aun más. Los dos Marines saludaron.&lt;br /&gt;-¿Qué demonios hacen aquí? ¿Dónde esta su unidad?&lt;br /&gt;- Perdimos el contacto con ella ayer por la tarde, Señor. – Respondió Timm intentando justificarse. A continuación, tragó saliva y explicó en pocas palabras lo ocurrido.&lt;br /&gt;El Sargento agachó la cabeza un segundo, colocando sus brazos en jarra y cuando levantó la mirada, su semblante había cambiado a un talante más comprensivo y humano. Timm quedó sorprendido, después de aquella historia que aunque real, parecía sacaba de una película de terror, no esperaba una respuesta tan afable.&lt;br /&gt;- Algo esta pasando aquí Marine. – Respondió mientras señalaba a la cola interminable de coches. – Algunos de mis hombres han visto cosas…&lt;br /&gt;Este, llamó con un gesto al operador de radio, que dejo sus quehaceres de vigilancia para acercarse a su Sargento.&lt;br /&gt;- Esperad un momento, llamare al Centro de Operaciones. A ver que podemos hacer por vosotros.&lt;br /&gt;Moses respiró aliviado, volvía a estar dentro de una jerarquía militar. Y aquello le aportaba seguridad y algo de despreocupación. Se sentía afortunado por haber sobrevivido a aquello, pero también sabía que algo había cambiado dentro de él. Aquella sombra que le turbaba desde hacia días, aquella extraña locura que deambulaba, se había convertido en realidad y él, había estado delante de ella.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cabo de unos minutos el Sargento terminó la llamada y se acercó a ellos con aires reflexivos.&lt;br /&gt;- Bueno, no tenemos permiso para llevaros hasta la base con uno de nuestro Humvees. Inteligencia dice que es peligroso internarse en la ciudad sin una buena escolta, y nosotros no podemos movernos de aquí hasta nueva orden…&lt;br /&gt;En ese momento, la atención de los dos Marines y el Sargento fue atraída por un coche que estaba en la cola. Su claxon no dejaba de sonar estridentemente.&lt;br /&gt;- Jodidos irakies. – Soltó el sargento, levantando su mano para alertar a sus hombres, casi apunto de olvidarse de los dos jóvenes. – Ehh... – Volvió a dirigirse a ellos. - Me han avisado que en unos momentos pasara por la zona un pájaro que realiza labores de coordinación y vigilancia aérea en la zona, tiene que repostar. Así que os recogerá y llevara a “casa”. Mientras tanto, con que no estorbéis me vale.&lt;br /&gt;El Sargento agarró su M4A1 y se acercó al origen del sonido junto a Matheson y otro soldado más. Timm instintivamente los siguió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El coche tenía los cristales empañados y era difícil identificar cuantas personas había dentro. Cada uno de los dos soldados se posicionó a cada lado del vehiculo con sus carabinas de asalto M4A1 en ristre. Gritaban contra los ocupantes, intentando que sus voces sobresalieran del ensordecedor claxon que no cesaba, para indicarles que salieran. Pero nadie parecía moverse en el enturbiado interior.&lt;br /&gt;- ¡Abra la puerta del conductor! – Ordenó Maretti a Matheson. El cual respondió con una mirada de preocupación, ante la posibilidad de que fuera una trampa bomba. – ¡Que la abra, coño! – Volvió a ordenar enfurecido con el M4A1 encarado.&lt;br /&gt;Este dudó por un segundo, su disciplina no era tan férrea como la de los Marines, pero aun así, acató la orden. Echó mano de la cerradura mientras que con la otra mano sostenía su arma. Y la abrió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Timm, que estaba junto a él, pudo identificar en el interior, a un hombre que yacía tumbado sobre el volante. Aquello explicaba el pitido continuo. El asiento estaba empapado de sangre, al igual que su torso y aun parecía fresca.&lt;br /&gt;El soldado introdujo la cabeza en el interior para identificar los asientos de atrás, mientras que el otro, hacia lo mismo desde el lado del copiloto. No había nadie más.&lt;br /&gt;- Esta muerto, Sargento. – Dijo mas tranquilo, mientras le tomaba pulso.&lt;br /&gt;- Abrid el maletero e identificadle. En cuanto podáis, apartad el vehiculo de la carretera.&lt;br /&gt;Maretti se volvió para dispersar al resto de conductores que aburridos, habían salido de sus vehículos y Matheson resignado, agarró el cuerpo sin vida, lo empujó contra el asiento y comenzó a buscar en su ropa la documentación que pudiera portar.&lt;br /&gt;Miró la cara de la victima mientras palpaba los bolsillos, aún le resultaba molesto tener un muerto tan cerca de él. Se preguntaba cual habría sido el motivo de su muerte, cuando derepente, el aparentemente conductor fallecido, abrió los ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡AHHHWW! ¡AHHGGG! ¡QUITADMELO, QUITADMELO!!&lt;br /&gt;Timm pudo ver como inesperadamente, Matheson caía al suelo. Sobre él, el cuerpo del conductor forcejeaba brutalmente con su cara pegada a la del soldado. Los gritos agónicos se mezclaban con un gorjeo líquido. Chorros de sangre comenzaban a brotar de su cara. Aquel hombre estaba arrancando con sus dientes la cara de Matheson.&lt;br /&gt;El Marine, se sintió como de vuelta a una horrible pesadilla jamás olvidada. Levantó su rifle de asalto y disparó un tiro instintivo. La bala impactó en el hombro del conductor, pero este, continuaba masticando vorazmente. El otro soldado y Maretti se acercaron, dispuestos a apartarlo de su lado. Timm respiró hondo y volvió a disparar, para esta vez, clavar su bala en la cabeza del agresor.&lt;br /&gt;El cuerpo cayó sin vida sobre el soldado inconsciente, que había dejado de defenderse. Maretti apartó el cadáver y llamó frenético al medico de la unidad, que no tardo en llegar.&lt;br /&gt;- Parece que esta vivo. – Dijo mientras intentaba limpiar la cara totalmente desfigurada y echa gironés. – Se esta ahogando con su propia sangre. Necesita evacuación inmediata ¡Ya!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-3896338813715560065?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/3896338813715560065/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=3896338813715560065' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/3896338813715560065'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/3896338813715560065'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2010/01/una-nueva-invasion-irak-entrada-26.html' title='Una nueva Invasión. Irak (Entrada 26)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-5058342856357082449</id><published>2009-12-14T11:22:00.001-08:00</published><updated>2009-12-15T03:03:56.121-08:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 25)</title><content type='html'>La fría noche de invierno que caía desde el despejado cielo, congelaba los cuerpos sudorosos de los dos Marines, que a marchas forzadas, avanzaban hacia el norte como única dirección establecida. Una fiebre helada les procuraba espasmódicos tembleques que a esas alturas, eran incapaces de evitar. Pero el implacable frío o el profundo cansancio apenas les retenía, pues los recuerdos de lo vivido hacia pocas horas eran mucho más insoportables y les obligaba a continuar a causa del miedo que les provocaba. Aquellas espeluznantes evocaciones absorbían las mentes de los mudos Marines, que caminaban torpemente entre campos de cultivo abandonados, ayudados solo por la tenue luz de la luna.&lt;br /&gt;Sin darse cuenta, habían perdido toda disciplina de combate, debido en su mayoría al agotamiento y la ausencia de mandos que les motivaran. Caminaban abstraídamente cabizbajos, con sus armas colgando libremente sobre sus chalecos tácticos. Sus cascos fuera de sus cabezas, se mecían junto a sus mascaras N.B.Q., enganchadas a los herrajes que portaban en su equipo individual. Sus caras, llenas de hollín humedecido por el sudor, expresaban el desamparo de haberlo perdido todo, de estar totalmente perdidos en el fin del mundo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unas horas pasaron ante aquel desalentador panorama, entre paso y paso. Hasta que al fin, a unos escasos treinta metros, se toparon con un pequeño y solitario edificio echo de adobe, que refulgía entre el resto del paisaje por su fachada pintada de blanco, que cobraba fuerza gracias a la luminosidad de la luna.&lt;br /&gt;Casi al mismo tiempo, los dos Marines clavaron rodilla al suelo en el instante de ver la vivienda. Automáticamente, echaron mano de sus rifles de asalto y se quedaron en silencio, intentando intuir alguna señal de vida.&lt;br /&gt;Los minutos pasaron, y nada parecía romper la calmada noche, la casa no desprendía luz de ningún tipo, ni humo proveniente de alguna estufa interior. Sin necesidad de hablar, los dos Marines se pusieron de pie y avanzaron hacia el edificio con sus rifles apuntando a la única entrada que parecía tener, una humilde puerta.&lt;br /&gt;Al llegar, los dos hombres se echaron contra la pared y Stockton comprobó la cerradura, mientras Timm vigilaba los alrededores en busca de algún movimiento. Todos sus movimientos eran instintivos, estaban demasiado aturdidos como para poder discernir sobre que hacer. Era más bien, un mecánico ejercicio en su inconsciente lo que les llevaba a realizar esas comprobaciones, para eso servia el duro entrenamiento militar recibido, para actuar sin necesidad de pensar. Paradójicamente, los dos Marines no eran conscientes de ello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez dentro, sus linternas comenzaron a recorrer veloces los recovecos del recinto. Comprobaron que aquel edificio era una especie de pequeño almacén agrícola. No tenía ventanas y en el interior colgaban viejos instrumentos de labranza. El polvo lo cubría todo y un extraño olor a almizcle húmedo reinaba en la estancia. Todo parecía despejado.&lt;br /&gt;- Este parece un buen sitio para descansar, ¿no crees? – Dijo Stockton, rompiendo un silencio que duraba horas.&lt;br /&gt;Timm asintió y seguidamente, se recostó sobre una pila de sacos envejecidos. Sentía que su cuerpo palpitante ante tanto agotamiento, se embriagaba por la comodidad de tumbarse. Tenía la absoluta sensación de que seria incapaz de poder incorporarse.&lt;br /&gt;Stockton se acerco a la puerta y recostado sobre la pared, sacó el cargador que llevaba en su M16A4.&lt;br /&gt;- Estoy seco. – Dijo, mientras volvía a colocar el cargador en el rifle con un golpe brusco. – ¿Cuanta munición tienes?&lt;br /&gt;Timm comprobó su chaleco táctico. Contó tres cargadores con la palma de su mano sobre los bolsillos y le respondió mientras le lanzaba dos de ellos:&lt;br /&gt;- Cuatro cargadores completos y algún cartucho en la escopeta.&lt;br /&gt;- No es mucho. – Respondió mientras los recogía agradecido. - ¿Y ahora que?&lt;br /&gt;- ¿Has comprobado la radio? La mía esta muerta.&lt;br /&gt;- Idem. Sin batería, no se me ocurrió coger otra por si acaso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moses se quedó abstraído por un instante, recordaba lo que había pasado y era incapaz de creerlo.&lt;br /&gt;- ¿Qué coño ha ocurrido Billy? ¡Les disparábamos y no caían! Joder, ¡Se comieron vivos a Noriega y Pavalsky!!&lt;br /&gt;Este, fue incapaz de responder. Todavía sentía escalofríos al recordarlo. Clavo su mirada sobre sus sucias botas e intentó olvidarse de aquello. Pero era incapaz, así que sacó una ración de comida MRE y cambio de tema.&lt;br /&gt;- Esos cabrones intentaron volarnos por los aires… ¡No les importamos una mierda!&lt;br /&gt;- Los nuestros no bombardean ciudades donde hay compatriotas, o eso hacían. – Respondió Timm incongruentemente. – Tiene que estar pasando algo gordo de cojones.&lt;br /&gt;- Como sea, me da igual. Tenemos que reaccionar. Si seguimos hacia el norte... – Dijo mientras masticaba la ternera fría e insulsa. - …deberíamos de toparnos  con alguna carretera que lleve a Bagdad, esta a menos de veinte kilómetros. No es que sea muy seguro, pero es lo único que se me ocurre. Me da la sensación de que nos dan por muertos, así que nadie nos va a buscar.&lt;br /&gt;- Ya, si la montaña no va a Mahoma…&lt;br /&gt;- Si. – Sonrío con la boca llena. – Descansa un rato, yo montare la primera guardia.&lt;br /&gt;Stockton se centro en terminar su comida y Timm comenzó a caer en el letargo que acarreaba el cansancio, hasta quedar imbuido en una pesadilla tortuosa plagado de terrores caníbales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un fuerte golpe en su pierna lo despertó sobresaltadamente.&lt;br /&gt;Abrió los ojos exageradamente, mientras que de un salto, se ponía en pie levantando torpemente su rifle.&lt;br /&gt;Solo encontró como respuesta a Stockton, que advirtiéndole con un dedo en su boca, dijo en voz baja:&lt;br /&gt;- shiii… He oído un ruido fuera.&lt;br /&gt;Los dos norteamericanos tomaron posiciones defensivas apuntando a la semicerrada puerta. Por unos segundos, el silencio parecía hacer daño a sus oídos, hasta que un sonido, parecido a un golpe metálico, copó su atención.&lt;br /&gt;Identificaron rápidamente el ruido, provenía de fuera, literalmente, pared con pared. La adrenalina les revolucionó y aferraron con más fuerza sus rifles, manteniendo la respiración para controlar el pulso y tener una mayor puntería.&lt;br /&gt;Esperaban que en cualquier momento, alguien entrara por la puerta, pero no era así. Sin embargo, seguían escuchando golpes y ruidos al otro lado de la pared.&lt;br /&gt;Pasaron los minutos y los dos Marines comenzaron a dudar, cabía la posibilidad de que fuera algún animal. Los golpes eran torpes y desacompasados, desde luego no tenían orden ni concierto.&lt;br /&gt;Cuidadosamente, se dispusieron a salir. Abrieron la puerta lo más silenciosamente posible y doblaron la esquina del edificio rápidamente, con sus rifles en ristre.&lt;br /&gt;La figura de un hombre en pie con un atuendo autóctono les sorprendió. Estaba desarmado, apoyado torpemente cara a la pared. A la cual, golpeaba con la palma de su mano, arañándola con sus uñas lentamente. Sus pies descalzos, llenos de suciedad y exageradas heridas, se arrastraban en dirección a la pared, como pretendiendo atravesarla.&lt;br /&gt;Este, tardo en percatarse de la presencia de los dos Marines, que atónitos, le miraban incapaces de decidir que hacer.  Pero cuando lo hizo, giró su cuerpo dejando caer uno de sus brazos, que se meció como muerta. Entonces, al encararles, mostró una grotesca faz hinchada que miraba al cielo de forma similar a la de un ciego, con unos ojos blancos y exageradamente redondos, que parecían salirse de sus cuencas. De su barba descuidada, colgaban restos de carne y sangre reseca. Un gemido sin alma, salio de su boca al dar el primer paso hacia ellos.&lt;br /&gt;Sin darse cuenta, dieron un paso atrás. Identificaron al instante a ese hombre, era otro de aquellos tremebundos individuos caníbales, que les acosaban.&lt;br /&gt;Como venia siendo habitual, el primer impacto de bala que recibió, no le incapacitó. Atravesó su esternón y tuvo que dar un  par de pasos hacia atrás para no caer. Pero se mantuvo erguido, y tan pronto pudo adelantar un pie, comenzó a avanzar hacia ellos nuevamente. Stockton movió el selector de disparo en semiautomático y descargo una ráfaga contra el hombre de los ojos hinchados, hasta que su cargador medio vacío dijo basta. La descarga, que resonó con eco por todo el llano, tumbó en el suelo a su objetivo. Pero este, a duras penas, comenzó a ponerse en pie nuevamente.&lt;br /&gt;- ¿Por qué no te mueres hijo de puta? – Gritó Stockton contrariado mientras dejaba caer el cargador vacío y cogia uno de los que le había dado su compañero. - ¿POR QUE NO OS MORIS?&lt;br /&gt;Timm, consciente de la escasez de munición, golpeo fuertemente con la culata de su rifle al hombre que intentaba ponerse en pie. Y este volvió a desplomarse, pero nada de aquello parecía detenerle.&lt;br /&gt;Entonces Stockton, totalmente desatado y fuera de si, apartó de un golpe a Timm, para comenzar a disparar a bocajarro sobre el irreductible irakie. Las balas, que salían a toda velocidad, una detrás de otra, comenzaron a impactar en la parte superior del cráneo del irakie. Los fogonazos de la bocacha del rifle se mezclaban con los fluidos que saltaban de la cabeza impactada, formando una serie de colores llamativos que brillaban entre la oscuridad de la noche.&lt;br /&gt;El hombre de los ojos blancos, que ya no disponía de ellos debido a la cantidad de disparos que recibía en su cabeza, se desplomó. Pero no fue hasta que Stockton se quedo sin balas nuevamente, cuando dejaron de sonar los disparos.&lt;br /&gt;- ¡COÑO, JODER! – Gritaba entre jadeos y delirios nerviosos, al ver el cuerpo inmóvil. - ¡Si te disparan mueres! ¡MUERES CABRON!&lt;br /&gt;- ¡Joder! ¡Tranquilo Billy! – Dijo Timm apaciguador mientras le apartaba del cadáver. – Ya esta tío, cálmate.&lt;br /&gt;Los dos se quedaron por un momento contemplando la destrozada cabeza, de la que solo se podía identificar una mandíbula inferior.&lt;br /&gt;- ¡LA PUTA! – Resopló Stockton colocando su último cargador. –  ¿Has visto?&lt;br /&gt;- Vámonos de aquí. – Instó Timm entristecidamente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-5058342856357082449?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/5058342856357082449/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=5058342856357082449' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/5058342856357082449'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/5058342856357082449'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2009/12/una-nueva-invasion-irak-entrada-25.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 25)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-1755706366541848488</id><published>2009-11-12T10:17:00.000-08:00</published><updated>2009-11-12T10:18:04.355-08:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 24)</title><content type='html'>- Moses ¿Izquierda o derecha? – Preguntó nervioso.&lt;br /&gt;Aferrado al hombro de su compañero, el joven norteamericano rebusco dentro de él, en busca de una respuesta. Pero estaba demasiado desorientado y aturdido como para poder pensar con claridad. Conocía la posición del Norte y el Sur gracias a la puesta de sol, pero dudaba de cual era la manera más rápida de salir de ese pueblo maldito. Ninguno de los dos conocía aquella población y el Policía no parecía capaz de discernir. Por no hablar del desconocimiento absoluto a lo que se podían encontrar en el camino. Pero no podían perder el tiempo, no disponían de ese don tan preciado. Así que, movido por el miedo que invadía su cuerpo, respondió.&lt;br /&gt;- Será mejor que tomemos la calle hacia la izquierda. Si conseguimos salir de aquí, quizá podamos encontrar ayuda…&lt;br /&gt;Los tres supervivientes tomaron la calle principal dirección noroeste, ante la omnipresente presencia de los A-10 Warthog, cuyo estridente chillido, se hacia cada vez mas poderoso y tangible. Era una banda sonora ideal para aterrar el alma de una persona. La capacidad para asustarles no era ya de propiedad exclusiva de aquellos locos caníbales.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La calle mostraba un descorazonador y oscuro paraje. Sin luz apenas que la iluminara, el ambiente enrarecido era aun mas perturbador. Coches aparcados de mala manera, ventanas y puertas forzadas, sombras de figuras que salían de lóbregos callejones con los brazos en alto. Y esa constante y extraña sensación de no vida, flotando siempre en el ambiente.&lt;br /&gt;Poco a poco, Timm comenzó a recuperar la fuerza en sus piernas, o por lo menos la suficiente para que Stockton no tuviera que andar casi arrastrándole. Aunque seguían agarrados el uno del otro. Perseguidos siempre por el mudo Policía Irakie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Mira! – Gritó Timm, al ver a un joven irakie que se hallaba apoyado sobre un carro en medio de la calle, a pocos metros delante de su camino.&lt;br /&gt;Parecía mareado, descansando su brazo y su cabeza, sobre el poste de lo que hace no muchas horas, debía de ser un puesto de comida ambulante. Su comportamiento, ajeno a ellos tres, le hacia preguntarse si aquel chaval, vestido con unos calzones largos y una camisa corta, era diferente al resto.&lt;br /&gt;Pero Stockton no dejó paso a la comprobación, levantó su M16A4 e ilumino por un segundo toda la calle, con una rápida ráfaga de disparo. Cuando los ojos de Timm se recuperaron del fogonazo medio segundo después, el cuerpo yacía sin vida en el suelo.&lt;br /&gt;Una amarga punzada de preocupación dentro de él, le hizo apretar con fuerza los dientes. Pero no dijo nada. A esas alturas, empezaba a valorar más su vida que la de los demás. A base de golpes, comenzaba a insensibilizarse, por lo menos de manera inmediata. La idea de salir de allí con vida se le antojaba lo mas importante, por encima de cualquier cosa. Seguía estando en contra de la impunidad de los actos de su compañero. O eso pensaba, no estaba seguro de nada, todo era demasiado surrealista.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su ritmo comenzó a ser constante, eran capaces de esquivar a las figuras errantes gracias al grosor de la calle y la menguante luz del sol ya casi totalmente marchita. Las esperanzas florecían y eso les daba fuerzas para seguir adelante, aun con su renqueante caminar.&lt;br /&gt;Pero no podían escapar de lo que se les avecinaba, el aullido persistente de los A-10 dio paso a la insuperable voz de la destrucción. Única e imparcial, capaz de anteponerse a todo, pues su igualdad ante el caos era repartida de manera unánime.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El final de una ráfaga de proyectiles de 30 mm atravesó la calle un poco mas adelante, partiendo literalmente en dos un edificio de dos alturas. Un muro de humo en el trayecto de los impactos se alzó denso ante ellos, cubriendo más allá de los dos metros de altura. Seguidamente, el horizonte se iluminó y un montón de tremendas explosiones comenzaron a brotar a sus espaldas. Los bombazos eran tan cercanos que la expansión de las explosiones los tumbó entre tremendos cascotes que volaban furiosos. Una ola de fuego y humo brotó sobre ellos, comiéndose las azoteas de los edificios de su alrededor. Los estallidos se reproducían en un ensordecedor festival de muerte por todos lados.&lt;br /&gt;Tumbados en el suelo bocabajo, los tres supervivientes sentían como todo se venia abajo. El amplio porche de una casa que tenían a su derecha se desmoronó, pero gracias a un coche que había entre ellos y la estructura derrumbada, no fueron tapados por los escombros al hacer de barrera.&lt;br /&gt;En aquel momento las explosiones parecieron remitir y Timm levantó la cabeza. El polvo lo tapaba todo, como una gran masa que lentamente lo absorbía todo para dentro de si. Solo el fuego parecía resistirse a esa digestión, iluminándose tenuemente entre la polvareda. &lt;br /&gt;Dudaba del funcionamiento de sus oídos, ya que un incesante pitido era todo lo que podía oír.&lt;br /&gt;Se incorporó mientras movía su mandíbula, intentando hacer desaparecer aquel molesto silbido. Sus dos compañeros de huida parecían estar bien, he intentaban ponerse en pie, tan desorientados y en shock como el mismo.&lt;br /&gt;Sin conseguir escuchar nada más que aquel molesto pitido, comenzó a ayudarles a incorporarse. Acto seguido, emprendieron de nuevo el camino entre la espesa polvareda que no les dejaba distinguir absolutamente nada. Mas magullados, lentos y desorientados que nunca.&lt;br /&gt;Procuraban corren juntos, pues el polvo era muy espeso y era fácil perderse. Corrían prácticamente a ciegas, incapaces de ver exactamente donde plantaban sus temblorosos pies. No era muy recomendable hacerlo, pero eran conscientes de que en cualquier momento, una segunda pasada de aquellos monoplazas podría suponer el fin de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces, cuando una sombra nacida de la nada, agarró al carrasposo Policía Irakie, que desapareció casi como por arte de magia. Timm, que lo había visto con sus propios ojos dejo de correr, intentando encontrar alguna señal de vida, pero no era capaz de escuchar nada que no fuera aquel perpetuo pitido. Tenia que estar ahí mismo, pero era incapaz de ver nada. Alguno de aquellos locos caníbales tenía que haberle atrapado, pero no podía comprender como había sido capaz de dar con ellos en aquella situación. Un escalofrío recorrió su cuerpo al darse cuenta de que se había quedado solo. Stockton también había desaparecido.&lt;br /&gt;Maldiciendo de manera desesperada, comenzó a correr lo más rápido que podía su maltratado cuerpo, ya no sabía ni a donde se dirigía. Estaba completamente aterrado.&lt;br /&gt;Las explosiones regresaron, como parte de un sumún final, como colofón a tanto horror. Todo a su alrededor se iluminaba fantasmagóricamente ante el reflejo de las explosiones sobre el polvo. Corría totalmente a ciegas. No tanto por aquellas partículas flotantes, sino más bien por el profundo miedo. No razonaba, no sentía, no comprendía, solo corría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De repente, todo comenzó a tener forma otra vez. La neblina polvorosa desapareció súbitamente. Seguía corriendo por lo que parecía un campo de arado. No habían edificios a su alrededor y se podía distinguir alguna palmera cerca.&lt;br /&gt;Poco a poco redujo el ritmo, mientras pasaba sus manos sobre la visera de su mascara N.B.Q., totalmente llena de polvo. Se giró torpemente y entonces lo vio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había conseguido salir del pueblo. Una inmensa columna de ceniza y fuego se erigía impresionante sobre el relieve de Yussifiyá. Era como una increíble fogata en medio de la noche. Todavía se veían pequeñas explosiones secundarias, pero parecía que los dos A-1O habían dejado de castigar la población. Era una autentica destrucción de la que, no sabia como, había escapado.&lt;br /&gt;Su cuerpo se vino abajo y cayó de culo sobre el removido suelo de labranza. Estaba al límite de la extenuación, hipnotizado ante tanta desgracia. El shock se adueñó de él en ese momento de respiro, y el tiempo dejó de contar para Timm.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Abstraído de la realidad, soñó despierto con sus padres fallecidos. Por extraño que pareciese, estaban junto a él, en el día de su graduación en el Cuerpo de Marines. Les miraba orgulloso, a sabiendas de que aquello no podía ser real, pues sus padres habían muerto unos años antes. Pero eso no enturbiaba aquel sentimiento. Entonces sus padres se acercaron y la expresión de sus caras le helo el alma. Sus rostros demacrados parecían decirle algo. Sus labios no se movían, pero de alguna manera le mostraban su desacuerdo ante la decisión de incorporarse al U.S.M.C. El gesto de sus padres cobró importancia, como queriéndole decir algo. Sus semblantes tenían algo de familiar con los acontecimientos recientes. Había una relación entre ellos y los locos caníbales de Yussifiyá. Entonces las comisuras de sus bocas se abrieron bruscamente y unos dientes pútridos y apestosos aparecieron amenazantes…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Moses? – Escuchó livianamente. - ¿ESTAS VIVO? – Sonó con más fuerza y jubilo.&lt;br /&gt;Se dio la vuelta y la claridad de las llamas iluminó la figura de Stockton. Este, se arrodillo junto a él con la cara descubierta sin su mascara ni casco.&lt;br /&gt;- ¡Te daba por muerto, tío! Os perdí entre aquella mierda de polvo. ¿Estas bien? – Preguntaba mientras procuraba ayudarle a ponerse en pie.&lt;br /&gt;Timm no quiso, o no pudo contestar, pero agradeció su ayuda y se incorporó. Intentaba ordenar todo lo sucedido, pero estaba demasiado cansado para razonar.&lt;br /&gt;- Tenemos que buscar un sitio donde resguardarnos, salgamos de aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los dos Marines tomaron dirección norte torpemente, entre cojeos y temblores, cruzando una amplia parcela de cultivo. Dejando a sus espaldas la población de Yussifiyá, que se consumía por el fuego. Pero para su desgracia, los horrores que habían encontrado allí no arderían con tanta facilidad.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-1755706366541848488?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/1755706366541848488/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=1755706366541848488' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/1755706366541848488'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/1755706366541848488'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2009/11/una-nueva-invasion-irak-entrada-24.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 24)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-5603687443617661773</id><published>2009-11-04T16:14:00.000-08:00</published><updated>2009-11-04T16:17:14.688-08:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 23)</title><content type='html'>La inconfundible voz del Sargento Mayor Parson volvió a resonar con potencia:&lt;br /&gt;- ¡Zulú 2-Delta, aquí Zulú 2! ¿Me reciben? Cambio.&lt;br /&gt;El corazón de Timm, sobresaltado por los disparos desesperados de sus compañeros, dio un vuelco y su mirada se clavo nerviosa sobre Noriega, que excitado también, buscaba el botón de su radio para responder: &lt;br /&gt;- ¡Zulú 2! ¡Necesitamos apoyo inmediato! Nuestra posición es... – Dudo de su posición exacta y continuó. – Debemos de estar como en el centro  del pueblo. Cambio.&lt;br /&gt;El segundo siguiente se hizo interminable.&lt;br /&gt;- ¡Negativo a la petición! Zulú 2-Delta, escúcheme atentamente. Deben abandonar Yussifiyá inmediatamente, va a ser bombardeada como medida preventiva.&lt;br /&gt;- ¡Anule esa orden Sargento Mayor! – Gritó desesperado. - ¡Estamos atrapados aquí!&lt;br /&gt;- Es una orden directa del CETCOM, un par de A-10 Warthog están despegando.&lt;br /&gt;Noriega miró desconsolado a Timm, la impotencia daba paso a la desmoralización.&lt;br /&gt;- ¡Manden un helicóptero! ¡Necesitamos evacuación!&lt;br /&gt;- Negativo a la evacuación aérea. Tenemos informes de presencia insurgente en esa zona, no tenemos permiso.&lt;br /&gt;- ¡HAGAN ALGO JODER! – Gritó desquiciado.&lt;br /&gt;Hubo una nueva pausa y después nuevamente la voz de Parson, pero esta vez, más cálida, más humana.&lt;br /&gt;- Noriega, no puedo hacer nada... Tengo órdenes directas de retirarme de Yussifiyá, nos han dado duro, tenemos muchos heridos. No puedo hacer más. Salid de allí como sea. Corto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Timm se incorporó, dejando atrás al Cabo, que sin existo insistía una y otra vez en contactar con el Sargento Mayor. Por un momento se sintió fuera de todo aquello, como si fuera un espectador sin sentimientos. Los disparos sonaban lejanos, un hormigueo recorría su cuerpo entre sudores fríos. Se giró, envuelto en un manto de aturdida alucinación y observó el horizonte. El sol amenazaba con desaparecer inminentemente y bañaba todas las casas con un agradable color anaranjado. Su atención se incrustó en la casa de enfrente, que anteriormente había estado rodeada por aquellos seres alocados, antes de que empezaran a tomarles como sus presas. Allí seguían algunos, aporreando las ventanas y puertas atraídos por algo. Mas bien alguien, pues en la ventana superior de aquella casa un joven iraki se afanaba en mover los brazos intentando llamar la atención de Timm. Sin duda, pedía auxilio, estaba tan atrapado como ellos. Expuesto de igual modo a aquel miedo y sentenciado a morir de la misma manera.&lt;br /&gt;Lo miró sin hacer el más mínimo gesto. En otro momento, su naturaleza le habría movido a intentar cualquier cosa para ayudarle, pero ahora ausente de si mismo, se limitó a observarle impasible. No sintió pena por él, quizá fuera por su destino parejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El suelo retumbó y volvió su mirada a sus compañeros.&lt;br /&gt;- ¡Tira otra granada! – Gritó Pavalsky.&lt;br /&gt;Stockton echo mano de una granada de fragmentación en uno de sus bolsillos de su chaleco táctico, quitó la hebilla de seguridad y grito a cubierto.&lt;br /&gt;La granada rodó por las escaleras mientras los dos Marines se colocaron fuera del alcance de la explosión. Un segundo después, la detonación volvió a hacer vibrar la estructura, mientras del hueco de la escalera comenzaba a salir una columna de polvo.&lt;br /&gt;Timm se asomó a la escalera entre la polvareda. Había un montón de cuerpos tendidos en el suelo, unos encima de otros. Parecía un golpe definitivo, pero algunos de ellos comenzaron a agitarse. Brazos que se meneaban, cuellos que temblaban. Una pantomima de movimientos macabros que lenta e increíblemente, los puso de nuevo en pie. Y para colmo de su desesperación, detrás de ellos, interminables,  un sin fin más parecía esperar su turno.&lt;br /&gt;El terror se coló por sus venas y el pánico por sus  lagrimosos ojos. Perdido así todo control sobre si mismo. Comenzó a disparar sin pausa ni medida. Los impactos de la escopeta eran amplios, gracias al esparcimiento de los perdigones. El abanico de fuego abarcaba toda la escalera y todos los disparos impactaban en sus objetivos. Muchos caían, pero para otros, simplemente ralentizaba su subida por las escaleras.&lt;br /&gt;Siete disparos después, la recamara quedaba vacía para frustración suya, que seguía sin ser capaz de reaccionar.&lt;br /&gt;Entonces Noriega, totalmente desatado le apartó de un empujón. Se colocó con una rodilla en el suelo y comenzó a disparar su M-249. Nada de ráfagas controladas, su disparo automático era una llamarada de fuego intenso.&lt;br /&gt;La escalera comenzó a tener una alfombra de cuerpos sin vida, unos encima de otros. Tanto era así, que para subir por ella, sus asediadores gateaban por los cuerpos de sus predecesores abatidos. Alguno de los cuales, para espanto de los Marines, les seguían mirando inmóviles. &lt;br /&gt;El cabo se echó para atrás al quedarse sin munición y mientras se afanaba en cambiar  su segundo y último cajón de munición, Stockton y Pavalsky tomaron su posición, para continuar disparando con sus M16A4. Pero estos, no disponían de la cadencia de fuego de aquella arma de apoyo, y los asaltantes comenzaban a ganar terreno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de recargar, Noriega se percató del estado de Timm, que mantenía en ristre su escopeta descargada, inmóvil.&lt;br /&gt;- ¡MOSES! ¡Por el amor de Dios! Tienes que recomponerte. Si este es el sitio donde tenemos que morir, mejor morir luchando como Marines. – Lo zarandeo bruscamente y preguntó. - ¿Estas con nosotros Marine?&lt;br /&gt;Aún con la desesperación en sus palabras, consiguió despertar a Timm. Que sin decir nada, empezó a recargar la escopeta, echando mano de los cartuchos que guardaba en su chaleco.&lt;br /&gt;- ¿Estas con nosotros? – Volvió a preguntar afectivamente, mientras dirigía su mirada hacia los ojos de Timm ocultos por su mascara.&lt;br /&gt;- Si… Estoy con vosotros. – Respondió amargamente. Las lágrimas en forma de impotencia, comenzaron a brotar de sus ojos.&lt;br /&gt;Noriega golpeó amigablemente el hombro de Timm y levantó su arma, dispuesto a empuñarla hasta el final.&lt;br /&gt;Por desgracia para ellos, la situación era ya insostenible, cada vez que uno de los dos Marines que cubría la puerta debía recargar, la masa de asaltantes ganaba terreno. Así, sin poderlo evitar, comenzaron a surgir del hueco de la escalera.&lt;br /&gt;-¡ATRÁS! - Gritó Pavalsky - ¡Echaros atrás, están aquí ya!&lt;br /&gt;Los Marines hicieron un semicírculo sobre la puerta de la escalera y comenzaron a disparar sobre las figuras que aparecían. Sin embargo, la disciplina de los dos policías irakies era ya inexistente y se mantenían al margen de la acción defensiva, sumidos en un profundo pánico.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquello era una autentica carnicería, los disparos casi a quemarropa, atravesaban los cuerpos de los asaltantes, impactando incluso en los que se acercaban por detrás. Caían ante los balazos, pero siempre había uno nuevo para absorber los siguientes disparos. Muchos de los que caían volvían a incorporarse entre los pisotones de sus compañeros. Todos con los brazos extendidos. Era algo inexplicable.&lt;br /&gt;Lo inevitable no tardo en llegar. Un hombre con un bigote parecido al de Sadam Husein de piel grisácea, como la de todos ellos, se abalanzó sobre Pavalsky. Los brazos cerúleos se aferraron sobre sus hombros desequilibrándole. En un segundo, estaba en el suelo incapaz de poder dispararlo, al tener el peso de su atacante sobre él.&lt;br /&gt;Noriega dejó de disparar maldiciendo para adentro, y se lanzó a intentar quitar de encima al hombre de bigote, que ganaba el pulso a Pavalsky, dirección a su yugular.&lt;br /&gt;Pero los asaltantes estaban ya a su lado, y dos mas cayeron sobre el desprevenido Cabo. Que bajo un grito de terror, fue reducido, entre mordiscos y arañazos.&lt;br /&gt;Timm  que no dejaba de disparar su Mossberg 500, vio con horror como sus dos camaradas, amigos y hermanos de batalla eran devorados entre agónicos chillidos. Siempre tuvo presente, desde el principio de su incorporación al Cuerpo, que era probable que tuviera que ver el fallecimiento de compañeros de armas, pero jamás pensó en una muerte de ese tipo. ¿Qué estaba pasando en aquel país? Se preguntaba ante aquella escalofriante imagen.&lt;br /&gt;Notó un tirón detrás de él.&lt;br /&gt;Era Stockton, que había dejado de disparar y le hacia exagerados aspavientos, incapaz de poder pronunciar una sola palabra.&lt;br /&gt;Timm volvió a mirar a sus dos compañeros caídos, mientras caminaba hacia atrás en dirección a Stockton. Los cuerpos sin vida de Pavalsky y Noriega eran el centro de atención de aquellos fanáticos caníbales, que se arremolinaban como locos sobre ellos dos, intentando conseguir un trozo suyo, como pirañas sedientas de sangre. Era prácticamente imposible atisbarles entre tanta figura arrodillada.&lt;br /&gt;-¡SALTA! – Gritó Stockton señalando a la calle.&lt;br /&gt;Moses se asomó, el lado al que daba la caída, era un pequeño callejón con un viejo y destartalado coche, que daba a la calle principal. Seis o siete metros de altura, calculó.&lt;br /&gt;- ¡No hay otra opción! – Volvió a decir mientras se subía sobre el murete dispuesto a lanzarse.&lt;br /&gt;Incapaz de olvidarse de sus compañeros caídos, volvió a mirar atrás, como parte de una ultima despedida. La azotea se estaba llenando de aquellos salvajes, muchos de ellos se dirigían directos a los cuatro supervivientes, un par de metros les distanciaba de aquella atroz muerte.&lt;br /&gt;Un  fuerte golpe a chapa le hizo darse la vuelta. Stockton ya no estaba. Al asomarse al precipicio, lo vio intentándose incorporar del capó del viejo vehiculo entre cojeos. Los dos policías irakies, ante el aproximado aliento de sus inhumanos perseguidores, saltaron seguidamente. Y Timm los siguió, sin otra opción, más que la de rogar por caer bien.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El golpazo fue tremendo, todo su cuerpo se estremeció. Sentía como si se hubiera partido en mil trozos, por un segundo temió que ese fuera su final. Estaba sin aliento, entre miles de punzantes estrellitas que recorrían su cuerpo. No sabia si se había roto algo, pues absolutamente todo su cuerpo le dolía a rabiar.&lt;br /&gt;Entonces una voz le atrajo a la realidad:&lt;br /&gt;- Vamos Moses, tenemos que irnos de aquí.&lt;br /&gt;Timm abrió los ojos, sentía todo el cuerpo adormecido por el dolor. Quiso incorporarse al ver que de la tapia de donde habían saltado, comenzaban a asomarse aquellas malditas figuras. Pero sus piernas no respondieron y se desplomó.&lt;br /&gt;- ¡Vamos, joder! ¡Vamos! – Volvió a escuchar mientras le ayudaban a levantarse.&lt;br /&gt;Stockton se esforzaba por ayudarle a caminar, pese a que el mismo cojeaba de su pierna izquierda.&lt;br /&gt;El policía irakie mas rollizo se unió a ellos mientras se echaba la mano a la cabeza, de la que corría un gran reguero de sangre. Estaba aturdido, pero seguía vivo y en pie. Cosa que no podía decir su compañero, el irakie de la densa barba. La mala fortuna había echo que cayera de espaldas y aunque estaba consciente, pues su mirada de terror desesperado todavía delataba vida. Su cuerpo por su parte, reposaba inmóvil en una escalofriante posición antinatural.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tres supervivientes salieron renqueantes del callejón, del que comenzaban a llover figuras que se desplomaban sin emoción. La calle principal era ancha y aparentemente despejada, aunque desperdigados, se podían ver varios de aquellos caníbales desequilibrados directos hacia ellos. No tardarían en multiplicarse si no salían de allí.&lt;br /&gt;Entonces un rugido lejano proveniente del cielo ya casi oscurecido, ahogó cualquier sonido del lugar. Los dos Marines sabían perfectamente lo que era. Los A-10 que el Sargento Mayor Parson había advertido, estaban de camino. Por el volumen del ruido, intuían que no estaban muy lejos, tres o cuatro minutos de distancia a lo sumo.&lt;br /&gt;Aquellos aparatos eran usados comúnmente para operaciones de ese tipo. Su capacidad para poder maniobrar desde baja altura, le daba la particular propiedad de ser además de un ligero bombardero, un tenaz destructor de vehículos blindados gracias a su cañón GAU-8/A Avenger de 30 mm. Timm podía imaginar lo que se avecinaba, primero unas ráfagas interminables con el cañón de 30 mm, acompañado después por una descarga de bombas de racimo. El pueblo quedaría reducido a escombros y llamas, con dos pasadas de aquellos aviones monoplazas.&lt;br /&gt;Pero lo peor, era que sabia que en sus lamentables condiciones, seria incapaz de salir de allí a tiempo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-5603687443617661773?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/5603687443617661773/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=5603687443617661773' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/5603687443617661773'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/5603687443617661773'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2009/11/una-nueva-invasion-irak-entrada-23.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 23)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-4388086480555686820</id><published>2009-10-28T08:56:00.000-07:00</published><updated>2009-10-28T09:11:52.919-07:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 22)</title><content type='html'>Un gran destello acompañado de una explosión sonora, inició un eléctrico movimiento coreografiado. Los tres Marines subieron estrepitosamente a la parte superior de la casa, un segundo después de la detonación de la granada aturdidora, lanzada con astucia por Noriega. Timm los perdió de vista mientras empezaban a retumbar sus pisadas sobre el débil techo de madera. Varios disparos resonaron con crueldad y después, nada. Los gemidos de los hostigadores comenzaron a tomar nuevamente protagonismo y sorprendido, se dio cuenta de que se había quedado absorto con lo que acontecía arriba. La barricada había empezado a ceder y varios brazos se abrían paso entre los muebles apoltronados.&lt;br /&gt;- ¡Echadme una mano, joder! – Gritó a los dos policías irakies, que parecían estar totalmente desorientados, ausentes en la falsa seguridad que les producía aquel sótano.&lt;br /&gt;El grito les hizo despertar de su letargo cerebral y aún sin entender sus palabras, los dos hombres se lanzaron a reforzar el malogrado parapeto.&lt;br /&gt;El joven norteamericano sabía que aquella defensa no aguantaría mucho más y pensaba en el otro lado de la puertecita, atestada de aquellos hombres de presencia insana, que por alguna razón que no llegaba a comprender, intentaban por todos los medios alcanzarles.&lt;br /&gt;La barricada era ya indefendible, los muebles se partían y se descolocaban de su sitio. Los brazos grisáceos y llenos de heridas que se asomaban continuamente, apuntaban con fuerza destructiva hacia ellos. Sus dedos extendidos en una malsana tensión, eran como cuchillas venenosas.&lt;br /&gt;Los tres hombres dieron un paso atrás ante aquel imparable empuje y la barricada se desmoronó. Por el ínfimo hueco que aquella puerta dejaba entrever, comenzaron a brotar las figuras de sus perseguidores. Gateaban torpes entre los desmejorados muebles, pero todos con la mirada hueca y blanquecina, fijada en ellos tres. Caían, unos encima de los otros, extendían sus manos apuntando hacia Timm y sus dos compañeros, sin importarles que aquella acción les desequilibrara. Era una obsesión enfermiza que no parecía que fuera a terminar una vez les alcanzaran. Desde luego, no estaba dispuesto a esperar a ese momento.&lt;br /&gt;Uno de los dos policías Irakies, bastante rellenito, salió corriendo en dirección a las escaleras como alma que llevaba el diablo. Y sin pensárselo dos veces, emuló su asustadiza retirada mientras empujaba al segundo policía para que les siguiera.&lt;br /&gt;Muchos de aquellos torpes perseguidores ya estaban de pie en el sótano cuando echó un ultimo vistazo antes de subir al piso superior. No podía quitarse de la cabeza lo implacables que parecían ser. Daba la sensación de que fueran a donde fueran, allí estarían ellos, con sus brazos extendidos y sus erráticos movimientos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un viejo sofá desgastado, fue lo más pesado que pudieron encontrar para colocar sobre la trampilla que daba al sótano. Una vez colocado, Timm, algo mareado por aquel estrés, dio un vistazo al lugar donde se encontraba. Era el interior de un modesto hogar, sin apenas decoración, pintado de cal, el blanco desprendía una pureza difícil de ver en las calles de aquella localidad. A su derecha, más escaleras delataban la presencia de una segunda altura. Hacia su izquierda, un pequeño recibidor que daba a una vieja puerta metálica, la puerta principal de aquel domicilio. Y frente a él, un gran salón, con una inmensa alfombra con motivos árabes, sobre la que yacían los cuerpos sin vida de dos mujeres vestidas con largos camisones y un anciano, del cual, colgaba un arcaico rifle de palanca. Las victimas de los disparos de sus compañeros.&lt;br /&gt;Moses no pudo evitar arrodillarse junto a aquellos cuerpos y comprobar sus estados. Una de las mujeres no parecía tener mas de veinte años y su belleza era cautivadora. Parecía dormida y lo hubiera jurado, si no fuera por los dos impactos de bala en el pecho que regaban de color carmesí toda la parte superior de su ropa. Su pelo largo, con interminables ondulaciones oscuras, era como una inmensa corona desplegada en el suelo de manera perfecta.&lt;br /&gt;Levantó la mirada para posarla sobre sus tres compañeros, que sin prestarle atención, se asomaban a las ventanas, únicamente pendientes de lo que había fuera, en la calle.&lt;br /&gt;- ¡JODER!! – Gritó encolerizado. - ¿Qué demonios habéis echo aquí??&lt;br /&gt;- ¡Mierda Moses! ¿No ves la jodida arma? – Respondió Stockton con arrogancia, mientras golpeaba con su pie el cuerpo sin vida del anciano. Su desprecio por la vida era más que evidente, y Timm no pudo evitar estallar de la rabia. Empezaba a conocer muy bien el gatillo fácil de su compañero de armas. Ya había sentido en otras ocasiones aquel repulsivo disfrute sádico que vestía la cara de Stockton en situaciones parecidas. Salvo que esta vez, no podía verlo por culpa de su mascara. Pero la podía imaginar perfectamente.&lt;br /&gt;Se incorporó, dispuesto a borrar de un golpe esa figurada expresión, descargando sobre él toda su impotencia. Pero Noriega, en un alarde de presentimiento innato, se interpuso violentamente sobre los dos, gritó sobre Timm con un enfurecido nerviosismo, propiciado por la terrible y desmedida situación, que ya, se le escapaba de las manos:&lt;br /&gt;- ¡ Estúpido gilipollas!!! ¡Espabila jodido idealista de los cojones!! ¡Esta gente nos quiere muertos!! Mejor ellos que nosotros.&lt;br /&gt;- Mierda Cabo!! deberías ver esto. – Interrumpió Pavalsky.&lt;br /&gt;Los sitiadores comenzaban a amontonarse junto a las ventanas, conscientes de la presencia de los Marines. Golpeaban irracionalmente los cristales con brazos y antebrazos sin distinción. Los vidrios no tardaron en ceder y pronto brotaron entre estruendosos estallidos sonoros, las extremidades, que como los tentáculos de algún octópodo, se retorcían en busca de algo a lo que aferrarse.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Timm pudo ver en cámara lenta, como si el tiempo caprichoso, disminuyera su velocidad, al Cabo Noriega dando la orden de fuego a discreción. Se sentía paralizado, incapaz de responder a la orden de su compañero. Los rifles comenzaron a escupir fuego entre fogonazos y estallidos brillantes de cristales, rotos en mil pedazos. Los casquillos de bala volaban en orden, resplandecientes, humeantes. Caían al suelo al compás de los destellos. Y entre las ventanas, asomándose decididamente, aquellos espantosos sujetos, recibiendo los impactos de los proyectiles. Había algo en ellos que le turbaba de manera excesiva, y no eran solo sus grotescas heridas, o la ausencia de gestos humanos en ellos, había algo mas, algo nocivo. Sorprendido, empezaba a comprobar que no era capaz de verles como seres humanos, sentía una guerra interior, más allá de todo lo que estaba ocurriendo, una batalla entre sus principios y su sentimiento de supervivencia, su sentido de la vida. Y en lo más profundo de su interior, profundizando en aquella locura, comenzaba a descubrir que aquello, no era otra cosa, que un infierno desatado. Sin sentido ni explicación. Era la demencia enfermiza y contagiosa, dominándolo todo.&lt;br /&gt;Las persianas y cortinas comenzaban a caer. Y aun con aquel intenso fuego sobre ellos, los maniacos asaltantes empezaban a tomar la estancia. Aquella paradójica situación comenzaba a hacer mella en los Marines, que inconscientemente, daban marcha atrás por aquel envite, daba igual que fueran ellos los que disparaban. Aquellos sujetos seguían adelante.&lt;br /&gt;Pronto, los defensores comenzaron a estar rodeados y la única escapatoria visible empezaba a tener forma de escaleras, las escaleras que subían hacia arriba. El policía con sobrepeso, que luchaba exageradamente por recuperar la respiración, asfixiado por el miedo. Fue el primero en subirlas en un alarde de pánico descontrolado. Era tarde para mantener la calma y todos empezaban a ser conscientes de ello. No hubo ordenes, ni discusiones, todos se dispusieron a subir.&lt;br /&gt;Las escaleras terminaban en una sólida puerta cerrada, que no dejaba de ser aporreada por el trastornado policía orondo. Timm la empujó con su ancha espalda, pero una cadena de hierro y un candado le impidieron abrirla.&lt;br /&gt;- ¡ La escopeta!! – Gritó Stockton. - ¡Usa la puta escopeta! – Continuaba mientras miraba abajo, donde comenzaban a asomarse figuras erguidas.&lt;br /&gt;Entre empujones, Timm ciñó su M16A4 sobre su pecho y descolgó de su espalda la Mossberg 500, accionó rápidamente la corredera hacia atrás, para comprobar si estaba cargada. Una tonalidad roja dentro de la recamara le indicó que estaba lista, había un cartucho preparado. Apuntó en posición de cadera sobre el candado y disparó.&lt;br /&gt;La puerta cedió, dejando entrar la luz del exterior. Toda la escalera se iluminó. Y pudieron ver un cielo despejado. Por un momento febril, Timm imaginó que aquella puerta daba al paraíso, la puerta directa del reino celestial al infierno.&lt;br /&gt;Pero aquella fantasía se disipó rápidamente al subir. Estaban, en lo que parecía ser la segunda planta del edificio, pero sin techos, con muros a medio construir de no mas de un metro de alto y unos débiles pilares sin terminar de los que sobresalían cañas de acero corrugado oxidado. Era una de tantas viviendas sin acabar que abundaban por la zona. Para las familias irakies de escaso nivel económico, comenzar a  construir sus viviendas a sabiendas de que no disponían del dinero suficiente para terminarlas, era algo que se les antojaba normal. Así, muchos de los domicilios en las afueras de Bagdad proporcionaban un hogar a esperas de poder ser terminadas.&lt;br /&gt;No habían mas escaleras, ni sitios donde esconderse, la segunda planta con forma de azotea era todo lo que tenían. El final del camino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Noriega gritó de impotencia,  mientras el policía iraki mas delgado que portaba una poblada barba oscura, cayó sobre sus rodillas desesperadamente, abandonándose entre rezos a Alá. Timm se asomó apresuradamente por el murete a medio terminar y pudo comprobar como disgregados por la calle, comenzaban a llegar mas y mas de ellos. Todos atraídos hacia donde estaban. Los gritos de Pavalsky atrajeron su atención.&lt;br /&gt;- ¡Están subiendo las escaleras!!! ¡Acabad con esos puercos!!&lt;br /&gt;Stockton no respondió con palabras, se limitó a imitar la acción de su compañero y abrir fuego sobre los apoltronados perseguidores, que intentaban llegar hasta ellos, desde el ya tomado, interior de la vivienda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, algo inesperado ocurrió. La radio comenzó a crepitar.&lt;br /&gt;- ¡Zulú 2-Delta, aquí Zulú 2! ¿Me reciben?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-4388086480555686820?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/4388086480555686820/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=4388086480555686820' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/4388086480555686820'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/4388086480555686820'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2009/10/una-nueva-invasion-irak-entrada-22.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 22)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-2973124288605973180</id><published>2009-10-15T02:41:00.001-07:00</published><updated>2009-10-15T02:41:40.033-07:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 21)</title><content type='html'>El Corazón se le salía del pecho, en realidad no veía nada, simplemente corría medio tropezándose detrás de sus compañeros por lo que parecía ser un angosto callejón, lleno de mugre y miseria.&lt;br /&gt;No había bifurcaciones, ni callejuelas que dieran oportunidad a tomar otra dirección, solo un oscuro pasillo oprimido por viejos toldos, ropa colgada, rejas y montones de basura.&lt;br /&gt;Tres policías irakies les acompañaban llevando de manera descuidada sus rifles AK-47, que rozaban contra las paredes de adobe, sin darles mucha importancia.&lt;br /&gt;Timm intentó centrar su mente en como reagruparse con el Sargento Mayor Parson y toda la fuerza desplegada en la zona. ¿Si solo pudiéramos pararnos un segundo para reorganizarnos? pensó. Pero entonces, una sombra cayo pesadamente delante de él, justo sobre uno de los irakies. Todo fue tan rápido, que no tuvo tiempo a detenerse y tropezó irremediablemente sobre la sombra y el iraki.&lt;br /&gt;Una vez en el suelo, pudo distinguir el cuerpo de un hombre con una ropa vieja y llena de jirones sobre el policía. Aquel hombre, había caído desde el cielo desde no sabia donde y en ese preciso instante roía salvajemente la cara del aturdido policía iraki, que entre gritos y pataleos, era devorado vivo.&lt;br /&gt;Un segundo golpe captó su atención en ese preciso instante. Un poco mas atrás, otro hombre caía del cielo, golpeándose violentamente en la espalda sobre unos trozos de hierro torcido. Pero lejos de mostrar el mas mínimo dolor, el hombre se incorporó torpemente con los hierros clavados detrás de él, siempre con la mirada fija en ellos.&lt;br /&gt;Una llamada de pánico en su cerebro le gritaba que saliera de allí, cosa que le hizo levantarse en un instante. Al darse la vuelta para continuar, pudo ver como Pavalsky y Noriega apartaban de encima a otro de aquellos hombres, que estaba sobre Stockton, no sin antes, arrancar con sus fauces, parte de su traje NBQ.&lt;br /&gt;Los Marines lanzaron como pudieron al feroz atacante de su lado, y los dos policias irakies que les acompañaban descargaron sobre él, casi un cargador entero de sus rifles.&lt;br /&gt;Timm miró al cielo contrariado y pudo ver que de un gran ventanal se asomaban tambaleantes mas hombres, dispuestos a caer sin ningún miramiento, como los otros.&lt;br /&gt;- ¡CORRED! – Gritó Moses, apremiándoles a salir de allí, ante la febril aproximación del hombre de los hierros en la espalda, que abría y cerraba su boca como revelando una pequeña demostración de lo que quería hacer con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así, sorprendidos y cada vez más nerviosos, consiguieron salir de la callejuela, desembocando en una ancha calle principal. Pero aquella imagen estaba muy lejos de hacerles sentir mas aliviados. Pues la pesadilla de aquella turba enloquecida no cesaba de aparecer en cada parte de aquel maldito pueblo  y aquella calle, no era una excepción. Pues, decenas de ellos se arremolinaban alrededor de una casa, apretados entre si, golpeando y arañando las paredes y ventanas sin ningún respeto por su integridad física. Sus brazos eran como herramientas sin vida, sin capacidad para sentir dolor y les servían para abrirse paso en su camino, era una imagen increíblemente perturbadora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los policías irakies que balbuceaba oraciones a Alá, comenzó a disparar indiscriminadamente sobre la marabunta que asediaba la casa. Pero esto, lejos de disolver aquella extraña congregación, lo que propició fue que muchos de aquellos hombres consideraran más interesante la presencia de los marines, que la de la casa sitiada. En consecuencia, montones de aquellos agresores comenzaron a caminar erráticamente hacía ellos. Estaba claro que las armas de fuego, no amedrentaban su moral.&lt;br /&gt;Entonces, entre los disparos indisciplinados de los dos policías irakies, el Cabo Noriega dio un paso atrás, en dirección al callejón que acababan de recorrer, al ver que aquella concentración les cortaba el paso. Pero las cercanas siluetas oscuras que nacían del sombrío callejón en forma de hombres que se habían lanzado desde lo alto de un ventanal, le hizo parar en seco.&lt;br /&gt;Estaban atrapados, solo les quedaba la opción de defenderse, disparar sus armas y mandar al infiernos las ROE (reglas de enfrentamiento), estipuladas por el alto mando. Las cuales, prohibían claramente realizar fuego contra personas desarmadas. Así que, levantó su pesada ametralladora M-249, dispuesto a dar la orden de abrir fuego.&lt;br /&gt;- ¡ESPERA!! – Gritó Moses detrás de él, señalando lo que parecía ser una pequeña puerta de no mas de un metro de altura, en la esquina del callejón.&lt;br /&gt;Noriega volvió a mirar las siluetas oscuras que a paso lento, comenzaban a vislumbrarse más claramente, consciente de que detrás de el, había una imagen parecida. Cerró los ojos, incapaz de poder pensar con claridad y entre sudores fríos y después de un fugaz suspiro, golpeo con una violenta patada la vieja puertecita. Que sin mucha resistencia, se abrió de par en par, mostrando un hueco oscuro entre polvo.&lt;br /&gt;- ¡TODOS ADENTRO!! – Ordenó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primero en entrar fue Stockton, que se lanzó apoyándose con una mano en la parte superior del marco de la puerta, como lanzándose por un tobogán, mientras con la otra mantenía pegado a su pecho el rifle. Rápidamente tomó su izquierda y recorrió el lugar pegado a la pared, colocándose en la esquina, seguido por  sus compañeros.&lt;br /&gt;- ¡ Escalera superior! – Gritó Stockton, que alumbraba el lugar con la  linterna incorporada en el ris de su M16A4.&lt;br /&gt;- ¡Limpio! – Secundó Pavaslky.&lt;br /&gt;- Ayúdame con esto Moses. – Continuó Noriega, que arrastraba un gran mueble de contrachapado medio podrido, para colocarlo como barricada improvisada sobre la desmoronada puertecita.&lt;br /&gt;Después de afianzar de mala manera aquel mueble, Timm se dio la vuelta apoyándose sobre él y observó el lugar. Estaba casi sin aliento por aquella huida sin descanso, muy nervioso y la complejidad para asimilar todo aquello, le tenía exhausto. Además, se sentía como en una sauna, pues el traje de protección NBQ no traspiraba nada y se sentía totalmente empapado en su sudor.&lt;br /&gt;Entre bocanadas de aire, amortiguadas por la mascara, vislumbró en la penumbra, lo que parecía ser un pequeño sótano, lleno de muebles viejos. La única iluminación provenía de unos pequeños respiraderos o ventanales, a la altura de la calle, de no mas de veinte centímetros de diámetro, por la que la luz exterior entraba de manera opaca gracias al polvo que flotaba en el lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por unos segundos, la estancia oscura se mantuvo en silencio, un pensamiento único y colectivo se apodero del lugar. Todos intentaban en su mente ordenar los hechos ocurridos, la adrenalina, el entrenamiento y el instinto de supervivencia habían evitado que aquellos acontecimientos les bloquearan, pero durante esos instantes, les fue imposible reaccionar.&lt;br /&gt;- ¡MALDITA SEA! Que... ¿Que coño esta pasando?&lt;br /&gt;- ¡Este es un maldito pueblo de locos, joder! ¿En que demonios piensan?&lt;br /&gt;Timm escuchaba a sus compañeros maldecir, observaba sus gestos de abatimiento, su furia contenida producida por el miedo y la ignorancia. El se sentía igual, compartía su malestar, pero de alguna forma, iba un paso por delante. Instintivamente, relacionaba los hechos ocurridos en ese día, con todo lo referente al rumor de aquel extraño virus y a su vez, todo aquello mantenía una conexión con los espantosos sucesos de la noche del registro. Por primera vez, empezaba a atisbar la magnitud de todo aquello.&lt;br /&gt;- Cabo, no pienso correr mas... – Espetó Stockton, comprobando su rifle reglamentario. – ¡Que le den por el culo a las Reglas de Enfrentamiento!&lt;br /&gt;- Es cierto, esto es un ataque en toda regla. ¡Joder! ¡Nos quieren matar! ¡Mira lo que hicieron con el policía que iba con nosotros! ¡Se lo estaban comiendo vivo! ¡Arrancaron de un mordisco el traje NBQ de Stockton!&lt;br /&gt;- Pavalsky, cálmate... – el hondureño trago saliva intentándose tranquilizar y continuó. - Os quiero enteros, ¿Entendido? Revisad las armas, no nos dejan elección.&lt;br /&gt;Moses se sorprendió ante la decisión de su superior directo, y justo se dispuso a discrepar sobre ello, cuando vio como una sombra tapaba uno de los respiraderos por un instante.&lt;br /&gt;- ¡MIRAD! – Gritó.&lt;br /&gt;Era algo que se movía desde fuera, en el exterior. Entonces las sombras se multiplicaron por el resto de los ventanucos y comprendió su significado. Estaban siendo rodeados.&lt;br /&gt;Noriega no tardo en reaccionar, no es que tuviera un plan, pero la seguridad que le producía el poder disponer de sus armas de fuego para defenderse, le daba un impulso de confianza, era como una base en la que afianzar su moral y así, podía empezar a tomar decisiones nuevamente.&lt;br /&gt;- Moses, refuerza la puerta. Pavalsky, explícales a los polis irakies que vigilen los respiraderos junto a ti. Stockton, no le quites ojo a esas escaleras.&lt;br /&gt;Un “Hurra” descompasado y ronco, ahogo el sótano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero no iba a ser tan fácil, la pequeña puerta comenzaba a ser objetivo de golpes y aporreos por parte de los lentos pero implacables asediadores y Timm, tuvo que esforzarse en afianzar un parapeto que de sobras, sabía, no aguantaría mucho.&lt;br /&gt;Por su parte, de los pequeños ventanales brotaban brazos, manos extendidas, é incluso rostros demacrados que se retorcían, como intentando de manera imposible, pasar por aquellos huecos, de un modo tan salvaje e inhumano, que ponía los pelos de punta.&lt;br /&gt;Pavalsky no dejaba de apuntar a los respiraderos con su rifle bien tenso sobre su hombro y barbilla, sentía amagos por disparar, pero los objetivos no eran claros y así intentaba dárselo a entender a los dos irakies, levantando su mano derecha en señal de no disparar. Mientras, Stockton no paraba de mover la cabeza, apuntaba nervioso a las escaleras iluminadas por su linterna y sin poderlo evitar, miraba detrás  de él, la imagen de aquellos brazos estirados y los gemidos que traían consigo, le ponía histérico.&lt;br /&gt;- Tenemos que irnos de aquí, Cabo. – Sugirió Timm, esforzándose por encajar una pequeña mesita como parte de la barricada. - Esto es una ratonera.&lt;br /&gt;- Vale, vale, vale... – Afirmó nervioso, mientras se asomaba a la vigilada escalera. – Parece una pequeña puerta de madera. Debe... debe de dar al interior de una casa. ¡Stockton, Pavalsky! ¡vamos a subir!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los tres Marines se estaban colocando en fila para subir y despejar la parte superior cuando de repente, unos crujidos conducidos por pequeños hilos de polvo que caían del techo de madera, delataron la presencia de alguien arriba.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-2973124288605973180?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/2973124288605973180/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=2973124288605973180' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/2973124288605973180'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/2973124288605973180'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2009/10/una-nueva-invasion-irak-entrada-21.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 21)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-5722202486559826966</id><published>2009-08-25T08:59:00.000-07:00</published><updated>2009-08-25T09:00:54.024-07:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 20)</title><content type='html'>Eran como cinco cuerpos, tendidos en medio de la calle. El conductor del AAV-7 detuvo el vehículo enfrente, reticente a pasar sobre ellos y el Sargento Mayor Parson, hizo un gesto para que la escuadra 2-Delta se adelantara a investigar.&lt;br /&gt;Timm pudo observar marcas de balazos, mientras intentaba no mirar las grotescas cabezas decapitadas, probablemente separadas con algún gran machete o una prominente arma de filo. Las manos maniatadas, reposaban sin vida a sus espaldas. Parecía una especie de ejecución, imaginaba que les habrían decapitado y luego les dispararían en señal de ensañamiento, o viceversa. Pero entonces encontró lo que parecían ser exageradas heridas desgarradas. Heridas que le recordaban a los mordiscos que por su tierra, hacían los coyotes al pequeño ganado.&lt;br /&gt;Desorientado y algo mareado, se incorporó sin dejar de mirar el cadáver y centró su imagen en los 5 cuerpos, custodiados por sus compañeros, que deambulaban junto a ellos con las cabezas gachas y sus rifles apuntando al suelo. Caminó junto a aquella inmóvil muerte, intentando evadirse de ella, con la relajación que le producía escuchar el ruido de la arena al ser pisada por sus pesadas botas.&lt;br /&gt;- Están bien muertos, una ejecución supongo... – Escuchó por el crepitar de la radio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En ese instante, el sonido tableteado de lo que parecía ser rifles AK-47 y M-16 al sur de su posición, zanjó sobresaltadamente sus pensamientos.&lt;br /&gt;Todos se giraron hacia aquella posición, todos sabían de donde provenían esos disparos. Era la zona de inserción del destacamento, de donde venían, a las afueras del pueblo, a menos de seiscientos metros de  distancia.&lt;br /&gt;- ¡Una turba de personas parece estar atacando a los nuestros!! – Informó por radio el Cabo Noriega, que recogía información continuamente por otros canales.&lt;br /&gt;A esperas de recibir ordenes, todos tomaron posiciones defensivas, como tantas y tantas veces les habían enseñado a hacer. Así, toda la 2-Delta salió corriendo hacia los soportales laterales de las casas de aquella calle. El traje NBQ molestaba para correr, incluso molestaba para poder ver con claridad alrededor y sin poder evitarlo, Timm se encontró en el suelo, boca abajo. No se paró a mirar que parte de aquellos cuerpos descuartizados fue el que le hizo tropezarse, y veloz como una pantera, ya estaba cubierto detrás de un corroído pilar, cubriendo su flanco, listo para cualquier cosa.&lt;br /&gt;Y no tuvo que esperar mucho, pues de repente, de entre las esquinas de las callejuelas, brotaron dos figuras torpemente caminantes.&lt;br /&gt;- ¡MOVIMIENTO A NUESTRAS 12!! – Gritó Stockton, apuntando en esa dirección, en posición ofensiva.&lt;br /&gt;Timm los vio al instante, como a unos doscientos metros de ellos. Iban desarmados, caminaban lenta y espasmódicamente, parecían heridos. No podía evitar que le recordaran a las personas que salían por sus propios pies de alguna explosión, sucios, heridos y totalmente desorientados.&lt;br /&gt;Al poco, varias personas más se unieron a aquellos dos primeros caminantes, imitando su descompensada marcha hacia los dispuestos Marines.&lt;br /&gt;- ¡QUE NADIE DISPARE! – Gritó el Sargento Mayor Parson mientras levantaba su brazo izquierdo. - ¡Recordad las reglas de enfrentamiento!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno de los policías irakies se adelantó con un vetusto megáfono y con un estridente pitido, comenzó a hablar en árabe. Pero aquellas torpes figuras, no parecían prestar ninguna atención a sus palabras y continuaban avanzando hacia ellos.&lt;br /&gt;Eran mas de diez y a no más de sesenta metros, cuando Timm observó al iraki del megáfono gesticular negativamente al Sargento M. Parson mientras señalaba aquel viejo e ineficaz aparato.&lt;br /&gt;-¡ Pavalsky!! – Vociferó el Sargento malhumoradamente. - ¡Lanza una granada de gas lacrimógeno!&lt;br /&gt;- ¡Preparando granada! – Respondió mientras sacaba la granada explosiva que llevaba montada en su lanzagranadas M-203, para cambiarla ágilmente por una de igual forma, pero pintada de un amarillo chillón.&lt;br /&gt;Dibujando un arco mental con su fusil, disparo el lanzagranadas y una estela de humo se dibujó en la trayectoria del proyectil que impactó en un ruinoso contenedor. Un segundo después, la granada comenzaba a expulsar el gas, a pocos metros de los mas avanzados transeúntes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La calle se llenó rápidamente de aquel gas de blanca opacidad, y la visibilidad se tornó impracticable. Las figuras se disiparon entre aquel manto, como si se hubiera borrado toda pintura de un lienzo, ahora, blanco y sin estrenar.&lt;br /&gt;Timm, de los más cercanos al recién creado muro nacarado, observaba inmóvil  como los policias irakies, un poco más atrás de su posición, avanzaban colocándose sus pueriles mascaras de gas.&lt;br /&gt;El ligero capricho del viento, hizo que el gas se expandiera más aún, convirtiéndose en una neblina menos velada, que alcanzó las posiciones de los Marines.&lt;br /&gt;El joven norteamericano comenzó a escuchar ligeros gemidos provenientes de los gaseados peatones. Eran gimoteos, sí, pero inexpresivos, carentes de sentimiento, monocordes, sin toses ni perjurios. Y entonces les distinguió entre la espesura albina.&lt;br /&gt;Allí estaban, impertérritamente caminantes, sus manos no frotaban sus caras por los efectos de aquel gas, no tosían, no se mareaban, no gritaban. Simplemente caminaban, hacia ellos, sí, hacia ellos, impasibles, implacables...&lt;br /&gt;Boquiabierto, empezó a escuchar por el canal de su radio a sus compañeros, llenándolo de preguntas incrédulas, al ser conscientes de lo que un segundo antes, se había percatado el mismo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Cómo demonios...? – dudó contrariado el Sargento Mayor, y vacilando que fuera una buena idea, continuo. – ¡Noriega! Reduzcan con la ayuda de los policías irakies este levantamiento civil. Tienen permiso para usar la fuerza no letal. ¿Entendido?&lt;br /&gt;- ¡Aquí 2-Delta! ¡Recibido, procedemos! ¡Corto!&lt;br /&gt;El Cabo Noriega se incorporó trabajosamente de su cobertura, dejó colgando su pesado M-249 sobre el mismo y echó mano rudamente de unas esposas de plástico que tenia colgadas en su chaleco.&lt;br /&gt;- ¡ Moses! Saca tus bridas y ayúdame a inmovilizar a esos tipos. Pavalsky, Stockton, ¡No dejéis de cubrirnos! ¡Mantened la formación!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez dentro de la bruma de gas, Timm comenzó a diferenciar las figuras de los caminantes. Se dirigían inequívocamente directos a ellos. Junto a él, podía sentir el pánico de los policías irakies que le acompañaban, temía que en cualquier momento salieran corriendo o hicieran alguna locura.&lt;br /&gt;-¡Tumba al primero! Yo le colocare las esposas, ¿Entendido?. – Ordenó señalando la figura de uno de ellos, a poco menos de dos metros.&lt;br /&gt;- De acuerdo Cabo. – Respondió Moses, que se abalanzó brutalmente sobre el mas cercano a ellos.&lt;br /&gt;Su pesado cuerpo dibujó una veloz finta, cuya intención era la de amarrarle por el brazo y con su pie, zancadillearle, para así, poderle proyectar al suelo, boca abajo. Pero el caminante reaccionó con una iniciativa inaudita, lanzándose sobre Timm, lo que provocó que los dos cayeran al suelo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus ojos se abrieron al instante de sentir el golpe contra el suelo. La presión del cuerpo de su atacante sobre él, emborronó su visión, y tardó en entender lo que veía. Aquel hombre mordía rabiosamente parte de la visera de la mascara NBQ que llevaba puesta, mientras le agarraba firmemente de los hombros, complicándole la posibilidad de deshacerse de el.&lt;br /&gt;Podía ver con pavorosa nitidez como aquel hombre intentaba arrancar la visera con su boca, abierta de sobremanera, mientras la arañaba con sus ennegrecidos dientes, untados en una viscosa saliva. Era como el beso de la muerte, a escasos centímetros de su cara.&lt;br /&gt;Una fuerte patada de Noriega apartó a Timm de su agresor, pero aquel tremendo golpe no pareció infligirle muchos daños, aun cuando el golpe impacto directamente sobre la cabeza.&lt;br /&gt;Fue a incorporarse, justo cuando un segundo hombre se abalanzo sobre su menudo salvador. Los caminantes habían alcanzado sus posiciones y un sorprendente caos comenzó a imperar en el lugar. Muchos policías irakies salieron corriendo, dejando sus posiciones desprotegidas, y otros tantos comenzaron a disparar sus AK-47 de manera anárquica, movidos por el pánico que les acompañaba desde la llegada a aquel pueblo.&lt;br /&gt;Temeroso de recibir algún balazo, Timm se incorporó agazapado para apartar de un culatazo al aferrado caminante que intentaba reducir a su compañero. El golpe apartó lo suficiente a aquel enloquecido hombre, para que Noriega pudiera levantarse, pero nada mas, pues los golpes, no parecían ni siquiera molestarles.&lt;br /&gt;Timm miro a sus pies, al sentir como algo se aferraba a el. Su anterior agresor, el roedor de viseras, había vuelto a la carga en los segundos que había necesitado para ayudar al Cabo.&lt;br /&gt;La sorpresa, los nervios, los disparos descontrolados, las extrañas figuras rodeándoles y aquella neblina que no terminaba de desaparecer, impedían al joven Marine  prestar atención a las ordenes que recibía por radio. En su cabeza los chillidos crepitantes de su Sargento Mayor dando ordenes de replegarse eran acallados totalmente por la obscena y ya vivida imagen, de aquel hombre intentando llevarse a la boca parte de su pierna.&lt;br /&gt;Una furia extrema en forma de llama ardiente consumió todo razonamiento dentro de el, y sin pensar, comenzó a propinar culatazos, uno detrás de otro, sobre la cabeza de su asido agresor. Pero las intenciones de aquel hombre no parecían ceder a los tremendos golpes que recibía continuadamente, era como si no fueran con el. Aquello espantaba a Timm, que sentía su corazón reventar, pero a la vez, le hacia golpear con mas fuerza, ferozmente. Fueron tal vez dos segundos de terrible violencia, que comenzaron a cesar, cuando aquel hombre dejo de intentar llevarse a la boca parte de su pantorrilla. Los golpes directos parecieron hacer mella en el cráneo, que comenzó a rezumar una extraña viscosidad. Pero aunque el forcejeo había terminado, Timm continuaba golpeando su machacado objetivo, haciendo saltar dicha masa encefálica por los aires, a cada golpe que lanzaba.&lt;br /&gt;Un fuerte agarrón por su espalda evitó más golpes en esa cadena de nerviosa demencia.&lt;br /&gt;- ¡VAMONOS DE AQUÍ!! ¡EL SARGENTO MAYOR ORDENA REPLEGARSE!!&lt;br /&gt;- ¿POR DONDE? ¿POR DONDE, JODER?. – Gritaba nervioso Stockton, totalmente desorientado.&lt;br /&gt;- ¡ESE CALLEJÓN! – Señaló Pavalsky en dirección a el. - ¡SALGAMOS DE ESTA PUTA NIEBLA Y NOS REUNIMOS CON EL SARGENTO MAYOR!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos asintieron silenciosamente, más preocupados en salir de aquel caos que en pensar donde se estaban metiendo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-5722202486559826966?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/5722202486559826966/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=5722202486559826966' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/5722202486559826966'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/5722202486559826966'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2009/08/una-nueva-invasion-irak-entrada-20.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 20)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-4303947438115913511</id><published>2009-02-16T13:49:00.000-08:00</published><updated>2009-02-16T13:51:40.025-08:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 19)</title><content type='html'>- ¿Vosotros que pensáis? – Preguntó mientras apuraba una cerveza sin alcohol. Observando apesadumbrado a sus tres compañeros, cuyas miradas se perdían en el vacío, atravesando las paredes de la cantina donde descansaban, para perderse en sus profundos temores.&lt;br /&gt;- Que puedo decirte Timm… - Respondió Noriega, despertado de sus ensoñaciones por aquella pregunta. – Está bastante claro que ocurre algo. ¡Joder! Todavía se me revuelven las tripas al pensarlo. – Intentando apartar esa sensación, continuó. - ¿Sabéis de alguno que haya podido hablar con “el mundo real”?&lt;br /&gt;- Nadie… Todo el personal de la base está totalmente incomunicado. – Pavalsky se tomó un momento de pausa observando la fría botella de cerveza. – Intenté hablar con mi familia pero me negaron el acceso. Como a todos…&lt;br /&gt;- ¿Y qué es lo que se supone que debemos hacer?&lt;br /&gt;- ¿Tu qué crees Billy? – Preguntó irónicamente a Stockton.&lt;br /&gt;- Pues apretar el culo y tirar para delante.&lt;br /&gt;Todos callaron asintiendo, así les habían enseñado a comportarse.&lt;br /&gt;- ¿Creéis que nos caerá algún marrón por lo ocurrido?&lt;br /&gt;-No quiero pensar en ello Pavalsky… - Espetó desmoralizado Noriega.&lt;br /&gt;Un nuevo silencio colectivo acompañó aquellas tristes palabras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué se sabe de la misión de hoy, Cabo? – Rompió Moses.&lt;br /&gt;- Pues que salimos en una hora, vamos a tener que ir desperezándonos si no queremos que Parson nos joda. – Sonrió amargadamente.&lt;br /&gt;- ¿Algo más que debamos saber? – Satirizó Pavalsky, dejando ver su cara cómica, casi olvidada ya.&lt;br /&gt;Noriega los miró. En otro tiempo, no le habría costado seguir la broma, pero ahora…&lt;br /&gt;- Vamos a Yussifiyá,  un pequeño pueblo a unos 20 kilómetros al sur de Bagdad, Pavalsky y yo ya hemos patrullado por allí alguna vez. Por lo visto, están habiendo ciertos disturbios raciales y la policía irakie no es capaz de sofocarlos. Así que, nos mandan a nosotros.&lt;br /&gt;Mientras se rascaba la cabeza, Timm respondió, casi susurrante:&lt;br /&gt;- Quizá estar de misión nos venga bien, dicen que el trabajo distrae…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unas horas después, dentro de un AAV-7A1 (un vehículo anfibio de transporte blindado, destinado en irak por el USMC). El joven Timm observaba sumido en sus pensamientos, a sus compañeros. Era prácticamente imposible reconocerles por culpa de aquellos incómodos trajes llamados NBQ, que les habían ordenado ponerse, sin ninguna explicación. Se esforzaba en reconocerles guiado por las complexiones e indicativos de sus camaradas. Y eso le ayudaba a intentar evitar pensar cuál era el motivo real de haber sido movilizados con esa equipación. Teóricamente, esos trajes que conocía bastante bien, gracias a las múltiples instrucciones que tuvo que realizar con ellas puesto. Estaban diseñados para protegerle de cualquier peligro vírico o bacteriológico que pudiera presentarse en el teatro de operaciones y así poder continuar realizando su trabajo. Evidentemente, aquello le encajaba perfectamente con los sucesos del día anterior. Aquello confirmaba la teoría del virus, y de alguna manera daba algo de calma a su realzada intranquilidad. Quizá no estuviera infectado… todavía…&lt;br /&gt;El silencio mecánico y la luz roja de emergencia que inundaba el interior del blindado, creaban un extraño ambiente de impaciencia. Además, la desinformación que reinaba, aumentaba aun más si cabía, aquella sensación.&lt;br /&gt;-¿Con que el trabajo distrae, no?? – Gruñó desazonadamente un Pavalsky francamente nervioso. – ¡Pues preferiría aburrirme en la base! ¡Joder!!&lt;br /&gt;- ¡ Ni se te ocurra pensar en quitarte el traje, Marine!! – Gritó Noriega mientras le señalaba con el brazo. - ¡Te jodes y apechugas!!&lt;br /&gt;- Claro, Cabo como ordene. – Bromeó levantando las manos del traje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El sol apretaba con fuerza cuando salieron del AAV-7. Sus ojos, acostumbrados a la penumbra del interior del vehículo, se entrecerraron instintivamente. El polvo  que desfilaba como un gran manto volador cubría la imagen de varios vehículos blindados.&lt;br /&gt;A paso ligero se reagruparon con el Sargento Mayor Parson, el cual, con exagerados aspavientos, daba ordenes alteradamente.&lt;br /&gt;- ¡Noriega!! ¡Vosotros vendréis conmigo y el 2-Charlie! Nos dirigiremos al centro del pueblo. Inteligencia informa que hace cuatro horas, era la zona con más altercados del lugar.&lt;br /&gt;- ¿Se sabe que ocurre Sargento Mayor?&lt;br /&gt;- Solo que una facción no identificada, ha estado montando el caos en la población, se ha perdido contacto con las fuerzas de seguridad de la zona. Venimos a restaurar el orden y en principio, no tenemos permiso para disparar, a no ser que identifiquemos insurgentes.&lt;br /&gt;- ¿Qué somos? ¿Putos polis? – Interrumpió Pavalsky.&lt;br /&gt;- Esa es la idea Marine, no sabemos quien esta detrás de todo esto. Puede que solo sea un simple altercado entre chiíes y suníes y una oportuna radio estropeada.&lt;br /&gt;Ensimismado en pensamientos atraídos por las palabras misteriosas de su Sargento Mayor, Timm observó como un camión aparcaba junto a ellos, levantando más polvo si cabía al lugar.&lt;br /&gt;De dentro de aquel gran automóvil comenzaron a salir policías irakies, vestidos con sus uniformes azules, sus chalecos antifragmentos negros y sus descompensados cascos verdosos. Todos portando sobre sus firmes y poco adiestrados brazos, rifles ak-47.&lt;br /&gt;Para Timm aquello fue desconcertante, pues todos los norteamericanos desplegados en la zona, llevaban equipado sus completos trajes NBQ. Sin embargo, ninguno de aquellos agentes de seguridad irakies portaba nada parecido, a excepción de unas antiguas y poco efectivas mascaras anti-gas, que llevaban colgadas en sus cinturones. ¿No se suponía que aquellos irakies, que pronto serian los únicos encargados de mantener el orden y la paz en aquella ciudad, tenían los mismos derechos de protegerse de aquellos peligros? ¿Es que la vida de un norteamericano valía mas que la de aquellos irakies? ¿Acaso no estaban todos en el mismo barco?&lt;br /&gt;Observó sus rudas y curtidas caras, y en ellas encontró miedo, desconsuelo, dolor e ignorancia. Eran solo peones, peones sí, como el mismo, una marioneta más. Fue entonces, cuando se dio cuenta de la prepotencia que sin darse cuenta, siempre desprendían. Siempre asumían que los desinformados eran los demás, pero no era así... En aquel lugar apartado de su mundo, los más ignorantes e incultos, eran ellos mismos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Oh, genial! – Exclamó el Marine Stockton bajo su hermética mascara. - Hoy haremos de niñeras, ¿no?&lt;br /&gt;Timm entendía perfectamente a su antipático compañero, no era agradable para ellos realizar misiones con la policía irakie. Muchos de ellos eran inexpertos, otros demasiado mayores  y otros muchos venían del antiguo ejercito Irakie comandado por Sadam Husein. Numerosos Marines eran reacios a confraternizar con sus antiguos enemigos. Por no hablar del gran problema cultural y comunicativo que les distanciaba. Pero para Moses, era algo lógico, debían ceder poco a poco las labores de seguridad a esos hombres. Formarles y prepararles para que fueran capaces de mantener el orden en su país. Era el siguiente y casi más difícil paso que sé debía dar, después de aquella guerra. Ayudarles a ser autosuficientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco después, uno de los AAV-7 comenzó la marcha hacia el centro del pueblo, justo en dirección a unas prominentes columnas de humo que se asomaban entre los edificios de dos o tres plantas,  y detrás de él, las escuadras 2-Charlie y 2-Delta, junto a diez policías irakies.&lt;br /&gt;El ritmo de la columna era lento y silencioso, solo roto por el motor casi a ralentí del vehículo blindado que les precedía. Para sorpresa de Timm, acostumbrado a ver siempre gente en las calles de Bagdad  (pasase lo que pasase), en aquella población no había ni un alma. Las calles estaban totalmente vacías, nadie se asomaba por las ventanas, no se escuchaban niños, ni sirenas de ambulancias, ni siquiera los perennes ladridos de perros enturbiaban aquella mudez. Fue esa extraña quietud, la que soliviantó al joven norteamericano. Intentó observar las caras de sus acompañantes, desde siempre, cuando se sentía intranquilo por algo, le ayudaba observarlas, pues así, podía ver los gestos de los demás y poder intuir si aquella sensación era mutua, o solo algo que sentía el. Pero por desgracia, era imposible atisbar la más mínima mueca en el rostro de sus compañeros debido a sus trajes. Por lo que tomó la decisión de rezagarse un poco de la columna, lo justo para llegar al final de ella, donde les seguían los policías irakies. Y sus gestos le turbaron aun más sí cabía.&lt;br /&gt;Pues aquellos hombres, no parecían ir a controlar unos disturbios, ni siquiera parecía que fueran a mantener el orden. Estaban tensos, serios, más atentos que de costumbre. Agarraban fijamente sus rifles, casi en posición de tiro a la cadera, como esperando algo. Volvió a distinguir el miedo en sus caras y no pudo evitar sentirlo él. Estaba seguro de que eran conscientes de algo que él ignoraba. Algo importante...&lt;br /&gt;A paso ligero, volvió a su posición, golpeó suavemente el hombro de Noriega y dijo:&lt;br /&gt;- Algo pasa en este lugar Raymon, debemos estar atentos.&lt;br /&gt;El Cabo no respondió, simplemente se quedo mirando al imponente e introvertido soldado de Arkansas, algo en sus palabras y el hecho de que le llamara por su nombre de pila, le hizo tomarse su advertencia en serio, era raro verle así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue entonces cuando se toparon con los cuerpos descuartizados...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-4303947438115913511?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/4303947438115913511/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=4303947438115913511' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/4303947438115913511'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/4303947438115913511'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2009/02/una-nueva-invasion-irak-entrada-19.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 19)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-7640900678296457428</id><published>2008-08-31T09:21:00.000-07:00</published><updated>2008-08-31T09:22:04.737-07:00</updated><title type='text'>Una Nueva invasión. Irak (Entrada 18)</title><content type='html'>Moses se sentó expectante, diciéndose para sí mismo que él, en realidad, no había hecho nada. Quería aflorar dentro de él algo de egoísmo para poder deshacerse de aquella sensación de culpabilidad y miedo que sentía. Se recordaba continuamente que él no había desobedecido ninguna orden, que él no había matado a nadie. Debía estar tranquilo. No era culpable de nada, simplemente, recalcaba, estaba en el lugar y el momento inadecuados.&lt;br /&gt;Mientras pensaba en ello, observó la habitación donde le habían acomodado. Una luz excesivamente suave iluminaba una limpia habitación compuesta por una gran mesa de chapa y un par de sillas de plástico. En un lateral, un inmenso espejo ocupaba una de las paredes. Se veía reflejado en ella y aquella imagen le rememoraba las típicas películas policíacas, en cuya escena, interrogaban salvajemente al detenido. Quiso reírse al notar aquel paralelismo, pero el saber que él era el protagonista  interrogado, le quitó las ganas.&lt;br /&gt;Esperó cosa de media hora en absoluto silencio y soledad, con la sensación de sentirse observado desde aquel gran espejo. Al fin, un Sargento Mayor y un Teniente, entraron provistos de un ordenador portátil y varios blocs de notas. Timm, se levantó para saludarlos y uno de ellos le indicó descanso, a lo que respondió sentándose nuevamente.&lt;br /&gt;El Teniente se sentó y desplego el ordenador portátil, más pendiente de sus cosas que del Marine.&lt;br /&gt;- Soldado de 1ª Timmotie Moses del Cuerpo de Marines, ¿no es así? – Preguntó mirándole a los ojos.&lt;br /&gt;- Sí, mi Sargento Mayor.&lt;br /&gt;- Somos el Teniente Anderson y el Sargento Mayor Spears del US Army, estamos aquí para hacerle una serie de preguntas. El interrogatorio será grabado.&lt;br /&gt;Moses asintió mientras observaba al Teniente tecleando en el portátil.&lt;br /&gt;- Podemos comenzar. – Espetó Anderson al aporrear el botón “enter”.&lt;br /&gt;Spears carraspeó mientras cogía de la mesa un bloc de notas y seguidamente le preguntó educada pero intimidatoriamente:&lt;br /&gt;- ¿Qué hacía en la zona Residencial de Aadamiya?&lt;br /&gt;- Realizábamos una operación de registro, en busca de personal o material insurgente, mi Sargento Mayor.&lt;br /&gt;Casi sin prestar atención a su respuesta, Spears volvió a preguntar con bastante más interés apoyándose en la mesa. Como si la anterior pregunta fuera irrelevante, una mera formalidad.&lt;br /&gt;-¿Por qué abrieron fuego dentro de aquella casa?&lt;br /&gt;El joven de Arkansas dudó en responder, su intención era decirle la verdad, pero cayó en la cuenta de que no tenía ni idea.&lt;br /&gt;- No… No sé muy bien… - Tomó un respiro y continuó. - Mi Sargento Mayor, creo que no soy la persona adecuada para responder a esa pregunta. Lo cierto es que no lo sé, cuando llegué a esa habitación, ya se había desatado aquella masacre.&lt;br /&gt;No hubo réplica a su respuesta y Timm, tenía la sensación de que aquellos dos hombres, sabían más de lo que pretendían aparentar.&lt;br /&gt;- ¿Encontró algo extraño? ¿Algo qué le llamara la atención de sobremanera en aquella casa?&lt;br /&gt;Volvió a dudar, pues aquella respuesta le costaba salir de su boca, era una respuesta extraña, pero también lo era esa sorprendente pregunta. Así que se dejó llevar, como cuando se confesaba de joven, al párroco de la Comunidad.&lt;br /&gt;- Lo cierto es que sí… – Les miró buscando comprensión. – Aquella mujer… debía ser la madre de las niñas. Estaba destrozada, pero recuerdo perfectamente cómo se arrastraba hacia mí, como ansiosa por alcanzarme, ¡incluso intentó morderme! Debía de odiarnos de verdad, aunque, no la culpo.&lt;br /&gt;La respuesta de Timm atrajo la mirada del Teniente, por primera vez en el interrogatorio. A lo que preguntó:&lt;br /&gt;- ¿Diría que aquella mujer estaba muerta?&lt;br /&gt;-¿Muerta? Señor, no entiendo a que se refiere…&lt;br /&gt;- El Teniente Anderson, Le está preguntando si aquellas heridas eran síntomas suficientes para que esa mujer estuviese muerta.&lt;br /&gt;- No sabría…&lt;br /&gt;- Limítese a responder. – Instó duramente el Sargento Mayor.&lt;br /&gt;El Marine los miró fijamente intentando entender todo aquello. Podía notar perfectamente la atención de sus mandos. Y su formalidad, daba a entender totalmente, que hablaban en serio, no andaban jugando. Formulaban unas preguntas sin sentido, pero esperaban respuestas coherentes. Así que respiró hondo y contestó:&lt;br /&gt;- Sin duda, creo que aquellas heridas imposibilitarían totalmente cualquier acción, Señor.&lt;br /&gt;- Entonces, ¿Diría que aquella mujer debería estar muerta?&lt;br /&gt;- Señor, diría que aquella mujer no estaba en condiciones de moverse. ¡Debería de haber estado inconsciente! ¡Señor!&lt;br /&gt;- ¿Tuvo algún tipo de contacto físico con aquella mujer?&lt;br /&gt;- Intentó morderme, como ya les dije.&lt;br /&gt;Sin decir nada, el Teniente comenzó a teclear en el portátil.&lt;br /&gt;- ¿Qué me dice del irakíe que fue capturado por ustedes? – Continuó con el interrogatorio, un Sargento Mayor algo más nervioso. - ¿Tuvo algún tipo de contacto con él?&lt;br /&gt;- Si se refiere a qué si le toque, debo decir, que no había otra manera de inmovilizarlo, tuvimos que retenerle entre varios. Uno de nosotros, incluso, fue agredido por aquel hombre.&lt;br /&gt;Los dos Mandos se miraron expresivamente exaltados.&lt;br /&gt;- ¡Nombre y rango del Marine agredido! – Ordenó el Teniente al instante.&lt;br /&gt;- Es… el Cabo de la escuadra 2-Charlie… Macnab se llama.&lt;br /&gt;- ¡Espere un momento por favor! – Dijo alarmado el Sargento Mayor, mientras salía rápidamente de la sala junto al Teniente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Timm se quedó por unos segundos atónito ante aquella reacción, observando la puerta cerrada. No le parecía normal aquella espantada, dejando incluso el ordenador portátil. Ni siquiera se movió de la silla y aunque nunca había sido un chico excesivamente espabilado, comenzó a intuir el motivo de aquella alarma.&lt;br /&gt;Sin duda, sus mandos tenían sospechas de que aquellos irakíes estaban infectados por algún tipo de virus o algo. Así, instintivamente, recordó a Yasir, el intérprete con su insólito miedo, y su extraña historia que les había contado sobre aquel virus que venía de más allá del Kurdistán Irakí.&lt;br /&gt;Todo aquello no era porque hubieran matado a aquellas niñas, en realidad, tenía la sorprendente idea de que el motivo real era aquella alarma vírica. Sin duda, debía ser algo muy serio e importante.&lt;br /&gt;Pero todo aquello, le hizo caer en un nuevo miedo, con el que no contaba. ¿Acaso estaría infectado él? No podía negar que había tenido contacto con aquellas personas.&lt;br /&gt;Instintivamente. se quitó de la boca uno de sus dedos, se miró la uña ennegrecida y mojada por su saliva y con un gesto de repulsión, se prometió no volver a morderse las uñas jamás.&lt;br /&gt;Comenzó a mirar a los lados, con una extraña sensación de picazón en su cuerpo. Cuando de repente volvió a entrar el Sargento Mayor Spears, junto con un soldado que portaba una bandeja metálica, con una jeringuilla y varias gasas.&lt;br /&gt;- Bien Marine, casi hemos terminado. Solo necesitaremos una muestra de su sangre y podrá irse.&lt;br /&gt;- Una… ¿Una muestra señor? – Preguntó asustado.&lt;br /&gt;- Eh… Sí, una muestra nada más. Pura rutina.&lt;br /&gt;Timm tragó saliva, no por el hecho de que fueran a sacarle la sangre, sino porque aquella situación corroboraba totalmente que aquella alarma era cierta, si querían una muestra de su sangre, era porque pensaban que podía estar infectado. Un sudor frío comenzó a recorrer su frente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Esto ya está mi Sargento Mayor. – Confirmó el Soldado mientras transfería la sangre de la jeringuilla a un bote de muestras.&lt;br /&gt;- Pues eso es todo, Marine. – Continuó Spears, ofreciéndole la salida. – Márchese y no piense más en el tema. Vuelva con su Unidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Moses no dijo nada, mientras bajaba la manga de su uniforme, no era capaz de articular palabra. Simplemente, se levantó y les acompañó a la salida de la instalación. Algo gordo estaba pasando. Y no era capaz de quitarse de la cabeza la idea de estar infectado por algún extraño virus.&lt;br /&gt;Aquello le aterraba.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-7640900678296457428?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/7640900678296457428/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=7640900678296457428' title='9 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/7640900678296457428'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/7640900678296457428'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2008/08/una-nueva-invasin-irak-entrada-18.html' title='Una Nueva invasión. Irak (Entrada 18)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>9</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-6815178701686444668</id><published>2008-07-15T11:23:00.000-07:00</published><updated>2008-07-15T11:24:02.663-07:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 17)</title><content type='html'>Al día siguiente, con unas pocas horas de sueño a sus espaldas, los cuatro integrantes del 2-Delta fueron llamados para dar un informe de todo lo ocurrido.&lt;br /&gt;Mientras caminaba hacia el despacho del Teniente Schoenner. Timm, no dejaba de morderse las uñas, una fea costumbre que siempre había tenido, pero que últimamente, se había vuelto más salvaje y ansiosa que nunca. Sus compañeros le decían que evitara hacerlo, pues no se imaginaba la cantidad de “microbios asesinos tercermundistas” que dejaba entrar en su organismo de esta forma. Pero no podía evitarlo, pues estaba muy nervioso y aquel día, más que nunca.&lt;br /&gt;Intentaba racionalizar lo ocurrido la noche anterior y procuraba no pensar en las posibles repercusiones de aquello. Pero, ¿Cómo explicar la muerte de aquellas niñas? ¿Cómo explicar aquella masacre? Aquello era inaudito, sí. Pero lo que, bloqueaba su capacidad de racionalizarlo, eran todos aquellos sucesos extraños que también habían sucedido y que le atormentaban la cabeza. Aquella mujer… pensaba continuamente.&lt;br /&gt;Incapaz de poder ordenar su mente, se resignó, preparado para lo peor. Ser juzgado por crímenes de guerra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez allí, les ordenaron sentarse en una pequeña salita de espera. Ninguno dijo nada. Con seriedad y divagando sobre qué decir, esperaron.&lt;br /&gt;A los pocos minutos de llegar, un cabo oficinista salió del despacho del Teniente y ordenó al Cabo Noriega que entrase.&lt;br /&gt;Diez minutos después, volvió a salir del despacho junto a Noriega, que volvió a sentarse apesadumbrado. El oficinista se reguló sus hoscas gafas reglamentarias y mirando una cuartilla que tenía en sus manos, llamó a Pavalsky, que lentamente, lo acompañó hacia el interior.&lt;br /&gt;Timm observaba exageradamente a Noriega, intentando captar su atención y así poder saber que tal estaba. Pero el Cabo, no parecía percatarse de ello, eso, o no quería hablar.&lt;br /&gt;Al rato, salió Pavalsky, que mientras miraba a Timm, arrugó su boca en gesto de cómico desánimo.&lt;br /&gt;- Timmotie Moses. – Leyó el miope oficinista.&lt;br /&gt;Instintivamente, se levantó y le acompañó hasta el interior del despacho del Teniente. El cual le esperaba en el interior, junto con un par de Coroneles y el Sargento Mayor Parson.&lt;br /&gt;Moses, se cuadró al verles y Schoenner hizo un gesto para que cerrara la puerta y se sentara enfrente de ellos.&lt;br /&gt;- Estos son el Coronel Hammond del US Army y el Coronel Banner del Cuerpo de Marines, responsables del Área de Seguridad Interna de la instalación conjunta Estadounidense. – Los dos observaban a Timm marcialmente. – Veras hijo, tú y el resto de tus compañeros de escuadra vais a ser investigados por los hechos ocurridos en la operación de esta pasada noche. Según el informe del Sargento Mayor Parson, la Escuadra 2-Delta actuó de manera indebida al abatir a civiles irakíes. Nos gustaría escuchar su punto de vista.&lt;br /&gt;- Bueno, verán… - Tragó saliva nerviosamente. – No sabría muy bien cómo explicarlo sin que parezca una locura… – Los dos Coroneles se miraron entre sí.&lt;br /&gt;- Inténtelo. – Le respondió Schoenner.&lt;br /&gt;Timm se revolvió en el asiento de imitación de cuero y comenzó a contarles entre pausas, todo lo que había vivido aquella noche, todo aquello que no podía apartar de su mente. Empezó contando la incisiva entrada al edificio. Relató nerviosamente cómo encontró al Cabo Noriega totalmente fuera de sí, disparando alocadamente después de haber asegurado la zona. Describió la imagen de su cabeza, al ver los cuerpos de las niñas acribilladas. Y contó, no sin vergüenza, como la vaciada mujer, que habían dado por muerta, se acercaba inexplicablemente hacia él. No pudo evitar, tomar una pausa después de aquello. A lo que, aprovechó el Coronel Hammond para preguntar:&lt;br /&gt;- ¿Vio algún tipo de parecido entre aquella mujer y el hombre que estaba retenido en el sótano?&lt;br /&gt;No supo responder, incrédulo ante tamaña pregunta. ¿Qué quería decir? ¿Adónde quería llegar? Se preguntaba atónito. ¿Cómo podía preguntarle algo así, después de lo que le había contado? ¿Acaso no parecía una locura? Y lo que era aun más sorprendente para él. Aquella extraña sobriedad que desprendía.&lt;br /&gt;- No sabría que decirle Señor…&lt;br /&gt;Hubo un silencio tenso durante unos segundos.&lt;br /&gt;- No importa Moses. – Le respondió el Teniente. – Tendrá tiempo para pensarlo. Puede retirarse.&lt;br /&gt;Al salir, una pareja de Policías Militares les esperaba junto a la sala, vestidos con  Uniforme ACU del Us Army, gorra de patrulla, brazalete negro con las siglas “MP”, gesto serio y sus M-4A1 apuntando al suelo.&lt;br /&gt;Aún con aquella extraña pregunta rondando su cabeza, se volvió a sentar en la sala de espera, y ésta vez fue Stockton, el último que quedaba por pasar, el que entró en el despacho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Stockton salió, acompañado por el Sargento Mayor Parson, los dos Policías Militares, les indicaron cortésmente que les acompañaran. Mientras les seguían por la base, Timm escuchó como Noriega le preguntaba al Sargento Mayor:&lt;br /&gt;- Señor, ¿Dónde nos llevan?&lt;br /&gt;- Lo siento chicos, me hubiese gustado poder avisaros antes, pero pasé toda la noche escribiendo el informe, y en cuanto lo leyeron, ordenaron traeros hasta aquí. No sé mucho más que vosotros, solo que quieren haceros un interrogatorio, imagino que necesitaran toda la información para poder llevar todo este tema de la mejor manera posible. Cooperad en todo, aunque no lo creáis, están de vuestro lado. Intentarán ocultar de la mejor manera posible lo que habéis hecho, demostrando que eran todos Terroristas provenientes del Kurdistán irakíe, investigados por inteligencia, para atentar contra posibles intereses norteamericanos. Pero si esto se sale de madre y llega a conocimiento internacional, me temo que tendréis un problema. Los niños son una mala publicidad. – Les miró seriamente, mientras posaba su mano sobre el hombro de Noriega, disculpándose nuevamente. – Lo siento muchachos, no puedo hacer nada más al respecto, voy a ver si duermo algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos cuantos minutos después, llegaron a la zona de retención y aislamiento de presos. No era especialmente grande, en realidad, no era una cárcel como tal, pues instalada dentro de la Base de Operaciones, no podía prestar los servicios como los que daría una penitenciaría en toda regla. En realidad, era una pequeña zona de retención, donde llevaban a los Insurgentes recién apresados para realizar interrogatorios preliminares. Generalmente, los retenidos no pasaban más de dos noches allí, después, eran llevados  a prisiones como Abu Graid. O sencillamente, les soltaban. Y aquello último era bastante común, pues las unidades norteamericanas no tenían muchas distinciones a la hora de retener a posibles insurgentes. Para muchos de aquellos Soldados, todos los Irakíes eran considerados como “potenciales terroristas”.&lt;br /&gt;En ningún momento, fueron tratados como prisioneros, pero la sensación de los jóvenes Marines era sin duda bastante opresiva.  No era muy cómodo ser escoltado por hombres armados hasta una zona de retención.&lt;br /&gt;En una sobria y poco acogedora recepción, una Sargento de Primera Clase del Us Army les recibió con una carpeta en la mano.&lt;br /&gt;Con seria marcialidad, ordenó a los Policías Militares que escoltaran a los Marines dentro de las instalaciones, después de haberles identificado. Un gran pasillo iluminado por luces halógenas se abrió ante ellos, a los lados, multitud de puertas metálicas lo decoraban amargamente.&lt;br /&gt;- Pasen individualmente a las habitaciones que les vaya indicando. – Les informó la Sargento de primera clase. Y a continuación, comenzó a distribuirles.&lt;br /&gt;Antes de que entrara en la sala que le habían indicado, Timm observó a sus compañeros, amigos y también a esas alturas, hermanos. Seguían tan callados, absortos y serios como el día anterior. Sin duda, algo había cambiado dentro de ellos, y dentro de él mismo también. Se dio cuenta de que jamás volverían a ser aquellos muchachos despreocupados, que conoció hacía unas cuantos meses.&lt;br /&gt;Las cosas estaban cambiando.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-6815178701686444668?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/6815178701686444668/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=6815178701686444668' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/6815178701686444668'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/6815178701686444668'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2008/07/una-nueva-invasin-irak-entrada-17.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 17)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-8157081967041039188</id><published>2008-04-23T12:45:00.000-07:00</published><updated>2008-04-23T12:47:02.530-07:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 16)</title><content type='html'>- Bien, empaquetemos a este cabrón. – largó jovialmente el Marine de primera Bened Denman, mientras preparaba un par de bridas de plástico para inmovilizar al enloquecido hombre del turbante.&lt;br /&gt;Mientras Denman rodeaba con cuidado al alocado preso para colocarse detrás de él y así poder esposarle de pies y manos, Moses se agachaba para juntar las piernas del prisionero. Pero en ese momento, el hombre del turbante  se abalanzó sobre Timm endiabladamente rápido. Sus movimientos eran limitados y erráticos, pero se afanaba violentamente en lanzar tremendas dentelladas dirigidas hacia él. Pero, para su suerte, aquellos mordiscos no conseguían alcanzar su destino, y se quedaban a pocos centímetros del brazo del marine.&lt;br /&gt;Instantáneamente después, un oportuno culatazo golpeó al violento prisionero, apartándole por unos segundos de Moses, que asustado se levantó de un salto hasta fuera de su alcance.&lt;br /&gt;Aquel golpe, propinado con bastante moderación por Milles, hizo que el pañuelo-turbante que tapaba la cara del irakíe apresado, se deslizara suavemente de su cara, terminando en el frío suelo de aquel sótano. Dejando al descubierto las espeluznantes facciones de aquel hombre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su grotesca cara, provista de una asombrosa palidez grisacea, ostentaba una mirada anodina, compuesta por unos ojos blancos y exageradamente salidos de sus órbitas. Pero, lo que daba carácter y espanto en aquel semblante, era su tremenda boca, abierta de manera imposible. Dejando entrever, su macabra dentadura, ennegrecida a su alrededor por una desproporcionada cantidad de sangre reseca. Sus dientes se abrían y cerraban como una afilada guillotina, rechinando odiosamente cada vez que golpeaban entre sí. Sus gruñidos, ahora, eran mucho más pavorosos al conocer exactamente de donde provenían.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Dios! – Surgió del asustado interior de Timm.&lt;br /&gt;- ¿Qué le pasa en la cara...? – Preguntó estupefacto Milles.&lt;br /&gt;Yasir, que observaba aquella escena desde una zona prudencial, tartamudeó:&lt;br /&gt;- Es.. Está enfermo, ¡Ese hombre está enfermo! – E instintivamente se echó la mano a la cara para taparse la nariz y la boca, mientras con la otra, buscaba torpemente un pañuelo que echarse a su rostro.&lt;br /&gt;- ¿Enfermo? – Interrumpió Denman. - ¿Enfermo de qué?&lt;br /&gt;Yasir, paró un segundo, como intentando tomar aire para responderle, pero de repente se contuvo, como si se hubiera dado cuenta de algo él solo. Momento en el que se precipitó velozmente hacia las escaleras, saliendo de allí sin dar una explicación.&lt;br /&gt;Timm sintió por un momento la necesidad de seguirle, pero la frialdad de la cara de sus compañeros, debida en su totalidad al desconocimiento, hicieron que se mantuviera allí quieto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Denman fijó fuertemente desde atrás, una de las bridas sobre las manos ya atadas, del desfigurado irakíe. El cual, sin parecer importarle, intentaba sin descanso alcanzar con algún bocado a los Marines que tenía enfrente.&lt;br /&gt;- ¿Quieres morder algo hijo puta? – Gritó excitadamente Milles. - ¡Pues cómete esto cabrón!!!!. – Colocándole sin intención de disparar, la bocacha de su rifle M16A4 por la boca.&lt;br /&gt;La reacción del desfigurado, sorprendió a los tres Marines. Al morder sin compasión y sin sentido, el cañón de acero que tenía en su boca. Como si no existiera aquella arma, como si no le importase romper sus dientes. Su atención era total y exclusiva del portador del arma.&lt;br /&gt;- Tenemos que atarle los pies a este cabrón, sino, cuando le soltemos seguro que se lanza sobre alguno, este tipo está sonado. – Continúo Milles.&lt;br /&gt;- No parece darse cuenta de nada. ¡Milles! Atrae la atención de ese tarado, mientras Moses y yo le atamos las piernas por detrás.&lt;br /&gt;- ¡Roger! – Confirmó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras Milles hacía burlas al extraño preso para llamar su atención. Los otros dos Marines consiguieron desde atrás y con mucho esfuerzo, juntar sus agarrotadas piernas, colocándole  así, una brida en sus tobillos.&lt;br /&gt;A continuación, Denman desenfundó su bayoneta alojada en la parte superior izquierda de su chaleco táctico y cortó la cuerda que ataba al preso irakíe sobre el pilar del sótano.&lt;br /&gt;El cuerpo del irakíe se desplomó irremediablemente, recto y firme, como cuando se tala un gran árbol. El golpe en el suelo levantó una considerable cantidad de polvo, que allí, se almacenaba copiosamente. Pero aun así, el maniatado irakíe, continuaba zarandeándose violentamente.&lt;br /&gt;Los tres Marines observaron en silencio durante unos segundos como se retorcía continuamente.&lt;br /&gt;- ¡Qué hijo de puta! ¡Menuda energía tiene! – Espetó burlesco Denman.&lt;br /&gt;- Este gilipollas va a estar así todo el puto día. ¿Qué hacemos? – Preguntó Milles.&lt;br /&gt;- ¿Y si le chutamos unas dosis de morfina?? ¡Seguro que así el tío se relaja!! – Continuó Denman, ya sin contenerse una contagiosa carcajada. – Voy arriba a buscar al Cabo Macnab, seguro que no le importa dejarnos un par de dosis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A los pocos minutos,  Denman volvió acompañado del Cabo Macnab, que lucía una burlesca sonrisa. Para Timm, aquello empezaba a parecerle  una sórdida actuación de circo, más que una detención a un individuo que parecía estar desequilibrado mentalmente. Desde el punto de vista de Timm, los Marines de la 2-Charlie se comportaban como unos despreocupados adolescentes, al margen de la realidad. Pero lo cierto, era que todos los Marines se comportaban así. O por lo menos, generalmente, ya que para él y sus tres compañeros de la 2-Delta, las cosas habían cambiado, o eso sentía él.&lt;br /&gt;Entre bromas y sonrisas cómplices, los Marines rodearon al irakíe maniatado, que no cesaba de retorcerse violentamente.&lt;br /&gt;- Ósea que aquí, el amigo, no tiene ganas de tranquilizarse, ¿eh? – Comentó burlón el Cabo, mientras se arrodillaba junto al irakíe, descolgándose la mochila para alcanzar la dosis de morfina.&lt;br /&gt;Mientras Macnab aplicaba la dosis, Timm cabizbajo y distraídamente, intentaba asimilar todo lo que aquel extraño día le había deparado. Su cabeza era una tormenta de temores e inexplicables acontecimientos que le turbaban. Recordaba a las niñas acribilladas, recordaba la locura temporal del Cabo Noriega, así como la advertencia del Sargento M. Parson. Pero sobre todo, la imagen que más golpeaba su espíritu, era la de aquella mujer, con aquella imposible herida a la altura de su estómago y esa mirada inexpresiva, pero a la vez, tan cargada de peligrosa advertencia. Sólo recordarla arrastrándose hacia él, le ponía los pelos de punta.&lt;br /&gt;Las palabras de Macnab le despertaron de aquel recuerdo pesadillesco.&lt;br /&gt;- Debería de haberle hecho efecto ya…&lt;br /&gt;- ¿Estás seguro? – Preguntó  Milles sorprendido.&lt;br /&gt;- Sí, debería. La morfina no suele tardar mucho en actuar. Pero este tío sigue con la misma marcha que antes…&lt;br /&gt;- Aplícale otra dosis, seguro que con eso se duerme. – Le respondió seriamente Denman.&lt;br /&gt;- Otra dosis podría ser peligrosa… - Indicó dubitativo Macnab.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ninguno habló, absortos en aquella decisión.&lt;br /&gt;Después de unos segundos, sin palabras ni miradas de complicidad, que por otra parte, eran innecesarias. Macnab sacó otra dosis de morfina y sin decir nada, se la aplicó al irakíe.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero nada pasó…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La intranquilidad asoló inesperadamente el sótano, como consecuencia de aquella extraña capacidad que tenía aquel hombre por ignorar los efectos de aquella sustancia.&lt;br /&gt;- Es.. ¡Es imposible!! ¡Debería estar dormido! – Exclamó Denman.&lt;br /&gt;- ¿Dormido? ¡Debería estar inconsciente!! – Rectificó el Cabo Macnab sin poder evitar mostrar su asombro.&lt;br /&gt;-  ¿ Y entonces...? – Quiso preguntar atónito, Milles.&lt;br /&gt;- Pues ahora, tendremos que cargar con él como sea y llevárnoslo. – Gritó Denman malhumorado, mientras se abalanzaba impetuosamente sobre los pies atados del irakíe.&lt;br /&gt;Los otros le miraron pasmados, pero rápidamente reaccionaron y se echaron encima del irakíe para levantarle.&lt;br /&gt;Todos agarraron al apresado de la mejor manera posible. Todos excepto Macnab, que desconociendo las reacciones violentas de aquel irakíe, se acercó peligrosamente a su alcance.&lt;br /&gt;Y así, los dientes desagradablemente infectos y sucios del apresado, se clavaron impunemente sobre el antebrazo del despistado Marine.&lt;br /&gt;Un grito de dolor se escapó de su boca mientras se echaba apresuradamente fuera del alcance de su voraz atacante, pero éste, no soltó su presa y solo cuando la carne del antebrazo se desprendió desgarrada, el Marine consiguió apartarse.&lt;br /&gt;- ¡No le soltéis!! – Gritó uno de los Marines enfurecido, mientras observaba como el irakíe masticaba ansiosamente el trozo de carne que se había llevado. – ¡Vamos a meter a este cabrón de una puta vez dentro del furgón! ¡Joder!!&lt;br /&gt;Macnab sollozando de dolor, se apartó más preocupado por su herida que por cualquier otra cosa, mientras el resto de los Marines cargaba rencorosamente con el apresado.&lt;br /&gt;- ¡Metedle dentro!!. – Ordenó un Sargento a cargó del transporte de presos. Que, no sin peligro, consiguió colocar sobre la cabeza azarosa del prisionero, una holgada capucha de tela.&lt;br /&gt;- ¡Cuidado con él!!! – Gritó Denman. - ¡Ha mordido a uno de los nuestros!! – Concluyó aliviado de quitarse aquella responsabilidad de encima.&lt;br /&gt;Timm pudo ver como las puertas del vehículo se cerraban dejando dentro a aquel extraño preso y varios más, todos ellos con la cara tapada, pero estos últimos, significativamente más tranquilos.&lt;br /&gt;Por un momento, se sintió aliviado y notó como la adrenalina dejaba de circular por su sangre. Pronto, una poderosa sacudida de cansancio pudo con él. Y no encontró un sitio mejor para combatir esa sensación que la misma maltratada acera que tenía debajo. Casi desplomándose sobre sí mismo, contempló silencioso el trasiego y las luces en la noche, producidas por sus compañeros, que se organizaban para volver a base, después del trabajo realizado.&lt;br /&gt;Pensaba en aquella horrible noche, cuando unas sucias botas se situaron en su campo de visión.&lt;br /&gt;- Vámonos Moses. – Dijo el cabo Noriega con una agradecida sonrisa,&lt;br /&gt; mientras ofrecía su mano a Timm. - Aquí hemos terminado amigo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-8157081967041039188?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/8157081967041039188/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=8157081967041039188' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/8157081967041039188'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/8157081967041039188'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2008/04/una-nueva-invasin-irak-entrada-16.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 16)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-7236658169833336399</id><published>2008-03-08T11:08:00.000-08:00</published><updated>2008-03-08T11:10:16.871-08:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 15)</title><content type='html'>Timm dio un paso atrás al ver a aquella mujer arrastrarse hacia él. La cara era inexpresiva, pero esa boca exageradamente abierta y aquellos gruñidos le alertaban de peligro. Como si sus instintos más primigenios le avisaran de un depredador. Pero, ¿qué clase de depredador podía ser aquella mujer, que según se acercaba a Timm, dejaba un rastro agonizante de sangre y vísceras? Su lógica se impuso a sus temores naturales y dejó de apartarse de ella. Dispuesto a vendarle de la mejor manera posible, aquella inmensa herida.&lt;br /&gt;Mientras, sacaba torpemente de uno de sus bolsillos gasas de compresión, la mujer vaciada alcanzó a Timm. La cual, endiabladamente rápido, se lanzó sobre el pie del Marine. Una inesperada dentellada le sorprendió, haciéndole soltar las gasas que manipulaba.&lt;br /&gt;-¡MIERDA!!! – Gritó aterrado, ¡Aquella mujer le estaba mordiendo!!&lt;br /&gt;Instintivamente, zarandeó su pierna para soltarse de aquella presa. Pero la mujer agarraba firmemente el pie del Marine con sus manos, adoptando una fuerza descomunal, imposible en aquel estado.&lt;br /&gt;Después de varios intentos fútiles por zafarse, una repentina sensación de furia y miedo en forma de sudor frío, nubló su juicio. Y de una potente patada en la cara de la mujer vaciada, consiguió soltarse. Pero la fuerza que impulsó para desengancharse le desequilibró y dando un par de pasos hacia atrás, Timm se desplomó de espaldas.&lt;br /&gt;El aire se le escapó de sus pulmones al caer, y por unas centésimas creyó estar en otro lado. Pero inmediatamente  después, volvió en sí, echando la vista a su torpe perseguidora. Ella, continuaba acercándose a él, de la mejor manera que podía, arrastrándose.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, apareció Stockton, que brutalmente golpeó en la cabeza de la mujer con la culata de su rifle. Primero una, luego otra ¡y otra vez más!&lt;br /&gt;Después de cuatro golpes y un horrible “CRACK”, la mujer pareció dejar de moverse y quedó inmóvil, tumbada boca abajo.&lt;br /&gt;- ¿Estás bien? – Preguntó Stockton, con una ligera sonrisa eufórica, mientras tendía la mano al asustado Timm.&lt;br /&gt;- Sí... sí, estoy bien... – Pudo responder desorientado. Sin darse cuenta, por culpa de aquella fantasmagórica situación, de la sutil satisfacción de su compañero al golpear brutalmente a su agresora.&lt;br /&gt;- ¿La muy puta te ha mordido, no? – Volvió a preguntar, mientras se colgaba su M16A4 como si nada.&lt;br /&gt;- Sí, o eso ha intentado... – Respondió ya en pie, mientras señalaba su bota de cuero, que tenía enganchada parte de un diente.&lt;br /&gt;- Menos mal que le dio por morderte en la bota, ¡la muy cabrona mordió con ganas!&lt;br /&gt;Timm miró incrédulo a Stockton, no lograba comprender cómo podía estar bromeando en un momento así. Si la situación era extraña ya de por sí, aquel tipo la multiplicaba por dos.&lt;br /&gt;Tampoco sabía mucho acerca de aquel joven de veintiún años, no era especialmente sociable. En el tiempo libre era adusto y distraído, no tenía novia, o por lo menos, jamás habló de ella. Su taquilla estaba llena de revistas de armas y novelas bélicas. Sólo parecía sonreír cuando estaba en alguna misión. Aquello hasta entonces le intrigaba. Pero ahora aquella intriga, daba paso a cierta desconfianza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mirada de Timm se cruzó con la del Cabo Noriega, el cual, ya en pie y algo más centrado, dijo fatigadamente:&lt;br /&gt;- No me puedo creer lo que he visto, tío...  &lt;br /&gt;Nadie respondió. En realidad, ¿qué podían decir?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unos interminables segundos después, el Sargento M. Parson apareció bruscamente en la casa junto al 2-Charlie y el sanitario de la sección.&lt;br /&gt;- ¡Informe de la situación Cabo! – Ordenó mientras chequeaba que los cuatro Marines estaban bien. – 2-Charlie, quiero un perímetro defensivo de la casa.&lt;br /&gt;Noriega procuró erguirse un poco y dejar de apoyarse en la pared, pero era incapaz de ocultar su estado de ánimo.&lt;br /&gt;- Sargento M. el... el perímetro es seguro... Hemos... hemos... – Por unos instantes dudó qué era lo que debía decirle. – Encontramos un polvorín, una especie de zulo en el interior de la casa...&lt;br /&gt;El Sargento M. se acercó al Cabo y entonces, se cruzó con la ensangrentada habitación.&lt;br /&gt;- ¿QUÉ DEMONIOS? -  Gritó, con mezcla de incredulidad y asombro.&lt;br /&gt;Algo que, Noriega fue incapaz de responder.&lt;br /&gt;- Le vi levantarse, mi Sargento M. – Interrumpió vacilante Pavalsky. –Estaba muerto..., Stockton y el Cabo le llenaron de plomo al entrar... ¡Estaba muerto, joder! ¡Yo mismo le tomé el pulso!! – Gritó con rabia. – Vigilaba a las niñas mientras el resto inspeccionaba la casa y entonces, le vi levantarse, ¡Coño! ¡Estaba muerto y comenzó a comerse a la mujer!. – Volvió a gritar con lágrimas de impotencia.&lt;br /&gt;- ¿De qué cojones está hablando Marine? – Respondió Parson, señalándole amenazadoramente con el dedo.&lt;br /&gt;- Es cierto Sargento. Vi con mis propios ojos como aquel tipo arrancaba las tripas de la mujer. ¡Y vi como la mujer me miraba mientras ocurría!! – Soltó sobresaltado Noriega.&lt;br /&gt;Parson les miró despectivamente, incapaz de poder o querer comprenderles y acto seguido entró en la habitación. Vio a las tres niñas maniatadas y acribilladas a balazos, vio a la mujer inerte tumbada sobre un inmenso reguero de sangre y vio también, al hombre de la venda en el brazo bañado en sangre y con bastantes heridas de bala, dos de ellas en la cabeza.  Unos segundos después dijo:&lt;br /&gt;- Esto es  una maldita masacre... – Y al salir de allí, continuó mirando a los cuatro Marines. – Vais a tener que dar muchas explicaciones, rogad a dios porque los medios de comunicación no se hagan eco de esto, porque sino os hundirán. Me temo que no puedo hacer nada por vosotros.&lt;br /&gt;Los cuatro Marines le miraron mudos, empezando a ser conscientes de lo que se les venía encima.&lt;br /&gt;- Sargento M., sé que es extraño, pero...&lt;br /&gt;- ¡Moses! A mí no tienes que convencerme. Guárdate las explicaciones para quien te las pida. Ahora, enséñame ese polvorín que habéis encontrado.&lt;br /&gt;Timm asintió desamparado, conduciendo a su Sargento M. hacia la cocina, donde estaba la entrada del zulo. Llevándole así, hasta abajo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Quién coño es este tío? – Preguntó alteradamente el Sargento M., al ver al irakíe del turbante atado al pilar, en medio de aquella oscuridad, maquillada eso sí, por los visores nocturnos.&lt;br /&gt;- No lo sé mi Sargento M., cuando descubrimos este lugar ya estaba aquí, ignoramos el  motivo. Lo... lo único que sé es que es muy violento. – Parson se acercó al apresado irakíe, justo después de clavarle una mirada reservada al joven Timm. Entonces, el hombre del turbante se volvió como loco nuevamente, intentando frenéticamente acercarse a los dos Marines, mientras gritaba rabioso.&lt;br /&gt;Parson se congeló al ver aquella reacción, sorprendido por aquella súbita energía.&lt;br /&gt;- ¡Será cabrón!! – Espetó sobresaltado. Dio marcha atrás y junto a las escaleras, vociferó entre los gritos furibundos del hombre del turbante. - ¡ Milles, Denman!! ¡Bajad aquí ahora mismo con él interprete!! – Cinco segundos después, los dos Marines de la 2-Charlie y Yasir bajaban el oscuro tramo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yasir, él interprete, se acercó prudentemente al desquiciado irakíe, ayudado por una pequeña linterna de mano, que le daba algo de visión. Nervioso y sorprendido comenzó a preguntarle en árabe, quién era y qué hacia allí. Pero el hombre del turbante no respondía, ni siquiera  se inmutaba ante las preguntas, sólo aquel frenético interés por lanzarse sobre ellos. Dubitativo y asustado, continuaba intentándolo. Pero la penumbra del lugar y aquella atemorizante reacción sé lo ponía realmente difícil.&lt;br /&gt;Al cabo de un par de intentos más, fútiles como los anteriores. Terminó.&lt;br /&gt;- ¡Este hombre está loco! No... no parece entender nada. Está... está como...&lt;br /&gt;- Bien, pues tendremos que llevárnoslo, al igual que todas esas cajas de munición que tenemos aquí. Parece que esta vez  inteligencia no se equivocaba. – Respondió con firmeza el Sargento M.&lt;br /&gt;- ¿Entonces, era esto lo que buscábamos mi Sargento M.? – Continuó Timm.&lt;br /&gt;- Sí Marine. Inteligencia tenía vigilados a unos terroristas en el Kurdisthan Irakíe. Como ves, traían armamento y material explosivo hasta Bagdad para atentar contra las fuerzas de la coalición.&lt;br /&gt;- ¿El Kurdisthan Irakíe?? – Preguntó temeroso Yasir.&lt;br /&gt;Timm recordó al escucharle preguntar, que esa zona del país era uno de aquellos lugares en los que, según Yasir, habían llegado casos de aquel virus proveniente de Daghestan.&lt;br /&gt;- Sí, el Kurdisthan Irakíe. – Respondió resoplando malhumoradamente. – ¡Moses, Milles, Denman!! Reducid a este capullo y metedle en un humvee. Hablaremos más tarde con él en la trena, hasta que sepamos quién coño es. Voy a ver si alguien es capaz de poner algo de luz aquí abajo para cargar todo este material.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-7236658169833336399?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/7236658169833336399/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=7236658169833336399' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/7236658169833336399'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/7236658169833336399'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2008/03/una-nueva-invasin-irak-entrada-15.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 15)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-884935230948215280</id><published>2008-02-07T07:11:00.000-08:00</published><updated>2008-02-07T07:17:54.590-08:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 14)</title><content type='html'>Encontraron a Pavalsky en el pasillo, apoyado en la pared, con la mirada perdida, la cara extrañamente pálida y el dedo dentro del gatillo. Justo enfrente de él, estaba la habitación donde vigilaba a los retenidos con la puerta medio entornada. Un hecho que no evitaba dejar escapar unos gritos absolutamente agónicos y aterrados provenientes del interior.&lt;br /&gt;Como una flecha, Noriega se echó sobre Pavalsky seguido por los igualmente sorprendidos Timm y Stockton.&lt;br /&gt;- ¿QUÉ COÑOS PASA AQUI?? – Gritó encrespado, mientras zarandeaba al bloqueado Marine.&lt;br /&gt;Pavalsky centró su mirada en los ojos furiosos del Cabo y medio tartamudeando dijo:&lt;br /&gt;- Se... ¡se levantó!... yo disparé... yo disp...&lt;br /&gt;Consciente del estado de su compañero, Noriega le soltó despectivamente, echando mano de su M249 que colgaba sobre él. Para impetuosamente, entrar en aquella habitación de una fuerte patada.&lt;br /&gt;Pero toda esa arrolladora energía con la que entró en la habitación se disipó mágicamente al ver lo que allí dentro acontecía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había sangre por todas partes, sobre las sábanas blancas de la cama, las paredes, todo parecía estar teñido de rojo oscuro. Y entre aquel mar sanguinolento, llamaba la atención las dos pequeñas figuras de dos niñas maniatadas entre sí, que en un rincón de la habitación  gritaban desde lo más profundo de ellas con auténtico pavor. Una tercera niña, atada también a ellas, yacía en el suelo sin vida, mezclada con aquel imperante color carmesí. Pero aquella imagen, la de su hermana muerta, no era el foco de sus miedos.&lt;br /&gt;Entristecido y sobresaltado por aquella imagen, Noriega se acercó a las niñas, lleno de preguntas a la espera de respuestas. Pero justo, cuando llegaba a las dos niñas que ignoraban totalmente su presencia, se topó con el origen de sus temores.&lt;br /&gt;Detrás de la cama, fuera de su alcance visual desde fuera de la habitación, encontró los cuerpos de sus supuestos padres. Pero para Noriega, un veterano ya de guerra, lo que se le presentó le helo el alma, marcando su humanidad con un estigma que jamás podría borrar. Pues delante de él, encontró al hombre del brazo vendado, abatido por ellos hacía poco más de diez minutos. Que en cuclillas y sin ningún pudor, arrancaba con sus ensangrentadas manos las entrañas de la mujer que hacía poco dormía con él. Sangre y vísceras manaban del torso de la mujer, mientras el hombre que debía estar muerto por los disparos que le habían descargado, desgarraba como si nada el interior de su mujer, para luego, en un acto lento pero inquietantemente seguro, llenarse la boca insaciablemente con aquellas calientes tripas.&lt;br /&gt;Aquel aguerrido Cabo del Cuerpo de Marines, se quedó totalmente paralizado durante un par de segundos, sin poder tener control ninguno de su ser, solo capaz  de observar aquella obscena y terrorífica imagen.&lt;br /&gt;La voz de uno de los Marines le despertó de aquel pavoroso trance. Aquel lazo con su realidad, que era la voz de uno de sus compañeros, le despertó. Y poco a poco, los recuerdos de su vida, de quien era y donde estaba, le ayudaron a volver en sí y tomar nuevamente el control de sí mismo.&lt;br /&gt;Pero de poco sirvió, pues al volver en sí, su sentido común le indujo a alejarse de allí, dando marcha atrás. Momento en el cual, se tropezó con las piernas de la niña sin vida. Obligándole a rectificar el paso y dar un fuerte pisotón para mantenerse en pie. La vibración pareció llamar la atención del hombre del brazo vendado, el cual, levantó la mirada del cuerpo que hurgaba para centrarse en Noriega, mientras aún masticaba órganos que salían de su boca chorreando sangre. Pero aquello no fue todo, pues casi al mismo tiempo, la cabeza de la mujer vaciada, que yacía caída y totalmente tapada por el pelo, se irguió lenta pero inexorablemente en dirección al aterrado Marine. Mostrando entre aquel enmarañado y frondoso pelo oscuro, unos ojos blancos y abiertos como platos.&lt;br /&gt;La locura pareció invadir por un segundo al Hondureño, que sobrepasado por la situación se lanzó marcha atrás jadeante, golpeándose con un mueble que le desequilibró, haciéndole caer así junto a la puerta de la habitación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Timm se apresuró a ayudarle a ponerse en pie, pero Noriega totalmente fuera de sí, se colocó su ametralladora ligera en posición de tiro a la cadera y todavía en el suelo, comenzó a disparar indiscriminadamente sobre la habitación. No apuntaba, simplemente mantenía el dedo en el gatillo descargando los doscientos proyectiles que cabían en el cargador de aquel arma, sin importarle que las dos asustadas niñas cayeran bajo el fuego. Consciente de aquella posibilidad, Timm procuró quitarle el arma a su desatado compañero. Pero para cuando consiguió hacerse con ella, ya era tarde. Las dos pobres niñas, ya descansaban sin vida después de la peor noche de sus cortas existencias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Timm tiró la ametralladora a un lado mientras observaba a su catatónico Cabo, preguntándose qué demonios había hecho reaccionar así a aquel hombre. La sensación de escapársele la situación de sus manos hizo que de sus ojos brotaran lágrimas. Una impresión de agobio y suciedad, obligó a Timm a quitarse el casco, para comenzar a deslizar sus manos sobre su pelada cabeza, nerviosamente, una y otra vez.&lt;br /&gt;- ¿QUÉ COÑO HA PASADO? ¿QUÉ COÑO HA PASADO???? – Se preguntaba a sí mismo.&lt;br /&gt;Envuelto en una sensación de incredulidad miró a sus compañeros. Pavalsky que reposaba de rodillas apoyado en la pared, parecía estar como ido, como fuera de lugar. Al igual que Noriega, pero éste, además, parecía balbucear palabras mientras continuaba en el suelo. Su cara llena de sudor, mostraba unos ojos abiertos como platos y el color de su piel era tan pálida como la de Timm, a pesar de tener una tez muy morena. Stockton, mucho más en su sitio mentalmente que sus tres compañeros, dijo entre aquel duro silencio:&lt;br /&gt;- Tenemos que avisar al Sargento Mayor...&lt;br /&gt;Timm miró durante un segundo la cara de Stockton e intentando sobreponerse a aquello, se agachó para agarrar la radio de Noriega.&lt;br /&gt;- Zulú-2. Aquí Zulú-2-Delta. ¿Me recibes?? Cambio. – La estática crepitó.&lt;br /&gt;- ¡Aquí Zulú-2!. Informe de la situación Zulú-2-Delta. Cambio.&lt;br /&gt;Timm carraspeó y se dispuso a apretar el botón de la radio para dar un informe de la situación, cosa que le parecía prácticamente imposible, en realidad no sabía muy bien que estaba pasando. Pero justo cuando se propuso hacerlo, escuchó el balbuceo de alguien en la habitación. ¡Todavía había alguien vivo! Pensó.&lt;br /&gt;-¡Civiles heridos!! ¡Necesitamos evacuación inmediata!! Corto.&lt;br /&gt;Sintiéndose culpable por  la muerte de aquellas inocentes niñas, Timm soltó la radio y se abalanzó rápidamente, al interior de la habitación para identificar aquel gemido y procurar practicar los primeros auxilios hasta que llegara ayuda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces fue cuando se percató de donde provenían aquellos gemidos. Pues se encontró de frente con el origen de aquel horror.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todos estaban tumbados, todos llenos de sangre, todos sin vida. Todos sin movimiento, como en una macabra foto. Todos, excepto la mujer vaciada.&lt;br /&gt;Los gemidos provenían de ella, que inútilmente intentaba erguirse para acercarse al alucinado Timm. Una tremenda arcada empujó violentamente su garganta al ver aquel horrible agujero en sus tripas y un ligero mareo desequilibró su cuerpo al intentar razonar cómo podía intentar aquella mujer levantarse con aquel destrozo en su cuerpo. Pero lo cierto, es que lo intentaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aguantando las ganas de vomitar, Timm se acercó a la destrozada mujer para ayudarla, aunque sin saber cómo hacerlo. Pero entonces, la mujer vaciada dejó de retorcerse torpemente mientras gemía. Para adoptar una actitud furiosa y violenta hacia el joven Marine. Aquella mujer gritaba alocadamente mientras levantaba sus ensangrentados brazos. Abría la boca mostrando sus dientes mientras pegaba dentelladas al aire. Como por coincidencia, comenzó a arrastrarse ayudándose de sus manos y pies mientras no dejaba de gritar, con aquellos ojos blancos, clavados en él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquello no podía ser cierto, no podía...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-884935230948215280?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/884935230948215280/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=884935230948215280' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/884935230948215280'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/884935230948215280'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2008/02/una-nueva-invasin-irak-entrada-14.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 14)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-6350824165971117149</id><published>2007-12-21T11:21:00.000-08:00</published><updated>2007-12-21T11:22:07.062-08:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 13)</title><content type='html'>La noche era fría. La luna totalmente ovalada, estaba despejada, aclarando así la inmensa oscuridad. Los humvees habían apagado sus motores y luces, y sosegadamente el silencio se hizo imperturbable. O eso le pareció a Timm, poco antes de que Noriega informara con su acento ronco:&lt;br /&gt;- ¡Listos Sargento M.!&lt;br /&gt;- Bien. – Respondió Parson mientras colocaba rudamente un cargador en su M16A4. – La redada consta de cinco casas que hay que registrar. Nosotros, el Núcleo 2 de la Sección Zulú, nos encargaremos de dos de ellas. Justamente las que están ubicadas en esta callé. La 2-Charlie entrará conmigo en una de ellas y vosotros, la 2-Delta, haréis lo propio en la otra. Todo al mismo tiempo, para evitar sorpresas. Quiero estar informado continuamente de cualquier inconveniente que tengáis. ¿Entendido?&lt;br /&gt;- ¡Sí, mi Sargento M.! No se preocupe.&lt;br /&gt;- Bien Cabo. No creo que haga falta recordarle que quiero que todos terminen la misión de una pieza. ¿Recibido? A la mínima, abrid fuego. Tenemos confirmación de que son agujeros de Al Qaeda.&lt;br /&gt;- ¡Sí, mi Sargento M.!&lt;br /&gt;Parson sacó un pequeño plano de la zona donde estaban marcadas las casas ha registrar y señalando uno de los puntos indicados continuó:&lt;br /&gt;- Este edifico es vuestro objetivo. Está ha unos cien metros subiendo esas escaleras que hay en ese callejón. De todas formas para que no haya equivocaciones, la fachada esta marcada con luz estroboscópica. Recordad que solo podréis ver la luz que emite, con los visores nocturnos. ¿Alguna pregunta?&lt;br /&gt;- Mi Sargento M. ¿Qué buscamos exactamente?&lt;br /&gt;- ¡Yo que coños sé, Moses! ¡Buscamos cualquier cosa! Armas, informes de operaciones terroristas, IEDS, Fedayines armados... ¡Lo que sea! – El Sargento se contuvo esperando alguna pregunta más, pero ninguno dijo nada. - Bien, ¡vamos al lió! &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La adrenalina, que recorría el cuerpo de Timm mientras subían las escaleras, jugaba chispeante en su estómago. Su cabeza, ya no era aquel envase lleno de dudas y preocupaciones. Poco a poco, se convertía en un recipiente lleno de sangre fría y calculador pensamiento. El mismo sabía que ya no era el que fue hacía unos meses. Se sentía como iluminado.&lt;br /&gt;En sus manos, sopesaba reciamente la Mossberg 500. Acostumbrado a su M16A4, aquella escopeta de combate le resultaba algo incómoda y un poco más pesada. Ya había tenido contacto con aquel arma en el campo de tiro y lo que realmente le había encantado de ella, era la facilidad para encarar. Desde luego, pensaba, dentro de un edificio sería imposible fallar un disparo con aquel trasto.&lt;br /&gt;Con un gesto apresurado y sin parar de correr, activó su visor nocturno. Colocando sus binoculares a la altura de sus ojos, comenzó a ver todo claramente, con esas inconfundibles tonalidades de verde abarcando su visión.&lt;br /&gt;Doblaron una esquina más, todo estaba tranquilo y en silencio. Al frente, se toparon con el brillo casi blanco de la luz estroboscópica. Allí estaba la casa. Aparentemente tranquila y sin ninguna luz encendida en su interior.&lt;br /&gt;Sin decir nada, los Marines se agruparon en la pared adyacente a la puerta principal de la casa, dejando a Timm pegado a ella. Todos se agacharon sin dejar de encarar sus armas, esperando órdenes. Acto seguido, Noriega avisó escuetamente por radio al Sargento M. Parson de que estaban en posición. No hubo más tiempo para la calma.&lt;br /&gt;- Brecha. – Susurró el hondureño, mientras palmeaba la espalda de Timm.&lt;br /&gt;Acatando la orden automáticamente, colocó la bocacha de la escopeta en la cerradura de la puerta. Miró al lado contrario y apretó el gatillo.&lt;br /&gt;-¡BOOOM!!!!&lt;br /&gt;La potencia del disparo arrancó parte de la débil puerta, que cedió hacia dentro del edificio, entornándose temblorosamente. El resto de los Marines entraron apresuradamente, casi pegados unos de otros, mientras que Timm accionaba la corredera de su Mossberg, haciendo saltar así la vaina vacía que residía en la recamara, para colocarse automáticamente un nuevo cartucho.&lt;br /&gt;Rápidamente entró, justo detrás de sus compañeros. Se encontró entonces, en una especie de salón sencillamente vacío, con su televisión y sofá. Al fondo, un pasillo. Al encararlo, los Marines escucharon unos gritos femeninos procedentes de una puerta.&lt;br /&gt;Sin vacilar, ni hablar. Los Estadounidenses tomaron posiciones junto a ella e inmediatamente, la echaron abajo de un fuerte patadón propinado por Stockton. Dentro, una mujer gritaba aterrada tapando su cuerpo con las sábanas de la cama. Junto a ella, un hombre con un exagerado vendaje en su brazo derecho, se afanaba por echar mano a un rifle AK 47 que tenía junto a la mesilla.&lt;br /&gt;Los dos Marines que habían entrado en la habitación, ni pestañearon. Con una milimétrica coordinación, Stockton y Noriega dispararon a la vez sobre el sorprendido Irakíe, que se desplomó sin vida sobre la cama. La mujer, que hasta aquel momento parecía estar en shock, reaccionó rápidamente, intentando alcanzar el rifle que había dejado caer su pareja sobre la cama. Pero una fuerte patada en su rostro, evitó alcanzarlo. Proyectándola al suelo de la habitación totalmente noqueada.&lt;br /&gt;- ¡ Hija de puta! – Espetó eufórico Pavalsky, mientras observaba como la cara de la joven inconsciente, comenzaba a sangrar profusamente.&lt;br /&gt;Noriega agarró el rifle de procedencia rusa y lo lanzó fuera de la habitación mientras ordenaba:&lt;br /&gt;-¡Vamos! ¡Continuemos!&lt;br /&gt;Timm, que estaba en el pasillo cubriendo la retaguardia, se puso en vanguardia al escuchar a su Cabo.&lt;br /&gt;Al final, encontraron una rústica y desvencijada cocina, que hacía las veces de cuarto de baño, gracias al plato de ducha que había instalado.  Justo enfrente, una nueva puerta. Al golpearla para entrar, Timm se encontró con 3 niñas que en un rincón de la habitación, lloraban asustadas, bien apretadas entre sí, como si el calor de sus hermanas las fuera a proteger.&lt;br /&gt;Al verlas tan desconsoladas, Timm se avergonzó de estar apuntándolas, e instintivamente bajó la Mossberg.&lt;br /&gt;- Moses.&lt;br /&gt;- Sí, Cabo. – Respondió sin dejar de mirar a las niñas, ya con una cara menos agresiva, y asomando una especie de sonrisa tranquilizadora, mientras les tendía la mano.&lt;br /&gt;- ¿Esperas qué se echen a tus brazos? Joder Timm, eres todo corazón. ¡Coño!  ¡Cojelas y metelas en la puta habitación donde están sus padres! ¡Pavalsky! ¡Espósalas y vigílalas! ¡El resto, a registrar este puto agujero de mierda! A ver qué encontramos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Nada. – Informó Stockton.&lt;br /&gt;- Yo tampoco he encontrado nada en el salón. – Continuó Noriega. - ¿Hay algo en esa habitación Pavalsky?&lt;br /&gt;- Negativo. – Se le pudo escuchar, entre el ruido que hacían al tirar las cosas que había dentro de los cajones, impunemente.&lt;br /&gt;Timm, algo más delicadamente, registraba los cajones y muebles de la cocina, pero tampoco encontraba indicios de que aquella casa fuera un nido de terroristas. Que aquel hombre tuviera un rifle en su casa, no significaba nada. Bagdad era la ciudad con más rifles de asalto per capita del mundo, gracias al suministro indiscriminado que hizo su antiguo líder, Sadam Husein antes de la invasión Norteamericana, para “...defender sus casas de la amenaza hereje”.&lt;br /&gt;Descorazonado al pensar que se habían equivocado, se cruzó de brazos y agachó la cabeza, intentando pensar en algo agradable.&lt;br /&gt;Pero en ese instante, una extraña señal en el suelo le llamó la atención. Fijándose más detenidamente, se percató de que eran las marcas de algo de bastante peso que se había arrastrado numerosas veces en ese mismo lugar. No tardó en darse cuenta de que uno de los muebles era el causante de aquellos arañazos. Por un instante, se transportó a su infancia, al recordar los numerosos castigos que cayeron sobre él, por arrastrar los muebles en casa.&lt;br /&gt;Sin decir nada, agarró fuertemente aquella encimera y torpemente, la empujó como un metro. Efectivamente, acababa de encontrar algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Qué mierdas es esto? – Preguntó sonriente Stockton.&lt;br /&gt;- Una puerta Marine. Probablemente a un sótano, o un zulo. Es justo lo que buscábamos. Puede ser incluso un polvorín. Vamos a bajar. ¡Moses! ¡Conmigo!.&lt;br /&gt;Una vez abierta, la pesada puerta les reveló unas improvisadas y estrechas escaleras en penumbra total. Pero gracias a los sofisticados visores nocturnos, pudieron tomarlas sin preocuparse en donde pisaban.&lt;br /&gt;Al comenzar a bajar, un extraño olor a humedad y almizcle embriagó sus sentidos.&lt;br /&gt;Cuando casi llegaban al final de las escaleras, un extraño balbuceo les heló el alma.&lt;br /&gt;- ¿Qué cojones..? Hay alguien ahí Moses. Atento.&lt;br /&gt;Los dos Marines levantaron sus respectivas armas. Justo al final de las escaleras, había una bifurcación a la izquierda.&lt;br /&gt;Al tomarla, pudieron ver una especie de sótano de no más de siete metros cuadrados. Junto a las paredes, había apiladas, grandes cajas de munición y armas. Pero aquello no fue lo que más les llamó la atención.&lt;br /&gt;En medio de aquel habitáculo, un gran pilar de madera sostenía todo aquello. Pero atado sobre él, yacía de pie la figura grotesca de un hombre con la cabeza gacha, ataviado con un turbante irakíe medio caído, que murmuraba cosas ininteligibles.&lt;br /&gt;Sin dejar de apuntarle, Noriega indicó a Timm:&lt;br /&gt;- Debe ser un prisionero...&lt;br /&gt;Pero no pudo decir más, impresionado, por la reacción enérgica que tuvo el hombre del turbante al escucharle hablar.&lt;br /&gt;-¡ARGGHHH!!!! – Gruñía continuamente, como poseído.&lt;br /&gt;- ¿Qué demonios? – Gritó estupefacto Timm&lt;br /&gt;El hombre atado, no dejaba de revolverse inútilmente contra sus cadenas. Lleno de furia, se vencía todo lo que su sujeción le permitía hacia los dos Marines. Los cuales, inquietados por aquella extraña reacción, incluso dieron un paso atrás, sin dejar de apuntarle.&lt;br /&gt;- ¿Qué pollas le pasa a este tío? – Se preguntaba incrédulamente. – Voy a avisar al Sargento M. de este puto hallazgo. A ver qué cojones quiere que hagamos, ¡joder!&lt;br /&gt;Pero justo cuando el Cabo Noriega se disponía a dar parte por radio, unas descargas de disparos provenientes de arriba de la casa, les captó la atención.&lt;br /&gt;- ¡MIERDA! ¿QUÉ COJONES PASA AHORA?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-6350824165971117149?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/6350824165971117149/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=6350824165971117149' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/6350824165971117149'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/6350824165971117149'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2007/12/una-nueva-invasin-irak-entrada-13.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 13)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-7992585515304623030</id><published>2007-12-13T13:49:00.001-08:00</published><updated>2007-12-13T13:49:31.804-08:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 12)</title><content type='html'>El día siguiente comenzó como otro cualquiera. Tocaron diana pronto y pasaron la mañana con ejercicios y prácticas. Después, se ducharon y comieron algo. Esta vez en el Burguer King que había en la zona de recreo. Las cadenas más importantes de comida rápida habían recibido contratos allí en la base, para occidentalizar su entorno y así, dar un poco de ambiente familiar a los jóvenes que estaban destinados tan lejos de sus casas, eso sin contar claro, con su correspondiente beneficio económico por ello. Era la rutina de siempre, salvo que extrañamente, las comunicaciones seguían sin funcionar. Algo que a Timm, por extraño que pareciese, no le sorprendió, sabía que algo estaban intentando ocultar sus mandos. ¿Pero el qué?&lt;br /&gt;Muchos Marines se quejaron por ello, el ambiente era muy tenso por culpa de aquella “guerra de guerrillas” que adueñaba Bagdad y los jóvenes Marines mantenían la cordura hablando con sus familiares, ya fuera por teléfono, videoconferencia o el mismo messenger. Pero todo eso, ya no funcionaba y no habían recibido ninguna explicación por ello. Así que los ánimos en aquel día, se caldearon un poco más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿De veras será tan difícil arreglar el tema de las comunicaciones? – Dijo mientras tiraba los deshechos de su menú Big King a la papelera.&lt;br /&gt;- No creo que las comunicaciones estén rotas, Sean. Creo que es cosa de los mandos. – Le respondió Timm sorbiendo lo que quedaba de su coca cola.&lt;br /&gt;- ¿Quieres decir que nos están incomunicando??&lt;br /&gt;- ¡Venga ya, Timm! – Interrumpió Stockton. – No me vengas con teorías de conspiración.&lt;br /&gt;- ¿Y para qué querrían hacer algo así, Timm? – Preguntó intrigado Sean.&lt;br /&gt;- No lo sé, quizá pretenden evitar que sepamos algo de fuera, alguna noticia internacional o incluso de fuera de los muros de la base. Ni idea...&lt;br /&gt;- Tonterías. – Despreció Stockton. - ¿Por qué ocultarnos de tal manera una información exterior? ¿En qué podría afectarnos a nosotros? Suficiente mierda tenemos ya, ¡me suda los cojones el resto del mundo! - Timm no respondió, simplemente se encogió de hombros y arqueó sus cejas. En algo les afectaría, para Timm estaba claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tranquilidad de los Marines de la Sección Zulú se truncó inesperadamente, cuando el día comenzaba a atardecer.  Justamente cuando los Sargentos M. Parson y Shelton entraron por la puerta del barracón pertrechados con todo el equipo de combate.&lt;br /&gt;- ¡ MARINES!! ¡DEJAD DE PERREAR!! – Gritó Parson.&lt;br /&gt;- ¡LES QUIERO LISTOS EN MEDIA HORA!! ¡TENEMOS TRABAJO QUE HACER!! – Le secundó Shelton. - Quiero a todos los Cabos de Grupo conmigo, ¡YA!!!&lt;br /&gt;Rápidamente todo el barracón se puso en pie, dirigiéndose hacia sus taquillas y comenzaron a ponerse todos los trastos de faena. En quince minutos todos estaban listos y esperando órdenes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Eh!! ¡Noriega!!  ¿Qué toca hoy? – Preguntaba Pavalsky mientras terminaba de ajustarse el correaje de su casco PASGT en el que anclado sobre él, llevaba su visor nocturno de tercera generación.&lt;br /&gt;- Registro de viviendas, Henry. – Le contestó. – Hay una serie de casas que pueden estar albergando insurgentes y armamento. Ya sabes, lo típico. Entramos, registramos y con un poco de suerte nos llevamos un regalito insurrecto.&lt;br /&gt;- ¿Hoy nos toca asustar un poquito, eh?? – Sonreía Stockton. – ¡Somos los putos amos de la noche!!!&lt;br /&gt;- ¡Moses!- Continuó el Cabo. – Esta noche serás el “masterkey” del 2-Delta. ¿ Algún problema?&lt;br /&gt;- Ningún problema. – Contestó indiferente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En operaciones de registro en interiores de edificios, el Cuerpo de Marines armaba a un hombre por escuadra con una escopeta de combate, llamado así cariñosamente “masterkey”. Su función principal es la de brechar puertas cerradas gracias a su munición de postas. Pero, además, es muy común entre los Marines para despejar habitaciones, gracias a su fuerza indiscriminada a corta distancia.&lt;br /&gt;Actualmente el Cuerpo tenia en servicio la Benelli M1014, pero debido a su incapacidad para usar todos los tipos diferentes de munición para dichas armas, se adoptó también la Mossberg 500, una escopeta de combate de accionamiento manual por bomba, también usada por el US Army.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La noche cayó irremediablemente, y la Sección Zulú fue formada en un gran patio de la base. Como solía ser habitual, las horas pasaron en espera de una orden que les hiciera montar en los humvees y dirigirse al objetivo. Así que, los Marines aprovechaban para revisar su armamento varias veces, charlar y bromear sobre el cómodo culo del Coronel que debía darles la orden de salida.&lt;br /&gt;Así, tres horas después, el Teniente Schoenner, dio la esperada orden y todos subieron ansiosos a sus vehículos.&lt;br /&gt;Al entrar al humvee, Timm vio al intérprete de la Sección, Yasir. Que aguardaba dentro del vehículo con su pasamontañas en la mano y el chaleco antifragmentos bien ceñido. Con una preocupada expresión en su cara.&lt;br /&gt;- ¿Algún problema Yasir? – Le preguntó interesado.&lt;br /&gt;- Ningún problema amigo Norteamericano. – Respondió con una muesca de incomprensión.&lt;br /&gt;- ¡Venga ya! – Gritó Pavaslky. – ¿No será que tu mujer te ha dejado, para irse al harén de un rico Sultán?? &lt;br /&gt;Yasir le miro sorprendido y no precisamente por la blasfema broma que soltó el Marine.&lt;br /&gt;- ¿Qué pasa Yasir? – Insistió el Cabo Noriega, mientras golpeaba con la culata de su ametralladora M249 a la cabina del conductor, para avisar que estaban todos dentro.&lt;br /&gt;- ¿Acaso no tienen televisión? – Preguntó el Irakíe, más sorprendido aún.&lt;br /&gt;Todos los Marines a bordo del humvee se miraron entre ellos al atar cabos. A Timm se le paró el corazón por un segundo al escucharle. Los augurios que tuvo eran ciertos, algo estaba pasando y debía ser gordo para que los Mandos Norteamericanos intentaran esconderlo.&lt;br /&gt;- Desde ayer estamos sin comunicaciones... – Respondió un tanto avergonzado.&lt;br /&gt;Yasir les miró estupefacto, al intuir el desconocimiento de los Norteamericanos y tragando saliva, continuó:&lt;br /&gt;- Por lo visto, hará casi una semana que un grupo de terroristas islámicos atacaron unas antiguas bases militares Rusas en la actual República de Daghestan. Después de unos días, la información se desarrollo un poco más, dando a conocer que esas bases fueron atacadas para robar algún tipo de agente bacteriológico... – Tomó aire y continuó. – Después, informaron de que algo estaba pasando, noticias de que aquel virus se estaba propagando entre la población. Los Rusos cerraron las fronteras, y la CDC, el centro de control de enfermedades fue desplegado allí para controlar la situación. Lo último que escuché es que se han encontrado brotes de dicho virus en el mismísimo Kurdisthan Irakí. – Exhalo aire intentando expulsar los nervios y mirando a los ojos de Timm, terminó. – Estoy preocupado por mi familia, quizá ese virus no llegue hasta aquí, pero si lo hace no sé a donde marchar, no tenemos parientes fuera de aquí y nuestros recursos económicos...&lt;br /&gt;-¿Un virus?? ¿Y qué demonios hace ese virus?? – Preguntó incrédulo Pavaslky.&lt;br /&gt;- No se sabe, en realidad, parece que los científicos no se ponen de acuerdo en afirmar qué es exactamente, o por lo menos, eso es lo que dicen en la televisión. Lo único que parecen corroborar es que es extremadamente infeccioso...&lt;br /&gt;- Pero...&lt;br /&gt;Timm, se quedó sin palabras. Mil preguntas asaltaron su mente en ese instante. Pero el miedo, la desconfianza y las dudas enmudecieron su boca.&lt;br /&gt;Todos callaron, presos de aquella extraña noticia. Quizá, si los responsables militares no hubieran optado por censurar aquella información, ahora aquellos Marines, seguros de las decisiones de sus Mandos, no habrían dado mucha importancia a aquel dato. Sin embargo, en ese momento, todos se preguntaban qué pasaría si ese virus llegase a Bagdad.&lt;br /&gt;- ¿En serio dudáis de que no se tomen las medidas adecuadas respecto a ese “virus”??? – Gritó Noriega, que como responsable de escuadra, intentó confortar al grupo y también, porque no, a él mismo. - ¿Acaso no estamos preparados para situaciones como esa?? ¿ Recordáis los entrenamientos NBQ?? ¿Acaso no están los almacenes de la base llenos de trajes y materiales para la guerra bacteriológica??? Maldita sea, ¡Dejad de pensar en tonterías y centraros en la misión de hoy!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las palabras del Cabo Noriega fortalecieron la moral de los Marines. Era cierto que la ignorancia que sufrían les producía miedo y duda, pero aquellos hombres confiaban en su entrenamiento, tanto era así, que apostaban sus vidas por ello. Así que, de alguna manera, el saber que estaban preparados para afrontar situaciones de ese tipo, devolvía la confianza a sus desmesurados egos.&lt;br /&gt;Timm observó a Yasir, que seguía cabizbajo. Para aquel padre de familia, ese discurso no tranquilizaba su bulliciosa mente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuarenta minutos después, los humvees llegaron a su destino.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-7992585515304623030?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/7992585515304623030/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=7992585515304623030' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/7992585515304623030'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/7992585515304623030'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2007/12/una-nueva-invasin-irak-entrada-12.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 12)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-2195521407612566167</id><published>2007-11-16T08:04:00.000-08:00</published><updated>2007-11-16T08:05:27.367-08:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 11)</title><content type='html'>Una de las explosiones derribó un tabique del cuarto de baño y todos los mal colocados ladrillos, se vencieron sobre el armario que yacía encima de Timm. El peso de los cascotes, le hicieron ver las estrellas, pero no era nada importante, el armario había absorbido el impacto. Estaba vivo después de todo.&lt;br /&gt;Durante los seis segundos siguientes, Timm se mantuvo en silencio embriagadoramente aturdido. El intenso pitido que taponaba sus oídos como consecuencia de la explosión, le impedía escuchar nada, y tampoco podía ver, por culpa de todo lo que tenía encima. Lo único que mantenía su mente algo más despejada, era la preocupación por saber como estaban sus compañeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El pitido fue menguando lentamente, y entonces, pudo identificar lejanamente el eco de multitud de disparos.&lt;br /&gt;Intentó incorporarse y un fuerte dolor le sobrevino en todo su cuerpo, tenía más peso encima de lo que pensaba. Pero eso no le iba a parar, en la granja de su padre estaba más que acostumbrado ha cargar con grandes pesos, ya desde muy joven. Una chispa de orgullo incendió los magullados músculos de su cuerpo y comenzó a flexionar sus brazos y piernas. El mueble empezó a ceder hacia un lado, hasta que al fin, ya de cuclillas, consiguió zafarse del trasto.&lt;br /&gt;Intentó incorporarse, pero un fuerte mareo se lo impidió, su cabeza daba vueltas. Pudo notar que los disparos habían terminado, eso, o al final se había quedado totalmente sordo. Entonces, alguien le agarró de los hombros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡La madre que te parió, Timm!! ¡Estas echo un toro!!! – Escuchó inmediatamente después.&lt;br /&gt;Timm se giró para identificar aquella voz y vio como Pavaslky y otro Marine que no conocía, le ayudaban a incorporarse.&lt;br /&gt;- ¡Mirad a quien me he encontrado debajo de un montón de escombros!!! – Gritó Pavalsky con una total sorna en su voz.&lt;br /&gt;El resto de la 2-Delta le observaba, todos sonrientes, pero todavía envueltos en el aura de tensión que aparecía en los momentos de peligro. A sus pies, los cuerpos de los tres insurgentes que habían lanzado las granadas. Aquello parecía una foto sacada después de una cacería, los cazadores sonrientes y relajados portando sus armas y  a sus pies las presas en exhibición.&lt;br /&gt;- ¿Qué ha...? – Quiso preguntar echándose la mano a la cabeza, o más bien, a su casco.&lt;br /&gt;- ¡Serás cabronazo!! – Le interrumpió Pavalsky. - ¡Maldita sea! He visto muchos Marines asustados, ¡Pero ninguno capaz de esconderse tan bien debajo de un muro caído y un puto armario!!&lt;br /&gt;El resto acompañó la broma con sonoras risotadas. Timm empezó a atar cabos. Entonces, esquivando los cuerpos inertes de dos grandes zancadas, el Sargento M. Parson se cruzó delante de él y con una polvorienta palmada sobre Timm, dijo:&lt;br /&gt;- Un oportuno aviso muchacho, nos salvaste el pellejo. – y salió del apartamento sin mediar una palabra más.&lt;br /&gt;Noriega le ofreció un cigarrillo encendido mientras se echaba a la boca otro. Timm no fumaba, pero todavía estaba algo desorientado y lo acepto casi sin darse cuenta.&lt;br /&gt;Salió fuera de la vivienda. Allí, en el descansillo, el resto de la sección Zulú, subía y bajaba las escaleras empujando a civiles esposados. Estaban desalojando el piso para tomar posiciones.&lt;br /&gt;Junto a la puerta de la vivienda de al lado, el Teniente Schoenner había abordado al Sargento M. Parson y le estaba echando una tremenda bronca. Algo referente a “...reiteradas desobediencias.”&lt;br /&gt;El humo del cigarro de Timm penetró en su garganta y produjo una fuerte tos que llamó la atención del Teniente y el Sargento M.&lt;br /&gt;- Ya hablaremos Sargento. – Terminó irritadamente Schoenner y salió de la tercera planta.&lt;br /&gt;Por su parte, Parson sacó sin disimulo su petaca y bebió de ella. Luego, como si nada, se acercó a Timm y gritó:&lt;br /&gt;- ¡SE ACABO EL DESCANSO!!! Todo el mundo conmigo ¡YA!!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Rápidamente, la Sección Zulú al completo, tomó la fachada norte del edificio. La idea era controlar los accesos de la zona de rescate para evitar posibles refuerzos enemigos, así como la huida de los insurgentes que actualmente, hostigaban al Senador y sus escoltas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez que Timm se acomodó en la esquina de una habitación bastante descuidada, pero que desprendía un agradable olor a incienso, comenzó a notar un estremecedor frío por todo su cuerpo. Fuera, continuaba haciendo bastante frío y desgraciadamente para él, su ropa todavía no se había secado desde que pasaron por el canal. Y ahora que estaba más calmado y relajado, su cuerpo se estaba arreciendo. De alguna manera le ayudaba el pensar que el resto de sus compañeros estaban igual. “Mal de muchos, consuelo de tontos”, pensaba. En fin, si el resto de sus compañeros podía aguantarlo, el no iba a ser menos.&lt;br /&gt;La esquina tenia al lado un gran ventanal por el que se podía ver gran parte de la calle que tenían que vigilar. El resto de los Marines de la 2-Delta, hicieron lo propio en otras ventanas. Todos con sus armas preparadas.&lt;br /&gt;- ¿Cómo vais de munición? – Preguntó de repente el Cabo Noriega.&lt;br /&gt;Todos comenzaron a palpar sus chalecos.&lt;br /&gt;- Bien, cinco cargadores. – Indicó Pavalsky.&lt;br /&gt;- Ídem. – Le siguió Stockton, que ágilmente cambió de cargador.&lt;br /&gt;- Estoy OK. – Afirmó Timm despreocupadamente. A lo que Noriega respondió, lanzando una mochila al suelo.&lt;br /&gt;- Bueno, aquí tenéis munición de sobra “por sí las moscas”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Las horas pasaron y salvo un par de civiles abatidos (imaginaba Timm que por error) desde otros ventanales, no hubo más acción. Lo que sí les acompañó durante esas horas fue el tiroteo continuo que no disminuía, en la zona donde estaba el VIP. Los Marines bromeaban  al escuchar las detonaciones de los rifles, y clamaban soezmente enfervorizados, cada vez que escuchaban los cañones de 25 mm de los bradleys disparando. Timm, sin embargo, rifle en ristre, observaba la calle apoyado sosegadamente en aquella esquina que había hecho suya, mirando los dos inmóviles cadáveres, rogando porque ningún infeliz se cruzara por allí  y compartiesen el mismo destino. Estaba confuso respecto a eso, antes de alistarse jamás hubiera creído que matar a un civil fuera a quedar impune de esa manera, pero allí, todo era distinto. No solo el valor de las vidas de aquellos desgraciados, sino también la forma que tenia él mismo de verlo. Había visto morir a civiles, incluso muy probablemente alguno fue asesinado por él, al subir las escaleras. Y, sin embargo, se permitía el lujo de estar pensando serenamente en todo aquello, como si él no estuviera allí. Le aterrorizaba imaginar que se estaba insensibilizando, pero así era, de alguna manera, todo aquello le estaba cambiando, todo ocurría tan rápido y tan continuo, que el joven Timm no llegaba a asimilar todo lo que estaba viendo o haciendo. Como en un sueño convertido en realidad. Y mientras fuera así, seguiría en ese extraño limbo, pero ¿Qué pasaría cuando ya no estuviese allí y pudiera pensar en todo lo que había visto??&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El ritmo del tiroteo fue menguando, hasta casi desaparecer  y por alguna extraña razón, todos los Marines dejaron las bromas y se quedaron tensamente observando la calle. Fue entonces, cuando de entre una pequeña callejuela, empezaron a salir corriendo unos quince o veinte irakíes armados, claramente los hostigadores enemigos. Que sin mucha atención, corrían despavoridos.&lt;br /&gt;Stockton levantó rápidamente el M16A4 para comenzar a disparar, pero con un gesto firme, alzando la mano, Noriega le indicó que se quedara quieto.&lt;br /&gt;- Espera a que estén todos a la vista. – Dijo.&lt;br /&gt;Un par de segundos después, algún Marine desde otro ventanal comenzó a disparar, lo que produjo una reacción en cadena. Al instante siguiente, todos los Marines disparaban sobre los emboscados insurrectos que nada pudieron hacer. Pocos segundos después, la calle no era más que un polvoriento cementerio.&lt;br /&gt;- ¡YEEEAAAHHHH!! ¡JODEROS CABRONES!!! – Jaleaba eufórico el Marine, mientras dejaba de prestar atención a la calle.&lt;br /&gt;- ¡Tranquilo Pavalsky!! Atento a la calle, todavía no hemos terminado. – Le rectificó Noriega, esperando algo más.&lt;br /&gt;Pero no hubo más, quince minutos después apareció el Sargento M. Parson en la habitación y les gritó:&lt;br /&gt;- Muy bien muchachos, nos vamos a casa. El enemigo ha sido sofocado y el Senador ya marcha feliz y contento hacia punto seguro sin un arañazo. Otro más en deuda con el Cuerpo de Marines ¡Os quiero en cinco minutos abajo!!!&lt;br /&gt;La palabra “casa” en boca de su Sargento M., volvió a llamar la atención a Timm, pero esta vez por motivos diferentes. Esta vez su significado había cambiado, como tantas otras cosas en aquellos días. Ahora, por extraño que pareciese, representaba la protección de su casa.&lt;br /&gt;Representaba seguridad, una ducha caliente y ropa seca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¡Ahhhhh! Que ganas tenia de poder tumbarme. Sólo falta mi novia abrazadita a mi polla.&lt;br /&gt;- Venga ya, Pavalsky. ¿Todavía crees que tu novia esta pensando en tu polla? – Expresó sonriente como siempre hacía, el Marine Sean Johnson.&lt;br /&gt;- ¡Cállate negrata de mierda!! No me jodas el sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acababan de salir de las duchas y el ánimo de los Marines empezaba a relajarse, dando rienda suelta a toda clase de acciones inmaduras y groseras. La típica manera que tenían de rebajar las tensiones.&lt;br /&gt;Timm, que todavía se estaba secando el poco pelo que le habían dejado los peluqueros del Cuerpo, tenía un sueño tremendo, pero se negaba a acostarse, eran las 18:00 horas ya dormiría más tarde. Entonces, se acordó de la noticia del ataque a las bases Rusas en Daguestan, e interesado por saber como iba “el mundo real” y sus alrededores, fue a encender el televisor. Pero para su sorpresa no funcionaba.&lt;br /&gt;- ¡Que demonios...! – Maldijo.&lt;br /&gt;- Ya lo he intentado yo antes, el aparato parece estar bien, creo que es un problema de la conexión. Alguien debe haber tocado alguna parabólica y nos ha jodido el invento. – Le respondió un Marine llamado Staab del 1º Núcleo de la Sección Zulú, mientras apretaba las conexiones sin éxito.&lt;br /&gt;Sin algo mejor que hacer, Timm se enfundó un uniforme limpio y salió al Cuerpo de Guardia para avisar del problema. Pero allí, tan sorprendidos como él, no supieron que decirle, pues tampoco ellos tenían conexión. Un echo que se empeñó  en demostrar un Sargento, encendiendo la televisión que tenían, sin más respuesta que un pantallazo azul y las letras “no signal”. Por lo visto, llevaban así unas cuatro horas.&lt;br /&gt;Extrañado, se dirigió de nuevo a su Barracón, buscando algún quehacer hasta la hora de dormir. Cuando inesperadamente se cruzó con el Teniente Schoenner, que todavía vestido con el uniforme de combate y su rifle M4A1 colgando, caminaba junto al Coronel Fouler, cargado con un montón de informes.&lt;br /&gt;- Vaya Marine, que bien le veo, limpio y resplandeciente. – Insinuó el cansado Teniente. - ¿Le gusta pasear a solas??&lt;br /&gt;- No, mí Teniente, solo... solo quería saber cual es el motivo por el que la televisión no funciona. ¿Usted sabe algo?&lt;br /&gt;- Marine, ¿Me ve usted con cara de saber qué cojones le pasa??&lt;br /&gt;- No, mí Teniente. – Respondió avergonzado.&lt;br /&gt;- No se preocupe Marine, ya llegará. – Respondió el Coronel, cerrando así la absurda conversación.&lt;br /&gt;- Sí, mi Coronel.&lt;br /&gt;Los dos mandos se fueron, dejando en Timm una extraña sensación. Algo en la respuesta del Coronel le resultó anormal, muy diferente a la que dio su Teniente. Cavilando sobre aquello, recordó al Cabo Massey, un chiflado que estaba en la Sección de Supervisión de Mantenimiento. Así que, con intereses renovados, se encaminó a buscarle. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Las conexiones están bien Timm. – Respondió Massey disimulando algo.&lt;br /&gt;- ¿Entonces?? ¿Cómo es que no puedo ver la puta CNN??&lt;br /&gt;- Ordenes Timm, órdenes de arriba... Y no sólo eso, Internet y las llamadas telefónicas, también han sido restringidas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-2195521407612566167?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/2195521407612566167/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=2195521407612566167' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/2195521407612566167'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/2195521407612566167'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2007/11/una-nueva-invasin-irak-entrada-11.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 11)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-5307468208283878026</id><published>2007-11-06T14:23:00.001-08:00</published><updated>2007-11-06T14:23:56.337-08:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 10)</title><content type='html'>El estruendo de aquellas explosiones, dio paso a continuas descargas de rifles AK47, que violentamente, impactaban en la única cobertura que tenían. La ya desmejorada esquina.&lt;br /&gt;- Uhggrrr... ¿Sabes desde dónde nos disparan? – Preguntó ya menos aturdido Noriega, que se incorporaba torpemente mientras agarraba firmemente su M249.&lt;br /&gt;- Creo que desde los edificios que debemos tomar, justo al final de la calle. – Le respondió Timm, mientras se apartaba de los ojos algo de sangre de una herida en la ceja.&lt;br /&gt;Noriega se echó mano a la radio que llevaba y comenzó a informar al Sargento M. Parson, que a pocos metros de ellos, se cubría en el local abandonado.&lt;br /&gt;Inmediatamente, empezaron a escuchar la respuesta de aquel ataque por parte del Sargento y sus dos compañeros. Para Timm, fue gratificante escuchar el sonido de los M16A4. No estaban solos.&lt;br /&gt;- El Sargento M. nos dará algo de apoyo desde su posición, Moses. – Informó innecesariamente el Cabo. – Pero me ha dicho que no tienen visión de las posiciones enemigas, es algo de supresión, ellos tampoco pueden moverse de donde están. Por lo visto, cerca de aquí hay desplegados unidades “un disparo, una baja” (famoso lema de la Unidad de francotiradores del U.S.M.C., por lo que son conocidos en el resto del Cuerpo). Pronto tendremos ayuda desde algún ventanal o azotea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así fue, a los pocos diez minutos. Parson informó a Noriega de que los Francotiradores estaban en posición y habían detectado el lugar donde se parapetaban los insurgentes. Segundos después, el primer disparo de los francotiradores, realizado con su inconfundible M40, sonó en la calle. Timm y Noriega cruzaron una mirada cómplice y una pequeña sonrisa se les dibujó en sus polvorientas caras, mostrando sus blancos dientes.&lt;br /&gt;Noriega recibió órdenes del Sargento M. informándole de que debían continuar avanzando hacia el edificio, mientras, los francotiradores les prestaban fuego de cobertura. Y por supuesto, una vez allí, despejarlo. Así que, los dos Marines tomaron la derruida esquina y empezaron a disparar fuego de supresión para que, el Sargento M. Parson, Stockton y Pavalsky avanzaran.&lt;br /&gt;Así, saltando de cobertura en cobertura, mientras los Francotiradores les cubrían las cabezas, llegaron al portal del edificio objetivo.&lt;br /&gt;Los Francotiradores seguían disparando, aunque ahora, con más tiempo entre disparo y disparo. Por lo que, comprendieron que habían menos enemigos dentro del edificio, pero aun así, significaba que seguían habiendo y para Timm aquello era una muy mala noticia, pues serían ellos los que tendrían que echar de una patada a aquellos aguerridos insurgentes.&lt;br /&gt;Parson se echó los brazos como abrazándose, aquel gesto inconfundible para ellos, significaba “reunión”. Los cuatro marines rodearon al Sargento M., mientras cada uno cubría un ángulo.&lt;br /&gt;-Tenemos que tomar este maldito edificio ¡Pero ya mismo!!!! La Fuerza de ataque frontal que debe evacuar al VIP, esta apunto de actuar y nosotros deberíamos de tener este edificio ya tomado.&lt;br /&gt;- ¡Maldita sea!! – Gruñó desesperado Pavalsky. – ¡No sabemos cuantos tipos hay arriba!! ¡¡nosotros sólo somos una escuadra!!.&lt;br /&gt;- Lo sé muchacho, alguien de arriba se equivocó planteando la operación, pero eso es lo que hay. Tenemos que hacer nuestro trabajo. – Respondió intentando consolarle. – El resto de la Sección Zulú está al caer, muy pronto recibiremos ayuda, pero esto es lo que hay y esto es lo que vamos a hacer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los cinco Marines entraron bruscamente dentro del portal, un pasillo daba a unas escaleras que ascendían, a la derecha estaban los buzones de la comunidad, todos abiertos. Parson hizo una señal para que Noriega y Stockton se adelantaran y chequearan las escaleras.&lt;br /&gt;Subieron lentamente y antes de que desaparecieran de sus vistas, Stockton hizo una señal para que subiera el resto.&lt;br /&gt;La planta de arriba era un pasillo, en el que a cada lado habían dos puertas. A mano izquierda, las escaleras que subían al siguiente nivel. Un pequeño hálito de desmoralización recorrió la espina dorsal de Timm, aquello era mucho trabajo para sólo una escuadra. En cualquier puerta podían haber insurgentes, no eran hombres suficientes para despejar las habitaciones y cubrir posibles emboscadas a la vez. El joven no dejaba de observar a su Sargento M. dudando de la competencia de sus actos.&lt;br /&gt;- ¡Moses! Chequea las puertas, mira a ver si encuentras señales de haber sido forzadas. – Ordenó el cuestionado Sargento M.&lt;br /&gt;Sin decir nada, avanzó sin bajar el arma. Todas las puertas parecían estar intactas, pero eso a Timm no le tranquilizaba, ¿quién garantizaba que alguno de aquellos insurgentes no tuviera las llaves de alguno de aquellos apartamentos??&lt;br /&gt;Se dio la vuelta y gesticulando hizo entender al resto de la escuadra que las puertas estaban bien.&lt;br /&gt;Parson asintió y volvió a señalar a Noriega y Stockton para que subieran al piso superior.&lt;br /&gt;Pero justo cuando Noriega apoyó su mano en la barandilla para ayudarse a subir, unos gritos en árabe provenientes de la planta superior, les alertaron.&lt;br /&gt; Todos echaron un paso para atrás y apuntaron a las escaleras. El ruido indicaba que eran muchas personas las que estaban bajando rápidamente. El primero en tomar el campo de visión de los Marines, fue un niño de no mas de seis años que bajaba ágilmente a toda velocidad. El muchacho se cruzó con los Marines y ni siquiera les miró. Perdiéndose en las escaleras inferiores como alma que llevaba el diablo.&lt;br /&gt;Entonces, de donde apareció el crío, comenzó a bajar un montón de gente, mujeres, hombres. Todos apretados empujándose y gritando. En ese momento, aquella gente se percató de la presencia de los norteamericanos, que les apuntaban indiscriminadamente. Muchos hicieron el amago de parar, pero el grupo era numeroso y fueron empujados hacia abajo. Ese fue el instante en el que vieron el resplandor de los rifles AK47 entre la multitud.&lt;br /&gt;Al momento siguiente, Timm escuchó la orden de su Sargento M. de disparar. Un pestañeo de incredulidad después, las armas de sus compañeros empezaron a rugir, descargando toda su fuerza en el tumulto de gente.&lt;br /&gt;Y Timm disparó... Movido por la marcialidad, disparó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Muchos cayeron rodando a los pies de los Marines, otros, los últimos, consiguieron recular y subir las escaleras.&lt;br /&gt;Ese segundo después, fue desolador para el joven Timm, habrían como cinco personas tumbadas entre ellos y las escaleras. En medio de ellas, una mujer abrazaba a una niña, que increíblemente, no parecían haber recibido ningún impacto. Timm empezó a marearse y solamente cuando vio un par de rifles en el suelo, fue capaz de recomponerse. Sólo la imagen de esos Kalashnikov le hizo encontrar sentido a aquella acción. Una burda manera de justificarse.&lt;br /&gt;Entonces, los gritos estridentes de su Sargento M. le sacaron de aquel estado:&lt;br /&gt;- ¡ARRIBA!! ¡VAMOS A BARRER A ESOS HIJO PUTAS!!!&lt;br /&gt;Noriega y Stockton tomaron la escalera rápidamente esquivando los cuerpos que allí yacían. El resto les siguieron.&lt;br /&gt;Una ráfaga que impactó encima de sus cabezas, fue la bienvenida que recibieron en aquella planta. No fueron capaces de ver quien fue, pero lo que si vieron fue a varios hombres y mujeres con los brazos en alto, llorando y gritando, apartándose lo más que podían de todo aquel infierno.&lt;br /&gt;Una segunda ráfaga les alertó de que estaban siendo disparados desde la tercera planta.&lt;br /&gt;- ¡GRANADA ARRIBA Y SUBIMOS!!! ¡YA!!! – Ordenó Parson.&lt;br /&gt;- ¡Granada lista!!! – Contestó Stockton, que al instante siguiente, ya había colado la granada de fragmentación en la planta superior.&lt;br /&gt;La explosión estremeció el edificio y por un segundo desorientó a Timm, que sobrepasado por la situación, se dejaba llevar inconscientemente por su entrenamiento militar. Cualquier persona sin ese conocimiento se habría bloqueado, incapaz de reaccionar. Pero para eso servía la dureza del entrenamiento.&lt;br /&gt;Los Marines subieron a la tercera planta totalmente embriagados por la intensa adrenalina que corría por sus venas.&lt;br /&gt;Allí, dos cuerpos yacían tumbados en el suelo, el más cercano a la explosión boca abajo, con un brazo arrancado de su sitio y sólo conectado al torso por un jirón de carne sanguinolenta. El otro, al final del pasillo parecía estar vivo e intentaba incorporarse inútilmente.&lt;br /&gt;Cerca de ese herido, un AK47.&lt;br /&gt;Los norteamericanos se acercaron a él, y sin mediar palabra el Sargento M. le descerrajó un disparo a bocajarro, acabando con su vida.&lt;br /&gt;Una puerta, la segunda a la derecha, parecía haber sido forzada. Stockton se dio cuenta y con un gesto de atención, avisó al resto de Marines que se percataron rápidamente de aquello. Todos esperaron la orden de su Sargento.&lt;br /&gt;- A dentro... – Les respondió con un fiero brillo en sus ojos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entraron, pegando patadas a las puertas cerradas que encontraron a su paso, empujando impunemente cualquier mobiliario que se encontrara en su camino.&lt;br /&gt;El piso estaba despejado, sólo los cadáveres de dos insurgentes rompían la naturalidad de aquella estancia.&lt;br /&gt;- ¡Hijos de puta!!! – Soltó salvajemente Noriega. – Estos eran los cabronazos que casi nos matan en la calle ¡Joder!!. – y a continuación, descargó una fuerte patada sobre uno de ellos.&lt;br /&gt;Timm, que estaba cerca de la puerta principal del piso, recuperando el aliento y la razón, escuchó un ruido fuera, en el descansillo.&lt;br /&gt;Se asomó descaradamente y helado de espanto, vio como tres hostiles armados que venían de  las escaleras superiores,  lanzaban un par de granadas hacia el piso donde estaban él y sus compañeros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡GRAANAADAAAA!!!!!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco más pudo hacer, excepto lanzarse de un prominente salto, impulsado por el miedo, hacia la habitación más cercana del piso. Que no era otra cosa, sino el cuarto de baño.&lt;br /&gt;Su salto desproporcionadamente mal calculado terminó con Timm, empotrándose en un gran mueble, que al recibir el golpe de una masa de más de 130 kilos, cedió. Volcándose sobre el aturdido Marine. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Inmediatamente después, dos tremendas explosiones...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-5307468208283878026?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/5307468208283878026/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=5307468208283878026' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/5307468208283878026'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/5307468208283878026'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2007/11/una-nueva-invasin-irak-entrada-10.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 10)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-1780246223885272033</id><published>2007-10-29T13:40:00.000-07:00</published><updated>2007-10-29T13:41:31.644-07:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 9)</title><content type='html'>Todo ocurrió en poco más de diez segundos, Timm pudo ver reflejado en los ojos del chofer irakí la duda de que hacer en ese momento. Imaginó que el instinto o el miedo, le hicieron pisar el acelerador hasta el fondo. Unas centésimas después de aquella reacción el Sargento M. Parson gritó:&lt;br /&gt;-¡Fuego!!!! ¡FUEGO!!!&lt;br /&gt;Todos los Marines de la 2-Delta comenzaron a disparar sobre el 4x4, aquel vehículo no podía escapar, no podían ser detectados.&lt;br /&gt;Los proyectiles de calibre 5,56 mm que disparaban los Marines impactaron en el vehículo, algunas sobre el desprotegido artillero que manejaba la ametralladora montada y que no se había dado cuenta de lo que estaba pasando hasta que empezaron a disparar sobre él. Tarde, pues no tuvo tiempo de mover la ametralladora para defenderse. Un par de ráfagas impactaron en su torso, lanzándole sin vida fuera del vehículo, que en ese momento zigzagueaba a causa de alguna rueda reventada por algún impacto.&lt;br /&gt;Parecía que el vehículo, aunque erráticamente, podía ser capaz de tomar otra calle y salir de allí para sorpresa de los Marines, que seguían disparándole, algunos incluso, cambiando de cargador.&lt;br /&gt;Fue entonces cuando Pavalsky, salió inusitadamente de la cobertura del porche y de rodillas apuntó con su M203.&lt;br /&gt;Como granadero de la escuadra 2-Delta, Pavalsky llevaba incorporado en su M16A4 un lanzagranadas M203 integrado en el ris inferior del guardamanos. Aquel lanzagranadas era capaz de disparar una granada de 40 mm. Allá por los tiempos de la guerra fría, se había demostrado que equipar a un hombre con uno de estos lanzagranadas por escuadra, doblaba o incluso triplicaba la capacidad de ataque de dicha unidad.&lt;br /&gt;Pavalsky agarró el cargador del rifle como mango y apuntando ligeramente hacia arriba de su objetivo, como ángulo de trayectoria del proyectil, disparó.&lt;br /&gt;¡¡POK!! Sonó al disparar, medio segundo antes de que la granada impactara en el vehículo, a lo cual se sumó, una explosión sobré él. Reventando la cabina del 4x4, que ya sin control, ni mucha velocidad, se estrelló sobre uno de los edificios de la calle.&lt;br /&gt;-¡BINGO!! ¡ME CAGO EN SU PUTA MADRE!!! ¡¡¡SIIIII!!! – Gritaba eufórico el Soldado de 1ª Pavaslky, mientras que corría el cuerpo del M203 hacia delante, del cual caía el casquillo humeante y vació de la granada recién disparada, para terminar colocando una nueva, cerrando bruscamente el lanzagranadas.&lt;br /&gt;- ¡Recargando!!! – Gritó Timm, que aunque no había terminado el cargador, prefería colocar uno nuevo. Aún le costaba mucho controlar cuanta munición podía quedarle después de disparar.&lt;br /&gt;- ¡Moses, Stockton!!! Mirad si el cabrón ese esta muerto, ¡Deprisa!!. – Ordenó Parson.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al trote, llegaron al más cercano de los abatidos insurgentes. El artillero yacía boca arriba con los brazos en cruz. La palestina le tapaba totalmente la cara, pero podían ver sangre en su cuerpo. Timm le habría dado por muerto, pero Stockton se acercó más a él y con su bota, empezó a golpear la cara del irakí para apartar la palestina. Timm le observaba mudo, desde que llegó, ya había visto muchas muestras del poco respeto que procesaban los Marines hacia las gentes de la zona y sus enemigos. Era cierto que aquel hombre habría intentado matarles si hubiera tenido la oportunidad, pero no era capaz de entender aquel comportamiento, quizá con el tiempo.&lt;br /&gt;Solo cuando Stockton confirmó que aquel hombre estaba muerto, fueron hacia el conductor.&lt;br /&gt;Aquella imagen fue mucho más desagradable, la granada se había introducido dentro de la cabina del 4x4 rompiendo el ventanal de atrás y explotando adentro del habitáculo del vehículo. Dentro, estaba todo destrozado, los cristales reventados y la estructura del vehículo abombada. Todo estaba lleno de sangre y el cuerpo del irakí totalmente destrozado.&lt;br /&gt;- uhhh – Silbó sonriente Stockton. – A este le hemos dado bien, ¿eh?? – Continuó, mientras esbozando una nueva sonrisa se rascaba la nariz.&lt;br /&gt;- Volvamos con el Sargento. – Espetó amargamente Timm ya cansado de observar al conductor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegaron al viejo porche, Parson terminaba de dar un informe al Teniente Schoenner por radio, mientras que Noriega, con su ametralladora M249 apoyada en su bípode, apuntaba el final de la calle por donde había llegado el 4x4 que patrullaba.&lt;br /&gt;- Los dos muertos, mi Sargento. ¡Bien muertos!!. – Informó Stockton.&lt;br /&gt;- Bien, el resto de la Sección Zulú y Uniform vienen para acá. Es posible que con esta acción, hayamos comprometido la infiltración que pretendíamos realizar. Por tanto, iremos con todo. – Mientras miraba un pequeño plano, Parson continuó. – Tenemos que tomar estos edificios, están como a manzana y media. Entramos allí y esperamos al Teniente y al resto.&lt;br /&gt;- Cuidado ahora, puede que haya mas presencia enemiga al escuchar el jaleo que hemos montado. – Apuntó el Cabo Noriega.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Marines continuaron recorriendo las calles, cada vez mas nerviosos y expectantes. Estaban muy cerca ya del punto caliente y eso, les alteraba la adrenalina.&lt;br /&gt;Alcanzaron una esquina, todos pegados a la pared detrás del Sargento M., el cual, como ya había echo repetidamente, asomó la cabeza para otear el camino.&lt;br /&gt;- Parece despejado, al final de la calle, como a unos 400 metros están los edificios objetivo. – Informó carraspeantemente Parson. El cual pareció darse cuenta y sacó su petaca para “suavizar” su garganta, con lo que fuera que llevara allí.&lt;br /&gt;Su cara se arrugó al tragar y desprendiendo un intenso olor a alcohol, continuó:&lt;br /&gt;- Nos moveremos escalonadamente, saltando de cobertura en cobertura, ¿entendido??&lt;br /&gt;Todos asintieron.&lt;br /&gt;El Sargento M. dió una palmada en la espalda a Timm y Noriega, los cuales, tomaron la esquina y corrieron unos tres metros hasta llegar a un pequeño coche estacionado a mano izquierda de la calle.&lt;br /&gt;Los dos arrodillados, se asomaron lentamente intentando detectar cualquier presencia enemiga en la calle.&lt;br /&gt;- Salto. – Dijo Noriega que levantó su mano avisando a los otros tres marines.&lt;br /&gt;Los tres, corrieron hacia la puerta abierta de un local abandonado, un poco más adelante de la posición de Timm. Entraron rápidamente chequeando el interior mientras pisaban montones de trozos de cristal y basura. En un instante, tomaron posiciones en los ventanales.&lt;br /&gt;Era el turno de Timm y el Cabo Noriega, los cuales, detectaron una pequeña callejuela perfecta para usarla de cobertura. Se levantaron y corriendo se dirigieron a ella, pero justo cuando estaban tomándola. El silbido inconfundible de un RPG-7 les alertó del ataque. Pero fue tarde para ellos, ya que cuando quisieron darse cuenta, una gran explosión les envolvió, lanzándoles al suelo violentamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Timm despertó sobresaltado mientras tosía sin parar. Al abrir los ojos sintió un gran escozor, no veía bien. Todo estaba lleno de polvo, un polvo intenso que lo cubría todo. Habían cascotes de hormigón y ladrillo sobre él. Sentía un fuerte pitido en sus oídos y no era capaz de escuchar nada más.&lt;br /&gt;Se incorporó dolorido y una gran sensación de alivio recorrió su cuerpo, pues estaba de una pieza. Al instante, se acordó de Noriega y empezó a tantear desorientadamente su alrededor, en busca de su bajito compañero. Le encontró a menos de un metro tumbado boca abajo, mientras se retorcía mareadamente.&lt;br /&gt;El polvo empezó a dispersarse y Timm pudo ver donde estaban. La explosión no había impactado justo donde estaban, eso era evidente, pero la onda expansiva los había lanzado un par de metros de la esquina donde iban a cubrirse. Entonces, comenzó a recordar la explosión y su mente se aclaró, habían sido atacados y si no tomaban cobertura rápidamente, volverían a hacerlo.&lt;br /&gt;Agarró de un asa que llevaba el chaleco táctico de Noriega y lo arrastró hacia la dichosa esquina de la callejuela, aprovechando el polvo que aun enmarañaba la visión. Justo al tomar dicha cobertura, otro singular silbido surcó el cielo golpeando fuertemente en la esquina de donde se habían cubierto.&lt;br /&gt;El estruendo aumentó la sordera de Timm, gran cantidad de escombros cayeron sobre ellos. Aquello era terrible, pero estaban a salvo, no tenían manera de divisar al atacante y defenderse, pero por lo menos estaban vivos.&lt;br /&gt;Necesitaban ayuda urgentemente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-1780246223885272033?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/1780246223885272033/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=1780246223885272033' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/1780246223885272033'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/1780246223885272033'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2007/10/una-nueva-invasin-irak-entrada-9.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 9)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-5562675347437292833</id><published>2007-10-17T11:45:00.001-07:00</published><updated>2007-10-17T12:09:18.678-07:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 8)</title><content type='html'>Diciembre 05&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No fue hasta finales de diciembre, cuando Timm escuchó el nombre de un país llamado Daghestan.&lt;br /&gt;Entre las vibraciones y el ruido del camión que los transportaba, escuchaba la conversación de dos Marines que estaban junto a él, y que hablaban sobre un nuevo conflicto que acababa de nacer hacía un par de días en el Caucaso. Tenían muy poca información al respecto, pero eso no les impedía hablar y hablar sobre el tema. A los Marines les encantaba discutir sobre temas de actualidad, aunque la mayoría de las veces, ni siquiera supiesen exactamente de que hablaban. Lo importante era discutir de algo y así relajar sus mentes con otros temas ajenos a ellos. Timm poco pudo entender sobra aquella noticia que habían sacado de la CNN. Sólo que un grupo de fundamentalistas islámicos de la República de Daghestan habían atacado unas bases militares Rusas del antiguo régimen Soviético.&lt;br /&gt;- ¡Otro país con Terroristas islámicos! Tío, esto es la hostia. Pronto los tendremos hasta en la puta sopa, colocándote bombas. ¡Joder!! – Despotricaba Pavalsky al escuchar la conversación.&lt;br /&gt;- Pues prepárate amigo, porque si las cosas se ponen chungas allí, ¿a que no sabes a quién van a mandar para allá? – Le respondió un Marine llamado Milles de la 2-Charlie.&lt;br /&gt;- ¿Enviarnos a un conflicto ruso? Ni de coña... que se apañen con su mierda esos comunistas. – Se incorporó ansioso a la conversación el excitable Sean.&lt;br /&gt;- Los Rusos son demasiado orgullosos para pedir ayuda de fuera, y mucho menos ayuda de Estados Unidos. Iros olvidándoos del tema... – Quiso concluir Stockton, pero la conversación empezó a convertirse en discusión y Timm dejó de prestarle atención. Ya se informaría el mismo por Internet o en la CNN cuando volviera a la base, ahora prefería concentrarse en la misión de aquel día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se dirigían a un barrio llamado ´Izzat´ Abbud Al Gu´ud, al noroeste de Bagdad, en las afueras de la ciudad. Hacía poco menos de una hora que un grupo de insurgentes de no más de 90 efectivos, habían atacado un convoy de escolta de una PMC llamada Triple Canopy ( una de las tres empresas de seguridad que operan en Bagdad, junto con Blackwater y Dyncorp). Dicho convoy, escoltaba al Senador John Warner, de visita en la ciudad. Fueron atacados con varios RPG-7 (lanzador propulsado de granada por cohete diseñado en la Unión Soviética) cuando circulaban por la calle Dawrah. Varios de estos proyectiles impactaron en los primeros vehículos del convoy, disparados desde las azoteas de los edificios. El fuego era tan intenso, que los guardaespaldas tuvieron que abandonar el convoy y tomar cobertura dentro de un edificio paralelo, donde estaban actualmente resguardados. El diplomático escoltado estaba bien, pero por lo visto, había varias bajas entre los escoltas. La empresa Triple Canopy mandó un helicóptero Little Bird en respuesta, pero los insurgentes estaban muy bien organizados y repelieron el ataque, obligando al helicóptero a retirarse. La situación en los últimos minutos se había complicado bastante, ya que los escoltas, totalmente acosados, no podían resistir los envites de los insurgentes y casi no disponían de munición.&lt;br /&gt;En respuesta, las secciones Uniform, Whisky, Yankee y Zulú,  de la 1ª División de Marines, eran enviadas junto con dos Bradleys. Estos vehículos de combate blindados eran perfectos para prestar apoyo a la infantería, gracias a su capacidad para transportar tropas, su fuerte blindaje, que absorbía casi cualquier ataque creado por infantería enemiga y al apoyo que daban con sus cañones de 25 mm, así como una ametralladora coaxial del 7.62 mm.&lt;br /&gt;Aparte, un par de unidades de francotiradores del U.S.M.C (según muchos la mejor unidad de francotiradores que tiene EE.UU) fueron también desplegados en los alrededores de la zona, como observadores.&lt;br /&gt;Era importantísimo sacar de allí al Senador Warner. Las repercusiones serian terribles si aquel importante diplomático moría.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquello era un combate en firme. Algo nuevo para Timm, algo por lo que había sido entrenado, pero que no sabía, si estaría preparado. Era el momento...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Teniente Schoenner, líder de la sección Zulú y que iba delante de ellos en un Humvee. Les había explicado rápidamente la maniobra que iban a tomar para sacar de allí al diplomático. Por lo visto, las secciones Uniform y Zulú, debían  de infiltrarse desde el sureste y tomar posiciones justo en la retaguardia de los insurgentes. Mientras, las secciones Whisky y Yankee, junto con los Bradleys, debían prestar apoyo a los escoltas y hacer retirar a los insurgentes para evacuar al Senador. Momento en el cual, las secciones Uniform y Zulú debían actuar, impidiendo que el enemigo tuviese posibilidad de retirarse, y así, encerrar al enemigo.&lt;br /&gt;Aquello parecía una película, pero para Timm, algo no cuadraba. Todo aquello, de seguro que iba a ser un festival de proyectiles y explosiones, pero estaban en una zona residencial, en esos mismos edificios donde iban a operar, había gente viviendo. Timm estaba seguro de que sus mandos tenían información de ello, pero no parecía que les importase. Era curioso lo hipócritas que eran los encargados de dirigir todo aquello, eran capaces de condenar a un soldado si mataba a un civil, pero cuando a ellos les interesaba, las vidas de los civiles no tenían ningún valor. La vida de aquel diplomático importaba más que la de cualquier inocente irakí.&lt;br /&gt;Aun así, Timm confiaba que no hubieran muchos civiles por allí, ya llevaban como una hora produciéndose disparos y explosiones, así que, era posible, que la gente hubiera escapado, eso esperaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los camiones pararon y todos los Marines salieron rápidamente. Una vez fuera, se podían escuchar los ecos de las detonaciones de los rifles. La brisa era tan fría, que obligó a Timm a abrocharse hasta el cuello el trescuartos de combate que llevaba debajo del chaleco táctico. Aquel muchacho de Arkansas jamás había imaginado el frío que era capaz de hacer por allí, siempre había pensado que en el desierto lo que hacía era calor, mucho calor.&lt;br /&gt;Estaban en frente de un canal artificial del río Tigris. Más al norte, la zona en conflicto, un sudor frió recorrió su cuerpo al darse cuenta de lo que aquello significaba.&lt;br /&gt;- Marines, vamos a cruzar el canal y asegurar el otro lado para que el resto de la sección Zulú y la Uniform pasen. La 2-Delta delante, la 2-Charlie junto a mí. – Ordenó el Sargento M. Parson.&lt;br /&gt;Los cuatro marines de la 2-Delta empezaron a bajar la pendiente que daba al canal. Timm observó a Pavalsky, que no dejaba de gruñir para sus adentros. Ya llevaba tiempo con ellos, ya era parte de ellos. El frío paralizó sus ideas cuando sus pies se sumergieron. Cada paso que daba, más profundo, le hacía ver las estrellas, el agua estaba helada. Pero ninguna palabra salió de su boca, ni de la de ninguno de sus compañeros. El agua les llegaba a la altura del pecho cuando empezaron a salir del ancho canal. Una vez fuera, en la pendiente de la orilla, Noriega estiró el puño y lo cerro, ordenando al resto de la avanzadilla que mantuviesen posiciones. Arrastrándose llegó arriba y observó con unos prismáticos.&lt;br /&gt;Con un gesto de OK, se puso de rodillas y el resto de la 2-Delta se reagrupó con él. Timm observó el otro lado, había una gran explanada de más de 500 metros hasta los edificios más cercanos. A los pocos minutos, Parson y la 2-Charlie se unieron a ellos.&lt;br /&gt;- ¿Cómo esta la cosa, Cabo?? – Preguntó el Sargento M.&lt;br /&gt;- En las fachadas de los edificios que tenemos en frente no parece haber francotiradores, Sargento. Pero no me fiaría mucho, es posible que nos estén esperando. – Respondió serenamente Noriega.&lt;br /&gt;- Bien, la 2-Charlie se quedará aquí a cubrir al Teniente y al resto cuando crucen el canal, nosotros avanzaremos hacia los edificios de enfrente. ¡Vamos Marines!! – Dicho esto, el Sargento M. se levantó y mientras chorreaba su ropa, empezó a cruzar el descampado, Timm y el resto de su escuadra le siguieron rápidamente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Timm respiró aliviado al llegar a la fachada de uno de los edificios que tenían en frente, aquella acción le había parecido casi un suicidio. Si algún insurgente estuviera apuntando en su dirección no habrían tenido nada que hacer. Aquella larga explanada que recorrieron, no tenía ninguna cobertura.&lt;br /&gt;Pero estaban vivos.&lt;br /&gt;- ¡Ojos abiertos! – Ordenó el Sargento M. mientras se señalaba  con los dedos sus ojos. – Vamos a chequear la zona.&lt;br /&gt;Doblaron una esquina y se introdujeron en una ancha calle totalmente vacía, solo el eco de los disparos (ahora mucho más cercanos) enturbiaba aquella tensa tranquilidad.&lt;br /&gt;De pronto, el sonido de un motor alertó a los cinco marines, que casi ha empujones, consiguieron tomar cobertura en un pequeño porche de una vieja tienda cerrada hacía tiempo.&lt;br /&gt;Un 4x4 pick up de color blanco, tomó la calle y comenzó a cruzarla a moderada velocidad. En la parte de atrás, una pesada ametralladora estaba montada de manera artesanal y un irakí la sostenía con su palestina tapando su cara.&lt;br /&gt;- ¡Una patrulla!!¡Ni pestañeéis!! ¿Entendido? – Susurró entre dientes el Sargento. – Recordad que no deben detectarnos.&lt;br /&gt;Los marines agacharon sus cabezas de la mejor manera que pudieron para aprovechar la escasa cobertura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Parecía que el vehículo pasaría de largo, pero de repente, por alguna extraña razón, el insurgente que conducía observó fijamente el sombrío porche de aquella demacrada y olvidada tienda. Timm pudo ver como los ojos del irakí se abrieron como platos. ¡Les había detectado!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-5562675347437292833?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/5562675347437292833/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=5562675347437292833' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/5562675347437292833'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/5562675347437292833'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2007/10/una-nueva-invasin-irak-entrada-8.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 8)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-8665436114519115879</id><published>2007-10-09T12:15:00.001-07:00</published><updated>2007-10-09T12:15:56.565-07:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 7)</title><content type='html'>Una gran nube de fuego y humo cubría el medio de la calle. Al llegar, Timm tuvo la sensación de ver una foto, todo excepto el fuego y el humo estaba totalmente inmóvil. Al fijarse detenidamente, todo cobró vida. Entre el fuego y los escombros ennegrecidos pudo ver gente, o más bien trozos de gente. El tiempo se detuvo al verlo, en un segundo vio a un hombre al que le faltaba gran parte de sus piernas, mientras movía su ensangrentado brazo. Fue a dar un paso para acercarse, pero restos humanos imposibles de identificar yacían enfrente suyo. Volvió a fijarse en el infierno y entonces, ya no sólo divisó el cuerpo del tullido irakí, no, habían más, muchos más, algunos incluso ardiendo como los escombros, otros totalmente ensangrentados. Entonces, los sonidos abrumaron la mente de Timm, los chasquidos del fuego intentaban disimular inútilmente los gemidos y gritos de las víctimas. Procurando salir de aquella impresión, el joven arrancó la mirada del centro de la explosión y sin querer vio las fachadas de los edificios derrumbadas. De una calle más adelante, apareció el Sargento M. Parson precedido por el 2-Charlie.&lt;br /&gt;Parson hablaba exageradamente por radio pidiendo ayuda. Cuando llegaron junto al 2-Delta, Timm empezó a ver aparecer gente de todas las calles, las mujeres se golpeaban la cabeza gritando asustadas, algunos hombres se atrevían a entrar al centro de la deflagración golpeando con sus camisas el fuego.&lt;br /&gt;- ¡MUCHACHO!!! ¿DESPIERTAS O QUE COJONES HACES?? – Gritó el Sargento al absorto Timm, seguido de un fuerte golpe en su casco. – ¡A ver si nos endurecemos coño!! ¿No te han enseñado nada en Camp Pendlenton?? – Volvió a insistir malhumoradamente.&lt;br /&gt;- ¡SI MI SARGENTO!! – Respondió mecánicamente.&lt;br /&gt;Intentado evitar su mirada y su mente de aquel desastre, Timm se acercó al 2-Delta. Noriega era informado por el Sargento M. Parson sobre el motivo del atentado, por lo visto, aquí había una sala de reuniones de fundamentalistas suníes, así que, era probable que Al Qaeda, estuviera detrás de todo ello. Mientras Pavalsky vigilaba la zona de espaldas a la explosión, extrañamente serio. Un poco más adelante, Stockton hacía lo propio intentando cortar el paso a unos irakíes que pretendían acercarse a las llamas. Timm se acercó a él para ayudarle, cuando de repente Stockton gritó:&lt;br /&gt;- ¡Es uno de ellos!!! ¡SARGENTO, ES UNO DE ELLOS!!! – Y decididamente apartó a la gente que retenía y salió corriendo hacia una calle colindante. Timm sin pensarlo dos veces salió detrás de el, no sabía si el resto de la escuadra les seguiría, pero no podía dejar solo a un compañero.&lt;br /&gt;Al minuto, Timm alcanzó al acelerado Stockton que corría a toda velocidad sin cuidado ninguno. Pudo distinguir a un hombre que corría más adelante con una gran mochila.&lt;br /&gt;Finalmente, el perseguido irakí salto el portal de un pequeño chalet. Al llegar Stockton y Timm jadeantes, vieron que la tapia era demasiado alta para saltarla con todo el equipo puesto, la puerta cerrada no parecía mostrar mucha resistencia. Al momento, aparecieron Noriega y Pavalsky.&lt;br /&gt;- ¿Qué pasa aquí Marine?? – Preguntó el Cabo resoplando.&lt;br /&gt;- Un hijo puta de la Jihad... – Paró para tomar aire. – Estoy seguro que era uno de los tres cabrones que nos mostró el Teniente en el Briefing. – Terminó Stockton.&lt;br /&gt;- Bien, vamos a entrar entonces. Estamos solos, el 2-Charlie y el Sargento se quedan en la zona de la explosión para controlar la situación hasta que llegue la policía irakí. ¡Cuidado con los civiles!! – Ninguno asintió, estaba claro que tendrían cuidado, pero la adrenalina les tenía concentrados. No era nada fácil despejar un edificio.&lt;br /&gt;Todos se apartaron de la puerta colocándose al lado de la pared, de un gesto, Noriega ordenó a Timm (el más corpulento de los cuatro) que derribara la puerta.&lt;br /&gt;De un desproporcionado patadón la puerta cedió y Timm estuvo a punto de perder el equilibrio, esperaba más resistencia. En ese preciso instante el resto de los marines entraron dentro de la propiedad. La escuadra tomó las cuatro esquinas del patio y gritaron desordenadamente:&lt;br /&gt;-¡DESPEJADO!!&lt;br /&gt;El patio sólo tenía una salida, la puerta de la casa. Cuidadosamente apuntando a los ventanales del edificio, la escuadra se colocó junto a la puerta. A primera vista forzada.&lt;br /&gt;Nuevamente, los Marines entraron, esta vez al edificio, tomando las cuatro esquinas de lo que parecía ser un gran salón. En una esquina, estaban arrodilladas dos mujeres, que gritaban desconsoladas, levantando tímidamente los brazos. Asustadas por los cuatro cañones que las apuntaban.&lt;br /&gt;- ¿WAIN...?? ¿WAIN...?? – Las gritaba en un burdo árabe el Cabo, intentando preguntarlas donde estaba  el fugitivo irakí.&lt;br /&gt;Las mujeres llorando histéricamente, señalaban unas escaleras que subían a la parte superior del chalet. No dejaban de hablar agitadamente  agarrándose las manos con gestos de súplica.&lt;br /&gt;- ¡Pavalsky!! Ata a esas mujeres y vigílalas. ¡El resto conmigo!! – Terminó de ordenar.&lt;br /&gt;Los Marines cautelosamente, comenzaron a subir apuntando a la parte superior de las escaleras con sus dedos en el gatillo.&lt;br /&gt;Al doblar la esquina, fueron recibidos por tres disparos de algún tipo de pistola de 9 mm. Que afortunadamente para ellos, impactó en la pared. El grupo de marines se echó para atrás inmediatamente y el último de ellos, Stockton, perdió el equilibrio y calló por las escaleras. Noriega tomó cobertura apuntado con su Ametralladora ligera, mientras que Timm bajaba las escaleras para ayudar a su compañero. Stockton se levantó como si nada y  adustamente dijo:&lt;br /&gt;- ¡Estoy bien! ¡ Estoy bien!! Me cago en su puta madre... &lt;br /&gt;Pavalsky se asomó a la escalera sin dejar de apuntar a las mujeres y comentó:&lt;br /&gt;- Cabo, las mujeres no dejan de señalar arriba, hacen gestos raros, creo que quieren decir que hay alguien de su familia arriba también, quizás algún rehén que haya tomado.&lt;br /&gt;Noriega frunció el entrecejo sobrepasado por la situación, pensó en llamar al Sargento Mayor, pero aquella situación requería una acción inmediata. Más aún si había un rehén arriba, aunque eso sinceramente no le preocupaba mucho. Temía más por su vida y la de sus compañeros, que por la de cualquier irakí que estuviera allí.&lt;br /&gt;- ¡Timm!! prepara una granada flash. Daré fuego de cobertura para que te asomes y la lanzas. ¿Entendido??&lt;br /&gt;- ¡ROGER!! – Afirmó a su Cabo, mientras dejaba colgado su M16A4 y preparaba la granada.&lt;br /&gt;Noriega se asomó medio tumbado a la esquina y apuntó con su pesada M249. Inspiró y comenzó a disparar al techo de la habitación que había al final de las escaleras con una ráfaga que parecía interminable. Timm soltó rápidamente la anilla de la granada y velozmente se asomó colando la granada dentro del marco de la puerta. Los tres Marines cerraron los ojos a la vez.&lt;br /&gt;Un segundo después, un gran estallido acompañado de un fuerte fogonazo, creó un moderado pitido en sus oídos. Noriega se incorporó rápidamente y gesticulando con su mano izquierda ordenó subir.&lt;br /&gt;En un instante, los tres marines subieron y encontraron al irakí que perseguían, encañonándole automáticamente. Pero algo evitó que dispararan en ese instante.&lt;br /&gt;Dicho irakí sostenía en una mano la pistola y en la otra agarraba un detonador que conectaba con la mochila que en ese momento reposaba en el suelo. Delante de él, un niño era retenido. Los dos estaban desorientados por la explosión, pero el agresor del joven levantó el brazo donde agarraba el detonador y empezó a gritar.&lt;br /&gt;Los tres Marines comprendieron que iba a estallar la mochila.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Casi sin pasar una milésima de segundo, Timm escuchó detonar una ráfaga a su izquierda. Al momento, como en cámara lenta, los dos irakíes se desplomaron al suelo. Noriega se acercó a los cuerpos tendidos por su derecha y cuidadosamente apartó el detonador del alcance de su portador. A su izquierda Stockton, el que había disparado, se acercó sin dejar de apuntar al hombre tumbado de la mochila y cuando estuvo junto a él, descerrajó otra ráfaga a quemarropa. Timm no sabía si a la primera ráfaga aquel hombre seguía vivo, pero después de la segunda, no tenía ninguna duda. Debatiendo en su interior por el motivo de aquella segunda acción por parte de Stockton, Timm se acercó a la figura inmóvil del jovencito irakí.&lt;br /&gt;Un proyectil de la primera ráfaga había impactado en la parte superior de su delgado pecho y sangraba profusamente. Sufría pequeñas convulsiones y sus grandes ojos observaban el infinito. Timm levantó la mirada mientras agarraba la cabeza del niño, observando a su alrededor. Noriega hablaba por radio dando un informe de la situación. Stockton, por su parte, con su rifle en posición de descanso, observaba al líder de escuadra.&lt;br /&gt;- Ne..necesitamos una ambulación, Cabo. – Comentó Timm.&lt;br /&gt;Noriega, no le respondió, continuaba hablando por radio, pero con un ademán hizo entender a Timm que ya estaba en camino.&lt;br /&gt;Cuando terminó de hablar por radio, le dijo mientras se acercaba a Timm:&lt;br /&gt;- No dejes que te afecte Moses. Estas cosas pasan aquí a menudo. Los altos mandos lo llaman daños colaterales. – Se tomó una pausa y saco un par de rollos de gasas esterilizadas que tenía en uno de los compartimentos de su chaleco. – Toma si así te sientes mejor. Pero escúchame cuando te dijo que estas cosas no tienen que afectarte. - Sin pensárselo, Timm comenzó a taponarle la herida de la mejor manera que pudo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias a la explosión, a los 20 minutos apareció una ambulancia junto al Sargento M. Parson. En todo el barrio se escuchaban sirenas de ambulancias y de la policía irakí.&lt;br /&gt;Al bajar junto a los médicos que se llevaron en camilla al chico, Timm pudo ver a las desazonadas mujeres que se abalanzaron sobre el niño y le acompañaron. Allí, algunos de los Marines a cargo del Sargento M. Parson charlaban relajadamente.&lt;br /&gt;Necesitaba salir de allí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuera, la noche estaba cubriendo ya el cielo, al respirar el aire fresco un tremendo bajón recorrió todo su cuerpo. El cansancio y la tensión estaban haciendo mella en él, había sido un día duro, su primer día. Empezaba a darse cuenta de donde estaba, empezaba a entender las reglas que imperaban allí.&lt;br /&gt;A los pocos minutos salió de la casa el Sargento M. Parson con el resto de los marines.&lt;br /&gt;- Muy bien, aquí ya no pintamos nada. Nos vamos a casa muchachos. Nos pasan a recoger en cuarto de hora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Timm respiró aliviado, no volvían a casa, volvían a la base. Pero su cuerpo demandaba descanso de manera alarmante.&lt;br /&gt;Solo se preguntaba si su mente le dejaría descansar...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-8665436114519115879?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/8665436114519115879/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=8665436114519115879' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/8665436114519115879'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/8665436114519115879'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2007/10/una-nueva-invasin-irak-entrada-7.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 7)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-699731585141854158</id><published>2007-10-04T11:53:00.000-07:00</published><updated>2007-10-04T12:05:33.431-07:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 6)</title><content type='html'>Eran las 7:20 horas, cuando los vehículos se pararon en su punto de destino. Habían llegado al Distrito de Gazaliya.&lt;br /&gt;- ¡MOSES!! – Gritó el Sargento M. Parson.&lt;br /&gt;-¿Sargento Mayor?? – Respondió gritando también, mientras se apartaba un poco el casco de la oreja para poder oírle mejor.&lt;br /&gt;-¡ Estás en la 2-Delta con el Cabo Noriega! – Gritó Parson mientras señalaba al Cabo. - ¡Todo el mundo fuera!!! – Terminó el Sargento, mientras movía la palma de su mano rápidamente.&lt;br /&gt;Los marines empezaron a saltar de un brinco del camión, distribuyéndose en grupos de cuatro. Desorientado, Timm saltó del camión poniendo atención donde estaba el Cabo Noriega. Algo que le costó más de lo que hubiese imaginado. Estaba amaneciendo y la imagen anaranjada del sol, saliendo al final de la calle mientras todo aún estaba a oscuras, le cautivó, aquella imagen le recordó  la granja de sus padres.&lt;br /&gt;Un par de segundos después, despertó de sus ensoñaciones, y se reagrupo con el Cabo. Allí a no más de seis pasos, le esperaban Noriega, el graciosillo de Pavalsky y un joven llamado Billy Stockton.&lt;br /&gt;- Espero que dures más que el pobre de Pool. – Bromeó soezmente Pavalsky al ver a Timm.&lt;br /&gt;- Gilipollas... – Rezó Noriega con desinterés al escuchar a Pavalsky. – Nos vamos hacia el norte a patrullar el mercado. ¡En fila escalonada! Armas preparadas y seguros fuera.&lt;br /&gt;- Oh, ¡mierda tío!!! – Se quejó exageradamente Pavalsky. – Aquello huele a podrido, ¡joder!!&lt;br /&gt;Para ser tan pronto, las calles estaban bastante concurridas, aunque reinaba un tenso silencio, solo roto de vez en cuando por el eco de ladridos de algún perro, o el rugido de algún vehículo al pasar cerca. Los irakíes, al cruzarse con ellos, solían regalar alguna sonrisa falsa e incluso decir alguna frase en inglés apoyando la causa Norteamericana. Timm les recompensaba con una sonrisa afable. Pero al poco, se percató de que sus compañeros simplemente les ignoraban y como rezaba el dicho: donde fueres, haz lo que vieres. Timm dejó de hacerlo.&lt;br /&gt;Mientras pasaban por un callejón maloliente, se cruzaron con un grupo de 5 mujeres irakíes, que apretujadas entre sí, intentaban pasar sin mirar a los Marines.&lt;br /&gt;- ¿Las ves Stockton? – Comentó Pavalsky señalándolas con el dedo. – Tan puritanas y frígidas que parecen y luego....&lt;br /&gt;- Y que lo digas tío. – Respondió Stockton desentumeciéndose el cuello. - Si no fuera porque cuando salimos a la ciudad, no nos dejan ni mear. Te juro que una ya habría caído.&lt;br /&gt;Algo había escuchado Timm en esos días sobre aquel tema, por lo visto los Marines comentaban que algunas mujeres irakíes solitarias, solían acercarse a los Norteamericanos insinuándose o incluso, levantándose el vestido que llevaban. Ofrecían favores sexuales por algo de dinero. A Timm aquella imagen le costaba imaginársela, pero recordó que allí la gente estaba pasando por una mala época, había mucha pobreza y de alguna manera aquel comentario, le resultó menos chocante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Media hora después llegaron al mercado. Montado en una gran plaza, los cochambrosos puestos se erigían sobre la bulliciosa gente que recorría el mercado. El olor, como apunto Pavalsky, era realmente desagradable, sobretodo cuando pasaban junto a los puestos de pescado. Las moscas revolotean y se posaban sobre los alimentos “frescos” libremente, mientras el tendero no paraba de gritar al aire frases ininteligibles. Aún siendo un lugar tan desagradable, era lo más alegre que Timm había visto desde que llego allí y de alguna manera se sintió más tranquilo y sosegado.&lt;br /&gt;De pronto, un estilizado irakí se cruzó delante de Timm portando un gran cuchillo de cocina. Aquel hombre estaba histérico y con la mano libre agarro el brazo de Timm zarandeándole mientras gritaba sin cesar. El joven norteamericano se quedó paralizado por un instante, intentando comprender lo que aquel hombre gritaba. Medio segundo después, el irakí se derrumbó medio inconsciente al recibir un fuerte culatazo en la cabeza, propinado por la culata de la ametralladora ligera M249 que portaba el Cabo Noriega.&lt;br /&gt;- ¡MALDITA SEA MOSES!! – Gritó este, totalmente desatado. – ¿A QUE DEMONIOS ESPERABAS?? ¿A QUE TE CORTARA EL PUTO BRAZO??? – Timm no respondió, quiso decirle que no notó agresión por parte de aquel hombre, que era otra cosa. Pero no dijo nada.&lt;br /&gt;Noriega empezó a hablar por la radio, mientras que Stockton se agachó y con unas bridas de plástico esposó al irakí inconsciente, mientras le pisaba la cabeza. La gente que por allí circulaba se apartó prudentemente del lugar, pero sin dejar de observar.&lt;br /&gt;Pavalsky con su rifle levantado vigilaba la zona, Timm hizo lo propio y se puso a vigilar el lado contrario.&lt;br /&gt;Al momento, entre empujones aparecieron el Sargento M. Parson y los cuatro marines de la 2-Charlie entre los que estaba su amigo Johnson, un sexto hombre les acompañaba con un pasamontañas, vestido de civil, pero con el mismo chaleco táctico que llevaban los Marines.&lt;br /&gt;- ¡PERÍMETRO DE SEGURIDAD!! – Gritó a todos el Sargento M. Parson. - ¿Qué ha pasado aquí Cabo? – Preguntó mientras miraba al irakí inmovilizado.&lt;br /&gt;- Ese hijo de puta intentó agredirnos con un cuchillo, Sargento M.,fue reducido al instante. – Respondió Noriega más calmado ya, mirando discretamente a Timm. El sargento asintió y comenzó a dar órdenes:&lt;br /&gt;- Bien, saquemos a este cabrón de aquí. Yasir vamos a hablar con él. 2-Charlie, seguid patrullando el mercado.&lt;br /&gt;La escuadra 2-Charlie se fundió entre el mercado, mientras Timm y Pavalsky, arrastraban al irakí entumecido a un callejón que había cerca y que evitaba miradas innecesarias. Allí el irakí despertó gracias a un fuerte bofetón que le propinó Parson. El hombre del pasamontañas se arrodilló frente a él y empezó a entablar una lenta conversación en Árabe.&lt;br /&gt;Al rato, Yasir, el traductor que acompañaba a los Marines, se levantó y comentó al Sargento que aquel hombre sólo había pedido ayuda a los marines, ya que justo antes de que aparecieran, unos ladrones habían robado a punta de pistola todo el dinero que tenía en el puesto.&lt;br /&gt;Parson carraspeó, mirando inmutado al tendido irakí que se echaba las manos a la cabeza. De un bolsillo sacó su petaca y mirando al cielo le dió un lingotazo. Luego dijo:&lt;br /&gt;- Stockton, corta las bridas. No perdamos más el tiempo aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llegó la tarde, acababan de comer algo de las MRE mientras continuaban patrullando. Timm observaba la calle portando siempre su rifle mientras absorbía agua del camelback, intentando así, pasar la comida que consumió rápidamente. Llevaba todo el día caminando y sólo se había cruzado con pobreza y destrucción. Habían barrios que estaban realmente azotados por los combates. Los niños se cruzaban innumerables veces saltando y jugando con palos, a Timm le sorprendía de sobremanera la cantidad de niños que vagaban por las calles, como ajenos a todo, jugando y riendo. ¿Cómo dejaban sus padres que estuvieran por ahí sin su vigilancia??.&lt;br /&gt;- Otro mundo, esto es otro mundo... – Escuchó decir en algún momento del día a un compañero. Exactamente pensó, estamos en otro mundo.&lt;br /&gt;Sin embargo, los chicles seguían siendo chicles, pensaba mientras observaba el paquete vacío. Literalmente fueron arrancados de sus manos cuando quiso ofrecerlos a aquellas pequeñas víctimas de la guerra.&lt;br /&gt;Una grandísima explosión a unas tres manzanas de Timm, le hizo volver a la realidad. Sobre los edificios que tenían enfrente empezaron a ver brotar una oscura columna de humo que crecía sobre el atardecer. Inconscientemente agarró fuertemente la empuñadura de su rifle mientras esperaba una señal de su líder de escuadra.&lt;br /&gt;El Cabo Noriega escuchaba las órdenes que el Sargento Mayor Parson impartía por radio una manzana más adelante. Cuatro segundos después el Hondureño gritó:&lt;br /&gt;-¡FORMACIÓN EN CUÑA!! ¡MUY ATENTOS!! – Movió el puño de arriba para abajo indicando acelerar el paso y salió corriendo hacia una callejuela dirección a la explosión, seguido del resto de la escuadra.&lt;br /&gt;Corrieron durante un par de minutos con sus armas apuntando cada uno a su ángulo asignado de disparo, hasta que llegaron. La imagen paralizó a Timm por un segundo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-699731585141854158?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/699731585141854158/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=699731585141854158' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/699731585141854158'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/699731585141854158'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2007/10/una-nueva-invasin-irak-entrada-6.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 6)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-944949569590624071</id><published>2007-10-03T02:42:00.000-07:00</published><updated>2007-10-18T14:01:31.492-07:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 5)</title><content type='html'>Octubre 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las seis de la mañana fueron despertados. Hoy era el primer día que Timm salía fuera de la base desde que llegó. La noche se le hizo larga y no pudo pegar ojo, no es que estuviera nervioso, en realidad estaba expectante, ansioso por ver como sería aquello en realidad. Mucho había observado a sus compañeros aquellos días, incapaz de preguntarles como era la experiencia de la “acción real”. Poco más que amargura pudo sacar de sus gestos. Escondiendo sus verdaderos sentimientos de añoranza por lo dejado atrás, de sus miedos a morir. Todo escondido bajo aquella capa de masculinidad soez.&lt;br /&gt;Después de un desayuno rápido y en el que no pudo tomar más que una taza de café, la sección zulú fue formada en un gran hangar, utilizado en gran parte para almacenar grandes containeres de suministros.&lt;br /&gt;Allí el Teniente Schoenner, bajo la supervisión del Coronel Fouler, iba a dar las órdenes del día.&lt;br /&gt;- Bien, buenos días Marines. – Se presentó Schoenner. – Hoy la sección Zulú tendrá que patrullar las calles del distrito de Gazaliya a las 7.30 horas. Poniendo especial interés en identificar a varios Jihadistas. – Schoenner se acercó a un tablón de apuntes y pasando la primera página que estaba en blanco, mostró las fotos de 3 irakíes. – Bien, estas son las fotos de 3 terroristas irakíes que muy posiblemente estén operando actualmente en la zona. Esta información ha sido detallada por el CENTCOM (Mando de operaciones especiales del ejército de tierra responsable de Oriente Medio) y nos han pedido que extrememos la vigilancia. Fíjense bien en las caras, sus nombres son Hadi Quatani, Abu Al-Ahmed y Yasir Sarad. – Schoenner tomó una pausa para que todos memorizaran dichas caras y continuó. – Aparte de esto, lo demás será rutinario. Sus responsables tendrán el waypoint de las operaciones. Tengan prudencia allí fuera, recuerden tener especial cuidado con posibles IED o emboscadas. Dispondrán de apoyo aéreo, gracias a las patrullas de Apaches que operan en la zona, su canal para comunicarse con ellas será Alpha-5-Golf-6-4. Recuerden que no podrán prestar fuego ya que la zona en la que estarán patrullando es una zona residencial, pero como saben podrán ayudarles observando. El canal para comunicarse con el centro de operaciones es el habitual Tango-10- Fox- 1. Una ultima cosa, recordarles que no pueden disparar a no ser que sean disparados, esas son las reglas de enfrentamiento. ¿Alguna duda Sargentos??? ¿Algo que comentar Coronel?? – Ni el Coronel Fouler, ni los Sargentos M. Parson y Shelton dijeron nada. Al fin y al cabo, aquello era la rutina de cada día.&lt;br /&gt;Después de aquel Briefing, la sección Zulú se dirigió al Barracon 39 para pertrecharse con todo el equipo. Timm estaba ansioso por hacerlo, estaba deseando ponerse el equipo de combate. Aunque pareciera mentira, una de las cosas que más le gustaba de todo aquello era precisamente eso.&lt;br /&gt;Sobre el uniforme MARPAT, Timm se colocó un chaleco táctico de color beige, que con unas placas cerámicas incorporadas dentro, protegían el torso del Marine de disparos de pequeño calibre y fragmentos de explosiones. Aquel pesado chaleco llevaba un sistema de fijación llamado “Molle”, que como virtud, daba la libertad de colocar al antojo de su usuario los bolsillos, porta cargadores y complementos varios como quisiera. Aquel chaleco hacía aparentar al que lo portaba muchísima más corpulencia, pero aquel armatoste era bastante incómodo y pesado. Aún así, aquellos Marines estaban más que acostumbrados a moverse con exagerados pesos sobre ellos. Y aquello no les suponía un problema. En dicho chaleco, Timm guardó, 6 cargadores de 30 proyectiles cada uno, del calibre 5,56 X 45 para su M16A4, una pequeña navaja que trajo de su granja, papel, un pequeño lápiz, una brújula, papel higiénico, un par de MRE (raciones de comida), una pequeña libreta de traducción inglés-Kurdo (aunque no tenía muy claro si ese era el idioma que practicaban las gentes de Bagdad), la bayoneta para calar en su rifle, cuatro granadas, dos de ellas de fragmentación, una de flash (aturdidoras) y una de humo, chicles, unas barritas energéticas y un increíble visor nocturno de tercera generación. Timm los había usado alguna vez en la instrucción para conocer su funcionamiento y acostumbrarse a usarlos, siempre que se fijaba uno sobre su casco y lo encendía, alucinaba. Era increíble lo que aquellos aparatos de ultima generación eran capaces de hacer, la visión era clara y constante, y el alcance de visión era extraordinario, en una noche cerrada eras capaz de ver el brillo de los ojos de algún animal a más de 50 metros. Una vez pertrechado con aquella coraza repleta de material, Timm se colocó sobre ella un sistema de hidratación  llamado “camelback”. Que no era otra cosa que una especie de mochila de neopreno, en la que dentro había una bolsa de látex, donde se transportaba agua. De la mochila sobresalía un tubo que servía para succionar  el líquido contenido. El Cuerpo suministraba cantimploras a todos los Marines, pero antes de partir a Irak, algunos veteranos le recomendaron que se hiciese por su cuenta con aquellas “jorobas de camello”. Sobre sus rodillas se colocó unas rodilleras parecidas a las que usan los skaters. Por experiencia, sabía lo doloroso que a veces era clavar sus rodillas en el suelo (cualquier cosa que hubiera en la tierra se te hincaba) y desde un principio tenía muy claro la importancia de aquellos protectores. En su cabeza se fijó de la mejor manera que pudo el PASGT (el casco standard de kevlar que usan los Marines). Grande y poco ergonómico, aquel diseño de casco había sido usado por todas las fuerzas Estadounidenses desde 1984. Actualmente, sólo el USMC continuaba confiando en aquellos cascos, el U.S. Army había adoptado recientemente los Mich, una evolución del anterior, pero más ligero y sin la protección de las orejas. Precisamente, esa desprotección fue una de las causas por las que el USMC no cambió al nuevo modelo.&lt;br /&gt;Y finalmente, colocándose su correa de 3 puntos, se fijó sobre él su rifle M16A4. Aquel rifle era simplemente una versión mejorada del clásico M16A2, sus diferencias con su antecesor eran puramente dedicadas a los accesorios incorporados en el rifle. El asa superior que tenía anteriormente el modelo A2 fue sustituido en el A4 por un sistema RIS que recorría toda la parte superior del cuerpo del rifle, aquel sistema servía para acoplar con facilidad cualquier mira telescópica, ACOG, punto rojo, etc... que se quisiera incorporar en él. Otro cambio era el guardamanos del rifle; en el A2 servía para que el usuario  agarrara el rifle, en el A4 se sustituía por un  guardamanos con sistema RIS y que como el anterior, permitía colocarle cualquier accesorio, tal como linternas, visores nocturnos, bípode, etc... Su rifle en cuestión, llevaba incorporado una pequeña linterna led y una mira Red Dot, que no era otra cosa que un pequeño visor en el cual, justo en medio aparecía un punto rojo (en algunos casos verde), que era sencillamente la mira del rifle. Aquel visor sustituía la mira mecánica que tenía el A2 y reducía muchísimo el tiempo de encarar y apuntar, ya que, con la antigua debías de calibrar la mira y el alza del rifle al apuntar (generalmente cerrando un ojo) para poder tener a tiro al objetivo. Sin embargo, con el Red Dot simplemente había que colocar el punto rojo sobre el objetivo (sin necesidad de cerrar un ojo, contribuyendo a un mayor rango de visión alrededor).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Timm estaba listo... suspiró observando la nada. Zambulléndose en sus pensamientos. Aquello empezaba y el estaba allí, formando parte de todo aquello. La misión no era especialmente peligrosa y parecía estar controlada, algo rutinario decían. Aún así, el joven de Arkansas estaba especialmente excitado, intranquilo, su corazón se contraía. Sensaciones de la “primera vez”, afirmaba para sí mismo. Todo normal, todo lógico se repetía.&lt;br /&gt;Mientras formaban para subir a los transportes y el resto de sus compañeros charlaban o incluso bromeaban, Timm se preguntaba que vería ese día. Y no solo eso, también se preguntaba que es lo que haría. La responsabilidad era muy grande y aunque la gran mayoría de sus compañeros no la sintiesen, a Timm le pesaba. Todo aquello no era ninguna broma, en cuanto te colocaban un arma entre tus manos, todo pasaba a ser una gran responsabilidad.&lt;br /&gt;Miedo a cagarla, miedo a no estar a la altura. Eso era lo que a Timm realmente le atormentaba...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-944949569590624071?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/944949569590624071/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=944949569590624071' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/944949569590624071'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/944949569590624071'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2007/10/una-nueva-invasin-irak-entrada-5.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 5)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-5960628006913559658</id><published>2007-10-03T02:41:00.001-07:00</published><updated>2007-10-03T02:41:47.403-07:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 4)</title><content type='html'>La base de operaciones era inmensa, estaba dividida en dos partes. La parte del U.S. Army y la otra, bastante más pequeña para el Cuerpo de Marines. No estaban conectados entre sí, por temas de seguridad y orden. Ya que los Marines no suelen ser unos buenos vecinos, y sus malas formas y su tremenda soberbia creaban bastantes incidentes entre los soldados del ejército y ellos. Por no hablar de la presencia femenina, que en el U.S. Army abunda y que creaba cierto nerviosismo entre los Marines.&lt;br /&gt;Además de la presencia militar, la base estaba llena de civiles. Empresas subcontratadas por el ejército para prestar labores de mantenimiento, limpieza y catering. También estaba proliferando de manera increíble la presencia de mercenarios para labores de seguridad interna en la base. Empresas como Blackwater habían firmado contratos millonarios con el Gobierno Estadounidense para dichas tareas. La presencia de mercenarios incomodaba bastante a los soldados y Marines destinados allí. No solo por el echo de que les estaban pisando su trabajo unos civiles (que en su mayoría solían ser veteranos militares), sino porque sus nóminas triplicaban e incluso cuadruplicaban sus sueldos, produciendo un descontento general que mermaba bastante el ánimo de la tropa, eso sin contar las bajas que aumentaban de manera alarmante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Timm fue asignado al 1º Regimiento, 3º Batallón de la 1ª división del Cuerpo de Marines, destinados en Bagdad para proporcionar seguridad en la zona verde y realizar pequeñas incursiones de registro, asalto en edificios o zonas de la ciudad que estuvieran fuera del limite seguro. Dichas labores estaban designadas al U.S. Army, pero después de la invasión que fue realizada casi en su totalidad por el U.S.M.C. (el Cuerpo de Marines de los Estados Unidos), quedó un destacamento de Marines para realizar conjuntamente dichas tareas. Y allí, se encontraba Timm.&lt;br /&gt;Sean Johnson y él, fueron incorporados a la sección Zulú.&lt;br /&gt;La sección estaba compuesta por un total de dieciséis hombres, entre soldados y cabos, divididos a su vez en dos núcleos. Como oficiales, había dos Sargentos Mayor, responsables de cada núcleo y al mando de la sección un Teniente.&lt;br /&gt;Antes de llegar al barracón, Sean y Timm fueron a presentarse al jefe de la sección, el Teniente Schoenner.&lt;br /&gt;- ¿Su permiso mi teniente? – Preguntó Sean moderadamente, mientras entreabría la puerta del despacho.&lt;br /&gt;– Pase… - Murmuro escuetamente Schoenner, que no apartó su mirada de los papeles que tenía en su escritorio.&lt;br /&gt;El despacho no era muy amplio, y excepto un par de diplomas colgados en la pared, aquel lugar carecía de ningún tipo de decoración. Schoenner vestido con el MARPAT desértico limpio y planchado, era un hombre con buen porte. Afeitado y serio, daba aires de marcialidad y respeto.&lt;br /&gt;- Se presentan el soldado de Primera Timmotie Moses y el Soldado Sean Johnson, mi teniente. – Volvió a hablar Sean, que pareció tomar las riendas de la presentación, para tranquilidad de Timm.&lt;br /&gt;– Bien, ya leí ayer sus expedientes. Diríjanse al Barracón 39 y preséntense ante el Sargento Mayor Parson, él estará a cargo de ustedes. Bienvenidos a Bagdad, pueden retirarse…. – Dicho esto el teniente levantó la mirada a los recién incorporados, los cuales, con un saludo firme y brusco gritaron:&lt;br /&gt;- ¡SEÑOR, SI SEÑOR!!&lt;br /&gt;Las instalaciones del barracón 39 aunque portátiles, disfrutaban de todo lujo de detalles, aire acondicionado, televisión por cable, incluso había una estupenda mesa de billar y una playstation 2. Un mundo de diferencia comparado con los barracones de Camp Pendlenton, donde fué instruido.&lt;br /&gt;Allí, la tropa retozaba tranquilamente. Los juegos, las bromas, la algarabía, incluso la lectura. Eran actividades cotidianas de aquellos muchachos en esos momentos. Era tiempo para desconectar.&lt;br /&gt;- ¡Ehy!! – Gritó animosamente el Marine de Primera Pavalsky, al ver entrar a los dos novatos. Aquel pintoresco Marine vestía con una camiseta ajustada de color ocre suministrada por la marina y unas excéntricas bermudas de colores estridentes. Reposaba en un catre con las típicas gafas de sol diseñadas por rayban y una novela arrugada en su mano izquierda. – ¿Que hacéis por aquí palomitas?? – Volvió a decir con una gran sonrisa en su rostro. Timm le observo fijamente con su mirada taciturna y tranquila, sin ninguna intención de responderle. A lo que espetó Sean, con sus típicos ademanes chulescos:&lt;br /&gt;- ¡Buscamos al Sargento Mayor Parson, tío!! ¿Dónde esta??&lt;br /&gt;– ¿Y para que le buscas, palomita?? ¿Acaso no te sirvo yo?? – Se burlaba sonriente, mientras que con su mano derecha golpeaba suavemente el catre donde estaba tumbado, alentándole a tumbarse junto a él. Sean resopló dejando caer cabeza y hombros y comentó para sí mismo:&lt;br /&gt;- Ahhhh, no esperaba menos… Vamos Timm a ver si vemos al hermano.&lt;br /&gt;Los dos avanzaron por el barracón dejando atrás a Pavalsky, el cual, continuaba  dirigiéndose a ellos, cada vez más irritado al ser ignorado. El resto de los Marines permanecían con sus quehaceres pero sin dejar de observarles fríamente. Los Marines siempre han sido individuos celosos de sus costumbres y de alguna manera, siempre les ha costado aceptar gente desconocida, aunque esa misma gente fueran otros Marines. Pero eran cosas que pasaban, el combate haría olvidar esas susceptibilidades y los convertiría en hermanos. Hermanos de sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fondo del barracón, saliendo de las duchas, encontraron al Sargento M. Parson, un tipo de unos cuarenta años, que rondaría unos 1.75 m., bastante robusto y corpulento, era claramente un veterano. Mientras cerraba la puerta de las duchas, se afanaba en guardar una petaca en el bolsillo de su pantalón. Los dos novatos se quedaron firmes al verle. El Sargento M. con pasos decididos pero algo desequilibrados se cruzó con ellos sin decirles nada, ignorando totalmente la presencia de los muchachos. A lo que gritó Sean mientras se daba la vuelta:&lt;br /&gt;- ¿ Sargento Mayor Parson??? – Parson se detuvo y se giró para ver quien le había mencionado, entrecerrando sus rojizos ojos. Al captar la atención de su Sargento M., Sean gritó: – Señor, se presenta el Marine Sean Johnson, hemos sido asignados a la sección Zulú ... por órdenes del Teniente Schoenner..&lt;br /&gt;– Ejemmm – Carraspeó Parson. – Por fin ese maldito de Schoenner se digna a mandarme reemplazos para las dos bajas que tuvimos hace un mes, eh??? Bien, instalaros en los huecos de  Terrazas y Pool. – Y a continuación, con unas decididas zancadas ayudadas en equilibrio con un par de taquillas para no tropezarse, salió del barracón..&lt;br /&gt;Timm y Sean se miraron irónicamente sorprendidos.&lt;br /&gt;- ¡Tio! ¿Has visto eso?? ¡Estaba borracho, hermano!!! – dijo Sean confirmando lo ya evidente. – ¡No me lo puedo creer!! ¿Dependemos de este tipo?? – Volvió a comentar, esta vez con un tono agrio y preocupado.&lt;br /&gt;De una litera que había justo al lado, se incorporó de un salto un cabo muy bajito llamado Noriega, que se encaró a ellos advirtiéndoles:&lt;br /&gt;-¿Así que sois novatos, eh?? – Dejó entrever un grave acento hondureño. – Os diré una cosa pendejos. En este barracón todo el mundo respeta al Sargento M. Parson, ¿entendido?? Como se os ocurra criticarle o hablar de el fuera de aquí,  sobre lo que hace o no hace cuando esta en su tiempo libre, prepararos. Pues quizá os resulte mas agradable estar paseando por la zona no segura de Bagdad, que durmiendo aquí, en la sección zulú. – Dicho esto y sin mediar una palabra más, el cabo Noriega se fué.&lt;br /&gt;– Bueno... – Dijo Sean. - No esperaba una bienvenida muy diferente. ¿Y tu hermano? – Preguntó sonriente al callado Timm, el cual para variar, no respondió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al día siguiente, despertaron llenos de betún y con sus taquillas empapadas de agua. La advertencia estaba confirmada.&lt;br /&gt;Sin embargo, durante los dos siguientes días, Timm tuvo la sensación de estar de vacaciones. Desayunaba, tenía orden cerrado hasta la hora de comer y después tenía toda la tarde libre hasta la hora de cenar, y después a dormir. Las cosas fueron muy diferentes en la instrucción. –Sí. - Se decía sonriente para sí mismo mientras se tumbaba y observaba el techo. – Esto no esta nada mal.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-5960628006913559658?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/5960628006913559658/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=5960628006913559658' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/5960628006913559658'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/5960628006913559658'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2007/10/una-nueva-invasin-irak-entrada-4.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 4)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-4203356429893149853</id><published>2007-10-03T02:39:00.000-07:00</published><updated>2007-10-03T02:40:30.090-07:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 3)</title><content type='html'>El camión de transporte se incorporó a un convoy de escolta compuesto por tres humvees, de los cuales dos de ellos, llevaban montadas sendas ametralladoras pesadas M2HB, de calibre 12.7 mm con su correspondiente artillero. Después de salir del puesto de guardia del aeropuerto, que con sus grandes planchas de hormigón y sacos terreros evocaba más a un bunker que a cualquier otra cosa, el convoy se dirigió hacia la base de operaciones del ejército Estadounidense, pero para llegar hasta allí debían pasar por la llamada zona verde. La zona verde era una demarcación que hicieron las fuerzas norteamericanas después de la ocupación, delimitando la parte “segura y controlada” de la ciudad de Bagdad, de la zona donde podían haber todavía pequeños núcleos de insurgentes.&lt;br /&gt;Todos los marines incluído Timm, que estaban dentro del camión de transporte no paraban de asomarse a la parte trasera del vehículo. Estaban llenos de curiosidad por ver aquella ciudad de la que tanto habían oído hablar. Intrigado Timm se inclinó y estirando el cuello observó lo que el camión iba dejando atrás. La calle por la que circulaban era ancha, los edificios colindantes eran de como mucho cuatro alturas y bastante desmejorados, no se veía casi ningún vehículo, los pocos que circulaban eran de diferentes décadas, pero sobretodo bastante maltratados y sucios. Alguna que otra palmera y mucho polvo. Pero lo que más le llamaba la atención a Timm, eran las gentes de la zona. Había montones de personas circulando por las aceras de las calles y cruzando sin precaución la carretera. ¡Era como en la televisión!! Pensaba para sí. Las caras de aquellas personas clavadas en el objetivo de la cámara, solo que en este caso no miraban a un reportero, si no a él. Era el objetivo de sus miradas y aquello le perturbó, sintió un escalofrió recorrer su cuerpo y sin dejar de mirar aquellas personas, empezó a comprender realmente que lo que allí tenía ante él, eran sencillamente seres humanos, ¡gente como la de su ciudad en Arkansas!! Y así, sin dejar de observar, continuó divagando sobre como la realidad podía llegar a distorsionarse tanto por culpa de la comodidad, la hipocresía y el desinterés.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Llevaban ya como un cuarto de hora atravesando la zona verde, cuando de repente, el camión pegó un frenazo brusco y se quedo clavado en medio de la carretera. El humvee que les seguía escoltándolos tuvo que maniobrar hacia la izquierda para no empotrarse con el camión donde iba Timm. Inmediatamente después, cuatro marines que iban dentro de dicho humvee, salieron como un rayo portando todo el equipo de combate. Levantaron sus M16A4 y cada uno de ellos se coloco sobre las cuatro esquinas del vehículo, para cubrir un ángulo de 360º grados sobre él, mientras que el artillero que montaba la ametralladora, no dejaba de observar la parte trasera. Había cara de tensión en sus rostros.&lt;br /&gt;Uno de los marines que acababa de llegar a Bagdad junto a Timm gritó:&lt;br /&gt;- ¡ME CAGO EN LA PUTA!!! ¡UNA PUTA EMBOSCADA!!! ¡Y YO SIN MI PUTO RIFLE!! – Su cuerpo se inclinó hacia abajo, una acción inequívoca de su entrenamiento y Timm sin pensar reaccionó igualmente. Cuando se quiso dar cuenta todos sus compañeros de viaje emulaban su movimiento de cabezas bajas, como esperando el primer disparo.&lt;br /&gt;Pero no llegó, llevaban allí más de 10 minutos y ni un solo disparo. El único sonido era el traqueteo de un helicóptero Apache que sobrevolaba la zona, dando apoyo aéreo si lo necesitaran, aunque su labor de observación era casi más importante. La presencia de aquel helicóptero relajaba bastante la tensión entre los recién llegados. Era agradable sentirse protegido.&lt;br /&gt;Los minutos pasaban y la tensión entre el personal empezaba a tornase nerviosa, alguno comentó en voz baja que era demasiado tiempo parados para estar allí, que parecían patos de feria. Entonces, de repente, un Sargento equipado con todo el equipo de combate se asomó al camión y dijo mientras se colocaba el casco:&lt;br /&gt;- ¡A ver señores!! Tenemos un posible IED un poco mas adelante en el lateral de la calle. Es muy probable que sea uno preparado para estallar, así que estamos esperando que un equipo de ingenieros lo detonen para pasar. ¡No salgan del camión!! Continuaremos en cuanto la zona sea segura. – Y sin mas formalismos el Sargento golpeó con su palma de la mano dos veces la chapa del camión y se fué.&lt;br /&gt;Timm recordó la abreviatura IED (Dispositivos Explosivos Improvisados). En la CNN estaba cansado de oír hablar de aquellas bombas caseras, podían ser cualquier cosa, desde cajas, coches y bicicletas, hasta móviles e incluso, muñecas de juguete. Se decía que era la causa más importante de bajas que estaba sufriendo el ejercito de EE.UU en aquella guerra. Y Timm lo temía, era un enemigo al que no podía disparar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Media hora después el camión comenzó a avanzar y todos los que estaban dentro se levantaron corriendo hacia la parte trasera del camión para ver algo. Todos ellos esperaban un gran estruendo producido por una deflagración, pero nada de eso ocurrió. Al rato, dejaron atrás un 4x4 con las ruedas pinchadas que estaba medio cruzado a la derecha de la carretera. Timm pudo observar una especie de cordón de seguridad para que nadie se acercara y junto al convoy varios marines hablando entre ellos. También, pudo llegar a ver que junto a un espectacular carro de combate M1A2 Abrams, un par de marines empujaban a un irakí esposado hacia un humvee con las letras MP pintadas en negro sobre sus puertas. Sean, el joven afroamericano con sus gestos hiphoperos dijo:&lt;br /&gt;-Tíos ¿tanta bola por un puto irakí?? Bahhh ¡Estoy cansado tíos!!! ¡Quiero pillar la piltra pero ya!!! –Nadie respondió.&lt;br /&gt;Una vez que el convoy partió, ya a lo lejos, pudieron escuchar un gran estruendo. Todos se quedaron helados al ver que efectivamente había un IED colocado.&lt;br /&gt;El resto del camino hacia la base de operaciones no tuvo ninguna complicación más y el convoy llegó sin ningún problema a su destino.&lt;br /&gt;Alguien le comentó después a Timm, que una vez desalojada la zona, el M1A2 abrió fuego sobre el 4x4 que al recibir el impacto detonó el IED, derrumbando parte del edificio que yacía junto a él. Por lo visto, los insurgentes que iban a activar la bomba no aparecieron y por eso no explotó.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-4203356429893149853?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/4203356429893149853/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=4203356429893149853' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/4203356429893149853'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/4203356429893149853'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2007/10/una-nueva-invasin-irak-entrada-3.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 3)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-8653009390105130780</id><published>2007-10-03T02:38:00.000-07:00</published><updated>2007-10-03T02:39:22.729-07:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 2)</title><content type='html'>- ¡TIMMOTIE MOSES!!. – Escuchó el joven. – ¡UN PASO AL FRENTE, YA!!. – Volvió a gritar un Sargento Mayor vestido con su MARPAT con camuflaje de desierto. Aquellos uniformes que por aquel entonces se estaban empezando a suministrar para todo el cuerpo de Marines eran muy singulares y diferentes a lo que aquel joven conocía. Siempre se había preguntado si aquellas manchas pixeladas serian mas efectivas que el camuflaje que llevaban en sus usados BDUs. En fin, pensaba ¿que más le daba?? tendría que ponérselos de todos modos…&lt;br /&gt;Había una persistente pero ligera brisa que bañaba todo el lugar, agradable si hubiera estado en cualquier otro lado, pero cerca del desierto eso provocaba que la finísima arena que había por allí se levantara y se colara en los ojos produciendo un irresistible escozor&lt;br /&gt;Acababan de llegar a Bagdad, ciudad destino de su largo viaje. En medio del aeropuerto internacional de dicha ciudad, ahora controlada totalmente por las fuerzas de la coalición. Aquello antiguamente un aeropuerto típico lleno de trasiego, tristezas y alegrías, era ahora un centro neurálgico de operaciones militares y un punto estratégico perfecto para el reabastecimiento de estas tropas extranjeras. La invasión a Irak, también conocida como “Operación libertad Irakí” hacía ya un tiempo que había sido realizada con éxito. Bagdad fué tomada sin muchos problemas por las columnas de vehículos pesados del Cuerpo de Marines. Desde el principio de las operaciones, las tropas irakíes pertenecientes al régimen de Sadam Husein no mostraron apenas resistencia y era muy habitual que las columnas norteamericanas llegaran a los puestos avanzados irakíes encontrando solamente uniformes y armas tiradas en el suelo. Conscientes de su inferioridad se retiraban a posiciones mas protegidas vestidos de civiles para pasar desapercibidos. Algo diferente fué, cuando los Marines llegaron a las puertas de la capital y feudo de la resistencia, Bagdad. Pero después de no más de una semana, la ciudad estaba tomada por la presencia Occidental. Ahora, después de mas de un año de todo aquello, Timmotie Moses pisaba suelo Bagdadí. Pero las cosas allí, ya no eran tan sencillas…&lt;br /&gt;Timm, como le llamaban  sus familiares mas allegados, era un joven de 20 años, alto y corpulento, aproximadamente 1,96 de estatura y unos 130 Kg. de peso. El aura de aquel muchacho, revelaba siempre aires serios y ausentes que nacían de la soledad de la granja donde siempre vivió. Fundada por su abuelo, aquella granja fué siempre el centro de su pequeño mundo. Sobretodo, después de la muerte de su padre a causa de un cáncer no detectado, cuando él todavía era un adolescente. Aquel trágico suceso cambio por completo su vida, obligándole a abandonar los estudios para mantener adelante la única fuente de ingresos que aquella familia tenía. Endurecido por aquella vida, Timmotie mantuvo a flote la granja los tres siguientes años, pero su madre no pudo reemprender su vida como él hizo, y poco después, Timm encontró a su madre ahorcada en el árbol que había junto al maizal de la granja. Todos aquellos acontecimientos destruyeron su solitaria adolescencia y poco tiempo después, decidió abandonarla. Aquella granja le llenaba de recuerdos tortuosos…&lt;br /&gt;Con un desden serio y marcial dió un paso al frente desmarcándose de la formación, erguido y mirando al cielo. Soltó su petate junto a su pierna derecha y gritó:&lt;br /&gt;- ¡SEÑOR!!! ¡SI SEÑOR!!! – Vociferó mientras saludaba con su mano derecha.&lt;br /&gt;– ¡Suba a ese camión, le llevara a su destino, Marine!!! – Gritó el Sargento Mayor señalando al vehículo, mientras sin dejar de mirar la lista que tenía, observaba el siguiente nombre. Timm, se colgó el petate a la espalda y comenzó a trotar hacia el camión. Mientras lo hacía, empezó a observar su alrededor, como un acto inconsciente por acostumbrarse rápidamente a lo que sería durante no sabía cuanto tiempo su casa. Había muchísimo trasiego, Humvees (Camiones ligeros artillados) recorrían las pistas del aeropuerto sin un orden establecido, había varios aviones a parte del que había dejado atrás, pero a diferencia de éste, estos eran más grandes, probablemente, para transporte de vehículos o cargas contundentes.&lt;br /&gt;Al llegar al camión, se dirigió a la cabina donde un cabo yacía sentado fumándose un cigarro con una pierna encima del salpicadero.&lt;br /&gt;– Ehh…hola, el sargento mayor me ha dicho que subiera aquí… – Comentó tímidamente y con un esfuerzo casi sobrehumano. El cabo sin dejar de mirar al cielo y exhalando el humo, a la vez que con el dedo señalaba atrás, dijo:&lt;br /&gt;- ¡Atrás enterado!!! – Acostumbrado ya a ese desinterés, Timm dió la vuelta y subió al camión. Allí varios marines  esperaban sentados a los laterales con sus petates entre las piernas. Todos estaban callados y sus miradas se perdían en la nada, algunos con gafas de sol pero todos callados, así que Timm hizo lo propio, se sentó y callado esperó. El calor empezaba a apretar y algunos se remangaban la camisola militar de color verde camuflaje para ponerse morenos.&lt;br /&gt;Al rato, no más de 10 minutos, subieron tres soldados más, de los cuales uno de ellos subía sin parar de hablar, gesticulando los brazos exageradamente. Movimientos inequívocos hiphoperos, dirigidos a sus dos acompañantes, que serios, parecían ignorarle. Los dos primeros se sentaron con aires de desinterés y el chico que no se daba por aludido se sentó junto a Timm sin dejar de hablar. El joven de color miró a Timm exageradamente y dijo:&lt;br /&gt;- ¡Hola tipo duro!! ¡Me llamo MS Johnson de Chicago!!! Pero puedes llamarme Sean. – Y ofreció su mano. Timm con su naturalidad seria y sosegada le dio un apretón de manos y dijo escuetamente:&lt;br /&gt;- Timmotie…&lt;br /&gt;- OK, ¡Timmy!! por lo menos me has dicho tu nombre, es mas que nada. ¿Sabes?? Oye hermano, aquí hace un calor de tres pares de cojones, ¿no te parece??… - Continuaba Sean, que no dejaba descanso ni para respirar. Timm le observaba, el no era de hablar, pero le agradaba encontrar a alguien que si lo hiciera, le resultaba humano y eso le hacía sentirse mejor.&lt;br /&gt;Un cuarto de hora después, el camión arrancó, ya lleno de novatos, llevándose consigo las vidas, los miedos y las aspiraciones de aquel puñado de jóvenes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-8653009390105130780?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/8653009390105130780/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=8653009390105130780' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/8653009390105130780'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/8653009390105130780'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2007/10/una-nueva-invasin-irak-entrada-2.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 2)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-6728893306127539717.post-2130370575000506779</id><published>2007-10-03T02:35:00.000-07:00</published><updated>2008-07-15T11:43:17.195-07:00</updated><title type='text'>Una nueva invasión. Irak (Entrada 1)</title><content type='html'>&lt;span style=";font-family:&amp;quot;;font-size:13;"  &gt;Septiembre 2005&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El soldado de primera Timmotie Moses sobrevolaba las nubes a más de tres kilómetros de altura pero no las podía ver, no las podía disfrutar. La gran estructura metálica donde viajaba no tenía ventanas, todo era frío estructural. Se esforzaba por imaginar dichas nubes, pues sin saber porque le relajaban. Le hacían olvidar los nervios que le dominaban al pensar a donde se dirigía. Y cuando los nervios intentaban agarrarse a su encogido estómago, no paraba de decirse a sí mismo que aquella situación la había elegido él, era su decisión. Iba hasta allí porque él quería. Pero aquello lejos de tranquilizarle, le hacia sentirse incluso estúpido. Así que volvía a imaginar las nubes, expirando pacientemente y levantando la vista al techo de la gran cabina de carga donde era “transportado”.&lt;br /&gt;El viaje era largo y muy pesado. Estaba prohibido levantarse del asiento sin permiso y ya no sabia como colocarse para que su trasero volviera a coger su forma original y no sintiera los huesos clavados en el asiento. Afortunadamente para él y sus veintidós compañeros de viaje  ya quedaba poco para su destino. Hacía casi dos horas que había dejado atrás el aeropuerto militar de Rammstein en Alemania para repostar, y casi un día desde que dejó el país que le había dado esta oportunidad y que en ese momento disfrutaba o más bien padecía. De aquel ya lejano país solo añoraba los recuerdos de su infancia en Arkansas. Los nervios y preocupaciones tapaban su cansancio. Estaba ansioso por demostrar todo lo que había aprendido en la instrucción, pero a la vez, no sabía si sería capaz de poner ciertas cosas en práctica.&lt;br /&gt;Pensaba mucho en aquella decisión que tomó ya hace casi un año al alistarse al cuerpo de Marines, ¿fue la correcta? Se preguntaba muy a menudo. En realidad, no lo sabia, no había pasado nada que le demostrara lo contrario. Por eso, precisamente tomó la opción de ir al frente, con los chicos del Cuerpo. Allí obtendría la respuesta, de si ese trabajo era su sitio. Arriesgado, pero su vida no le había dado muchas mas opciones. Además, todavía se preguntaba que tenía que perder, no había mucho por lo que luchar en su vida, sentenciaba siempre para sí mismo. Desde fuera, el ejército prometía muchas cosas, todas positivas comparado con lo que tenía antes de alistarse. Y después, de casi un año dentro no veía que le hubieran engañado. Pero en el frente, esperaba, las cosas serían diferentes, allí vería la realidad de todo, quizás inconscientemente también su realidad interior. Eso esperaba…&lt;br /&gt;Observaba las caras de sus acompañantes, todos desconocidos, todos procedentes de lugares diversos, todos nerviosos, todos acallando temores y todos sintiéndose indefensos. Todos ellos se esforzaban por no mostrar lo que sentían dentro y exteriorizaban aires fríos, duros, impasibles. Eso les habían enseñado a ser, pero para eso hay que nacer. Nacer o ahogar su humanidad y eran demasiado jóvenes para haberla perdido.&lt;br /&gt;Sentía los oídos totalmente taponados, el ruido que producían continuamente los motores del gigantesco avión hacia complicado oír las esporádicas instrucciones del Sargento jefe de tripulación, que comprobaba que toda “la carga” no se moviera de su sitio. En ese momento descubrió que sin darse cuenta, le habían inculcado un complejo de “objeto”, en el ejército no eres mas que eso, un instrumento. El sargento en cuestión debía rondar los cuarenta años, era serio para no variar y mostraba síntomas de haber pasado mucho tiempo en ese puesto como jefe de tripulación, algo así como una azafata, pero en plan militar. Él mismo comprobó todos los arneses de la carga que transportaba por lo menos  un par de veces, así como los cinturones de seguridad de todos los Marines que viajaban allí otras tantas veces.&lt;br /&gt;Nadie excepto aquel sargento habló durante todo el trayecto, todos estaban perdidos en sí mismos, todos expectantes…&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/6728893306127539717-2130370575000506779?l=mundoapartado.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://mundoapartado.blogspot.com/feeds/2130370575000506779/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=6728893306127539717&amp;postID=2130370575000506779' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/2130370575000506779'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/6728893306127539717/posts/default/2130370575000506779'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://mundoapartado.blogspot.com/2007/10/una-nueva-invasin-irak-entrada-1.html' title='Una nueva invasión. Irak (Entrada 1)'/><author><name>...El que levanta a los muertos</name><uri>http://www.blogger.com/profile/04102871007884857088</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp2.blogger.com/_gHGipDJjxGw/SHX6732kp3I/AAAAAAAAAG4/KXIF3_rBFYA/S220/ZOMB.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry></feed>
